Musica Para el Alma
miércoles, 1 de marzo de 2023
MATEO 7,7-12 CICLO A
*Lecturas del Jueves de la
1ª semana de Cuaresma*
Jueves, 2
de marzo de 2023
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo
(7,7-12):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo
el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide
pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar
cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos
dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo
vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Pedid
y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que
pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre)
*Conozco
una madre separada, que recién ha tomado un trabajo muy duro y mal pagado, para
poder dar a sus dos hijos una mejor vida. Esto significa que tendrá menos
tiempo para dedicar a sus hijos, lo que los hace enojados e inseguros. Está
atrapada entre dos situaciones dolorosas. Pero
cuando ella se vuelve hacia Dios, lo que ella hace, ¿qué piensa Dios de ella? ¿La
culpa, o trata de encontrar ayuda? El
Señor me hace una invitación para que sea su amigo. Y que pida cosas que me
hagan estar más cerca de él. Me invita a pedir su amistad, su protección, su
paciencia y en especial me hace una invitación a pedirle las cosas Santas.
También me invita a búscalo con deseo, sabiendo que él será mi mayor tesoro*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL JUEVES 2
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este
Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO DE CUARESMA
JUEVES
DE LA SEMANA I
Propio del Tiempo. Salterio I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro
corazón.»
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: PASTOR QUE CON TUS SILBOS AMOROSOS.
Pastor que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño:
tú, que hiciste callado de ese leño
en que tiendes los brazos poderosos,
vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño
y la palabra de seguir te empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.
Oye, Pastor, pues por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres.
Espera, pues, y escucha mis cuidados.
Pero ¿cómo te digo que me esperes,
si estás, para esperar, los pies clavados? Amén.
SALMODIA
Ant 1. Despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora.
Salmo 56 - ORACIÓN MATUTINA DE UN AFLIGIDO.
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
mientras pasa la calamidad.
Invoco al Dios Altísimo,
al Dios que hace tanto por mí:
desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad.
Estoy echado entre leones
devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas,
su lengua es una espada afilada.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Han tendido una red a mis pasos
para que sucumbiera;
me han cavado delante una fosa,
pero han caído en ella.
Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.
Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.
Ant 2. «Mi pueblo se saciará de mis
bienes», dice el Señor.
Cántico: FELICIDAD DEL PUEBLO REDIMIDO Jr 31, 10-14
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño;
porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.»
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor:
hacia el trigo y el vino y el aceite,
y los rebaños de ovejas y de vacas;
su alma será como un huerto regado,
y no volverán a desfallecer.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas;
alimentaré a los sacerdotes con manjares sustanciosos,
y mi pueblo se saciará de mis bienes.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. «Mi pueblo se saciará de mis
bienes», dice el Señor.
Ant 3. Grande es el Señor y muy digno de
alabanza en la ciudad de nuestro Dios.
Salmo 47 - HIMNO A LA GLORIA DE JERUSALÉN
Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra:
el monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey;
entre sus palacios,
Dios descuella como un alcázar.
Mirad: los reyes se aliaron
para atacarla juntos;
pero, al verla, quedaron aterrados
y huyeron despavoridos;
allí los agarró un temblor
y dolores como de parto;
como un viento del desierto,
que destroza las naves de Tarsis.
Lo que habíamos oído lo hemos visto
en la ciudad del Señor de los ejércitos,
en la ciudad de nuestro Dios:
que Dios la ha fundado para siempre.
¡Oh Dios!, meditamos tu misericordia
en medio de tu templo:
como tu renombre, ¡oh Dios!, tu alabanza
llega al confín de la tierra;
tu diestra está llena de justicia:
el monte Sión se alegra,
las ciudades de Judá se gozan
con tus sentencias.
Dad la vuelta en torno a Sión,
contando sus torreones;
fijaos en sus baluartes,
observad sus palacios,
para poder decirle a la próxima generación:
«Este es el Señor, nuestro Dios.»
Él nos guiará por siempre jamás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Grande es el Señor y muy digno de
alabanza en la ciudad de nuestro Dios.
LECTURA BREVE Cf. 1R 8, 51a. 52-53a
Nosotros, Señor, somos tu pueblo y tu heredad; que tus ojos estén abiertos a
las súplicas de tu siervo y a la súplica de tu pueblo Israel, para escuchar
todos sus clamores hacia ti. Porque tú nos separaste para ti como herencia tuya
de entre todos los pueblos de la tierra.
RESPONSORIO BREVE
V. Él me librará de la red del cazador.
R. Él me librará de la red del cazador.
V. Me cubrirá con su plumaje.
R. Él me librará de la red del cazador.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Él me librará de la red del cazador.
V. El que medita la ley del
Señor.
R. Da fruto a su tiempo.
PRIMERA LECTURA AÑO (I)
Del libro del Deuteronomio 12, 1-14
LA LEY DEL ÚNICO TEMPLO
En aquellos días, Moisés
dijo al pueblo estas palabras:
«Éstos son los mandatos y
preceptos que pondréis por obra en la tierra que el Señor, Dios de tus padres,
va a darte en posesión mientras dure vuestra vida sobre la tierra.
Destruirás todos los santuarios
donde esos pueblos, que vosotros vais a desposeer, daban culto a sus dioses, en
lo alto de los montes, sobre las colinas, bajo cualquier árbol frondoso;
demoleréis sus altares, destrozaréis sus estelas, quemaréis sus cipos,
derribaréis las imágenes de sus dioses y extirparéis sus nombres de aquel
lugar.
No los imitarás al dar culto
al Señor, vuestro Dios. Vosotros iréis a visitar la morada del Señor, el lugar
que el Señor, vuestro Dios, se elija en una de tus tribus, para poner allí su
nombre. Allí ofreceréis vuestros holocaustos y sacrificios: los diezmos y
ofertas, votos y ofrendas voluntarias y los primogénitos de vuestras reses y
ovejas. Allí comeréis tú y tu familia, en la presencia del Señor, vuestro Dios,
y festejaréis todas las empresas que el Señor, tu Dios, haya bendecido.
No haréis entonces lo que
nosotros hacemos hoy aquí: cada uno lo que bien le parece, porque no habéis
alcanzado todavía vuestro reposo, la heredad que va a darte el Señor, tu Dios.
Cuando crucéis el Jordán, y habitéis la tierra que el Señor, vuestro Dios, va a
repartiros en heredad, y ponga fin a las hostilidades con los enemigos que os
rodean, y viváis tranquilos, llevaréis al lugar que se elija el Señor, vuestro
Dios, para morada de su nombre todo lo que os tengo ordenado: vuestros
holocaustos, sacrificios, diezmos, ofrendas y lo mejor de vuestros votos que
hayáis hecho al Señor, y haréis fiesta en presencia del Señor, vuestro Dios,
vosotros, vuestros hijos e hijas, vuestros siervos y siervas, y el levita que
vive en tu vecindad y no le tocó nada en el reparto de vuestra herencia.
¡Cuidado! No ofrecerás
sacrificios en cualquier santuario que veas, sino sólo en el lugar que el Señor
se elija en una de tus tribus: allí ofrecerás tus holocaustos y allí harás lo
que te tengo ordenado.»
RESPONSORIO
2R 21, 7-8; 2Co 6, 16
R. En este templo pondré mi
nombre para siempre; ya no dejaré que Israel ande errante, * a condición de que
pongan por obra cuanto les mandé.
V. Nosotros somos templo del
Dios vivo, como dijo Dios: «Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos.»
R. A condición de que pongan
por obra cuanto les mandé.
PRIMERA LECTURA AÑO (II)
Del libro del Éxodo 12,
1-20
LA PASCUA Y LOS ÁZIMOS
Dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
«Este mes será para vosotros el comienzo de los meses, será para vosotros el
primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel:
"El diez de este mes cada uno se procurará una res menor para su familia,
una por cada casa. Si la familia es demasiado pequeña para comerla, que se
junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno
comerá su parte hasta terminarla. Será un animal sin defecto, macho, de un año,
cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la
asamblea de Israel lo inmolará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las
dos jambas y el dintel de la casa donde lo vayáis a comer. Esa noche comeréis
la carne asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. No
comeréis de ella nada crudo ni cocido en agua, sino asado a fuego, con cabeza,
patas e intestinos. No dejaréis restos para la mañana siguiente, y, si sobra
algo, lo quemaréis.
Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies y un bastón en
la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua del Señor.
Esa noche atravesaré todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus
primogénitos, tanto de hombres como de animales; y haré justicia de todos los
dioses de Egipto, yo, el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde
estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo y no os tocará la plaga
exterminadora cuando yo pase hiriendo a Egipto.
Este día será para vosotros memorable, lo celebraréis como fiesta en honor del
Señor; será ésta una ley perpetua para todas las generaciones.
Durante siete días comeréis panes ázimos; el día primero haréis desaparecer de
vuestras casas toda levadura, y todo el que coma pan fermentado, durante esos
días, será excluido de Israel. El día primero os reuniréis en asamblea
litúrgica y lo mismo el día séptimo: no trabajaréis en ellos; solamente
prepararéis lo que haga falta a cada uno para comer. Observaréis la ley de los
ázimos, porque este mismo día sacó el Señor a sus legiones de Egipto: es ésta
una ley perpetua para todas vuestras generaciones.
Desde el día catorce por la tarde hasta el día veintiuno por la tarde del
primer mes, comeréis panes ázimos. No habrá levadura en vuestras casas durante
esos siete días, y el que coma algo fermentado será excluido de la asamblea de
Israel, sea forastero o natural del país. No comáis nada fermentado, sino comed
ázimos en todo lugar donde habitéis."»
RESPONSORIO Ap 5, 8. 9;
cf. 1Pe 1, 18. 19
R. Los ancianos se postraron ante el
Cordero y cantaban un cántico nuevo, diciendo: * «Señor, tú nos compraste para
Dios por tu sangre.»
V. Nos rescataron, no con oro o plata,
sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha.
R. Señor, tú nos compraste para Dios
por tu sangre.
SEGUNDA LECTURA
De las Homilías de san
Asterio de Amasea, obispo
(Homilía 13: PG 40, 355-358. 362)
IMITEMOS EL ESTILO DEL
SEÑOR EN SU MANERA DE APACENTAR
Si queréis asemejaros a Dios, puesto que habéis sido hechos a su imagen, imitad
su ejemplo. Vosotros, que sois cristianos, nombre que en sí mismo implica la bondad,
imitad el amor de Cristo.
Considerad las riquezas de su bondad, ya que, queriendo venir a los hombres
haciéndose él mismo hombre, envió ante sí a Juan, como pregonero y ejemplo de
penitencia, y, antes de Juan, a todos los profetas, los cuales exhortaban a los
hombres a que se arrepintieran, a que volvieran a la vida, a que se enmendaran.
Luego, al venir él en persona, clamaba con su propia voz: Venid a mí todos los
que andáis rendidos y agobiados, que yo os daré descanso. ¿Y cómo acogió a los
que hicieron caso de esta invitación? Les concedió sin dificultad el perdón de
sus pecados, al momento los libró de todo aquello que los agobiaba: el Hijo los
santificó, el Espíritu los confirmó, el hombre viejo fue sepultado en el agua
bautismal y el hombre nuevo, regenerado, resplandeció por la gracia.
¿Qué se siguió de ahí? El que antes era enemigo se convirtió en amigo, el que
era un extraño en hijo, el que era profano en sagrado y santo.
Imitemos el estilo del Señor en su manera de apacentar; meditemos los
evangelios y, viendo en ellos, como en un espejo, su ejemplo de diligencia y
benignidad, aprenderemos a fondo estas virtudes.
En ellos, en efecto, encontramos descrito, con un lenguaje parabólico y
misterioso, a un hombre, pastor de cien ovejas, el cual, cuando una de las cien
se separó del rebaño e iba errando descarriada, no se quedó con las demás que
continuaban paciendo ordenadamente, sino que se marchó a buscar a la
descarriada, atravesando valles y desfiladeros, subiendo montes altos y
escarpados, pasando por desiertos, y así le fue siguiendo la pista con gran
fatiga, hasta que la halló errante.
Una vez hallada, no le dio de azotes, ni la hizo volver con prisas y a
empujones al rebaño, sino que la cargó sobre sus hombros y, tratándola
suavemente, la llevó al rebaño, con una alegría mayor por aquella sola que
había encontrado que por la muchedumbre de las demás. Reflexionemos sobre el
significado de este hecho, envuelto en la oscuridad de una semejanza. Esta
oveja y este pastor no significan simplemente una oveja y un pastor cualquiera,
sino algo más profundo.
En estos ejemplos se esconde una enseñanza sagrada. En ellos se nos advierte
que no tengamos nunca a nadie por perdido sin remedio y que, cuando alguien se
halle en peligro, no seamos negligentes o remisos en prestarle ayuda, sino que
a los que se han desviado de la recta conducta los volvamos al buen camino, nos
alegremos de su vuelta y los agreguemos a la muchedumbre de los que viven recta
y piadosamente.
RESPONSORIO Za 7, 9; Mt
6, 14
R. Que cada cual respete el derecho
del prójimo * y trate a su hermano con misericordia y piedad.
V. Si vosotros perdonáis al prójimo
sus faltas, también os perdonará las vuestras vuestro Padre celestial.
R. Que cada cual trate a su hermano
con misericordia y piedad.
*Lecturas del Jueves de la
1ª semana de Cuaresma*
Jueves, 2
de marzo de 2023
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo
(7,7-12):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo
el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide
pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar
cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos
dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo
vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».
Palabra del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Si vosotros, siendo malos como sois, sabéis dar cosas buenas a
vuestros hijos, ¡con cuánta mayor razón las dará vuestro Padre celestial al que
se las pida!
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Si vosotros, siendo malos como
sois, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡con cuánta mayor razón las
dará vuestro Padre celestial al que se las pida!
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, nuestro Señor, que resplandece como luz
del mundo para que siguiéndolo no caminemos en tinieblas, sino que tengamos la
luz de la vida, y digámosle:
Que tu palabra, Señor, sea luz para nuestros pasos.
Cristo, amigo de los hombres, haz que sepamos progresar hoy en tu imitación,
para que lo que perdimos por culpa del primer Adán lo recuperemos en el
segundo.
Que tu palabra sea siempre luz en nuestro sendero, para que, realizando siempre
la verdad en el amor,
hagamos crecer todas las cosas en ti.
Enséñanos, Señor, a trabajar por el bien de todos los hombres,
para que así, por nuestra acción, la Iglesia ilumine a toda la sociedad humana.
Que por nuestra sincera conversión crezcamos en tu amistad
y expiemos las faltas cometidas contra tu bondad y tu sabiduría.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Porque sabemos que somos hijos de Dios, llenos de confianza nos atrevemos a
decir:
Padre nuestro...
ORACION
Señor, haz que nos inclinemos siempre a pensar con rectitud y a
practicar el bien con diligencia y, puesto que no podemos existir sin ti,
concédenos vivir siempre según tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por
los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: SEÑOR, LA LUZ DEL DÍA YA SE APAGA.
Señor, la luz del día ya se apaga,
la noche va extendiendo sus tinieblas;
alumbra lo más hondo de las almas
en este santo tiempo de Cuaresma.
Conoces nuestra vida y nuestra historia
y sabes que también hemos pecado,
por eso hacia ti nos dirigimos
confiando que seremos perdonados.
Unidos con la Iglesia recorremos
la senda que nos lleva hasta el Calvario,
llevando en nuestro cuerpo tus dolores,
sufriendo lo que aún no has completado.
Escucha nuestra voz, amado Padre,
que, junto con tu Hijo Jesucristo,
enviaste tu Espíritu a los hombres,
sellando con tu gracia sus destinos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste; te daré gracias por
siempre.
Salmo 29 - ACCIÓN DE GRACIAS POR LA CURACIÓN DE UN ENFERMO EN
PELIGRO DE MUERTE
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, Dios mío, a ti grité,
y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.
Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto,
por la mañana, el júbilo.
Yo pensaba muy seguro:
«No vacilaré jamás.»
Tu bondad, Señor, me aseguraba
el honor y la fuerza;
pero escondiste tu rostro,
y quedé desconcertado.
A ti, Señor, llamé,
supliqué a mi Dios:
«¿Qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la fosa?
¿Te va a dar gracias el polvo,
o va a proclamar tu lealtad?
Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.»
Cambiaste mi luto en danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin callarse.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Señor, Dios mío, a ti grité, y tú
me sanaste; te daré gracias por siempre.
Ant 2. Dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito.
Salmo 31 - ACCIÓN DE GRACIAS DE UN PECADOR PERDONADO
Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito.
Mientras callé se consumían mis huesos,
rugiendo todo el día,
porque día y noche tu mano
pesaba sobre mí;
mi savia se me había vuelto
un fruto seco.
Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará.
Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación.
Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir,
fijaré en ti mis ojos.
No seáis irracionales como caballos y mulos,
cuyo brío hay que domar con freno y brida;
si no, no puedes acercarte.
Los malvados sufren muchas penas;
al que confía en el Señor,
la misericordia lo rodea.
Alegraos, justos, y gozad con el Señor,
aclamadlo, los de corazón sincero.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito.
Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor
y el reino, y todos los pueblos le servirán.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12, 10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor le dio el poder, el honor
y el reino, y todos los pueblos le servirán.
LECTURA BREVE St 4, 7-8. 10
Vivid sometidos a Dios. Resistid al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios
y él se acercará a vosotros. Pecadores, lavaos las manos; purificad vuestros
corazones, gente que obráis con doblez. Humillaos en la presencia del Señor y
él os ensalzará.
RESPONSORIO BREVE
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Señor, ten misericordia.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Pedid y se os dará; buscad y
hallaréis; llamad y se os abrirá.
PRECES
Oremos a Cristo, el Señor, que nos dio el mandamiento nuevo de
amarnos unos a otros, y digámosle:
Acrecienta, Señor, la caridad de tu Iglesia.
Maestro bueno, enséñanos a amarte en nuestros hermanos
y a servirte en cada uno de ellos.
Tú que en la cruz pediste al Padre el perdón para tus verdugos,
concédenos amar a nuestros enemigos y orar por los que nos persiguen.
Señor, que la participación en el misterio de tu cuerpo y de tu sangre
acreciente en nosotros el amor, la fortaleza y la confianza,
y dé vigor a los débiles, consuelo a los tristes y esperanza a los agonizantes.
Señor, luz del mundo, que, por el agua, concediste al ciego de nacimiento el
poder ver la luz,
ilumina a nuestros catecúmenos por el sacramento del agua y de la palabra.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Concede la plenitud de tu amor a los difuntos
y haz que un día nos contemos entre tus elegidos.
Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre, diciendo:
Padre nuestro...
ORACION
Señor, haz que nos inclinemos siempre a pensar con rectitud y a
practicar el bien con diligencia y, puesto que no podemos existir sin ti,
concédenos vivir siempre según tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por
los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES 2 DE MARZO 2023
*Lecturas del Jueves de la 1ª
semana de Cuaresma*
Jueves, 2 de marzo de 2023
Primera lectura
Lectura del libro de Ester (14,1.3-5.12-14):
En aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el
Señor.
Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
«¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi
ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me
acecha un gran peligro.
Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre
a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola
y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y
pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus
ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la
de cuantos están de acuerdo con él.
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y
nuestros sufrimientos en salvación».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8
R/. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor
V/. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.
V/. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.
V/. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.
*Lecturas del Jueves de la
1ª semana de Cuaresma*
Jueves, 2
de marzo de 2023
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo
(7,7-12):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo
el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide
pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar
cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos
dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo
vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Pedid
y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que
pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre)
*Conozco
una madre separada, que recién ha tomado un trabajo muy duro y mal pagado, para
poder dar a sus dos hijos una mejor vida. Esto significa que tendrá menos
tiempo para dedicar a sus hijos, lo que los hace enojados e inseguros. Está
atrapada entre dos situaciones dolorosas. Pero
cuando ella se vuelve hacia Dios, lo que ella hace, ¿qué piensa Dios de ella? ¿La
culpa, o trata de encontrar ayuda? El
Señor me hace una invitación para que sea su amigo. Y que pida cosas que me
hagan estar más cerca de él. Me invita a pedir su amistad, su protección, su
paciencia y en especial me hace una invitación a pedirle las cosas Santas.
También me invita a búscalo con deseo, sabiendo que él será mi mayor tesoro*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
martes, 28 de febrero de 2023
LUCAS 11,29-32 CICLO A
*Lecturas del Miércoles de
la 1ª semana de Cuaresma*
Miércoles,
1 de marzo de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio segun san Lucas
(11,29-32)*
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará
más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los
habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta
generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la
tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que
Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán
que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y
aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Esta
generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más
signo que el signo de Jonás)
*Cuando
vemos que se forman nubes oscuras en el horizonte, sabemos que se avecina una
tormenta. Jesús parece darse cuenta de que la oposición a Su enseñanza está
tomando un giro siniestro. Habla del juicio final. El Hijo del Hombre está
destinado a convertirse en un signo como Jonás, quien fue enterrado dentro de
la ballena durante tres días antes de ser regurgitado en la playa para
completar su misión. Jesús será sepultado en la tumba de la muerte. Jesús está
llamando a esta generación a arrepentirse tal como lo hizo Jonás con los
ninivitas. La conversión significa un cambio de corazón para recibir las
palabras de salvación que predica Jesús. La Reina del Sur viajó una gran
distancia para escuchar la sabiduría de Salomón, pero el pueblo de Israel
rechaza el mensaje de Jesús que está a su lado. Estas palabras nos desafían a
reflexionar sobre nuestra propia conversión continua. ¿Estamos realmente
permitiendo que las palabras de Jesús guíen nuestra vida y nuestra voluntad?
¿En qué área de mi vida todavía necesito la conversión?*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL MIERCOLES 1
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este
Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO DE CUARESMA
MIÉRCOLES
DE LA SEMANA I
Propio del Tiempo. Salterio I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. A Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y por nosotros
murió, venid, adorémosle.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: CUANDO VUELTO HACIA TI DE MI PECADO.
Cuando vuelto hacia ti de mi pecado
iba pensando en confesar sincero
el dolor desgarrado y verdadero
del delito de haberte abandonado;
cuando pobre volvime a ti humillado,
me ofrecí como inmundo pordiosero;
cuando, temiendo tu mirar severo,
bajé los ojos, me sentí abrazado.
Sentí mis labios por tu amor sellados
y ahogarse entre tus lágrimas divinas
la triste confesión de mis pecados.
Llenóse el alma en luces matutinas,
y, viendo ya mis males perdonados,
quise para mi frente tus espinas. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.
Salmo 35 - DEPRAVACIÓN DEL MALVADO Y BONDAD DE DIOS
El malvado escucha en su interior
un oráculo del pecado:
«No tengo miedo a Dios,
ni en su presencia.»
Porque se hace la ilusión de que su culpa
no será descubierta ni aborrecida.
Las palabras de su boca son maldad y traición,
renuncia a ser sensato y a obrar bien;
acostado medita el crimen,
se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.
Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes,
tu justicia hasta las altas cordilleras;
tus sentencias son como el océano inmenso.
Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!;
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.
Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.
Ant 2. Señor, tú eres grande, tu fuerza es
invencible.
Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR DEL MUNDO Y PROTECTOR DE SU PUEBLO Jdt
16, 2-3. 15-19
¡Alabad a mi Dios con tambores,
elevad cantos al Señor con cítaras,
ofrecedle los acordes de un salmo de alabanza,
ensalzad e invocad su nombre!
porque el Señor es un Dios quebrantador de guerras,
su nombre es el Señor.
Cantaré a mi Dios un cántico nuevo:
Señor, tú eres grande y glorioso,
admirable en tu fuerza, invencible.
Que te sirva toda la creación,
porque tú lo mandaste y existió;
enviaste tu aliento y la construiste,
nada puede resistir a tu voz.
Sacudirán las olas los cimientos de los montes,
las peñas en tu presencia se derretirán como cera,
pero tú serás propicio a tus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Señor, tú eres grande, tu fuerza es
invencible.
Ant 3. Aclamad a Dios con gritos de
júbilo.
Salmo 46 - ENTRONIZACIÓN DEL DIOS DE ISRAEL
Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra.
El nos somete los pueblos
y nos sojuzga las naciones;
El nos escogió por heredad suya:
gloria de Jacob, su amado.
Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad,
tocad para nuestro Rey, tocad.
Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado.
Los príncipes de los gentiles se reúnen
con el pueblo del Dios de Abraham;
porque de Dios son los grandes de la tierra,
y él es excelso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Aclamad a Dios con gritos de
júbilo.
LECTURA BREVE Dt 7, 6. 8-9
El Señor, tu Dios, te eligió para que fueras, entre todos los pueblos de la
tierra, el pueblo de su propiedad. Por el amor que os tiene y por mantener el
juramento que había hecho a vuestros padres, os sacó de Egipto con mano fuerte
y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. Así
conocerás que el Señor, tu Dios, es el Dios verdadero, el Dios fiel que
mantiene su alianza y su favor, por mil generaciones, con los que lo aman y
guardan sus preceptos.
RESPONSORIO BREVE
V. Él me librará de la red del cazador.
R. Él me librará de la red del cazador.
V. Me cubrirá con su plumaje.
R. Él me librará de la red del cazador.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Él me librará de la red del cazador.
V.
Convertíos y haced penitencia.
R. Haceos un
corazón nuevo y un espíritu nuevo.
PRIMERA LECTURA AÑO (I)
Del libro del Deuteronomio 10, 12 -- 11, 9.26-28
ELEGID AL SEÑOR COMO ÚNICO DIOS
En aquellos días, dijo
Moisés al pueblo estas palabras:
«Y ahora, Israel, ¿qué es lo
que te exige el Señor, tu Dios? Que temas al Señor, tu Dios, que sigas sus
caminos y lo ames, que sirvas al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda
el alma, que guardes los preceptos del Señor, tu Dios, y los mandatos que yo te
mando hoy, para tu bien. Cierto: del Señor, tu Dios, son los cielos, hasta el
último cielo, la tierra y cuanto hay en ella; con todo, sólo con vuestros
padres se ligó con alianza de amor, y escogió a su descendencia, a vosotros
mismos, de entre todos los pueblos, como sucede hoy.
Circuncidad vuestro corazón,
no endurezcáis vuestra cerviz; que el Señor, vuestro Dios, es Dios de dioses y
Señor de señores, Dios grande, fuerte y terrible, no es parcial ni acepta
soborno, hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al forastero, dándole pan
y vestido. Amad, pues, al forastero, porque forasteros fuisteis también
vosotros en Egipto. Temerás al Señor, tu Dios, lo servirás, vivirás unido a él
y jurarás en su nombre. Él será tu alabanza, él será tu Dios, pues él hizo a tu
favor las terribles hazañas que tus ojos han visto. Setenta eran tus padres
cuando bajaron a Egipto, y ahora el Señor, tu Dios, te ha hecho numeroso como
las estrellas del cielo.
Amarás, pues, al Señor, tu
Dios, guardarás sus consignas, sus decretos y preceptos, mientras te dure la
vida.
Atended, pues, hoy a lo que
os digo. Me estoy dirigiendo a vosotros, no a vuestros hijos que no han
conocido ni han visto las lecciones del Señor, vuestro Dios, su grandeza y la
fuerza de su brazo extendido, los portentos y hazañas que realizó en medio de Egipto
contra el Faraón y toda su tierra; lo que hizo con el ejército egipcio, con sus
carros y caballos, que sepultó bajo las aguas del mar Rojo cuando os
perseguían, y cómo los aniquiló hasta el día de hoy; todo cuanto hizo por
vosotros en el desierto, hasta que llegasteis a este lugar; lo que hizo con
Datán y Abirón, hijos de Eliab, descendiente de Rubén, cuando la tierra abrió
sus fauces y se los tragó con sus familias, sus tiendas y todo lo que tenían.
Me estoy dirigiendo a vosotros, que habéis visto con vuestros propios ojos las
grandes hazañas que llevó a cabo el Señor.
Guardad fielmente los
preceptos que yo os prescribo hoy: así seréis fuertes, entraréis y tomaréis
posesión de la tierra que vais a pasar a ocupar; prolongaréis vuestros años
sobre la tierra que el Señor, vuestro Dios, prometió dar a vuestros padres y a
su descendencia: una tierra que mana leche y miel.
Mirad, hoy pongo ante
vosotros bendición y maldición: la bendición, si escucháis los preceptos del
Señor, vuestro Dios, que os mando hoy; la maldición, si no escucháis los
preceptos del Señor, vuestro Dios, y os desviáis del camino que hoy os marco,
yendo detrás de dioses extranjeros, que no habíais conocido.»
RESPONSORIO
1Jn 4, 19; 5, 3; 2, 5
R. Amemos a
Dios, porque él nos amó primero. En esto consiste el amor a Dios: en que
guardemos sus mandamientos; * y sus mandamientos no son pesados.
V. Quien
guarda su palabra posee el perfecto amor de Dios.
R. Y sus
mandamientos no son pesados.
PRIMERA LECTURA AÑO (II)
Del libro del Éxodo 10,
21 -- 11, 10
PLAGA DE LAS TINIEBLAS Y
ANUNCIO DE LA MUERTE DE LOS PRIMOGÉNITOS
El Señor dijo a Moisés:
«Extiende tu mano hacia el cielo, y se extenderá sobre el país de Egipto una
oscuridad palpable.»
Moisés extendió la mano hacia el cielo, y una densa oscuridad cubrió el país de
Egipto durante tres días. No se veían los egipcios unos a otros, ni se movieron
de su sitio durante tres días, mientras que todos los hijos de Israel tenían
luz en sus poblados. El Faraón llamó a Moisés y le dijo:
«Id a ofrecer culto al Señor. También los niños pueden ir con vosotros, pero
dejad las ovejas y las vacas.»
Respondió Moisés:
«Tienes que dejarnos llevar víctimas para los sacrificios que hemos de ofrecer
al Señor, nuestro Dios. También el ganado tiene que venir con nosotros, sin
quedar ni una res, pues de ello tenemos que ofrecer al Señor, nuestro Dios, y
no sabemos qué hemos de ofrecer al Señor hasta que lleguemos allá.» Pero el
Señor permitió que el Faraón se empeñara en no dejarlos marchar. El Faraón, pues,
le dijo:
«Sal de mi presencia, y cuidado con volver a presentarte. Si te vuelvo a ver,
morirás inmediatamente.»
Respondió Moisés:
«Tú lo has dicho: no volveré a ver tu rostro. Pues esto dice el Señor: "A
media noche pasaré yo a través de Egipto: morirán todos los primogénitos de
Egipto, desde el primogénito del Faraón que se sienta en el trono, hasta el
primogénito de la sierva que atiende al molino, y todos los primogénitos del
ganado. Y se oirá un gran clamor por todo Egipto como nunca lo ha habido ni lo
habrá. Mientras que a los hijos de Israel ni un perro les ladrará, ni a los
hombres ni a las bestias; para que sepáis que el Señor distingue entre Egipto e
Israel." Entonces todos estos ministros tuyos acudirán a mí y, postrados
ante mí, me pedirán: "Sal con el pueblo que te sigue." Y yo entonces
saldré.»
Y, lleno de ira, salió Moisés de la presencia del Faraón. El Señor había dicho
a Moisés:
«El Faraón no os hará caso, y así se multiplicarán mis prodigios en Egipto.»
Moisés y Aarón habían hecho toda clase de prodigios en presencia del Faraón,
pero el Señor permitió que el Faraón se empeñara en no dejar salir a los
israelitas de su tierra. El Señor había dicho a Moisés:
«Todavía tengo que enviar una plaga al Faraón y a su país. Después os dejará marchar
de aquí, es decir, él mismo os apremiará a salir. Habla a todo el pueblo:
"Que cada hombre pida a su vecino y cada mujer a su vecina utensilios de
oro y plata."»
El Señor hizo que el pueblo se ganase el favor de los egipcios; y también
Moisés era muy estimado en Egipto por los ministros del Faraón y por el pueblo.
RESPONSORIO Sb 18, 4; 17,
20; 18, 1
R. Bien merecían verse privados de luz
los que tuvieron encerrados en prisión a tus hijos, * los cuales habían de dar
al mundo la luz imperecedera de la ley.
V. Sobre los egipcios se extendía una
espesa noche, mientras tus santos disfrutaban de espléndida luz.
R. Los cuales habían de dar al mundo
la luz imperecedera de la ley.
SEGUNDA LECTURA
De las Demostraciones
de Afraates, obispo
(Demostración 11, Sobre la circuncisión, 11-12: PS 1, 498-503
LA CIRCUNCISIÓN DEL
CORAZÓN
La ley y la alianza antiguas fueron totalmente cambiadas. Primeramente, el
pacto con Adán fue sustituido por el de Noé; más tarde, el concertado con
Abraham fue reformado por el de Moisés. Mas como la alianza mosaica no fue
observada, al llegar la plenitud de los tiempos vino la nueva alianza, ésta ya
definitiva. En efecto, el pacto con Adán se basaba en el mandato de no comer
del árbol de la vida; el de Noé en el arco iris; el de Abraham, elegido por su
fe, en la circuncisión, como sello característico de su descendencia; el de
Moisés en el cordero pascual, propiciación para el pueblo.
Todas estas alianzas eran diversas entre sí. Ahora bien, la circuncisión grata
a los ojos de aquel de quien procedían todas estas alianzas es la que dice
Jeremías: Circuncidad el prepucio de vuestros corazones. Pues si el pacto
concertado por Dios con Abraham fue firme, también éste es firme e inmutable, y
ninguna ley se le puede añadir, ya venga de los que están fuera de la ley, ya
de los que están sometidos a la ley.
Dios, en efecto, dio a Moisés la ley con todas sus observancias y preceptos,
mas, como ellos no la observaron, anuló la ley y sus preceptos; prometió que
había de establecer una nueva alianza, la cual afirmó que sería distinta de la
primera, por más que él mismo sea el autor de ambas. Y ésta es la alianza que
prometió darnos: Todos me conocerán, desde el pequeño al grande. Y en esta
alianza ya no existe la circuncisión carnal como signo de pertenencia a su
pueblo.
Sabemos con certeza, queridos hermanos, que Dios impuso, en las diversas
generaciones, unas leyes, que estuvieron en vigor hasta que él quiso y que más
tarde quedaron anuladas, tal como dice el Apóstol, a saber, que el reino de
Dios subsistió antiguamente en multitud de semejanzas, según las diversas
épocas.
Ahora bien, nuestro Dios es veraz y sus preceptos son fidelísimos; por esto
cada una de las alianzas fue en su tiempo firme y verdadera, y los circuncisos
de corazón viven y son de nuevo circuncidados en el verdadero Jordán, que es el
bautismo para el perdón de los pecados. Jesús, hijo de Nun, o sea Josué,
circuncidó al pueblo por segunda vez con un cuchillo de piedra, cuando él y su
pueblo atravesaron el Jordán; Jesús, nuestro salvador, circuncida por segunda
vez, con la circuncisión del corazón, a todos los que creen en él y reciben el
baño bautismal, los cuales son circuncidados con la espada, que es la palabra
de Dios, más tajante que espada de dos filos.
Jesús, hijo de Nun, introdujo al pueblo en la tierra prometida; Jesús, nuestro
salvador, ha prometido la tierra de la vida a todos los que atraviesen el
verdadero Jordán, crean y sean circuncidados en su corazón.
Dichosos, pues, los que han sido circuncidados en el corazón y han renacido de
las aguas de la segunda circuncisión; éstos recibirán la herencia junto con
Abraham, guía fidedigno y padre de todos, ya que su fe le fue reputada como
justicia.
RESPONSORIO Hb 8, 8. 10;
cf. 2Co 3, 3
R. Yo concertaré una nueva alianza con
la casa de Israel, imprimiendo mi ley en sus mentes. * La escribiré en sus
corazones, no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo.
V. Les daré mi ley, no en tablas de
piedra, sino en tablas que son sus corazones de carne.
R. La escribiré en sus corazones, no
con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo.
*Lecturas del Miércoles de la 1ª semana de Cuaresma*
Miércoles,
1 de marzo de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio segun san Lucas
(11,29-32)*
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará
más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los
habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta
generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la
tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que
Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán
que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y
aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Esta raza es una raza perversa: pide una señal, pero no se le dará
otra señal que la de Jonás.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Esta raza es una raza perversa:
pide una señal, pero no se le dará otra señal que la de Jonás.
PRECES
Bendigamos al Autor de nuestra salvación, que ha querido renovar
en sí mismo todas las cosas, y digámosle:
Renuévanos, Señor, por tu Espíritu Santo.
Señor, tú que nos has prometido un cielo nuevo y una tierra nueva, renuévanos
sin cesar por tu Espíritu Santo,
para que lleguemos a gozar eternamente de ti en la nueva Jerusalén.
Que trabajemos, Señor, para que el mundo se impregne de tu Espíritu
y se logre así más eficazmente la justicia, el amor y la paz universal.
Enséñanos, Señor, a corregir nuestra pereza y nuestra desidia
y a poner nuestro corazón en los bienes eternos.
Líbranos del mal
y presérvanos de la fascinación de la vanidad que oscurece la mente y oculta el
bien.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Digamos al Padre, unidos a Jesús, la oración que él nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Señor, mira complacido a tu pueblo, que con fervor desea
entregarse a una vida santa, y, ya que con sus privaciones se esfuerza por
dominar el cuerpo, que la práctica de las buenas obras transforme su alma. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: HEME, SEÑOR, A TUS DIVINAS PLANTAS
Heme, Señor, a tus divinas plantas,
baja la frente y de rubor cubierta,
porque mis culpas son tales y tantas,
que tengo miedo a tus miradas santas
y el pecho mío a respirar no acierta.
Mas ¡ay!, que renunciar la lumbre hermosa
de esos divinos regalados ojos
es condenarme a noche tenebrosa;
y esa noche es horrible, es espantosa
para el que gime ante tus pies de hinojos.
Dame licencia ya, Padre adorado,
para mirarte y moderar mi miedo;
mas no te muestres de esplendor cercado;
muéstrate, Padre mío, en cruz clavado,
porque sólo en la cruz mirarte puedo. Amén.
SALMODIA
Ant 1. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
Salmo 26 I - CONFIANZA ANTE EL PELIGRO
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.
Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.
Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca;
y así levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca;
en su tienda sacrificaré
sacrificios de aclamación:
cantaré y tocaré para el Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
Ant 2. Tu rostro buscaré Señor, no me
escondas tu rostro.
Salmo 26 II
Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro.»
Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me deseches, no me abandones,
Dios de mi salvación.
Si mi padre y mi madre me abandonan,
el Señor me recogerá.
Señor, enséñame tu camino,
guíame por la senda llana,
porque tengo enemigos.
No me entregues a la saña de mi adversario,
porque se levantan contra mí testigos falsos,
que respiran violencia.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tu rostro buscaré Señor, no me
escondas tu rostro.
Ant 3. Él es el primogénito de toda
creatura, es el primero en todo.
Cántico: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CREATURA Y PRIMER
RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. Cf. Col 1, 12-20
Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Él es el primogénito de toda
creatura, es el primero en todo.
LECTURA BREVE Flp 2, 12b-15a
Trabajad por vuestra salvación con respeto y seriedad. Porque es Dios el que
obra en vosotros haciendo que queráis y obréis movidos por lo que a él le
agrada. Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones, a fin de que seáis
irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha.
RESPONSORIO BREVE
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Señor, ten misericordia.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Como estuvo Jonás en el vientre del cetáceo tres días y tres
noches, así estará el Hijo del hombre tres días y tres noches en el seno de la
tierra.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Como estuvo Jonás en el vientre del
cetáceo tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre tres días y tres
noches en el seno de la tierra.
PRECES
Alabemos a Dios todopoderoso y providente, que conoce todas
nuestras necesidades pero quiere ante todo que busquemos su reino;
supliquémosle, pues, diciendo:
Venga, Señor, tu reino y su justicia.
Padre santo, que nos diste a Cristo como pastor de nuestras vidas, ayuda a los
pastores y a los pueblos a ellos confiados, para que no falte nunca al rebaño
la solicitud de sus pastores
ni falte a los pastores la obediencia de su rebaño.
Mueve a los cristianos para que con amor fraternal se interesen por los
enfermos
y que en ellos socorran a tu Hijo.
Haz que entren a formar parte de tu Iglesia los que aún no creen en el
Evangelio,
y que, con sus buenas obras, la hagan crecer en el amor.
A nosotros, pecadores, concédenos tu perdón
y la reconciliación con tu Iglesia.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
A los que murieron concédeles resucitar a la vida eterna
y morar eternamente contigo.
Invoquemos a Dios Padre con la oración que nos enseñó Jesús:
Padre nuestro...
ORACION
Señor, mira complacido a tu pueblo, que con fervor desea
entregarse a una vida santa, y, ya que con sus privaciones se esfuerza por
dominar el cuerpo, que la práctica de las buenas obras transforme su alma. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.






