DANDO Y RECIBIENDO
El Ángel anunció a María...
Musica Para el Alma
viernes, 24 de abril de 2026
MARCOS 16,15-20 CICLO A
Evangelio del sábado 25 Abr 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,15-20)*
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y
les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El
que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A
los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre,
hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno
mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán
sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de
Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor
cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El
que crea y se bautice se salvará)
*Parece de verdad demasiado audaz el encargo que Jesús confía a
un pequeño grupo de hombres sencillos y sin grandes capacidades intelectuales.
Sin embargo, esta reducida compañía, irrelevante frente a las grandes potencias
del mundo, es invitada a llevar el mensaje de amor, de paz y de misericordia a
cada rincón de la tierra. Pero este proyecto de Dios puede ser realizado solo
con la fuerza que Dios mismo concede a los apóstoles. La misión confiada por
Jesús a los apóstoles ha proseguido a través de los siglos, y prosigue todavía
hoy y esta misión es para hacerla nosotros. Cada uno, en efecto, por el
bautismo que ha recibido está habilitado por su parte para anunciar el
Evangelio. En este itinerario encontramos
a Cristo mismo en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres, en
aquellos que sufren. Cristo Resucitado envió a sus discípulos con la fuerza del
Espíritu Santo, así hoy Él nos envía a todos nosotros,
con la misma fuerza, para que hagamos
visible la esperanza*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL SABADO 25
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO PASCUAL
SÁBADO DE LAS SEMANA III
Del Común de apóstoles.
25 de abril
*SAN MARCOS, Evangelista. (FIESTA)*
Era primo de Bernabé, acompañó al apóstol Pablo en su primer viaje y después en
Roma. Fue discípulo de Pedro e intérprete del mismo en su evangelio. Se le
atribuye la fundación de la Iglesia de Alejandría.
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
(Si Laudes no es la primera oración del día
se sigue el esquema del Invitatorio explicado en el Oficio de Lectura)
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Venid, adoremos al Señor, que nos
habla por medio del Evangelio. Aleluya.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adoremos al Señor, que nos
habla por medio del Evangelio. Aleluya.
Himno: CON EL GOZO PASCUAL
Con el gozo pascual,
el sol de nuevo brilla
cuando ven los apóstoles
que Jesús resucita.
En la carne de Cristo
ven claras las heridas
y paladinamente
que está vivo predican.
Cristo, rey clementísimo,
nuestras almas habita
para que te celebremos
por siempre en nuestra vida.
Sé, Jesús, de las almas
la pascual alegría,
que, en gracia renacidos,
tu triunfo nos anima.
A ti, Jesús, la gloria,
que, la muerte vencida,
abres por los apóstoles
nuevas sendas de vida. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Los santos evangelistas se entregaron de lleno a indagar la
sabiduría de sus predecesores y, con sus escritos, confirmaron las
explicaciones de los profetas. Aleluya.
SALMO 62, 2-9 - EL ALMA SEDIENTA DE DIOS
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Los santos evangelistas se
entregaron de lleno a indagar la sabiduría de sus predecesores y, con sus
escritos, confirmaron las explicaciones de los profetas. Aleluya.
Ant 2. Dios nos convocó por medio del
mensaje de la salud, para darnos la posesión de la gloria de nuestro Señor
Jesucristo. Aleluya.
Cántico: TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR - Dn 3, 57-88. 56
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
No se dice Gloria al Padre.
Ant. Dios nos convocó por medio del
mensaje de la salud, para darnos la posesión de la gloria de nuestro Señor
Jesucristo. Aleluya.
Ant 3. Muchos alabarán su inteligencia, su
fama vivirá por generaciones. Aleluya.
Salmo 149 - ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Muchos alabarán su inteligencia, su
fama vivirá por generaciones. Aleluya.
LECTURA BREVE 1Co 15, 1-2a. 3-4
Hermanos: Os quiero traer a la memoria el mensaje evangélico que os prediqué;
el que abrazasteis, el mismo en que os mantenéis firmes todavía y por el que
estáis en camino de salvación. En primer lugar os comuniqué el mensaje que yo
mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras, y
fue sepultado; resucitó al tercer día y vive, según lo anunciaron también las
Escrituras.
RESPONSORIO BREVE
V. Proclamaron las alabanzas del Señor y su poder. Aleluya, aleluya.
R. Proclamaron las alabanzas del Señor y su poder.
Aleluya, aleluya.
V. Y las maravillas que realizó.
R. Aleluya, aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Proclamaron las alabanzas del Señor y su poder.
Aleluya, aleluya.
V. El
Señor pronuncia un oráculo. Aleluya.
R. Millares pregonan la alegre noticia. Aleluya.
PRIMERA LECTURA
De la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4,
1-16
DIVERSIDAD DE DONES EN UN MISMO CUERPO
Hermanos: Yo, el prisionero por Cristo, os ruego
que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre
humildes y amables, sed comprensivos; sobrellevaos mutuamente con amor;
esforzaos por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz. Un
solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la meta de la esperanza en la
vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un
Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.
A cada uno de nosotros le ha sido concedida la gracia a la medida del don de
Cristo. Por eso dice: «Subiendo a la altura, llevó cautivos y dio dones a los
hombres.» ¿Qué quiere decir «subió» sino que antes bajó a las regiones
inferiores de la tierra? Éste que bajó es el mismo que subió por encima de
todos los cielos, para llenarlo todo.
Él mismo ha constituido a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los
fieles, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de
Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del
Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Para
que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo
viento de doctrina, en la trampa de los hombres, que con astucia conduce al
error; sino que, realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las
cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado
y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren y actuando a la
medida de cada parte, se procura su propio crecimiento para construcción de sí
mismo en el amor.
RESPONSORIO 2Pe 1, 21; Pr 2, 6
R. Nunca fue
proferida profecía alguna por voluntad humana, sino que, * llevados
del Espíritu Santo, hablaron los hombres de parte de Dios. Aleluya.
V. El Señor es quien da sabiduría, de su boca
proceden la prudencia y la ciencia.
R. Llevados del Espíritu Santo, hablaron los
hombres de parte de Dios. Aleluya.
SEGUNDA LECTURA
Del Tratado de san Ireneo, obispo, Contra las
herejías
(Libro 1, 10, 1-3: PG 7, 550-554)
LA PREDICACIÓN DE LA VERDAD
La Iglesia, esparcida por el orbe hasta los
confines de la tierra, ha recibido de los apóstoles y de los discípulos de los
mismos aquella fe cuyo objeto es: un solo Dios, Padre todopoderoso, que hizo el
cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en él; y un solo Hijo de Dios,
Jesucristo, que por nuestra salvación se hizo hombre; y el Espíritu Santo, que,
por boca de los profetas, anunció de antemano los designios de Dios; y la
venida al mundo, la encarnación en el seno de María, la pasión y resurrección
de entre los muertos, la ascensión corporal del amado Jesucristo, Señor
nuestro, así como su futura venido desde el cielo, en la gloria del Padre, para
recapitular todas las cosas y resucitar corporalmente a todo el género humano,
para que, según ha dispuesto el Padre invisible, ante Cristo Jesús, nuestro
Señor y Dios, salvador y rey, toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra,
en el abismo y toda lengua lo proclame, y él juzgue a todos con justicia.
La Iglesia, habiendo recibido, como hemos dicho, esta predicación y esta fe,
aunque esparcida por todo el mundo, la guarda con diligencia, como si todos sus
hijos habitaran en una misma casa; y toda ella cree estas mismas verdades, como
quien tiene una sola alma y un solo corazón, y, en consecuencia, las predica,
las enseña y las transmite, como quien tiene una sola boca. Porque, si bien en
el mundo hay diversidad de lenguajes, el contenido de la tradición es uno e
idéntico para todos.
Y lo mismo creen y transmiten las Iglesias fundadas en Germania, así como las
de los iberos, las de los celtas, las del Oriente, las de Egipto, las de Libia
y las que se hallan en el centro del mundo; pues, del mismo modo que el sol,
creatura de Dios, es uno e idéntico en todo el mundo, así también la
predicación de la verdad brilla en todas partes e ilumina a todos los hombres
que quieren llegar al conocimiento de la verdad.
Y ni el que posee dotes oratorias, entre los que presiden las Iglesias,
enseñará algo diverso a lo que hemos dicho (ya que nadie está por encima de su
maestro), ni el que está privado de estas dotes aminorará por ello el contenido
de la tradición. En efecto, siendo la fe única e idéntica para todos, ni la
amplía el que es capaz de hablar mucho sobre ella, ni la aminora el que no es
capaz de tanto.
RESPONSORIO 1Co 1, 17-18. 21
R. Cristo me
envió a evangelizar, y no con sabiduría de palabras, a fin de no quitar
eficacia a la cruz de Cristo. * Pues
el mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero
para los que están en vías de salvación es fuerza de Dios. Aleluya.
V. Como en la sabiduría de Dios, el mundo no lo
conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la
predicación, para salvar a los creyentes.
R. Pues el mensaje de la cruz es necedad para los
que están en vías de perdición; pero para los que están en vías de salvación es
fuerza de Dios. Aleluya.
Evangelio del sábado 25
Abr 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Marcos (16,15-20)*
En
aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y
proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará;
el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán
estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán
serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño.
Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de
Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor
cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. La gracia de Cristo ha constituido, a unos, evangelistas y, a
otros, doctores, y los ha enviado al pueblo creyente como ministros de la fe.
Aleluya.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. La gracia de Cristo ha constituido,
a unos, evangelistas y, a otros, doctores, y los ha enviado al pueblo creyente
como ministros de la fe. Aleluya.
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, luz del mundo por el Evangelio, y,
poniendo en sus manos nuestras vidas, digámosle:
Guía, Señor, a tu Iglesia con la fuerza del Evangelio.
Tú que has mostrado familiarmente tu divinidad en medio de los hombres,
no dejes de resplandecer hoy en tu Iglesia con los múltiples signos de tu
gloria.
Tú que te acercas a nosotros por las palabras vivas de los evangelistas,
danos durante este día el gozo de tu presencia.
Tú que por la cruz y la resurrección has manifestado la soberanía del amor del
Padre,
acoge el trabajo y el dolor de los hombres y transfórmalos en ofrenda de
salvación.
Tú que en la naciente Iglesia escogiste a Marcos como evangelizador y
evangelista,
haz que nosotros seamos hoy con nuestras palabras y ejemplos testigos del
Evangelio.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Digamos llenos de confianza la oración que Jesús enseñó a los apóstoles.
Padre nuestro...
ORACION
Señor, tú que diste a san Marcos el carisma de anunciar el
Evangelio, haz que sepamos aprovecharnos de sus escritos y por ellos aprendamos
a seguir fielmente a Jesucristo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: REVESTIDOS DE BLANCAS VESTIDURAS
Revestidos de blancas vestiduras,
vayamos al banquete del Cordero
y, terminado el cruce del mar Rojo
alcemos nuestro canto al rey eterno.
La caridad de Dios es quien nos brinda
y quien nos da a beber su sangre propia,
y el Amor sacerdote es quien se ofrece
y quien los miembros de su cuerpo inmola.
Las puertas salpicadas con tal sangre
hacen temblar al ángel vengativo,
y el mar deja pasar a los hebreos
y sumerge después a los egipcios.
Ya el Señor Jesucristo es nuestra pascua,
ya el Señor Jesucristo es nuestra víctima:
el ázimo purísimo y sincero
destinado a las almas sin mancilla.
Oh verdadera víctima del cielo,
que tiene a los infiernos sometidos,
ya rotas las cadenas de la muerte,
y el premio de la vida recibido.
Vencedor del averno subyugado,
el Redentor despliega sus trofeos
y, sujetando al rey de las tinieblas,
abre de par en par el alto cielo.
Para que seas, oh Jesús, la eterna
dicha pascual de nuestras almas limpias,
líbranos de la muerte del pecado
a los que renacimos a la vida.
Gloria sea a Dios Padre y a su Hijo,
que de los muertos ha resucitado,
así como también al sacratísimo
Paracleto, por tiempo ilimitado. Amén.
SALMODIA
Ant 1. La paz de Cristo reine en vuestros corazones. Aleluya.
Salmo 121 LA CIUDAD SANTA DE JERUSALÉN
¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia
en el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios.»
Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo.»
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. La paz de Cristo reine en vuestros
corazones. Aleluya.
Ant 2. Por tu sangre nos compraste para
Dios. Aleluya.
Salmo 129 - DESDE LO HONDO A TI GRITO, SEÑOR.
Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Por tu sangre nos compraste para
Dios. Aleluya.
Ant 3. Era necesario que el Mesías
padeciera esto para entrar en su gloria. Aleluya.
Cántico: CRISTO, SIERVO DE DIOS, EN SU MISTERIO
PASCUAL - Flp 2, 6-11
Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios,
al contrario, se anonadó a sí mismo,
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Era necesario que el Mesías
padeciera esto para entrar en su gloria. Aleluya.
LECTURA BREVE 1Pe 2, 9-10
Vosotros sois linaje escogido, sacerdocio regio,
nación santa, pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas del que os
llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa. Vosotros, que en
otro tiempo no erais pueblo, sois ahora pueblo de Dios; vosotros, que estabais
excluidos de la misericordia, sois ahora objeto de la misericordia de Dios.
RESPONSORIO BREVE
V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya.
Aleluya.
V. Al ver al Señor.
R. Aleluya. Aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya.
Aleluya.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. «Yo soy la puerta —dice el Señor—; el que entre por mí se salvará
y encontrará pastos abundantes». Aleluya.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. «Yo soy la puerta —dice el Señor—;
el que entre por mí se salvará y encontrará pastos abundantes». Aleluya.
PRECES
Oremos a Cristo, que resucitando de entre los muertos destruyó la
muerte y nos dio nueva vida, y digámosle:
Tú que vives eternamente, escúchanos, Señor.
Tu que eres la piedra rechazada por los arquitectos, pero convertida en piedra
angular,
conviértenos a nosotros en piedras vivas de tu Iglesia.
Tú que eres el testigo fiel y el primogénito de entre los muertos,
haz que tu Iglesia sea también siempre testimonio ante el mundo.
Tú que eres el único esposo de la Iglesia, nacida de tu costado,
haz que todos nosotros seamos signos de tus bodas con la Iglesia.
Tú que eres el primero y el último, el que estabas muerto y ahora vives por los
siglos de los siglos,
concede a todos los bautizados perseverar fieles hasta la muerte, a fin de
recibir la corona de la victoria.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Tu que eres la lámpara que ilumina la ciudad santa de Dios,
alumbra con tu claridad a nuestros hermanos difuntos.
Sintiéndonos verdaderos hijos de Dios, digamos a nuestro Padre:
Padre nuestro...
ORACION
Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo
inmenso de la resurrección de Jesucristo, te pedimos que nos lleves a gozar de
las alegrías celestiales, para que así llegue también el humilde rebaño hasta
donde penetró su victorioso Pastor. Él, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL SABADO 25 DE ABRIR 2026
Lecturas
de San Marcos, evangelista
25 Abr 2026
Primera Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (5,5b-14):
Tened sentimientos de humildad unos con otros,
porque Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes.
Inclinaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que, a su tiempo, os
ensalce. Descargad en él todo vuestro agobio, que él se interesa por vosotros.
Sed sobrios, estad alerta, que vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente,
ronda buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que
vuestros hermanos en el mundo entero pasan por los mismos sufrimientos. Tras un
breve padecer, el mismo Dios de toda gracia, que os ha llamado en Cristo a su
eterna gloria, os restablecerá, os afianzará, os robustecerá. Suyo es el poder
por los siglos. Amén. Os he escrito esta breve carta por mano de Silvano, al
que tengo por hermano fiel, para exhortaros y atestiguaros que ésta es la
verdadera gracia de Dios. Manteneos en ella. Os saluda la comunidad de
Babilonia, y también Marcos, mi hijo. Saludaos entre vosotros con el beso del
amor fraterno. Paz a todos vosotros, los cristianos.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 88,2-3.6-7.16-17
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.» R/.
El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad, en la asamblea de los ángeles.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R/.
Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.
Evangelio del sábado 25 Abr 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,15-20)*
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y
les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El
que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A
los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre,
hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno
mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán
sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de
Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor
cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El
que crea y se bautice se salvará)
*Parece de verdad demasiado audaz el encargo que Jesús confía a
un pequeño grupo de hombres sencillos y sin grandes capacidades intelectuales.
Sin embargo, esta reducida compañía, irrelevante frente a las grandes potencias
del mundo, es invitada a llevar el mensaje de amor, de paz y de misericordia a
cada rincón de la tierra. Pero este proyecto de Dios puede ser realizado solo
con la fuerza que Dios mismo concede a los apóstoles. La misión confiada por
Jesús a los apóstoles ha proseguido a través de los siglos, y prosigue todavía
hoy y esta misión es para hacerla nosotros. Cada uno, en efecto, por el
bautismo que ha recibido está habilitado por su parte para anunciar el
Evangelio. En este itinerario encontramos
a Cristo mismo en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres, en
aquellos que sufren. Cristo Resucitado envió a sus discípulos con la fuerza del
Espíritu Santo, así hoy Él nos envía a todos nosotros,
con la misma fuerza, para que hagamos
visible la esperanza*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.






