DANDO Y RECIBIENDO
El Ángel anunció a María...
Musica Para el Alma
domingo, 31 de mayo de 2026
MARCOS 12,1-12 CICLO A
Evangelio del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en
parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre
plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del
guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió
un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos
lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió
otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron;
y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido.
Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los
labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra
la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que
hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es
ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro
patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
"Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar,
construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje"
*Ver que una persona con mucho esfuerzo
ha logrado construir una empresa y luego pone un administrador para que la
cuiden. Y después de un tiempo el administrador se cree el dueño, e
incluso se vuelve enemigo del verdadero dueño. Esto ha sucedido en mí, Dios, me
puso a cuidar una empresa que sella la familia, y muchas veces creo que soy el
dueño; que soy dueño de mi esposa, que soy el dueño de mis hijos, por esos
ellos tienen que estudiar lo que yo quiera y hacer lo que yo diga; esa actitud
hace que todos sufran hasta yo. ¿Qué ha pasado? Que la empresa esta quebrando
por mi mala administración, porque me he creído que soy el dueño de las cosas
que Dios, me ha puesto administrar. Y el Señor lo único que espera y desea de
mi como administrador, es que sea fiel y sincero. He podido experimentar la
misericordia de Dios en mi vida, porque él, sabiendo que he quebrado todas sus
empresas, él apuesta a mí, y me está reconstruyendo y de nuevo me invita a que
con amor administre las cosas santas que él apuesto dentro de mí*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL LUNES 1
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
LUNES SEMANA
I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Himno: DEJADO YA EL DESCANSO DE LA NOCHE
Dejado ya el descanso de la noche,
despierto en la alegría de tu amor,
concédeme tu luz que me ilumine
como ilumina el sol.
No sé lo que será del nuevo día
que entre luces y sombras viviré,
pero sé que, si tú vienes conmigo,
no fallará mi fe.
Tal vez me esperen horas de desierto
amargas y sedientas, mas yo sé
que, si vienes conmigo de camino,
jamás yo tendré sed.
Concédeme vivir esta jornada
en paz con mis hermanos y mi Dios,
al sentarnos los dos para la cena,
párteme el pan, Señor.
Recibe, Padre santo, nuestro ruego,
acoge por tu Hijo la oración
que fluye del Espíritu en el alma
que sabe de tu amor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.
Salmo 5, 2-10. 12-13 - ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO
Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.
A ti te suplico, Señor;
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.
Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.
En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti te suplico, Señor; por la
mañana escucharás mi voz.
Ant 2. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Cantico: SÓLO A DIOS HONOR Y GLORIA 1Cro 29, 10-13
Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,
tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria,
tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos.
Por eso, Dios nuestro,
nosotros te damos gracias,
alabando tu nombre glorioso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Ant 3. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
Salmo 28 - MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria hace oír su trueno,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica,
la voz del Señor descuaja los cedros,
el Señor descuaja los cedros del Líbano.
Hace brincar al Líbano como a un novillo,
al Sarión como a una cría de búfalo.
La voz del Señor lanza llamas de fuego,
la voz del Señor sacude el desierto,
el Señor sacude el desierto de Cadés.
La voz del Señor retuerce los robles,
el Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El trono del Señor está encima de la tempestad,
el Señor se sienta como rey eterno.
El Señor da fuerza a su pueblo,
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
LECTURA BREVE 2Ts 3, 10b-13
Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. Porque nos hemos enterado que hay
entre vosotros algunos que viven desconcertados, sin trabajar nada, pero
metiéndose en todo. A éstos les mandamos y les exhortamos en el Señor
Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan. Vosotros,
hermanos, no os canséis de hacer el bien.
RESPONSORIO BREVE
V. Bendito el Señor ahora y por siempre.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Solo él hizo maravillas.
R. Ahora y por siempre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Enséñame a cumplir tu voluntad.
R. Y a guardarla de todo corazón.
PRIMERA LECTURA
De la carta a los Gálatas 1, 13-2, 10
VOCACIÓN Y APOSTOLADO DE PABLO
Hermanos: Habéis oído hablar de cómo me
portaba yo en otro tiempo en el judaísmo: cómo perseguía encarnizadamente a la
Iglesia de Dios y la devastaba; cómo, en el celo por el judaísmo, iba más allá
que muchos compatriotas de mi edad y me mostraba celoso partidario de las
tradiciones paternas.
Pero, cuando aquel que me eligió desde el
seno de mi madre me llamó por su gracia y tuvo a bien revelarme a su Hijo para
que lo anunciara a los gentiles, en seguida, sin pedir consejo a hombre alguno
y sin subir a Jerusalén para hablar con los que eran apóstoles antes que yo,
partí hacia Arabia, de donde luego volví a Damasco. Tres años más tarde, subí a
Jerusalén a visitar a Cefas, y estuve con él quince días. No vi a ninguno otro
de los apóstoles, fuera de Santiago, el hermano del Señor. Por el Dios que me
está viendo, que no miento en lo que os escribo.
Después vine a las regiones de Siria y de
Cilicia, pero las Iglesias de Judea, que están en Cristo, no me conocían
personalmente. Sólo oían decir: «El que antaño nos perseguía ahora va
anunciando la Buena Nueva de la fe, que en otro tiempo quería destruir.» Y
glorificaban a Dios, reconociendo su obra en mí.
Luego, al cabo de catorce años, subí otra
vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito. Y subí por motivo de una
revelación. Les expuse el Evangelio que predico entre los gentiles y traté en
particular con los más calificados, no fuera a ser que hubiese corrido en vano.
Pues bien, ni siquiera a Tito, mi
compañero, con todo y que era griego, lo obligaron a circuncidarse. Y esto a
pesar de los intrusos, de los falsos hermanos, que solapadamente se habían
infiltrado, para espiar arteramente la libertad de que gozamos en Cristo Jesús,
y que querían esclavizarnos. Pero nosotros ni por un momento cedimos terreno
para someternos a ellos, a fin de salvaguardar firmemente para vosotros la
verdad del Evangelio.
Las personas de más consideración -nada me
interesa lo que hubieran sido antes, pues en Dios no hay acepción de personas-
no me impusieron ninguna nueva obligación.
Al contrario, reconocieron que yo había
recibido la misión de predicar el Evangelio a los gentiles, como Pedro la de
predicarlo a los judíos; porque aquel que dio poder a Pedro para ejercer el
apostolado entre los judíos me lo dio a mí para ejercerlo entre los gentiles.
De este modo reconocieron que Dios me había dado esa gracia. Y Santiago, Cefas
y Juan, los considerados como columnas, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en
señal de comunión y conformidad: nosotros nos dirigiríamos a los gentiles, ellos
a los judíos. Sólo nos pidieron que nos acordásemos de los pobres, cosa que he
procurado yo cumplir con toda solicitud.
RESPONSORIO 1Co 15, 10; Ga 2, 8
R. Por la gracia de Dios, soy lo que soy; *
y la gracia que él me concedió no quedó infecunda en mí, y permanece siempre en
mí.
V. Aquel que dio poder a Pedro para ejercer
el apostolado entre los judíos me lo dio a mí para ejercerlo entre los
gentiles.
R. Y la gracia que él me concedió no quedó
infecunda en mí, y permanece siempre en mí.
SEGUNDA LECTURA
De las Instrucciones de san Doroteo, abad.
(Instrucción 7, Sobre la acusación de sí mismo,
1-2: PG 88, 1695-1699)
LA CAUSA DE TODA PERTURBACIÓN CONSISTE EN QUE
NADIE SE ACUSA A SÍ MISMO
Tratemos de averiguar, hermanos, cuál es el
motivo principal de un hecho que acontece con frecuencia, a saber, que a veces
uno escucha una palabra desagradable y se comporta como si no la hubiera oído,
sin sentirse molesto, y en cambio, otras veces, así que la oye, se siente
turbado y afligido. ¿Cuál, me pregunto, es la causa de esta diversa reacción?
¿Hay una o varias explicaciones? Yo distingo diversas causas y explicaciones y
sobre todo una, que es origen de todas las otras, como ha dicho alguien: «Muchas
veces esto proviene del estado de ánimo en que se halla cada uno.»
En efecto, quien está fortalecido por la
oración o la meditación tolerará fácilmente, sin perder la calma, a un hermano
que lo insulta. Otras veces soportará con paciencia a su hermano, porque se
trata de alguien a quien profesa gran afecto. A veces también por desprecio,
porque tiene en nada al que quiere perturbarlo y no se digna tomarlo en
consideración, como si se tratara del más despreciable de los hombres, ni se
digna responderle palabra, ni mencionar a los demás sus maldiciones e injurias.
De ahí proviene, como he dicho, el que uno
no se turbe ni se aflija, si desprecia y tiene en nada lo que dicen. En cambio,
la turbación o aflicción por las palabras de un hermano proviene de una mala
disposición momentánea o del odio hacia el hermano. También pueden aducirse
otras causas. Pero, si examinamos atentamente la cuestión, veremos que la causa
de toda perturbación consiste en que nadie se acusa a sí mismo.
De ahí deriva toda molestia y aflicción, de
ahí deriva el que nunca hallemos descanso; y ello no debe extrañarnos, ya que
los santos nos enseñan que esta acusación de sí mismo es el único camino que
nos puede llevar a la paz. Que esto es verdad, lo hemos comprobado en múltiples
ocasiones; y nosotros, con todo, esperamos con anhelo hallar el descanso, a
pesar de nuestra desidia, o pensamos andar por el camino recto, a pesar de
nuestras repetidas impaciencias y de nuestra resistencia en acusarnos a nosotros
mismos.
Así son las cosas. Por más virtudes que
posea un hombre, aunque sean innumerables, si se aparta de este camino, nunca
hallará el reposo, sino que estará siempre afligido o afligirá a los demás,
perdiendo así el mérito de todas sus fatigas.
RESPONSORIO 1Jn 1, 8. 9; Pr 28, 13
R. Si decimos que no tenemos pecado, nos
engañamos a nosotros mismos; * pero si confesamos nuestros pecados, fiel y
bondadoso es Dios para perdonarnos y purificarnos de toda iniquidad.
V. Al que oculta sus crímenes no le irá
bien en sus cosas.
R. Pero si confesamos nuestros pecados,
fiel y bondadoso es Dios para perdonarnos y purificarnos de toda iniquidad.
Evangelio del Lunes de la IX
Semana del Tiempo Ordinario
01
Jun 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En
aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los
escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca,
cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se
marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir
su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo
despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y
lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o
los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando
que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: «Éste es el
heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia.» Y, agarrándolo, lo
mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que hará el dueño de la viña? Acabará
con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: «La
piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor
quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
PRECES
Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu
Santo, y acudamos a él diciendo:
*Concédenos, Señor, tu Espíritu*.
Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia
para que, al llegar a la noche, podamos alabarte con gozo y limpios de pecado.
Que baje hoy a nosotros tu bondad
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz
para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.
Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones
y enriquécelos con toda clase de bienes.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Terminemos nuestra oración con la plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe;
para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti,
como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE.
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz, que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva,
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Haz que mi pie vaya ligero.
Da de tu pan y de tu vaso
al que te sigue, paso a paso,
por lo más duro del sendero.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo.
¡Tantos me dicen que estás muerto!
Y entre la sombra y el desierto
dame tu mano y ven conmigo. Amén
SALMODIA
Ant 1. El Señor se complace en los justos.
Salmo 10 - EL SEÑOR ESPERANZA DEL JUSTO
Al Señor me acojo, ¿por qué me decís:
«escapa como un pájaro al monte,
porque los malvados tensan el arco,
ajustan las saetas a la cuerda,
para disparar en la sombra contra los buenos?
Cuando fallan los cimientos,
¿qué podrá hacer el justo?»
Pero el Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres.
El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo detesta.
Hará llover sobre los malvados ascuas y azufre,
les tocará en suerte un viento huracanado.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor se complace en los justos.
Ant 2. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Salmo 14 - ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?
El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,
el que no retracta lo que juró
aún en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Ant 3. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
Cántico: EL PLAN DIVINO DE SALVACIÓN - Ef 1, 3-10
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
El nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos consagrados
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,
las del cielo y las de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
LECTURA BREVE Col 1, 9b-11
Llegad a la plenitud en el conocimiento de la voluntad de Dios, con toda
sabiduría e inteligencia espiritual. Así caminaréis según el Señor se merece y
le agradaréis enteramente, dando fruto en toda clase de obras buenas y
creciendo en el conocimiento de Dios. Fortalecidos en toda fortaleza, según el
poder de su gloria, podréis resistir y perseverar en todo con alegría.
RESPONSORIO BREVE
V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Porque he pecado contra ti.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi
humillación.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Proclama mi alma la grandeza del
Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
PRECES
Demos gracias a Dios, nuestro Padre, que recordando siempre su
santa alianza, no cesa de bendecirnos, y digámosle con ánimo confiado:
Favorece a tu pueblo, Señor.
Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice a tu heredad.
Congrega en la unidad a todos los cristianos:
para que el mundo crea en Cristo, tu enviado.
Derrama tu gracia sobre nuestros familiares y amigos:
que encuentren en ti, Señor, su verdadera felicidad.
Muestra tu amor a los agonizantes:
que puedan contemplar tu salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Ten piedad de los que han muerto
y acógelos en el descanso de Cristo.
Terminemos nuestra oración con las palabras que nos enseñó Cristo:
Padre nuestro...
ORACION
Nuestro humilde servicio, Señor, proclame tu grandeza, y ya que
por nuestra salvación te dignaste mirar la humillación de la Virgen María, te
rogamos nos enaltezcas llevándonos a la plenitud de la salvación. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL LUNES 1 DE JUNIO 2026
Lecturas
del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
Primera Lectura
Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pedro (1,1-7):
Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a
los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en
suerte una fe tan preciosa como a nosotros. Crezca vuestra gracia y paz por el
conocimiento de Dios y de Jesús, nuestro Señor. Su divino poder nos ha
concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al
que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los
inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar
de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo
ser de Dios. En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la
honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio
propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño
fraterno, al cariño fraterno el amor.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 90
R/. Dios mío, confío en ti
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.
«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación.» R/.
«Lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.» R/.
Evangelio del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en
parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre
plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del
guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió
un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos
lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió
otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron;
y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido.
Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los
labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra
la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que
hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es
ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro
patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
"Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar,
construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje"
*Ver que una persona con mucho esfuerzo
ha logrado construir una empresa y luego pone un administrador para que la
cuiden. Y después de un tiempo el administrador se cree el dueño, e
incluso se vuelve enemigo del verdadero dueño. Esto ha sucedido en mí, Dios, me
puso a cuidar una empresa que sella la familia, y muchas veces creo que soy el
dueño; que soy dueño de mi esposa, que soy el dueño de mis hijos, por esos
ellos tienen que estudiar lo que yo quiera y hacer lo que yo diga; esa actitud
hace que todos sufran hasta yo. ¿Qué ha pasado? Que la empresa esta quebrando
por mi mala administración, porque me he creído que soy el dueño de las cosas
que Dios, me ha puesto administrar. Y el Señor lo único que espera y desea de
mi como administrador, es que sea fiel y sincero. He podido experimentar la
misericordia de Dios en mi vida, porque él, sabiendo que he quebrado todas sus
empresas, él apuesta a mí, y me está reconstruyendo y de nuevo me invita a que
con amor administre las cosas santas que él apuesto dentro de mí*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.






