Musica Para el Alma
domingo, 31 de mayo de 2026
MARCOS 12,1-12 CICLO A
Evangelio del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en
parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre
plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del
guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió
un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos
lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió
otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron;
y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido.
Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los
labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra
la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que
hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es
ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro
patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
"Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar,
construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje"
*Ver que una persona con mucho esfuerzo
ha logrado construir una empresa y luego pone un administrador para que la
cuiden. Y después de un tiempo el administrador se cree el dueño, e
incluso se vuelve enemigo del verdadero dueño. Esto ha sucedido en mí, Dios, me
puso a cuidar una empresa que sella la familia, y muchas veces creo que soy el
dueño; que soy dueño de mi esposa, que soy el dueño de mis hijos, por esos
ellos tienen que estudiar lo que yo quiera y hacer lo que yo diga; esa actitud
hace que todos sufran hasta yo. ¿Qué ha pasado? Que la empresa esta quebrando
por mi mala administración, porque me he creído que soy el dueño de las cosas
que Dios, me ha puesto administrar. Y el Señor lo único que espera y desea de
mi como administrador, es que sea fiel y sincero. He podido experimentar la
misericordia de Dios en mi vida, porque él, sabiendo que he quebrado todas sus
empresas, él apuesta a mí, y me está reconstruyendo y de nuevo me invita a que
con amor administre las cosas santas que él apuesto dentro de mí*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL LUNES 1
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
LUNES SEMANA
I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Himno: DEJADO YA EL DESCANSO DE LA NOCHE
Dejado ya el descanso de la noche,
despierto en la alegría de tu amor,
concédeme tu luz que me ilumine
como ilumina el sol.
No sé lo que será del nuevo día
que entre luces y sombras viviré,
pero sé que, si tú vienes conmigo,
no fallará mi fe.
Tal vez me esperen horas de desierto
amargas y sedientas, mas yo sé
que, si vienes conmigo de camino,
jamás yo tendré sed.
Concédeme vivir esta jornada
en paz con mis hermanos y mi Dios,
al sentarnos los dos para la cena,
párteme el pan, Señor.
Recibe, Padre santo, nuestro ruego,
acoge por tu Hijo la oración
que fluye del Espíritu en el alma
que sabe de tu amor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.
Salmo 5, 2-10. 12-13 - ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO
Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.
A ti te suplico, Señor;
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.
Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.
En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti te suplico, Señor; por la
mañana escucharás mi voz.
Ant 2. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Cantico: SÓLO A DIOS HONOR Y GLORIA 1Cro 29, 10-13
Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,
tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria,
tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos.
Por eso, Dios nuestro,
nosotros te damos gracias,
alabando tu nombre glorioso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Ant 3. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
Salmo 28 - MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria hace oír su trueno,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica,
la voz del Señor descuaja los cedros,
el Señor descuaja los cedros del Líbano.
Hace brincar al Líbano como a un novillo,
al Sarión como a una cría de búfalo.
La voz del Señor lanza llamas de fuego,
la voz del Señor sacude el desierto,
el Señor sacude el desierto de Cadés.
La voz del Señor retuerce los robles,
el Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El trono del Señor está encima de la tempestad,
el Señor se sienta como rey eterno.
El Señor da fuerza a su pueblo,
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
LECTURA BREVE 2Ts 3, 10b-13
Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. Porque nos hemos enterado que hay
entre vosotros algunos que viven desconcertados, sin trabajar nada, pero
metiéndose en todo. A éstos les mandamos y les exhortamos en el Señor
Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan. Vosotros,
hermanos, no os canséis de hacer el bien.
RESPONSORIO BREVE
V. Bendito el Señor ahora y por siempre.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Solo él hizo maravillas.
R. Ahora y por siempre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Enséñame a cumplir tu voluntad.
R. Y a guardarla de todo corazón.
PRIMERA LECTURA
De la carta a los Gálatas 1, 13-2, 10
VOCACIÓN Y APOSTOLADO DE PABLO
Hermanos: Habéis oído hablar de cómo me
portaba yo en otro tiempo en el judaísmo: cómo perseguía encarnizadamente a la
Iglesia de Dios y la devastaba; cómo, en el celo por el judaísmo, iba más allá
que muchos compatriotas de mi edad y me mostraba celoso partidario de las
tradiciones paternas.
Pero, cuando aquel que me eligió desde el
seno de mi madre me llamó por su gracia y tuvo a bien revelarme a su Hijo para
que lo anunciara a los gentiles, en seguida, sin pedir consejo a hombre alguno
y sin subir a Jerusalén para hablar con los que eran apóstoles antes que yo,
partí hacia Arabia, de donde luego volví a Damasco. Tres años más tarde, subí a
Jerusalén a visitar a Cefas, y estuve con él quince días. No vi a ninguno otro
de los apóstoles, fuera de Santiago, el hermano del Señor. Por el Dios que me
está viendo, que no miento en lo que os escribo.
Después vine a las regiones de Siria y de
Cilicia, pero las Iglesias de Judea, que están en Cristo, no me conocían
personalmente. Sólo oían decir: «El que antaño nos perseguía ahora va
anunciando la Buena Nueva de la fe, que en otro tiempo quería destruir.» Y
glorificaban a Dios, reconociendo su obra en mí.
Luego, al cabo de catorce años, subí otra
vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito. Y subí por motivo de una
revelación. Les expuse el Evangelio que predico entre los gentiles y traté en
particular con los más calificados, no fuera a ser que hubiese corrido en vano.
Pues bien, ni siquiera a Tito, mi
compañero, con todo y que era griego, lo obligaron a circuncidarse. Y esto a
pesar de los intrusos, de los falsos hermanos, que solapadamente se habían
infiltrado, para espiar arteramente la libertad de que gozamos en Cristo Jesús,
y que querían esclavizarnos. Pero nosotros ni por un momento cedimos terreno
para someternos a ellos, a fin de salvaguardar firmemente para vosotros la
verdad del Evangelio.
Las personas de más consideración -nada me
interesa lo que hubieran sido antes, pues en Dios no hay acepción de personas-
no me impusieron ninguna nueva obligación.
Al contrario, reconocieron que yo había
recibido la misión de predicar el Evangelio a los gentiles, como Pedro la de
predicarlo a los judíos; porque aquel que dio poder a Pedro para ejercer el
apostolado entre los judíos me lo dio a mí para ejercerlo entre los gentiles.
De este modo reconocieron que Dios me había dado esa gracia. Y Santiago, Cefas
y Juan, los considerados como columnas, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en
señal de comunión y conformidad: nosotros nos dirigiríamos a los gentiles, ellos
a los judíos. Sólo nos pidieron que nos acordásemos de los pobres, cosa que he
procurado yo cumplir con toda solicitud.
RESPONSORIO 1Co 15, 10; Ga 2, 8
R. Por la gracia de Dios, soy lo que soy; *
y la gracia que él me concedió no quedó infecunda en mí, y permanece siempre en
mí.
V. Aquel que dio poder a Pedro para ejercer
el apostolado entre los judíos me lo dio a mí para ejercerlo entre los
gentiles.
R. Y la gracia que él me concedió no quedó
infecunda en mí, y permanece siempre en mí.
SEGUNDA LECTURA
De las Instrucciones de san Doroteo, abad.
(Instrucción 7, Sobre la acusación de sí mismo,
1-2: PG 88, 1695-1699)
LA CAUSA DE TODA PERTURBACIÓN CONSISTE EN QUE
NADIE SE ACUSA A SÍ MISMO
Tratemos de averiguar, hermanos, cuál es el
motivo principal de un hecho que acontece con frecuencia, a saber, que a veces
uno escucha una palabra desagradable y se comporta como si no la hubiera oído,
sin sentirse molesto, y en cambio, otras veces, así que la oye, se siente
turbado y afligido. ¿Cuál, me pregunto, es la causa de esta diversa reacción?
¿Hay una o varias explicaciones? Yo distingo diversas causas y explicaciones y
sobre todo una, que es origen de todas las otras, como ha dicho alguien: «Muchas
veces esto proviene del estado de ánimo en que se halla cada uno.»
En efecto, quien está fortalecido por la
oración o la meditación tolerará fácilmente, sin perder la calma, a un hermano
que lo insulta. Otras veces soportará con paciencia a su hermano, porque se
trata de alguien a quien profesa gran afecto. A veces también por desprecio,
porque tiene en nada al que quiere perturbarlo y no se digna tomarlo en
consideración, como si se tratara del más despreciable de los hombres, ni se
digna responderle palabra, ni mencionar a los demás sus maldiciones e injurias.
De ahí proviene, como he dicho, el que uno
no se turbe ni se aflija, si desprecia y tiene en nada lo que dicen. En cambio,
la turbación o aflicción por las palabras de un hermano proviene de una mala
disposición momentánea o del odio hacia el hermano. También pueden aducirse
otras causas. Pero, si examinamos atentamente la cuestión, veremos que la causa
de toda perturbación consiste en que nadie se acusa a sí mismo.
De ahí deriva toda molestia y aflicción, de
ahí deriva el que nunca hallemos descanso; y ello no debe extrañarnos, ya que
los santos nos enseñan que esta acusación de sí mismo es el único camino que
nos puede llevar a la paz. Que esto es verdad, lo hemos comprobado en múltiples
ocasiones; y nosotros, con todo, esperamos con anhelo hallar el descanso, a
pesar de nuestra desidia, o pensamos andar por el camino recto, a pesar de
nuestras repetidas impaciencias y de nuestra resistencia en acusarnos a nosotros
mismos.
Así son las cosas. Por más virtudes que
posea un hombre, aunque sean innumerables, si se aparta de este camino, nunca
hallará el reposo, sino que estará siempre afligido o afligirá a los demás,
perdiendo así el mérito de todas sus fatigas.
RESPONSORIO 1Jn 1, 8. 9; Pr 28, 13
R. Si decimos que no tenemos pecado, nos
engañamos a nosotros mismos; * pero si confesamos nuestros pecados, fiel y
bondadoso es Dios para perdonarnos y purificarnos de toda iniquidad.
V. Al que oculta sus crímenes no le irá
bien en sus cosas.
R. Pero si confesamos nuestros pecados,
fiel y bondadoso es Dios para perdonarnos y purificarnos de toda iniquidad.
Evangelio del Lunes de la IX
Semana del Tiempo Ordinario
01
Jun 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En
aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los
escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca,
cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se
marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir
su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo
despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y
lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o
los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando
que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: «Éste es el
heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia.» Y, agarrándolo, lo
mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que hará el dueño de la viña? Acabará
con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: «La
piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor
quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
PRECES
Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu
Santo, y acudamos a él diciendo:
*Concédenos, Señor, tu Espíritu*.
Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia
para que, al llegar a la noche, podamos alabarte con gozo y limpios de pecado.
Que baje hoy a nosotros tu bondad
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz
para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.
Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones
y enriquécelos con toda clase de bienes.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Terminemos nuestra oración con la plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe;
para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti,
como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE.
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz, que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva,
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Haz que mi pie vaya ligero.
Da de tu pan y de tu vaso
al que te sigue, paso a paso,
por lo más duro del sendero.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo.
¡Tantos me dicen que estás muerto!
Y entre la sombra y el desierto
dame tu mano y ven conmigo. Amén
SALMODIA
Ant 1. El Señor se complace en los justos.
Salmo 10 - EL SEÑOR ESPERANZA DEL JUSTO
Al Señor me acojo, ¿por qué me decís:
«escapa como un pájaro al monte,
porque los malvados tensan el arco,
ajustan las saetas a la cuerda,
para disparar en la sombra contra los buenos?
Cuando fallan los cimientos,
¿qué podrá hacer el justo?»
Pero el Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres.
El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo detesta.
Hará llover sobre los malvados ascuas y azufre,
les tocará en suerte un viento huracanado.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor se complace en los justos.
Ant 2. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Salmo 14 - ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?
El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,
el que no retracta lo que juró
aún en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Ant 3. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
Cántico: EL PLAN DIVINO DE SALVACIÓN - Ef 1, 3-10
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
El nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos consagrados
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,
las del cielo y las de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
LECTURA BREVE Col 1, 9b-11
Llegad a la plenitud en el conocimiento de la voluntad de Dios, con toda
sabiduría e inteligencia espiritual. Así caminaréis según el Señor se merece y
le agradaréis enteramente, dando fruto en toda clase de obras buenas y
creciendo en el conocimiento de Dios. Fortalecidos en toda fortaleza, según el
poder de su gloria, podréis resistir y perseverar en todo con alegría.
RESPONSORIO BREVE
V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Porque he pecado contra ti.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi
humillación.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Proclama mi alma la grandeza del
Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
PRECES
Demos gracias a Dios, nuestro Padre, que recordando siempre su
santa alianza, no cesa de bendecirnos, y digámosle con ánimo confiado:
Favorece a tu pueblo, Señor.
Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice a tu heredad.
Congrega en la unidad a todos los cristianos:
para que el mundo crea en Cristo, tu enviado.
Derrama tu gracia sobre nuestros familiares y amigos:
que encuentren en ti, Señor, su verdadera felicidad.
Muestra tu amor a los agonizantes:
que puedan contemplar tu salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Ten piedad de los que han muerto
y acógelos en el descanso de Cristo.
Terminemos nuestra oración con las palabras que nos enseñó Cristo:
Padre nuestro...
ORACION
Nuestro humilde servicio, Señor, proclame tu grandeza, y ya que
por nuestra salvación te dignaste mirar la humillación de la Virgen María, te
rogamos nos enaltezcas llevándonos a la plenitud de la salvación. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL LUNES 1 DE JUNIO 2026
Lecturas
del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
Primera Lectura
Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pedro (1,1-7):
Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a
los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en
suerte una fe tan preciosa como a nosotros. Crezca vuestra gracia y paz por el
conocimiento de Dios y de Jesús, nuestro Señor. Su divino poder nos ha
concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al
que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los
inapreciables y extraordinarios bienes prometidos, con los cuales podéis escapar
de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo
ser de Dios. En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la
honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio
propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño
fraterno, al cariño fraterno el amor.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 90
R/. Dios mío, confío en ti
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/.
«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación.» R/.
«Lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.» R/.
Evangelio del Lunes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
01 Jun 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,1-12)*
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en
parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre
plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del
guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió
un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos
lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió
otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron;
y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido.
Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los
labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra
la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que
hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es
ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro
patente»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero
temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
"Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar,
construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje"
*Ver que una persona con mucho esfuerzo
ha logrado construir una empresa y luego pone un administrador para que la
cuiden. Y después de un tiempo el administrador se cree el dueño, e
incluso se vuelve enemigo del verdadero dueño. Esto ha sucedido en mí, Dios, me
puso a cuidar una empresa que sella la familia, y muchas veces creo que soy el
dueño; que soy dueño de mi esposa, que soy el dueño de mis hijos, por esos
ellos tienen que estudiar lo que yo quiera y hacer lo que yo diga; esa actitud
hace que todos sufran hasta yo. ¿Qué ha pasado? Que la empresa esta quebrando
por mi mala administración, porque me he creído que soy el dueño de las cosas
que Dios, me ha puesto administrar. Y el Señor lo único que espera y desea de
mi como administrador, es que sea fiel y sincero. He podido experimentar la
misericordia de Dios en mi vida, porque él, sabiendo que he quebrado todas sus
empresas, él apuesta a mí, y me está reconstruyendo y de nuevo me invita a que
con amor administre las cosas santas que él apuesto dentro de mí*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
sábado, 30 de mayo de 2026
JUAN 3,16-18 CICLO A
*Lecturas
de La Santísima Trinidad*
31 May 2026 - Ciclo A
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según San Juan (3,16-18)*
Palabra
del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(«Tanto amó Dios al
mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen
en él, sino que tengan vida eterna.»).
*El amor siempre ha sido y será la representación
de nuestro Dios, Dios creo el mundo y lo bendijo y se sentó a contemplar que
todo estaba bien. Con el paso del tiempo nuestros corazones se han alejado del
creado y hemos hecho de lo creado nuestro gran amigo, una amista tan fuerte que
nos ha distanciado del creado. Dios, que mantiene su palabra por eternidad de
eternidades, quiere que esa bendición que hemos recibido desde el principio en
el Genesis este con él a su lado. Dios mirando desde lo más alto y desde lo más
profundo, ha podido contemplar todo el sufrimiento que llevamos por estar lejos
de él, y por amor, a su mismo amor, decidió entregar lo más valioso que tenía,
su Hijo el Amado, para que nos mostrara el camino, la verdad y la vida. El amor
es Dios, miremos la observación que Dios, da a su Hijo, no lo juzgue, tu misión
es que ellos se salven por creer en ti, y todos los que se hagan creyentes recibirán
mi amor, que eres tu Hijo mío, y todo los que no te reciben están rechazando mi
amor, y los que no reciban mi amor, su corazón estará inquieto y enfermo hasta que
descanse en mí. Lo mejor que nos puede pasar es dejarnos llevar y ser
arrastrado por el amor que viene de Dios, Jesucristo su Hijo, el amado*
*El que desea y quiere amar, con el
corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL DOMINGO 30
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO
ORDINARIO
*DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD*
De la Solemnidad.
*LA SANTÍSIMA TRINIDAD. (SOLEMNIDAD)*
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
(Si Laudes no es la primera oración del día
se sigue el esquema del Invitatorio explicado en el Oficio de Lectura)
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Al Dios verdadero, que es uno solo
en tres personas, venid, adorémosle.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Al Dios verdadero, que es uno solo
en tres personas, venid, adorémosle.
Himno: OH TÚ, SANTA UNIDAD EN TRINIDAD
Oh tú, santa Unidad en Trinidad,
que riges con poder el universo,
recibe las canciones de alabanza
que, en vela matinal, cantan tus siervos.
El lucero del alba ya refulge,
caminando ante el sol cual mensajero;
al caer las tinieblas de la noche,
nos alumbra tu santa luz de nuevo.
Demos gloria a Dios Padre, autor de todo,
y al Señor Jesucristo, su unigénito,
y al Santo Defensor de nuestras almas,
ahora y por los siglos sempiternos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. A ti el honor y el imperio, a ti la gloria y el poder, a ti la
alabanza y las aclamaciones por todos los siglos, oh excelsa Trinidad.
SALMO 62, 2-9 - EL ALMA SEDIENTA DE DIOS
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti el honor y el imperio, a ti la
gloria y el poder, a ti la alabanza y las aclamaciones por todos los siglos, oh
excelsa Trinidad.
Ant 2. A ti con justicia te alaban, te
adoran y glorifican todas las creaturas, oh bienaventurada Trinidad.
Cántico: TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR - Dn 3, 57-88. 56
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
No se dice Gloria al Padre.
Ant. A ti con justicia te alaban, te
adoran y glorifican todas las creaturas, oh bienaventurada Trinidad.
Ant 3. De él, por él y para él son todas
las cosas. ¡Gloria a él por todos los siglos!
Salmo 149 - ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. De él, por él y para él son todas
las cosas. ¡Gloria a él por todos los siglos!
LECTURA BREVE 1Co 12, 4-6
Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios,
pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra
todo en todos.
RESPONSORIO BREVE
V. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa Trinidad.
R. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa
Trinidad.
V. Para ti continua acción de gracias por todos
los siglos.
R. Oh excelsa Trinidad.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa
Trinidad.
V. La
Palabra del Señor hizo el cielo.
R. y el Aliento de su boca, sus ejércitos.
PRIMERA LECTURA
De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-16
EL GRAN MISTERIO DEL DESIGNIO DE DIOS
Cuando vine a vosotros, hermanos, a anunciaros el testimonio de Dios, no lo
hice con sublime elocuencia ni sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié
de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a
vosotros débil y temeroso; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría
humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe
no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
Sin embargo, hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este
mundo, ni de los príncipes de este siglo, que quedan desvanecidos, sino que
enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios
antes de los siglos para nuestra gloria, que no conoció ninguno de los
príncipes de este siglo; pues si la hubieran conocido, nunca hubieran
crucificado al Señor de la gloria. Pero, según está escrito: «Ni el ojo vio, ni
el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los
que le aman.»
Pero a nosotros nos lo ha revelado por su Espíritu: y el Espíritu todo lo
penetra, hasta la profundidad de Dios. En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo
del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie
conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos
recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para
conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, de las cuales también hablamos,
no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del
Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales.
El hombre naturalmente no capta las cosas del Espíritu de Dios; son necedad
para él. Y no las puede entender, pues sólo el Espíritu puede juzgarlas. En
cambio, el hombre espiritual lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarlo. Porque
¿quién conoció el pensamiento del Señor para instruirle? Pero nosotros poseemos
el pensamiento de Cristo.
RESPONSORIO Cf. Ef 1, 17. 18; 1Co 2, 12
R. El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre
de la gloria, quiera concedernos el don de sabiduría y de revelación, para que
lleguemos al pleno conocimiento de él e, iluminados así los ojos de nuestra
mente, * conozcamos cuál es la esperanza a que nos ha llamado y
cuáles las riquezas de gloria otorgadas por él como herencia a su pueblo santo.
V. y nosotros no hemos recibido el espíritu del
mundo, sino el Espíritu que viene de Dios.
R. Para que conozcamos cuál es la esperanza a que
nos ha llamado y cuáles las riquezas de gloria otorgadas por él como herencia a
su pueblo santo.
SEGUNDA LECTURA
De las Cartas de san Atanasio, obispo
(Carta 1 a Serapión, 28-30: PG 26, 594-595. 599)
LUZ, RESPLANDOR Y GRACIA EN LA TRINIDAD Y POR LA TRINIDAD
Siempre resultará provechoso esforzarse en profundizar el contenido de la
antigua tradición, de la doctrina y la fe de la Iglesia católica, tal como el
Señor nos la entregó, tal como la predicaron los apóstoles y la conservaron los
santos Padres. En ella, efectivamente, está fundamentada la Iglesia, de manera
que todo aquel que se aparta de esta fe deja de ser cristiano y ya no merece el
nombre de tal.
Existe, pues, una Trinidad, santa y perfecta, de la cual se afirma que es Dios
en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que no tiene mezclado ningún elemento
extraño o externo, que no se compone de uno que crea y de otro que es creado,
sino que toda ella es creadora, es consistente por naturaleza y su actividad es
única. El Padre hace todas las cosas a través del que es su Palabra, en el
Espíritu Santo. De esta manera queda a salvo la unidad de la santa Trinidad.
Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo
penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio
y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu
Santo.
San Pablo, hablando a los corintios acerca de los dones del Espíritu, lo reduce
todo al único Dios Padre, como al origen de todo, con estas palabras: Hay
diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios, pero
un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo
en todos.
El Padre es quien da, por mediación de aquel que es su Palabra, lo que el
Espíritu distribuye a cada uno. Porque todo lo que es
del Padre es también del Hijo; por esto, todo lo que da el Hijo en el Espíritu
es realmente don del Padre. De manera semejante, cuando el Espíritu está en
nosotros, lo está también la Palabra, de quien recibimos el Espíritu, y en la
Palabra está también el Padre, realizándose así aquellas palabras: El Padre y
yo vendremos a fijar en él nuestra morada. Porque donde está la luz, allí está
también el resplandor; y donde está el resplandor, allí está también su
eficiencia y su gracia esplendorosa.
Es lo que nos enseña el mismo Pablo en su segunda carta a los Corintios, cuando
dice: La gracia de Jesucristo el Señor, el amor de Dios y la participación del
Espíritu Santo estén con todos vosotros. Porque toda gracia o don que se nos da
en la Trinidad se nos da por el Padre, a través del Hijo, en el Espíritu Santo.
Pues así como la gracia se nos da por el Padre, a través del Hijo, así también
no podemos recibir ningún don si no es en el Espíritu Santo, ya que hechos
partícipes del mismo poseemos el amor del Padre, la gracia del Hijo y la
participación de este Espíritu.
RESPONSORIO
R. Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo. * Ensalcémoslo con himnos por los siglos.
V. Bendito sea el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso por los siglos.
R. Ensalcémoslo con himnos por los siglos.
*Lecturas de La Santísima
Trinidad*
31
May 2026 - Ciclo A
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según San Juan (3,16-18)*
Palabra
del Señor
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Bendita sea la santísima e indivisible Trinidad, que ha creado el universo
y lo gobierna, bendita sea ahora y siempre y por todos los siglos.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Bendita sea la santísima e
indivisible Trinidad, que ha creado el universo y lo gobierna, bendita sea
ahora y siempre y por todos los siglos.
PRECES
Alabemos con júbilo al Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, y glorifiquémoslo, diciendo:
¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo!
Padre santo, ya que nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, danos tu
Espíritu para que venga en ayuda de nuestra debilidad,
y que él mismo interceda por nosotros.
Hijo único de Dios, que pediste al Padre para tu Iglesia el Espíritu de la
verdad,
haz que este Defensor esté siempre con nosotros.
Ven, Espíritu Santo, que procedes del Padre y del Hijo, y derrama en nosotros
tus frutos: caridad, gozo espiritual, paz, paciencia, benignidad, bondad,
longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia y castidad.
Padre todopoderoso, tú que enviaste a nuestros corazones el Espíritu de tu Hijo
que clama: «¡Padre!»,
haz que nos dejemos llevar por ese Espíritu y lleguemos a ser herederos tuyos y
coherederos de Cristo.
Señor Jesús, que nos enviaste desde el Padre al Paráclito para que diera
testimonio de ti,
haz que también nosotros demos testimonio de ti ante los hombres.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Digamos ahora al Padre, movidos por el Espíritu Santo que ora en nosotros, la
plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Dios Padre, que has enviado al mundo la Palabra de verdad y el
Espíritu de santificación para revelar a los hombres tu misterio admirable,
concédenos que, al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la
eterna Trinidad y adoremos la Unidad de tu majestad omnipotente. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
II VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: CANTAD Y ALABAD AL SEÑOR.
Cantad y alabad al Señor,
él nos ha dicho su nombre:
Padre y Señor para el hombre.
Vida, esperanza y amor.
Cantad y alabad al Señor,
Hijo del Padre, hecho hombre:
Cristo Señor es su nombre.
Vida, esperanza y amor.
Cantad y alabad al Señor,
divino don para el hombre:
Santo Espíritu es su nombre.
Vida, esperanza y amor.
Cantad y alabad al Señor,
él es fiel y nos llama,
él nos espera y nos ama.
Vida, esperanza y amor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Oh verdadera, excelsa y eterna Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu
Santo!
Salmo 109, 1-5. 7 - EL MESÍAS, REY Y SACERDOTE.
Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno
según el rito de Melquisedec.»
El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Oh verdadera, excelsa y eterna
Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Ant 2. Líbranos, sálvanos, danos vida
eterna, oh Trinidad santísima.
Salmo 113 A - ISRAEL LIBRADO DE EGIPTO; LAS MARAVILLAS DEL ÉXODO.
Cuando Israel salió de Egipto,
los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,
Judá fue su santuario,
Israel fue su dominio.
El mar, al verlos, huyó,
el Jordán se echó atrás;
los montes saltaron como carneros;
las colinas, como corderos.
¿Qué te pasa, mar, que huyes,
y a ti, Jordán, que te echas atrás?
¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros;
colinas, que saltáis como corderos?
En presencia del Señor se estremece la tierra,
en presencia del Dios de Jacob;
que transforma las peñas en estanques,
el pedernal en manantiales de agua.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Líbranos, sálvanos, danos vida
eterna, oh Trinidad santísima.
Ant 3. Santo, santo, santo es el Señor
Dios todopoderoso, el que era, el que es, el que será.
Cántico: LAS BODAS DEL CORDERO - Cf. Ap 19,1-2, 5-7
El cántico siguiente se dice con todos los Aleluya intercalados
cuando el oficio es cantado. Cuando el Oficio se dice sin canto es suficiente
decir el Aleluya sólo al principio y al final de cada
estrofa.
Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios
(R. Aleluya)
porque sus juicios son verdaderos y justos.
R. Aleluya, (aleluya).
Aleluya.
Alabad al Señor sus siervos todos.
(R. Aleluya)
Los que le teméis, pequeños y grandes.
R. Aleluya, (aleluya).
Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo.
(R. Aleluya)
Alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
R. Aleluya, (aleluya).
Aleluya.
Llegó la boda del cordero.
(R. Aleluya)
Su esposa se ha embellecido.
R. Aleluya, (aleluya).
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Santo, santo, santo es el Señor
Dios todopoderoso, el que era, el que es, el que será.
LECTURA BREVE Ef 4, 3-6
Esforzaos por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz. Un
solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la meta de la esperanza en la
vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un
Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade
todo.
RESPONSORIO BREVE
V. Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ensalcémoslo con
himnos por los siglos.
R. Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos.
V. Honor y gloria al único Dios.
R. Ensalcémoslo con himnos por los siglos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. A ti, Dios Padre no engendrado, a ti, Hijo único del Padre, a ti,
Espíritu Santo paráclito, santa e indivisa Trinidad, te confesamos con todo el
corazón y con los labios, te alabamos y te bendecimos. ¡Para ti la gloria por
los siglos!
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti, Dios Padre no engendrado, a
ti, Hijo único del Padre, a ti, Espíritu Santo paráclito, santa e indivisa
Trinidad, te confesamos con todo el corazón y con los labios, te alabamos y te
bendecimos. ¡Para ti la gloria por los siglos!
PRECES
Glorifiquemos a Dios Padre que, por el Espíritu Santo, vivificó el
cuerpo de su Hijo, para que su carne resucitada fuera fuente de vida para los
hombres, y aclamemos al Dios uno y trino, diciendo:
¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo!
Padre todopoderoso y eterno, envía tu Espíritu consolador en nombre de tu Hijo
sobre la Iglesia,
para que la conserve en la unidad de la caridad y de la verdad perfectas.
Manda, Señor, trabajadores a tu mies, para que hagan discípulos de entre todos
los pueblos
y, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, los
confirmen en la fe verdadera.
Ayuda, Señor, a los perseguidos por causa de tu Hijo,
que el Espíritu Santo hable por ellos, como Jesucristo nos prometió.
Que todos los hombres, Señor, te confiesen como único Dios en tres personas,
y que vivan en la fe, en la esperanza y en el amor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Padre de todos los vivientes, tú que vives y reinas con el Hijo y el Espíritu
Santo,
recibe a nuestros hermanos difuntos en tu reino.
Digamos ahora al Padre, movidos por el Espíritu Santo que ora en nosotros, la
plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Dios Padre, que has enviado al mundo la Palabra de verdad y el
Espíritu de santificación para revelar a los hombres tu misterio admirable,
concédenos que, al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la
eterna Trinidad y adoremos la Unidad de tu majestad omnipotente. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.








