Musica Para el Alma
miércoles, 2 de septiembre de 2026
LUCAS 5,1-11 CICLO A
Evangelio del Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
03 Sep 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11)*
En aquel tiempo, la gente se agolpaba
alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago
de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores
habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la
de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca,
sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para
pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido
nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la
red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles
una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de
mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al
ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y
Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(«Dejándolo todo lo siguieron»).
*Subió a
una de las barcas, a la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra.
Ponerme en el lugar de Simón me hace entenderlo: él estaba lavando las redes,
cansado, con hambre y sueño mientras Jesús hablaba. Simón pensaría: ¿Y cuándo
se va a callar? Luego, Jesús le dijo: Rema mar adentro y echa las redes. Esa
fue la gota que derramó el vaso. Simón no aguantó más y le contestó: Maestro,
nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu
palabra, echaré las redes. Pensaba que, cuando sacaran las redes vacías, él
mismo lo reprendería con todo lo que tenía guardado en su corazón para decirle.
¡Oh, sorpresa! Hicieron una redada de peces tan grande que la red se rompía.
Hicieron señas a los socios de la otra barca para que vinieran a echarles una
mano. Simón se arrojó a los pies de Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, que
soy un pecador. Lo hizo porque eran tantas las cosas feas que había pensado y en
su interior sobre el Señor. La respuesta de Jesús fue: No temas; desde ahora
serás pescador de hombres. Desde ese día, Pedro lo dejó todo por Jesús. También
yo espero con ansias ese día en que pueda reconocer a Jesús en mi vida, y
dedicarme a hacer el bien con amor y humildad a todos, me vaya bien o me vaya
mal*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL JUEVES 3
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO ORDINARIO
JUEVES DE LA SEMANA XXII
Del Común de pastores para un santo papa y del Común de doctores de la Iglesia.
Salterio II
3 de septiembre
*SAN GREGORIO MAGNO, papa y doctor de la
Iglesia (MEMORIA)*.
Nació en Roma hacia el año 540. Desempeñó primero diversos cargos públicos, y
llegó luego a ser prefecto de la Urbe. Más tarde se dedicó a la vida monástica,
fue ordenado diácono y nombrado legado pontificio en Constantinopla. El día 3
de septiembre del año 590 fue elegido papa, cargo que ejerció como verdadero
pastor, en su modo de gobernar, en su ayuda a los pobres, en la propagación y
consolidación de la fe. Tiene escritas muchas obras sobre teología moral y
dogmática. Murió el día 12 de marzo del año 604.
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
(Si Laudes no es la primera oración del día
se sigue el esquema del Invitatorio explicado en el Oficio de Lectura)
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Venid, adoremos al Señor, fuente de
la sabiduría.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adoremos al Señor, fuente de
la sabiduría.
Himno: PARA VOSOTROS, EL MISTERIO DEL PADRE.
Para vosotros, el misterio del Padre;
con vosotros, la luz del Verbo;
en vosotros, la llama del Amor
que es fuego.
¡Hontanares de Dios!,
¡hombres del Evangelio!,
¡humildes inteligencias luminosas!,
¡grandes hombres de barro tierno!
El mundo tiene hambre de infinito
y sed de cielo;
las criaturas nos atan a lo efímero
y nos vamos perdiendo en el tiempo.
Para nosotros,
el misterio que aprendisteis del Padre;
con nosotros, la luz que os dio el Verbo;
en nosotros, el Amor ingénito.
¡Hombres de Cristo, maestros de la Iglesia!
dadnos una vida y un anhelo,
la angustia por la verdad,
por el error el miedo.
Dadnos una vida de rodillas
ante el misterio,
una visión de este mundo de muerte
y una esperanza de cielo.
Padre, te pedimos para la Iglesia
la ciencia de estos maestros. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Despierta tu poder, Señor, y ven a salvarnos.
Salmo 79 - VEN A VISITAR TU VIÑA
Pastor de Israel, escucha,
tú que guías a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efraím, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
¡Oh Dios!, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
Le diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las disputas de nuestros vecinos,
nuestros enemigos se burlan de nosotros.
Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Sacaste una vid de Egipto,
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste;
le preparaste el terreno y echó raíces
hasta llenar el país;
su sombra cubría las montañas,
y sus pámpanos, los cedros altísimos;
extendió sus sarmientos hasta el mar,
y sus brotes hasta el Gran Río.
¿Por qué has derribado su cerca
para que la saqueen los viandantes,
la pisoteen los jabalíes
y se la coman las alimañas?
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa.
La han talado y le han prendido fuego:
con un bramido hazlos perecer.
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
Señor Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Despierta tu poder, Señor, y ven a
salvarnos.
Ant 2. Anunciad a toda la tierra que el
señor hizo proezas.
Cántico: ACCION DE GRACIAS DEL PUEBLO SALVADO - Is 12, 1-6
Te doy gracias, Señor,
porque estabas airado contra mí,
pero ha cesado tu ira
y me has consolado.
Él es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.
Aquel día, diréis:
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso.
Tañed para el Señor, que hizo proezas;
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«¡Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel!».
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Anunciad a toda la tierra que el
señor hizo proezas.
Ant 3. Aclamad a Dios, nuestra fuerza.
Salmo 80 - SOLEMNE RENOVACIÓN DE LA ALIANZA
Aclamad a Dios, nuestra fuerza;
dad vítores al Dios de Jacob:
acompañad, tocad los panderos,
las cítaras templadas y las arpas;
tocad la trompeta por la luna nueva,
por la luna llena, que es nuestra fiesta;
porque es una ley de Israel,
un precepto del Dios de Jacob,
una norma establecida para José
al salir de Egipto.
Oigo un lenguaje desconocido:
«Retiré sus hombros de la carga,
y sus manos dejaron la espuerta.
Clamaste en la aflicción, y te libré,
te respondí oculto entre los truenos,
te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti;
¡ojalá me escuchases, Israel!
No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto;
abre tu boca y yo la saciaré.
Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!:
en un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios;
los que aborrecen al Señor te adularían,
y su suerte quedaría fijada;
te alimentaría con flor de harina,
te saciaría con miel silvestre.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Aclamad a Dios, nuestra fuerza.
LECTURA BREVE Sb 7, 13-14
Aprendí la sabiduría sin malicia, reparto sin envidia, y no me guardo sus
riquezas. Porque es un tesoro inagotable para los hombres: los que lo adquieren
se atraen la amistad de Dios, porque el don de su enseñanza los recomienda.
RESPONSORIO BREVE
V. El pueblo cuenta su sabiduría.
R. El pueblo cuenta su sabiduría.
V. La asamblea pregona su alabanza.
R. Cuenta su sabiduría.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. El pueblo cuenta su sabiduría.
V. Señor,
¿a quién vamos a ir?
R. Tú tienes palabras de vida eterna.
PRIMERA LECTURA
De la segunda carta a Timoteo 2, 1-21
EXHORTACIÓN A LA CONSTANCIA EN MEDIO DE LA FATIGA
Y LA PERSECUCIÓN
Tú, hijo mío, cobra fuerzas de la gracia de Cristo
Jesús; y lo que de mis labios has aprendido, con la confirmación de tantos
testigos, encomiéndalo a tu vez a hombres fieles que sean capaces de enseñar a
otros.
Como buen soldado de Cristo Jesús, entra valerosamente a tomar parte en el
esfuerzo común. El soldado que se alista para la guerra no se enreda en las
ocupaciones materiales de la vida diaria, si quiere agradar al que lo reclutó;
el atleta que toma parte en el concurso no recibe la corona si no lucha según
el reglamento; y el labrador que trabaja y se fatiga es el primero que tiene
derecho a la recolección de los frutos. Entiende bien lo que quiero decirte,
pues ya hará el Señor que lo comprendas todo.
Acuérdate de Cristo Jesús, del linaje de David, que vive resucitado de entre
los muertos. Éste es el Evangelio que anuncio y por él sufro hasta llevar
cadenas como un criminal; pero el mensaje de Dios no está encadenado. Por eso
todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación
que da Cristo con la gloria eterna.
Verdadera es la sentencia que dice: Si hemos muerto con él, viviremos también
con él. Si tenemos constancia en el sufrir, reinaremos también con él; si
rehusamos reconocerle, también él nos rechazará; si le somos infieles, él
permanece fiel; no puede él desmentirse a sí mismo.
Esto has de enseñar, conjurándoles ante Dios a que eviten las discusiones de
palabras, que no sirven para nada, si no es para perdición de los oyentes.
Procura con toda diligencia presentarte al servicio de Dios de modo que
merezcas su aprobación, como obrero que no tiene por qué avergonzarse, y va
dispensando sabiamente la palabra de la verdad. Evita las supersticiosas y
vanas discusiones, porque no conducen a otra cosa sino a un mayor apartamiento
de Dios, y sus opiniones se extenderán como la gangrena. Entre ellos están
Himeneo y Fileto, que se han desviado de la verdad al afirmar que la
resurrección ya ha sucedido; y así pervierten la fe de algunos.
Sin embargo, el sólido fundamento puesto por Dios permanece firme, marcado con
esta inscripción: «El Señor conoce a los que son suyos»; y con esta otra: «Que
se aparte de la iniquidad todo aquel que invoca el nombre del Señor.» En una
casa grande, hay objetos no sólo de oro y plata, sino también de madera y de
barro; y unos se destinan a usos honoríficos, otros a usos viles. Así, pues,
quien no se contamina con estos errores será un objeto destinado a usos
honoríficos, santificado, útil a su dueño, preparado para toda obra buena.
RESPONSORIO 2Co 4, 10. 12; 2Tm
2, 10
R. Llevamos
siempre en nosotros por todas partes los sufrimientos mortales de Jesús, para
que también la vida de Jesús se manifieste en nosotros. * Así
pues, en nosotros va trabajando la muerte, y en vosotros va actuando la vida.
V. Todo lo soporto por los elegidos, para que
también ellos alcancen la salvación.
R. Así pues, en nosotros va trabajando la muerte,
y en vosotros va actuando la vida.
SEGUNDA LECTURA
De las Homilías de san Gregorio Magno, papa, sobre
el profeta Ezequiel
(Libro 1, 11, 4-6: CCL 142, 170-172)
POR AMOR A CRISTO, CUANDO HABLO DE ÉL, NI A Mi
MISMO ME PERDONO
Hijo de hombre, te he puesto como atalaya en la
casa de Israel. Fijémonos cómo el Señor compara sus predicadores a un atalaya.
El atalaya está siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se
acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su
conducta, estar siempre en alto, a fin de preverlo todo y ayudar así a los que
tiene bajo su custodia.
Estas palabras que os dirijo resultan muy duras para mí, ya que con ellas me
ataco a mí mismo, puesto que ni mis palabras ni mi conducta están a la altura
de mi misión.
Me confieso culpable, reconozco mi tibieza y mi negligencia. Quizá esta
confesión de mi culpabilidad me alcance el perdón del Juez piadoso. Porque,
cuando estaba en el monasterio, podía guardar mi lengua de conversaciones
ociosas y estar dedicado casi continuamente a la oración. Pero, desde que he
cargado sobre mis hombros la responsabilidad pastoral, me es imposible guardar
el recogimiento que yo querría, solicitado como estoy por tantos asuntos.
Me veo, en efecto, obligado a dirimir las causas, ora de las diversas Iglesias,
ora de los monasterios, y a juzgar con frecuencia de la vida y actuación de los
individuos en particular; otras veces tengo que ocuparme de asuntos de orden
civil, otras, de lamentarme de los estragos causados por las tropas de los
bárbaros y de temer por causa de los lobos que acechan al rebaño que me ha sido
confiado. Otras veces debo preocuparme de que no falte la ayuda necesaria a los
que viven sometidos a una disciplina regular, a veces tengo que soportar con
paciencia a algunos que usan de la violencia, otras, en atención a la misma
caridad que les debo, he de salirles al encuentro.
Estando mi espíritu disperso y desgarrado con tan diversas preocupaciones,
¿cómo voy a poder reconcentrarme para dedicarme por entero a la predicación y
al ministerio de la palabra? Además, muchas veces, obligado por las
circunstancias, tengo que tratar con las personas del mundo, lo que hace que
alguna vez se relaje la disciplina impuesta a mi lengua. Porque, si mantengo en
esta materia una disciplina rigurosa, sé que ello me aparta de los más débiles,
y así nunca podré atraerlos adonde yo quiero. y esto hace que, con frecuencia,
escuche pacientemente sus palabras, aunque sean ociosas. Pero, como yo también
soy débil, poco a poco me voy sintiendo atraído por aquellas palabras ociosas,
y empiezo a hablar con gusto de aquello que había empezado a escuchar con
paciencia, y resulta que me encuentro a gusto postrado allí mismo donde antes
sentía repugnancia de caer.
¿Qué soy yo, por tanto, o qué clase de atalaya soy, que no estoy situado, por
mis obras, en lo alto de la montaña, sino que estoy postrado aún en la llanura
de mi debilidad? Pero el Creador y Redentor del género humano es bastante
poderoso para darme a mí, indigno, la necesaria altura de vida y eficacia de
palabra, ya que por su amor, cuando hablo de él, ni a mí mismo me perdono.
RESPONSORIO
R. Sacando
enseñanzas morales de las sagradas Escrituras e interpretando sus misterios,
encauzó hacia los pueblos las corrientes de agua viva del Evangelio; * y
aun después de su muerte continúa hablando.
V. Recorriendo todo el mundo como un águila,
provee de alimento a los grandes y a los pequeños con su inmensa caridad.
R. Y aun después de su muerte continúa hablando.
Evangelio del Jueves de la XXII
Semana del Tiempo Ordinario
03
Sep 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Lucas (5,1-11)*
En
aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de
Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban
junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las
redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un
poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para
pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido
nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la
red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles
una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de
mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al
ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y
Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Gregorio, pastor eximio, fue un modelo acabado de vida pastoral y
nos legó una regla segura para seguir esa vida.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Gregorio, pastor eximio, fue un
modelo acabado de vida pastoral y nos legó una regla segura para seguir esa
vida.
PRECES
Demos gracias a Cristo, el buen pastor que entregó la vida por sus
ovejas, y supliquémosle diciendo:
Apacienta a tu pueblo, Señor.
Señor Jesucristo, tú que en los santos pastores nos has revelado tu
misericordia y tu amor,
haz que, por ellos, continúe llegando a nosotros tu acción misericordiosa.
Señor Jesucristo, tú que a través de los santos pastores sigues siendo el único
pastor de tu pueblo,
no dejes de guiarnos siempre por medio de ellos.
Señor Jesucristo, tú que por medio de los santos pastores eres el médico de los
cuerpos y de las almas,
haz que nunca falten en tu Iglesia los ministros que nos guíen por las sendas
de una vida santa.
Señor Jesucristo, tú que has adoctrinado a la Iglesia con la prudencia y el
amor de los santos,
haz que, guiados por nuestros pastores, progresemos en la santidad.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Oremos confiadamente al Padre, como Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Señor Dios, que cuidas a tu pueblo con ternura y lo gobiernas con
amor, te pedimos que, por intercesión del papa san Gregorio Magno, concedas el
espíritu de sabiduría a quienes has establecido como maestros y pastores de la
Iglesia, para que así el progreso de los fieles constituya el gozo eterno de
sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: VERBO DE DIOS, ETERNA LUZ DIVINA.
Verbo de Dios, eterna luz divina,
fuente eternal de toda verdad pura,
gloria de Dios, que el cosmos ilumina,
antorcha toda luz en noche oscura.
Palabra eternamente pronunciada
en la mente del Padre, ¡oh regocijo!,
que en el tiempo a los hombres nos fue dada
en el seno de Virgen, hecha Hijo.
Las tinieblas de muerte y de pecado,
en que yacía el hombre, así vencido,
su verdad y su luz han disipado,
con su vida y su muerte ha redimido.
Con destellos de luz que Dios envía,
no dejéis de brillar, faros divinos;
de los hombres y pueblos sed su guía,
proclamad la verdad en los caminos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta el
fin de la tierra.
Salmo 71 I - PODER REAL DEL MESÍAS
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.
Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre
y quebrante al explotador.
Que dure tanto como el sol,
como la luna, de edad en edad;
que baje como lluvia sobre el césped,
como llovizna que empapa la tierra.
Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna.
Que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.
Que en su presencia se inclinen sus rivales;
que sus enemigos muerdan el polvo;
que los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.
Que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Te hago luz de las naciones, para
que seas mi salvación hasta el fin de la tierra.
Ant 2. Socorrerá el Señor a los hijos del
pobre; rescatará sus vidas de la violencia.
Salmo 71 II
Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres;
él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.
Que viva y que le traigan el oro de Saba;
él intercederá por el pobre
y lo bendecirá.
Que haya trigo abundante en los campos,
y ondee en lo alto de los montes,
den fruto como el Líbano,
y broten las espigas como hierba del campo.
Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso,
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén!
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Socorrerá el Señor a los hijos del
pobre; rescatará sus vidas de la violencia.
Ant 3. Ahora se estableció la salud y el
reinado de nuestro Dios.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12,
10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ahora se estableció la salud y el
reinado de nuestro Dios.
LECTURA BREVE St 3, 17-18
La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura
y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y
buenas obras, constante, sincera. Los que procuran la paz están sembrando la
paz; y su fruto es la justicia.
RESPONSORIO BREVE
V. En la asamblea le da la palabra.
R. En la asamblea le da la palabra.
V. Lo llena de espíritu, sabiduría e inteligencia.
R. Le da la palabra.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. En la asamblea le da la palabra.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El papa san Gregorio realizaba en su vivir lo que enseñaba con sus
labios; así fue ejemplo vivo de aquella vida cristiana que explicó con su
palabra.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El papa san Gregorio realizaba en
su vivir lo que enseñaba con sus labios; así fue ejemplo vivo de aquella vida
cristiana que explicó con su palabra.
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, constituido pontífice en favor de los
hombres en lo que se refiere a Dios, y supliquémosle humildemente diciendo:
Salva a tu pueblo, Señor.
Tú que por medio de pastores santos y eximios has glorificado a tu Iglesia,
haz que todos los cristianos resplandezcan por su virtud.
Tú que por la oración de los santos pastores, que a semejanza de Moisés oraban
por el pueblo, perdonaste los pecados de tus fieles,
purifica y santifica también ahora a la santa Iglesia por la intercesión de los
santos.
Tú que de entre los fieles elegiste a los santos pastores y, por tu Espíritu,
los consagraste como ministros en bien de sus hermanos,
llena también de tu Espíritu a todos los pastores del pueblo de Dios.
Tú que fuiste la heredad de los santos pastores,
no permitas que ninguno de los que fueron adquiridos por tu sangre viva alejado
de ti.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Tú que por medio de los pastores de la Iglesia das la vida eterna a tus ovejas
para que nadie las arrebate de tu mano,
salva a los difuntos, por quienes entregaste tu vida.
Digamos juntos la oración que Cristo nos enseñó como modelo de toda oración:
Padre nuestro...
ORACION
Señor Dios, que cuidas a tu pueblo con ternura y lo gobiernas con
amor, te pedimos que, por intercesión del papa san Gregorio Magno, concedas el
espíritu de sabiduría a quienes has establecido como maestros y pastores de la
Iglesia, para que así el progreso de los fieles constituya el gozo eterno de
sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES 3 DE SEPTIEMBRE 2026
Lecturas
del Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
03 Sep 2026
Primera Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
(3,18-23):
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se
cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la
sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los
sabios en su astucia.» Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los
sabios y conoce que son vanos.» Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres,
pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo
presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 23,1-2.3-4ab.5-6
R/. Del Señor es la tierra y cuanto
la llena
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.
¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.
Evangelio del Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
03 Sep 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11)*
En aquel tiempo, la gente se agolpaba
alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago
de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores
habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la
de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca,
sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para
pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido
nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la
red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles
una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de
mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al
ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y
Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(«Dejándolo todo lo siguieron»).
*Subió a
una de las barcas, a la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra.
Ponerme en el lugar de Simón me hace entenderlo: él estaba lavando las redes,
cansado, con hambre y sueño mientras Jesús hablaba. Simón pensaría: ¿Y cuándo
se va a callar? Luego, Jesús le dijo: Rema mar adentro y echa las redes. Esa
fue la gota que derramó el vaso. Simón no aguantó más y le contestó: Maestro,
nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu
palabra, echaré las redes. Pensaba que, cuando sacaran las redes vacías, él
mismo lo reprendería con todo lo que tenía guardado en su corazón para decirle.
¡Oh, sorpresa! Hicieron una redada de peces tan grande que la red se rompía.
Hicieron señas a los socios de la otra barca para que vinieran a echarles una
mano. Simón se arrojó a los pies de Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, que
soy un pecador. Lo hizo porque eran tantas las cosas feas que había pensado y en
su interior sobre el Señor. La respuesta de Jesús fue: No temas; desde ahora
serás pescador de hombres. Desde ese día, Pedro lo dejó todo por Jesús. También
yo espero con ansias ese día en que pueda reconocer a Jesús en mi vida, y
dedicarme a hacer el bien con amor y humildad a todos, me vaya bien o me vaya
mal*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.




