Musica Para el Alma
domingo, 3 de mayo de 2026
JUAN 14,21-26 CICLO A
Evangelio del Lunes de la V Semana de Pascua
04 May 2026
*Lectura del santo evangelio según san Juan (14,21-26)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será
amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Le dijo Judas, no el Iscariote:
«Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?»
Respondió Jesús y le dijo:
«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y
haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es
mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el
Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo
y os vaya recordando todo lo que os he dicho».
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(El que me ama guardará mi palabra)
*No hay duda de que Jesús es el buen pasto, es
el gran maestro y lo expresa con esta palabra: El que acepta mis mandamientos y
los guarda, ese me ama. Esto es signo de que él, no nos obliga, sino de que
respeta nuestra libertad, nos está diciendo de que, a él, no lo debemos seguir
por obligación, sino por convicción personal y también nos dice los beneficios
que podemos obtener cuando lo aceptamos en nuestra vida; amar a Jesús, es dejar
que el Padre entre en nuestra vida y nos ame, y Jesús también nos amara, y se
manifestara a nosotros de una manera donde el amor será el centro de nuestra
vida, donde el miedo será algo caduco, algo que pasara a otro plano en nuestra
vida, sabemos que la acumulación de distintos miedos solo causan enfermedades.
El Señor de distintas formas se manifiesta en nuestra vida, sabemos que él
habla en el silencio, pero con tantos ruidos interior se nos hace difícil
escuchar su voz, también sabemos que su presencia es tan sencilla, que nuestros
ojos en muchas ocasiones no le pueden ver. Pero tenemos una gracias que, a la
misma ves, es una gran promesa cuando él dice: El que me ama guardará mi
palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL LUNES 4
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
*LUNES SEMANA
V DE PASCUA*
LAUDES
(Oración
de la mañana)
INVOCACIÓN
INICIAL
V.
Señor abre mis labios
R.
Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant.
Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.
Salmo
94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid,
aclamemos al Señor,
demos
vítores a la Roca que nos salva;
entremos
a su presencia dándole gracias,
aclamándolo
con cantos.
Porque
el Señor es un Dios grande,
soberano
de todos los dioses:
tiene
en su mano las simas de la tierra,
son
suyas las cumbres de los montes;
suyo
es el mar, porque él lo hizo,
la
tierra firme que modelaron sus manos.
Venid,
postrémonos por tierra,
bendiciendo
al Señor, creador nuestro.
Porque
él es nuestro Dios,
y
nosotros su pueblo,
el
rebaño que él guía.
Ojalá
escuchéis hoy su voz:
«No
endurezcáis el corazón como en Meribá,
como
el día de Masá en el desierto;
cuando
vuestros padres me pusieron a prueba
y
dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante
cuarenta años
aquella
generación me repugnó, y dije:
Es
un pueblo de corazón extraviado,
que
no reconoce mi camino;
por
eso he jurado en mi cólera
que
no entrarán en mi descanso»
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno:
LA BELLA FLOR QUE EN EL SUELO
La
bella flor que en el suelo
plantada
se vio marchita
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
De
tierra estuvo cubierta,
pero
no fructificó
del
todo, hasta que quedó
en
un árbol seco injerta.
Y,
aunque a los ojos del suelo
se
puso después marchita,
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
Toda
es de flores la fiesta,
flores
de finos olores,
mas
no se irá todo en flores,
porque
flor de fruto es ésta.
Y,
mientras su Iglesia grita
mendigando
algún consuelo,
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
Que
nadie se sienta muerto
cuando
resucita Dios,
que,
si el barco llega al puerto,
llegamos
junto con vos.
Hoy
la Cristiandad se quita
sus
vestiduras de duelo.
Ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo. Amén.
SALMODIA
Ant
1. Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya.
Salmo
5 - ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO
Señor,
escucha mis palabras,
atiende
a mis gemidos,
haz
caso de mis gritos de auxilio,
Rey
mío y Dios mío.
A
ti te suplico, Señor;
por
la mañana escucharás mi voz,
por
la mañana te expongo mi causa,
y
me quedo aguardando.
Tú
no eres un Dios que ame la maldad,
ni
el malvado es tu huésped,
ni
el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas
a los malhechores,
destruyes
a los mentirosos;
al
hombre sanguinario y traicionero
lo
aborrece el Señor.
Pero
yo, por tu gran bondad,
entraré
en tu casa,
me
postraré ante tu templo santo
con
toda reverencia.
Señor,
guíame con tu justicia,
porque
tengo enemigos;
alláname
tu camino.
En
su boca no hay sinceridad,
su
corazón es perverso;
su
garganta es un sepulcro abierto,
mientras
halagan con la lengua.
Que
se alegren los que se acogen a ti,
con
júbilo eterno;
protégelos,
para que se llenen de gozo
los
que aman tu nombre.
Porque
tú, Señor, bendices al justo,
y
como un escudo lo rodea tu favor.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya.
Ant
2. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tu eres rey y soberano de todo.
Aleluya.
Cantico:
SOLO A DIOS HONOR Y GLORIA 1Cro 29,10-13
Bendito
eres, Señor,
Dios
de nuestro padre Israel,
por
los siglos de los siglos.
Tuyos
son, Señor, la grandeza y el poder,
la
gloria, el esplendor, la majestad,
porque
tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,
tú
eres rey y soberano de todo.
De
ti viene la riqueza y la gloria,
tú
eres Señor del universo,
en
tu mano está el poder y la fuerza,
tú
engrandeces y confortas a todos.
Por
eso, Dios nuestro,
nosotros
te damos gracias,
alabando
tu nombre glorioso.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tu eres rey y soberano de todo.
Aleluya.
Ant
3. El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya.
Salmo
28 - MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD.
Hijos
de Dios, aclamad al Señor,
aclamad
la gloria y el poder del Señor,
aclamad
la gloria del nombre del Señor,
postraos
ante el Señor en el atrio sagrado.
La
voz del Señor sobre las aguas,
el
Dios de la gloria hace oír su trueno,
el
Señor sobre las aguas torrenciales.
La
voz del Señor es potente,
la
voz del Señor es magnífica,
la
voz del Señor descuaja los cedros,
el
Señor descuaja los cedros del Líbano.
Hace
brincar al Líbano como a un novillo,
al
Sarión como a una cría de búfalo.
La
voz del Señor lanza llamas de fuego,
la
voz del Señor sacude el desierto,
el
Señor sacude el desierto de Cadés.
La
voz del Señor retuerce los robles,
el
Señor descorteza las selvas.
En
su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El
trono del Señor está encima de la tempestad,
el
Señor se sienta como rey eterno.
El
Señor da fuerza a su pueblo,
el
Señor bendice a su pueblo con la paz.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya.
LECTURA
BREVE Rm 10,8b-10
«Cerca
de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón», es decir, el mensaje de la
fe que nosotros predicamos. Porque, si proclamas con tu boca a Jesús como Señor
y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
Pues con el corazón creemos para obtener la justificación y con la boca hacemos
profesión de nuestra fe para alcanzar la salvación.
RESPONSORIO
BREVE
V.
El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya. Aleluya.
R.
El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya. Aleluya.
V.
El que por nosotros colgó del madero.
R.
Aleluya. Aleluya.
V.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.
El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya. Aleluya.
PRIMERA
LECTURA
De
los Hechos de los apóstoles 17, 1-18
PABLO
EN ATENAS
En
aquellos días, pasando por Anfípolis y Apolonia, Pablo y sus compañeros
vinieron a Tesalónica, porque allí había una sinagoga de judíos. Según su
costumbre, Pablo fue a verlos allí y, durante tres semanas, departió con ellos,
tomando como punto de partida las Escrituras. Les explicaba y probaba que el
Mesías debía padecer y resucitar de entre los muertos; y añadía:
«El
Mesías es Jesús, el mismo que yo os anuncio.»
Llegaron
a convencerse algunos judíos, y se unieron a Pablo y Silas, lo mismo que una
gran multitud de prosélitos griegos y no pocas mujeres principales. Pero los
judíos, instigados por la envidia, reunieron una chusma de gente vil; fueron en
grupos alborotando la ciudad y se presentaron ante la casa de Jasón, con el
propósito de llevar a Pablo y a Silas ante la asamblea del pueblo. Como no los
hallaron allí, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante los magistrados,
gritando al mismo tiempo:
«Estos
hombres, que están revolviendo el mundo entero, han venido también aquí, y
Jasón los ha hospedado en su casa. Todos ellos conspiran contra los edictos del
César y dicen que hay otro rey, que es Jesús.»
Con
estos clamores, pusieron en conmoción a la ciudad y a los magistrados, que los
estaban oyendo. Pero los magistrados, recibida fianza de Jasón y de los demás,
los dejaron ir libres. Aquella misma noche, los hermanos hicieron salir para
Berea a Pablo y a Silas, quienes, apenas llegaron allá, se dirigieron a la
sinagoga de los judíos. Eran éstos de carácter más noble que los de Tesalónica,
y acogieron con toda avidez el Evangelio, investigando un día tras otro en las
Escrituras para comprobar si efectivamente era verdad. Muchos de ellos
abrazaron la fe, y también no pocos griegos, tanto hombres como mujeres
distinguidas. Pero en cuanto se enteraron los judíos de Tesalónica que también
en Berea había predicado Pablo la palabra de Dios, vinieron allí y alborotaron
y pusieron en revuelo a la gente. Al punto, los hermanos hicieron salir a Pablo
camino del mar, quedando allí Silas y Timoteo. Los que conducían a Pablo lo
llevaron hasta Atenas y regresaron con el encargo de comunicar a Silas y a
Timoteo que se le juntasen lo más pronto posible.
Mientras
Pablo los esperaba en Atenas, se consumía su espíritu, viendo la ciudad llena
de ídolos. Discutía en la sinagoga con los judíos y con los prosélitos; y todos
los días en la plaza pública con cuantos le salían al paso. Algunos filósofos,
epicúreos y estoicos, discutían" con él; unos decían:
«¿Qué
es lo que querrá decir este charlatán?»
Otros
pensaban:
«Parece
que es un predicador de dioses extranjeros.»
Porque
les hablaba de Jesús y de la resurrección.
RESPONSORIO
Cf. Hch 17, 2-3a; Lc 24, 45
R.
Pablo, tomando como punto de partida las Escrituras, explicaba y probaba * que
el Mesías debía padecer y resucitar. Aleluya.
V.
El Señor les hizo ver el sentido que tenían las Escrituras.
R.
Que el Mesías debía padecer y resucitar. Aleluya.
SEGUNDA
LECTURA
De
las Disertaciones de san Gregorio de Nisa, obispo
(Disertación
1 Sobre la resurrección de Cristo: PG 46, 603-606. 626-627)
EL
PRIMOGÉNITO DE LA NUEVA CREACIÓN
Ha
llegado el reino de la vida y ha sido destruido el imperio de la muerte. Ha
hecho su aparición un nuevo nacimiento, una vida nueva, un nuevo modo de vida,
una transformación de nuestra misma naturaleza. ¿Cuál es este nuevo nacimiento?
El de los que nacen no de la sangre ni del deseo carnal ni de la voluntad del
hombre, sino del mismo Dios.
Sin
duda te preguntarás: «¿Cómo puede ser esto?» Pon atención, que te lo voy a
explicar en pocas palabras. Este nuevo germen de vida es concebido por la fe,
es dado a luz por la regeneración bautismal, tiene por nodriza a la Iglesia,
que lo amamanta con su doctrina y enseñanzas, y su alimento es el pan
celestial; la madurez de su edad es una conducta perfecta, su matrimonio es la
unión con la Sabiduría, sus hijos son la esperanza, su casa es el reino y su
herencia y sus riquezas son las delicias del paraíso; su fin no es la muerte,
sino aquella vida feliz y eterna, preparada para los que se hacen dignos de
ella.
Éste
es el día en que actuó el Señor, día en gran manera distinto de los días
establecidos desde la creación del mundo, que son medidos por el paso del
tiempo. Este otro día es el principio de una segunda creación. En este día,
efectivamente, Dios hace un cielo nuevo y una tierra nueva, según palabras del
profeta. ¿Qué cielo? El firmamento de la fe en Cristo. ¿Qué tierra? El corazón
bueno de que habla el Señor, la tierra que absorbe la lluvia, que cae sobre
ella, y produce fruto multiplicado.
El
sol de esta nueva creación es una vida pura; las estrellas son las virtudes; el
aire es una conducta digna; el mar es el abismo de riqueza de la sabiduría y
ciencia; las hierbas y el follaje son la recta doctrina y las enseñanzas
divinas, que son el alimento con que se apacienta la grey divina, es decir, el
pueblo de Dios; los árboles frutales son la observancia de los mandamientos.
Éste
es el día en que es creado el hombre verdadero a imagen y semejanza de Dios.
¿No es todo un mundo el que es inaugurado para ti por este día en que actuó el
Señor? A este mundo se refiere el profeta, cuando habla de un día y una noche
que no tienen semejante.
Pero
aún no hemos explicado lo más destacado de este día de gracia. Él ha destruido
los dolores de la muerte, él ha engendrado al primogénito de entre los muertos.
Cristo
dice: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. ¡Oh mensaje lleno de felicidad y de hermosura! El que por
nosotros se hizo hombre, siendo el Hijo único, quiere hacernos hermanos suyos
y, para ello, hace llegar hasta el Padre verdadero su propia humanidad,
llevando en ella consigo a todos los de su misma raza.
RESPONSORIO
1Co 15, 21-22; 2Pe 3, 13
R.
Por un hombre hubo muerte y por otro hombre hay resurrección de los muertos; *
y lo mismo que en Adán todos mueren, en Cristo todos serán llamados de nuevo a
la vida. Aleluya.
V.
Nosotros, conforme a la promesa del Señor, esperamos cielos nuevos y tierra
nueva.
R.
Y lo mismo que en Adán todos mueren, en Cristo todos serán llamados de nuevo a
la vida. Aleluya.
Evangelio del Lunes de la V Semana
de Pascua
04
May 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Juan (14,21-26)*
En
aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será
amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Le dijo Judas, no el Iscariote:
«Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?»
Respondió Jesús y le dijo:
«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y
haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es
mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el
Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo
y os vaya recordando todo lo que os he dicho».
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant.
Aquel que me ama será amado por mi Padre; yo también lo amaré, y a él me daré a
conocer. Aleluya.
Cántico
de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR Lc 1, 68-79
Bendito
sea el Señor, Dios de Israel,
porque
ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos
una fuerza de salvación
en
la casa de David, su siervo,
según
lo había predicho desde antiguo
por
boca de sus santos profetas:
Es
la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y
de la mano de todos los que nos odian;
ha
realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando
su santa alianza
y
el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para
concedernos que, libres de temor,
arrancados
de la mano de los enemigos,
le
sirvamos con santidad y justicia,
en
su presencia, todos nuestros días.
Y
a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque
irás delante del Señor
a
preparar sus caminos,
anunciando
a su pueblo la salvación,
el
perdón de sus pecados.
Por
la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos
visitará el sol que nace de lo alto,
para
iluminar a los que viven en tiniebla
y
en sombra de muerte,
para
guiar nuestros pasos
por
el camino de la paz.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Aquel que me ama será amado por mi Padre; yo también lo amaré, y a él me daré a
conocer. Aleluya.
PRECES
Glorifiquemos
a Cristo, a quien el Padre ha enaltecido dándole en herencia todas las
naciones, y digámosle suplicantes:
Por
tu victoria, sálvanos, Señor.
Señor
Jesucristo, que en tu victoria destruiste el poder del abismo, venciendo la
muerte y el pecado,
haz
que también nosotros venzamos hoy el pecado.
Tú
que alejaste de nosotros la muerte y nos has dado nueva vida,
concédenos
andar hoy por la senda de esta vida nueva.
Tú
que diste vida a los muertos, haciendo pasar a la humanidad entera de la muerte
a la vida,
concede
el don de la vida eterna a cuantos se relacionarán hoy con nosotros.
Tú
que llenaste de confusión a los que hacían guardia ante tu sepulcro y alegraste
a los discípulos con tus apariciones,
llena
de gozo a cuantos te sirven.
Se
pueden añadir algunas intenciones libres
Porque
deseamos que la luz de Cristo alumbre a todos los hombres, pidamos al Padre que
su reino llegue a nosotros:
Padre
nuestro...
ORACION
Señor
Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de los que te aman, impulsa a
tu pueblo a amar lo que pides y a desear lo que prometes, para que, en medio de
la inestabilidad de las cosas humanas, estén firmemente anclados nuestros
corazones en el deseo de la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo,
tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V.
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R.
Amén.
VÍSPERAS
(Oración
de la tarde)
INVOCACIÓN
INICIAL
V.
Dios mío, ven en mi auxilio
R.
Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno:
CANTARÁN, LLORARÁN RAZAS Y HOMBRES
Cantarán,
llorarán razas y hombres,
buscarán
la esperanza en el dolor,
el
secreto de vida es ya presente:
resucitó
el Señor.
Dejarán
de llorar los que lloraban,
brillará
en su mirar la luz del sol,
ya
la causa del hombre está ganada:
resucitó
el Señor.
Volverán
entre cánticos alegres
los
que fueron llorando a su labor,
traerán
en sus brazos la cosecha:
resucitó
el Señor.
Cantarán
a Dios Padre eternamente
la
alabanza de gracias por su don,
en
Jesús ha brillado su Amor santo:
resucitó
el Señor. Amén.
SALMODIA
Ant
1. No temáis, yo he vencido al mundo. Aleluya.
Salmo
10 - EL SEÑOR ESPERANZA DEL JUSTO
Al
Señor me acojo, ¿por qué me decís:
«escapa
como un pájaro al monte,
porque
los malvados tensan el arco,
ajustan
las saetas a la cuerda,
para
disparar en la sombra contra los buenos?
Cuando
fallan los cimientos,
¿qué
podrá hacer el justo?»
Pero
el Señor está en su templo santo,
el
Señor tiene su trono en el cielo;
sus
ojos están observando,
sus
pupilas examinan a los hombres.
El
Señor examina a inocentes y culpables,
y
al que ama la violencia él lo detesta.
Hará
llover sobre los malvados ascuas y azufre,
les
tocará en suerte un viento huracanado.
Porque
el Señor es justo y ama la justicia:
los
buenos verán su rostro.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
No temáis, yo he vencido al mundo. Aleluya.
Ant
2. Se hospedará en tu tienda, habitará en tu monte santo. Aleluya.
Salmo
14 - ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
Señor,
¿quién puede hospedarse en tu tienda
y
habitar en tu monte santo?
El
que procede honradamente
y
practica la justicia,
el
que tiene intenciones leales
y
no calumnia con su lengua,
el
que no hace mal a su prójimo
ni
difama al vecino,
el
que considera despreciable al impío
y
honra a los que temen al Señor,
el
que no retracta lo que juró
aún
en daño propio,
el
que no presta dinero a usura
ni
acepta soborno contra el inocente.
El
que así obra nunca fallará.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Se hospedará en tu tienda, habitará en tu monte santo. Aleluya.
Ant
3. Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Aleluya.
Cántico:
EL PLAN DIVINO DE SALVACIÓN - Ef 1, 3-10
Bendito
sea Dios,
Padre
de nuestro Señor Jesucristo,
que
nos ha bendecido en la persona de Cristo
con
toda clase de bienes espirituales y celestiales.
El
nos eligió en la persona de Cristo,
antes
de crear el mundo,
para
que fuésemos consagrados
e
irreprochables ante él por el amor.
Él
nos ha destinado en la persona de Cristo,
por
pura iniciativa suya,
a
ser sus hijos,
para
que la gloria de su gracia,
que
tan generosamente nos ha concedido
en
su querido Hijo,
redunde
en alabanza suya.
Por
este Hijo, por su sangre,
hemos
recibido la redención,
el
perdón de los pecados.
El
tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha
sido un derroche para con nosotros,
dándonos
a conocer el misterio de su voluntad.
Éste
es el plan
que
había proyectado realizar por Cristo
cuando
llegase el momento culminante:
hacer
que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,
las
del cielo y las de la tierra.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Aleluya.
LECTURA
BREVE Hb 8, 1b-3a
Tenemos
un sumo sacerdote que está sentado a la diestra del trono de la Majestad en los
cielos. Él es ministro del santuario y de la verdadera Tienda de Reunión, que
fue fabricada por el Señor y no por hombre alguno. Todo sumo sacerdote es
instituido para ofrecer oblaciones y sacrificios.
RESPONSORIO
BREVE
V.
Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R.
Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
V.
Al ver al Señor.
R.
Aleluya. Aleluya.
V.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.
Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant.
El Abogado, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo
enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que os he dicho. Aleluya.
Cántico
de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama
mi alma la grandeza del Señor,
se
alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque
ha mirado la humillación de su esclava.
Desde
ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque
el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su
nombre es santo,
y
su misericordia llega a sus fieles
de
generación en generación.
El
hace proezas con su brazo:
dispersa
a los soberbios de corazón,
derriba
del trono a los poderosos
y
enaltece a los humildes,
a
los hambrientos los colma de bienes
y
a los ricos los despide vacíos.
Auxilia
a Israel, su siervo,
acordándose
de su misericordia
-como
lo había prometido a nuestros padres-
en
favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El Abogado, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo
enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que os he dicho. Aleluya.
PRECES
Con
espíritu gozoso, invoquemos a Cristo, a cuya humanidad dio vida el Espíritu
Santo, haciéndolo fuente de vida para los hombres, y digámosle:
Renueva
y da vida a todas las cosas, Señor.
Cristo,
salvador del mundo y rey de la nueva creación, haz que, ya desde ahora, con el
espíritu vivamos en tu reino,
donde
estás sentado a la derecha del Padre.
Señor,
tú que vives en tu Iglesia hasta el fin de los tiempos,
condúcela
por el Espíritu Santo al conocimiento de toda verdad.
Que
los enfermos, los moribundos y todos los que sufren encuentren luz en tu
victoria,
y
que tu gloriosa resurrección los consuele y los conforte.
Se
pueden añadir algunas intenciones libres
Al
terminar este día, te ofrecemos nuestro homenaje, oh Cristo, luz imperecedera,
y
te pedimos que con la gloria de tu resurrección ilumines a nuestros hermanos
difuntos.
Porque
Jesucristo nos ha hecho participar de su propia vida, somos hijos de Dios y por
ello nos atrevemos a decir:
Padre
nuestro...
ORACION
Señor
Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de los que te aman, impulsa a
tu pueblo a amar lo que pides y a desear lo que prometes, para que, en medio de
la inestabilidad de las cosas humanas, estén firmemente anclados nuestros
corazones en el deseo de la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo,
tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V.
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R.
Amén.
COMPLETAS
(Oración
antes del descanso nocturno)
INVOCACIÓN
INICIAL
V.
Dios mío, ven en mi auxilio
R.
Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
EXAMEN
DE CONCIENCIA
Hermanos,
habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos
sinceramente nuestros pecados.
Yo
confieso ante Dios todopoderoso
y
ante vosotros, hermanos,
que
he pecado mucho
de
pensamiento, palabra, obra y omisión:
por
mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por
eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a
los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos,
que
intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
V.
El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.
R.
Amén.
Himno:
EL CORAZÓN SE DILATA
El
corazón se dilata
sin
noche en tu santo cuerpo,
oh
morada iluminada,
mansión
de todo consuelo.
Por
tu muerte sin pecado,
por
tu descanso y tu premio,
en
ti, Jesús, confiamos,
y
te miramos sin miedo.
Como
vigilia de amor
te
ofrecemos nuestro sueño;
tú
que eres el paraíso,
danos
un puesto en tu reino. Amén.
SALMODIA
Ant
1. Aleluya, aleluya, aleluya.
Salmo
85 - ORACIÓN DE UN POBRE ANTE LAS DIFICULTADES.
Inclina
tu oído, Señor; escúchame,
que
soy un pobre desamparado;
protege
mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva
a tu siervo, que confía en ti.
Tú
eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que
a ti te estoy llamando todo el día;
alegra
el alma de tu siervo,
pues
levanto mi alma hacia ti;
porque
tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico
en misericordia con los que te invocan.
Señor,
escucha mi oración,
atiende
a la voz de mi súplica.
En
el día del peligro te llamo,
y
tú me escuchas.
No
tienes igual entre los dioses, Señor,
ni
hay obras como las tuyas.
Todos
los pueblos vendrán
a
postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán
tu nombre:
«Grande
eres tú, y haces maravillas;
tú
eres el único Dios.»
Enséñame,
Señor, tu camino,
para
que siga tu verdad;
mantén
mi corazón entero
en
el temor de tu nombre.
Te
alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré
gloria a tu nombre por siempre,
por
tu grande piedad para conmigo,
porque
me salvaste del abismo profundo.
Dios
mío, unos soberbios se levantan contra mí,
una
banda de insolentes atenta contra mi vida,
sin
tenerte en cuenta a ti.
Pero
tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento
a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame,
ten compasión de mí.
Da
fuerza a tu siervo,
salva
al hijo de tu esclava;
dame
una señal propicia,
que
la vean mis adversarios y se avergüencen,
porque
tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Aleluya, aleluya, aleluya.
LECTURA
BREVE 1Ts 5, 9-10
Dios
nos ha puesto para obtener la salvación por nuestro Señor Jesucristo, que murió
por nosotros, para que, velando o durmiendo, vivamos junto con él.
RESPONSORIO
BREVE
V.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya, aleluya.
R.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya, aleluya.
V.
Tú, el Dios leal, nos librarás.
R.
Aleluya, aleluya.
V.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya, aleluya.
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant.
Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con
Cristo y descansemos en paz. Aleluya.
CÁNTICO
DE SIMEÓN Lc 2, 29-32
Ahora,
Señor, según tu promesa,
puedes
dejar a tu siervo irse en paz,
porque
mis ojos han visto a tu Salvador,
a
quien has presentado ante todos los pueblos
luz
para alumbrar a las naciones
y
gloria de tu pueblo Israel.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con
Cristo y descansemos en paz. Aleluya.
ORACION
OREMOS,
Concede,
Señor, a nuestros cuerpos fatigados el descanso necesario, y haz que la
simiente del reino que con nuestro trabajo hemos sembrado hoy crezca y germine
para la cosecha de la vida eterna. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
BENDICIÓN
V.
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte.
R.
Amén.
ANTIFONA
FINAL DE LA SANTISIMA VIRGEN
Reina
del cielo, alégrate, aleluya,
porque
Cristo,
a
quien llevaste en tu seno, aleluya,
ha
resucitado, según su palabra, aleluya.
Ruega
al Señor por nosotros, aleluya.



