Musica Para el Alma

sábado, 18 de julio de 2020

LAS LECTURAS DEL DOMINGO 19 DE JULIO 2020


Lecturas del Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

Domingo, 19 de julio de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (12,13.16-19):

Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia. Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos. Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen. Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres. Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento.

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 85,5-6.9-10.15-16a

R/.
 Tú, Señor, eres bueno y clemente

Tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia, con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R/.


R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente


Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.» R/.


R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente


Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí. R/.

 

R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente

 

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,26-27):

El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.

Palabra de Dios

 

Lecturas del Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,24-43):

   24 Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.

   25 Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue.

   26 Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña.

   27 Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?"

   28 El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?"

   29 Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo.

   30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."»

   31 Otra parábola les propuso: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo.

   32 Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.»

   33 Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.»

   34 Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas,

   35 para que se cumpliese el oráculo del profeta: = Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. =

   36 Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.»

   37 El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;

   38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno;

   39 el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

   40 De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo.

   41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad,

   42 y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

   43 Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.



Palabra del Señor

 

«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»  

 

*El Señor me quiere mostrar cual es mi lugar, aunque de momento me encuentro en este mundo. Pero me invita a desear mi verdadera patria que está en el cielo. Pero tengo que demostrar que soy, y a quien pertenezco y donde quiero terminar cuando concluyan mis días en este mundo, si quiero la vida eterna. Tengo que ser consciente que es aquí en este mundo donde recibo el sol, la lluvia y los alimentos, y existe algo dentro de mí que se llama libertad, y en mi libertad yo decido, si quiero ser trigo o cizaña (si quiero ser buena persona o mala persona). El Señor manda su sol sobre justo e injusto y manada también la lluvia sobre los pecadores. Esa es una ventaja que puedo usar, de que el Señor ama atados por igual, y es de mí, que depende si quiero hacer el bien o hacer el mal. Así como existen grandes cantidades y variedades de equipos, al final soy yo quien decide de quien quiero ser fanático*.    

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.

viernes, 17 de julio de 2020

ORACION AL MEDIO DIA EL ANGELUS

El Ángelus

V/. El ángel del Señor anunció a María.
R/. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María…

V/. He aquí la esclava del Señor.
R/. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María…

V/. Y el Verbo de Dios se hizo carne.
R/. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…

V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz, seamos llevados a la gloria de su re­su­rrección. Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.

*El que Desea y Quiere amar, con el corazón según El Señor: llegará a ser, Santo*




EL SANTO ROSARIO
.Misterios Gloriosos (MIERCOLES Y DOMINGOS)
.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos…
.1º La Resurrección del Señor (MATEO  28,1-10)
.2º La Ascensión de Nuestro Señor a los cielos (HECHOS 1,3-11)
.3º La Venida del Espíritu Santo (HECHOS  2,1-13)
4º La Asunción de Nuestra Señora (De la Constitución Apostólica Deus del papa Pío XXII )
.5º La Coronación de Nuestra Señora, como Reina de cielo y tierra. (Constitución Dogmática Sobre la Iglesia. Lumen Gentium 59)
.
Oremos:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Misterios Gozosos (LUNES Y SABADOS)

.Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos…
.1º La Encarnación del Hijo de Dios. (Lc 1, 26-38)
 2º La Visitación de María a su prima Isabel. (Lc 1, 39-56)
 3º El Nacimiento del niño Dios.  (Lc 2, 1-20)
 4º Presentación del Niño en el Templo. (Lc 2,21-35)
 5º El niño perdido y hallado en el templo. (Lc 2,41-52)

.Oremos:  
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


.Misterios Dolorosos (MARTES Y VIERNES)

.Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos…
.1º La oración del huerto. (LUCAS  22,39-46)
.2º La Flagelación de nuestro Señor. (Jn 18,33-19,1)
.3º La Coronación de espinas. (MARCOS 15,16-20)
.4º Jesús con la Cruz a cuestas. (LUCAS  23,26-32)
.5º La Crucifixión y muerte. (MARCOS 15,22-39)

Oremos:
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

.Misterios Luminosos (JUEVES)
.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos…
.1º El Bautismo del Señor (MATEO  3, 13-17)   
.2º La Boda de Caná (JUAN  2,1-11)
.3º La Proclamación del Reino de Dios (MARCOS  1, 14-15)
.4º La Transfiguración (MATEO  17,1-5)
.5º La Institución de la Eucaristía (MATEO  26, 26-28)
.
Oremos:  
Dios todopoderoso y eterno, luz de los que en ti creen, que la tierra se llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

GOTAS DE MISERICORDIA


EVANGELIO DE MATEO 12,14-21 CICLO A


Sábado, 18 de julio de 2020

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,14-21):

   14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para ver cómo eliminarle.

   15 Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguieron muchos y los curó a todos.

   16 Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran;

   17 para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías:

   18 = He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. =

   19 = No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. =

   20 = La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: =

   21 = en su nombre pondrán las naciones su esperanza. =



Palabra del Señor

 

(Jesús, al saberlo, se retiró de allí)

 

*El al saberlo se retiró, esta es una palabra que me hace una invitación a usar algo que el Señor me ha regalado que se llama Discernimiento. El Buen Discernimiento tiene que ver mucho, con desear siempre hacer las cosas bien y es por eso tengo que estar alerta, pendiente y despierto. También el Discernimiento me invita a tener mucho cuidado y a no confiar ni en mí mismo, porque mis pensamientos, mis ojos, mis oídos, mi nariz y mi boca pueden ser mis primeros enemigos. Ser fiel es un don, una gracia y un combate. Si una mujer me hace una propuesta, mis ojos se quedan contemplando y ven que esta buenísima, mis oídos escuchan esa vos melodiosa, mi nariz se deleita con el perfume, seguro que mi boca hará la invitación para ir a pecar. La buena noticia para mí en esta lectura es que el Señor me enseña mi ayuda es el discernimiento y las piernas para salir corriendo. Es una Bendición “El Discernimiento” que siempre está dentro de mi para ayudarme a retirarme con tiempo de en aquellos momentos y lugares donde el pecado me quiere atrapar*

   

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.

LAS LAUDES DEL SABADO 18 ORACIONES PARA INICIAR EL DIA


*LAS LAUDES*

 

Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro Señor. Amén

 

 

Laudes - SÁBADO XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2020

El siguiente es el formulario que corresponde a laudes de la liturgia de las horas para el sábado, 18 de julio de 2020.

 

Invitatorio

V. Señor, ábreme los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

 

Antifona: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid, adorémosle.

Salmo 94

Invitación a la alabanza divina

Animaos los unos a los otros, día tras día, mientras dure este «hoy». (Hb 3,13)

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

(Se repite la antífona)

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

(Se repite la antífona)

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

(Se repite la antífona)

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.

(Se repite la antífona)

Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
“Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso.”»

(Se repite la antífona)

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Antifona: Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid, adorémosle.

 

Laudes

 

Himno

Al filo de los gallos,
viene la aurora
los temores se alejan
como las sombras.
¡Dios, Padre nuestro,
en tu nombre dormimos
y amanecemos!
Como luz nos visitas,
Rey de los hombres,
como amor que vigila
siempre de noche;
cuando el que duerme,
bajo el signo del sueño,
prueba la muerte.
Del sueño del pecado
nos resucitas,
y es señal de tu gracia
la luz amiga.
¡Dios que nos velas!
Tú nos sacas por gracia
de las tinieblas.
Gloria al Padre, y al Hijo,
gloria al Espíritu,
al que es paz, luz y vida,
al Uno y Trino;
gloria a su nombre
y al misterio divino
que nos lo esconde.
Amén.

Salmodia

Antífona 1: Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables.

Salmo 118, 145-152

XIX (Coph)

Te invoco de todo corazón:
respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes;
a ti grito: sálvame,
y cumpliré tus decretos;
me adelanto a la aurora pidiendo auxilio,
esperando tus palabras.

Mis ojos se adelantan a las vigilias,
meditando tu promesa;
escucha mi voz por tu misericordia,
con tus mandamientos dame vida;
ya se acercan mis inicuos perseguidores,
están lejos de tu voluntad.

Tú, Señor, estás cerca,
y todos tus mandatos son estables;
hace tiempo comprendí que tus preceptos
los fundaste para siempre.

 

 

Antífona 2: Mándame tu sabiduría, Señor, para que me asista en mis trabajos.

Sb 9,1-6.9-11

Dame, Señor, la sabiduría

Os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente… ningún adversario vuestro. (Lc 21,15)

Dios de los padres y Señor de la misericordia,
que con tu palabra hiciste todas las cosas,
y en tu sabiduría formaste al hombre,
para que dominase sobre tus criaturas,
y para regir el mundo con santidad y justicia,
y para administrar justicia con rectitud de corazón.

Dame la sabiduría asistente de tu trono
y no me excluyas del número de tus siervos,
porque siervo tuyo soy, hijo de tu sierva,
hombre débil y de pocos años,
demasiado pequeño para conocer el juicio y las leyes.

Pues, aunque uno sea perfecto
entre los hijos de los hombres,
sin la sabiduría, que procede de ti,
será estimado en nada.

Contigo está la sabiduría, conocedora de tus obras,
que te asistió cuando hacías el mundo,
y que sabe lo que es grato a tus ojos
y lo que es recto según tus preceptos.

Mándala de tus santos cielos,
y de tu trono de gloria envíala,
para que me asista en mis trabajos
y venga yo a saber lo que te es grato.

Porque ella conoce y entiende todas las cosas,
y me guiará prudentemente en mis obras,
y me guardará en su esplendor.

 

 

Antífona 3: La fidelidad del Señor dura por siempre.

Salmo 116

Invitación universal a la alabanza divina

Los gentiles alaban a Dios por su misericordia (cf. Rm 15,9)

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre.

 

 

Lectura Breve

Flp 2,14-15

Cualquier cosa que hagáis, sea sin protestas ni discusiones: así seréis irreprochables y límpidos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una gente torcida y depravada, entre la cual brilláis como lumbreras del mundo.

 

Responsorio Breve

R. A ti grito, Señor: * Tú eres mi refugio. A ti grito.
V. Y mi lote en el país de la vida. * Tú eres mi refugio. Gloria al Padre. A ti grito.

 

 

Primera Lectura

Del libro de Job 7, 1-21

JOB LE RECLAMA A DIOS POR EL TEDIO DE SU VIDA

 

Job tomó la palabra y dijo:
«El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio militar. Sus días son como los de un jornalero: como el esclavo, que suspira por la sombra, como el peón, que aguarda su
salario.
Mi herencia son meses baldíos, me asignan noches de fatiga; al acostarme pienso: "¿Cuándo me levantaré?" Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba: mi
carne está cubierta de gusanos y de costras terrosas, la piel se me rompe y me supura.
Mis días corren más que la lanzadera y se consumen sin esperanza.
Recuerda que mi vida es un soplo y que mis ojos no verán más la dicha; los ojos que me veían ya no me verán, y cuando tus ojos me busquen habré desaparecido.
Como pasa la nube y se deshace, el que baja a la tumba no sube ya; no vuelve a su casa, su morada no vuelve a verlo. Por eso no frenaré mi lengua, hablará mi espíritu
angustiado y mi alma amargada se quejará.
¿Soy acaso el monstruo marino o el Dragón para que me pongas un guardián? Cuando pienso que el lecho me aliviará y la cama soportará mis quejidos, entonces me espantas con sueños y me aterrorizas con pesadillas. Preferiría morir asfixiado, preferiría la muerte, más que estos dolores.
No he de vivir por siempre: déjame, que mis días son un soplo. ¿Qué es el hombre para que le des importancia, para que tanto te ocupes de él, para que le pases revista por la mañana y lo examines a cada momento? ¿Por qué no apartas de mí la vista y no me dejas ni tragar saliva?
Si he pecado, ¿qué te he hecho, Centinela del hombre? ¿Por qué me has tomado como blanco y me he convertido en carga para ti? ¿Por qué no me perdonas mi delito y borras ya mi iniquidad? Muy pronto me acostaré en el polvo, me buscarás y ya no existiré.»

 

Responsorio Jb 7, 5. 7. 6

R. Mi carne está cubierta de gusanos y de costras terrosas, la piel se me rompe y me supura. * Recuerda, Señor, que mi vida es un soplo.
V. Mis días corren más que la lanzadera y se consumen sin esperanza.
R. Recuerda, Señor, que mi vida es un soplo.

 

Segunda Lectura

Del tratado de san Ambrosio, obispo, sobre los misterios
(Núms. 52-54. 58: SC 25 bis, 186-188. 190)

ESTE SACRAMENTO QUE RECIBES SE REALIZA POR LA PALABRA DE CRISTO

 

Vemos que el poder de la gracia es mayor que el de la naturaleza y, con todo, aún hacemos cálculos sobre los efectos de la bendición proferida en nombre de Dios. Si la
bendición de un hombre fue capaz de cambiar el orden natural, ¿qué diremos de la misma consagración divina, en la que actúan las palabras del Señor y Salvador en persona? Porque este sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo. Y, si la palabra de Elías tuvo tanto poder que hizo bajar fuego del cielo, ¿no tendrá poder la palabra de Cristo para cambiar la naturaleza de los elementos? Respecto a la creación de todas las cosas, leemos que él lo dijo, y existieron, él lo mandó, y surgieron. Por tanto, si la palabra de Cristo pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podrá cambiar en algo distinto lo que
ya existe? Mayor poder supone dar el ser a lo que no existe que dar un nuevo ser a lo que ya existe.
Mas, ¿para qué usamos de argumentos? Atengámonos a lo que aconteció en su propia persona, y los misterios de su encarnación nos servirán de base para afirmar la verdad del misterio. Cuando el Señor Jesús nació de María, ¿por ventura lo hizo según el orden natural? El orden natural de la generación consiste en la unión de la mujer con el varón.
Es evidente, pues, que la concepción virginal de Cristo fue algo por encima del orden natural. Y lo que nosotros hacemos presente es aquel cuerpo nacido de una virgen. ¿Por qué buscar el orden natural en el cuerpo de Cristo, si el mismo Señor Jesús nació de una virgen, fuera de las leyes naturales? Era real la carne de Cristo que fue crucificada y sepultada; es, por tanto, real el sacramento de su carne.
El mismo Señor Jesús afirma: Esto es mi cuerpo. Antes de las palabras de la bendición celestial, otra es la realidad que se nombra; después de la consagración, es significado el cuerpo de Cristo. Lo mismo podemos decir de su sangre: Antes de la consagración, otro es el nombre que recibe; después de la consagración, es llamada sangre. Y tú dices:
"Amén", que equivale a decir: "Así es". Que nuestra mente reconozca como verdadero lo que dice nuestra boca, que nuestro interior asienta a lo que profesamos externamente.
Por esto, la Iglesia, contemplando la grandeza del don divino, exhorta a sus hijos y miembros de su familia a que acudan a los sacramentos, diciendo: Comed, mis familiares, bebed y embriagaos, hermanos míos. Compañeros, comed y bebed, y embriagaos, mis
amigos. Qué es lo que hay que comer y beber, nos lo enseña en otro lugar el Espíritu Santo por boca del salmista: Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. En este sacramento está Cristo, porque es el cuerpo de Cristo. No es, por tanto, un
alimento material, sino espiritual. Por ello, dice el Apóstol, refiriéndose a lo que era figura del mismo; que nuestros padres comieron el mismo alimento espiritual, y bebieron la
misma bebida espiritual. En efecto, el cuerpo de Dios es espiritual, el cuerpo de Cristo es un cuerpo espiritual y divino, ya que Cristo es espíritu, tal como leemos: El espíritu ante nuestra faz, Cristo, el Señor. Y en la carta de Pedro leemos también: Cristo murió por vosotros. Finalmente, este alimento fortalece nuestro corazón, y esta bebida alegra el corazón del hombre, como recuerda el salmista.

 

Responsorio Hb 12, 1-2; 2Co 6, 4-5

R. Corramos con firmeza y constancia la carrera para nosotros preparada, * llevando los ojos fijos en Jesús, caudillo y consumador de la fe.
V. Acreditémonos por nuestra mucha constancia en las tribulaciones, necesidades y
angustias, en los azotes y prisiones.
R. Llevando los ojos fijos en Jesús, caudillo y consumador de la fe.

 

Sábado, 18 de julio de 2020

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,14-21):

   14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para ver cómo eliminarle.

   15 Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguieron muchos y los curó a todos.

   16 Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran;

   17 para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías:

   18 = He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. =

   19 = No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. =

   20 = La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: =

   21 = en su nombre pondrán las naciones su esperanza. =


Palabra del Señor

 

 

Canto Evangélico

Antifona: Ilumina, Señor, a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

Benedictus Lc 1, 68-79

El Mesías y su precursor

+ Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

 

Preces

Invoquemos a Dios, que colocó a María, madre de Cristo, por encima de todas las criaturas celestiales y terrenas, diciendo con filial confianza:


'Mira a la Madre de tu Hijo y escúchanos'.

Padre de misericordia, te damos gracias porque nos has dado a María como Madre y ejemplo; —santifícanos, por su intercesión.

Tú que hiciste que María meditara tus palabras, guardándolas en su corazón, y fuera siempre fidelísima esclava tuya, —por su intercesión, haz que también nosotros seamos, de verdad, siervos y discípulos de tu Hijo.

Tú que quisiste que María concibiera por obra del Espíritu Santo, —por intercesión de María, otórganos los frutos de este mismo Espíritu.

Tú que diste fuerza a María para permanecer junto a la cruz, y la llenaste de alegría con la resurrección de tu Hijo,
—por intercesión de María, confórtanos en la tribulación y reanima nuestra esperanza.



Concluyamos nuestras súplicas con la oración que el mismo Señor nos enseñó: Padre nuestro.

 

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.

 

Oración

Oremos:

Oh Dios, fuente y origen de nuestra salvación, haz que, mientras dura nuestra vida aquí en la tierra, te alabemos incesantemente y podamos así participar un día en la alabanza eterna del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

Amén.

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

LAS LECTURAS DEL SABADO 18 DE JULIO 2020


Lecturas de la 15º Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo A

Sábado, 18 de julio de 2020

Primera lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (2,1-5):

¡Ay de los que meditan maldades, traman iniquidades en sus camas; al amanecer las cumplen, ¡porque tienen el poder! Codician los campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al hombre y a su casa, al varón y a sus posesiones.
Por eso, dice el Señor: «Mirad, yo medito una desgracia contra esa familia. No lograréis apartar el cuello de ella, no podréis caminar erguidos, porque será un tiempo calamitoso. Aquel día entonarán contra vosotros una sátira, cantarán una elegía: "Han acabado con nosotros, venden la heredad de mi pueblo; nadie lo impedía, reparten a extraños nuestra tierra." Nadie os sortea los lotes en la asamblea del Señor.»

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 9,22-23.24-25.28-29.35

R/.
 No te olvides de los humildes, Señor

¿Por qué te quedas lejos, Señor,
y te escondes en el momento del aprieto?
La soberbia del impío oprime al infeliz
y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R/.


R/. No te olvides de los humildes, Señor


El malvado se gloría de su ambición,
el codicioso, blasfema y desprecia al Señor.
El malvado dice con insolencia:
«No hay Dios que me pida cuentas.» R/.


R/. No te olvides de los humildes, Señor


Su boca está llena de maldiciones,
de engaños y de fraudes;
su lengua encubre maldad y opresión;
en el zaguán se sienta al acecho
para matar a escondidas al inocente. R/.


R/. No te olvides de los humildes, Señor


Pero tú ves las penas y los trabajos,
tú miras y los tomas en tus manos.
A ti se encomienda el pobre,
tú socorres al huérfano. R/.

 

R/. No te olvides de los humildes, Señor

 

Sábado, 18 de julio de 2020

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,14-21):

   14 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para ver cómo eliminarle.

   15 Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguieron muchos y los curó a todos.

   16 Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran;

   17 para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías:

   18 = He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. =

   19 = No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. =

   20 = La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: =

   21 = en su nombre pondrán las naciones su esperanza. =



Palabra del Señor

 

(Jesús, al saberlo, se retiró de allí)

 

*El al saberlo se retiró, esta es una palabra que me hace una invitación a usar algo que el Señor me ha regalado que se llama Discernimiento. El Buen Discernimiento tiene que ver mucho, con desear siempre hacer las cosas bien y es por eso tengo que estar alerta, pendiente y despierto. También el Discernimiento me invita a tener mucho cuidado y a no confiar ni en mí mismo, porque mis pensamientos, mis ojos, mis oídos, mi nariz y mi boca pueden ser mis primeros enemigos. Ser fiel es un don, una gracia y un combate. Si una mujer me hace una propuesta, mis ojos se quedan contemplando y ven que esta buenísima, mis oídos escuchan esa vos melodiosa, mi nariz se deleita con el perfume, seguro que mi boca hará la invitación para ir a pecar. La buena noticia para mí en esta lectura es que el Señor me enseña mi ayuda es el discernimiento y las piernas para salir corriendo. Es una Bendición “El Discernimiento” que siempre está dentro de mi para ayudarme a retirarme con tiempo de en aquellos momentos y lugares donde el pecado me quiere atrapar*

   

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.