Evangelio del Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario
12 Ago 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has
salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que
todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace
caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad,
considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en
la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará
desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de
acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque
donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero a
vuestros corazones antes que mis palabras*
(Si tu
hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a
tu hermano)
*El Señor hace resplandecer la
belleza que existe en la palabra «sinceridad». Jesús, como gran maestro, nos
invita a ti, que eres mi hermano, y a mí, que soy tu hermano, a que no tengamos
miedo de dejarnos corregir. Todos tenemos la capacidad de pensar y hacer cosas
que no le agradan al Señor y que nos hacen mucho daño. Corregirnos
es decirnos la verdad sin malas intenciones; siempre tú buscando el bien para
mí y yo siempre buscando el bien para ti, sin ofendernos, sin herirnos y sin
malos deseos. Estamos autorizados por el Señor para
cuidarnos, de modo que continuemos juntos por el buen camino. Si cuando tú me corriges para mi bien no quiero aceptar esa
corrección, es porque no estoy abierto al amor y a la misericordia de Dios. La
buena noticia es que, cuando una persona viene a corregirme sin ningún interés
personal, trae en su corazón amor por mí y está en oración por mí para que me
pueda mantener en la presencia del Señor*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
