Evangelio del Miércoles de la XXIX Semana del Tiempo Ordinario
21 Oct 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,39-48)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le
dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora
que menos penséis viene el Hijo del hombre.»
Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?»
El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el
amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus
horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose
así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el
empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a
las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el
día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de
los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está
dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace
algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le
exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(A quien se le dio mucho se le reclamará mucho; y a
quien se confió mucho, se le pedirá más).
*Jesús siempre nos da buenos consejos prácticos sobre el tiempo y
sobre estar alerta. Siempre está recordándonos que debemos prepararnos para su
venida, para su gran encuentro con nosotros. El Señor llega de muchas maneras a
nuestra vida: llega como un amigo, como el amigo inoportuno, como a un novio al
que se espera o como un ladrón en la noche; y todo lo hace para que estemos
siempre en vigilia, en vela y preparados. Siempre nos invita a ser fieles
administradores y prudentes, sabiendo que en cualquier momento él puede llegar
y pedirnos cuentas de cómo está nuestra administración. El Señor nos quiere
siempre en vela y preparados*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
