Evangelio del Jueves de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario
08 Oct 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,5-13)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos:
«Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para
decirle: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje
y no tengo nada que ofrecerle.” Y, desde dentro, el otro le responde: “No me
molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo
levantarme para dártelos.” Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no
se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará
y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid
y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide
recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre
vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez,
le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si
vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo
piden?»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(«Pedid
y se os dará»).
*El Señor se me presenta como un amigo
inoportuno, a medianoche, en medio del silencio y de la oscuridad, y me pide
ayuda para otro amigo. Él utiliza una pedagogía especial: sabe que hay cosas
que me hacen cerrar las puertas a otras personas por distintas razones, como
cuando uso con facilidad las frases: “No me moleste” o “No tengo tiempo”. Si yo
tuviera conciencia del dolor y la herida que causa decirle a una persona “No me
moleste” El Señor sabe que lo hago por ignorancia; como me cuesta mucho confiar
plenamente en él, vivo sumergido en mis afanes. Me cuesta levantarme a servir
porque estoy cómodo en mi mundo y siento que lo merezco todo. La buena noticia
es que el Señor me hace una invitación para abrir mi corazón, para entrar en la
oscuridad de mi noche y lograr que ponga mi esperanza en él. Así podré entender
los beneficios de levantarme y ponerme al servicio de lo demás*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
