Lecturas
del Sábado de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario
17 Oct 2026
Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,15-23):
Yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor
Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por
vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación
para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál
es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia
a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los
que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo,
resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por
encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo
nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro. Y todo lo puso bajo
sus pies, y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo,
plenitud del que lo acaba todo en todos.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 8,2-3a.4-5.6-7ª
R/. Diste a tu Hijo el mando sobre
las obras de tus manos
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza. R/.
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R/.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos. R/.
Evangelio del Sábado de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario
17 Oct 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,8-12)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se
pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los
hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el
Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu
Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los
magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de
cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento
lo que tenéis que decir.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Si uno se pone de mi parte ante los hombres,
también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios)
*El Señor,
de una manera especial, me hace una invitación para que pertenezca al equipo
que está dispuesto a hablar de Él. Ponerme de parte del Señor en esta vida es
estar dispuesto a no cansarme de hacer el bien. Estar de parte del Señor
implica decir siempre la verdad, nunca hablar mentiras en contra de ninguna
persona, aun en medio de algunos acontecimientos que no sean de mi agrado.
Estar de parte del Señor es dejar que el Señor rompa mis cadenas, desate mis
ataduras y cure mis heridas. Estar de parte del Señor es pedirle al Señor que
me derrote y que gane Él, porque es perdiendo como puedo ganar. Estar de parte del
Señor es confiar en Él, aun cuando no lo sienta en mi vida; estar de parte del
Señor es imitarlo, imitar su manera de hablar, imitar su manera de escuchar,
imitar su forma de acoger a todos por igual, imitar sus gestos, es hacer mío su
estilo de vida*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
