Musica Para el Alma

martes, 27 de octubre de 2026

LAS LECTURAS DEL MIERCOLES 28 DE OCTUBRE 2026


 

Lecturas de Santos Simón y Judas, apóstoles

28 Oct 2026

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (2,19-22):

 

Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 18,2-3.4-5

 

R/. A toda la tierra alcanza su pregón

 

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.

 

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R/.

 

Santos Simón y Judas, apóstoles

28 Oct 2026

*Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,12-19)*

 

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles).

*Esto me llena de esperanza, porque Jesús, el Buen Pastor, me muestra que antes de tomar cualquier decisión es importante un tiempo de oración con el Padre. Jesús, el Maestro, esperó a que pasara la noche y usó la claridad intensa del día para llamar. Jesús, el Señor, sabía lo que cada uno podía dar y, aun así, los llamó y los eligió. Tengo una gran esperanza de que, por las palabras de Jesús, yo también he sido llamado por mi nombre; por la misericordia de Dios, soy uno de los elegidos. Jesús, mi amigo fiel, no se ha fijado en mis miserias, debilidades ni enfermedades para llamarme a formar parte de su pueblo; tampoco se ha fijado en mi apariencia, en si soy pobre o rico, ni en mi color de piel o raza. Solo me ha pedido que deje que sus palabras penetren en todos los lugares y rincones de mi vida*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.