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lunes, 26 de octubre de 2026

LAS LECTURAS DEL MARTES 27 DE OCTUBRE 2026


 

Lecturas del Martes de la XXX Semana del Tiempo Ordinario

27 Oct 2026

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (5,21-33):

 

Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano. Las mujeres, que se sometan a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia; él, que es el salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son. Amar a su mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie jamás ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. «Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.» Es éste un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. En una palabra, que cada uno de vosotros ame a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete al marido.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 18,2-3.4-5

 

R/. Dichosos los que temen al Señor

 

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

 

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

 

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

 

Evangelio del Martes de la XXX Semana del Tiempo Ordinario

27 Oct 2026

*Lectura del santo evangelio según san Lucas (13,18-21)*

 

En aquel tiempo, decía Jesús: «¿A qué se parece el reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas.»
Y añadió: «¿A qué compararé el reino de Dios? Se parece a la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Es semejante a un grano de mostaza. Es semejante a la levadura). 

*Me encanta la pedagogía del Señor y cómo quiere explicarme el Reino de Dios. ¿Qué hizo el hombre de extraordinario? El grano estaba hecho, la tierra estaba hecha; su trabajo fue hacer un hoyo, poner la semilla y esperar. A eso me llama el Señor: a que trabaje para que la palabra penetre en mi corazón y espere a que sea Él quien la haga crecer. En el segundo ejemplo, el Señor me quiere regalar el discernimiento para saber esperar pacientemente a que la palabra crezca en mi corazón. La semilla es «la Palabra» y la levadura es «la Misericordia»; son dos cosas que deben estar y permanecer siempre dentro de mí*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.