Musica Para el Alma

sábado, 12 de septiembre de 2026

MATEO 18,21-35 CICLO A


 

Evangelio del XXIV Domingo del Tiempo Ordinario

13 Sep 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,21-35)*

 

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete»). 

*Mis ofensas están en decir «no» a lo que el Señor dice que «sí». A mí me gustaría que, si una persona me hace algo y me pide perdón, yo la perdono, pero con la condición de que debe pagar un precio por la ofensa que me hizo. Por ejemplo: «Tú dijiste una mentira sobre mí, te perdono; pero tienes que decirles a todos que mentiste, que eres un mentiroso y, además, un irresponsable». Es por eso por lo que el Señor quiere poner mis límites dentro de su abundancia y revestir todo mi ser con su manto de compasión. El Señor está tratando, de una manera muy especial, de hacerme entender que él no tiene ningún libro donde vaya anotando todos mis embarres y mis ofensas; él, de forma especial, siempre usa de su misericordia conmigo*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.