Musica Para el Alma

jueves, 10 de septiembre de 2026

LAS LECTURAS DEL VIERNES 11 DE SEPTIEMBRE 2026


 

Lecturas del Viernes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario

11 Sep 2026

Primera Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (9,16-19.22b-27):

 

El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Ya sabéis que en el estadio todos los corredores cubren la carrera, aunque uno solo se lleva el premio. Corred así: para ganar. Pero un atleta se impone toda clase de privaciones. Ellos para ganar una corona que se marchita; nosotros, en cambio, una que no se marchita. Por eso corro yo, pero no al azar; boxeo, pero no contra el aire; mis golpes van a mi cuerpo y lo tengo a mi servicio, no sea que, después de predicar a los otros, me descalifiquen a mí.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 83,3.4.5-6.12

 

R/. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

 

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.

 

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R/.

 

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación. R/.

 

Porque el Señor es sol y escudo,
él da la gracia y la gloria;
el Señor no niega sus bienes
a los de conducta intachable. R/.

 

Evangelio del Viernes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario

11 Sep 2026

*Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,39-42)*

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo,» sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?»). 

*Esta palabra es una denuncia para mí. Muchas veces creo que soy una luz, que tengo la capacidad de guiar a otros; pero, realmente, un ciego no puede guiar a otro ciego. ¿Cuántas personas que trabajan conmigo ni siquiera van a la iglesia por mi culpa? Yo pensaba que era una luz y, frente a esta palabra, estoy muy mal posicionado. En mi hogar, en mi casa, ¿las personas tienen el deseo de asistir a la iglesia o solo van por obligación mía? No pueden seguirme porque soy un ciego que los hace caer continuamente en un hoyo. Me pregunto: de tantas personas con las que trabajo, ¿por qué no les interesa mi iglesia? Es una respuesta simple, pero muy triste: porque no estoy siendo una luz para ellos y mi forma de comportarme deja mucho que desear como cristiano. He escuchado rumores sobre mí: «Ese dice que es cristiano, pero es más malo que el diablo; ese no ayuda a nadie, actúa de mala fe». Señor, esto es cierto y no puedo defenderme, porque siempre que quiero guiar a alguien, al final busco mi propio beneficio. Señor, concédeme la luz para poder ver cuánta hipocresía hay dentro de mí. Señor, arranca de mí esta máscara de ser un falso cristiano y permite que yo pueda llegar a ser una auténtica luz en mi casa, con mis compañeros de trabajo y con mis amigos*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.