Lecturas
del Sábado de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
05 Sep 2026
Primera Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
(4,6b-15):
Aprended de Apolo y de mí a jugar limpio y no
os engriáis el uno contra el otro. A ver, ¿quién te hace tan importante?
¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto
orgullo, como si nadie te lo hubiera dado? Ya tenéis todo lo que ansiabais, ya
sois ricos, habéis conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así
reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca
los últimos; parecemos condenados a muerte, dados en espectáculo público para
ángeles y hombres. Nosotros, unos locos por Cristo, vosotros, ¡qué cristianos
tan sensatos! Nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros
despreciados; hasta ahora hemos pasado hambre y sed y falta de ropa; recibimos
bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias
manos; nos insultan, y les deseamos bendiciones; nos persiguen, y aguantamos;
nos calumnian, y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del
mundo, el deshecho de la humanidad, y así hasta el día de hoy. No os escribo
esto para avergonzaros, sino para haceros recapacitar, porque os quiero como a
hijos; ahora que sois cristianos tendréis mil tutores, pero padres no tenéis
muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo
Jesús.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 144,17-18.19-20.21
R/. Cerca está el Señor de los que
lo invocan
El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.
Satisface los deseos de sus fieles,
escucha sus gritos, y los salva.
El Señor guarda a los que lo aman,
pero destruye a los malvados. R/.
Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R/.
Evangelio del Sábado de la XXII Semana del Tiempo Ordinario
05 Sep 2026
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,1-5)*
Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus
discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano.
Unos fariseos les preguntaron: «¿Por qué hacéis en sábado lo que no está
permitido?»
Jesús les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres
sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que
sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y les dio a sus compañeros.»
Y añadió: «El Hijo del hombre es señor del sábado.»
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero a
vuestros corazones antes que mis palabras*
《El Hijo del hombre es señor también del sábado》
*La
santificación se hizo para nosotros, para que siempre estemos santificados. Jesús es el
Hijo del Hombre y Él es el Señor que nos da la santificación. La santidad se
hizo para nosotros, para que no seamos agresivos, ni egoístas, ni tampoco
insolentes. El Hijo del Hombre, el Señor, quiere llevarnos a la santidad. El
amor se hizo para que
habite dentro de nosotros y siempre tengamos la capacidad de amar a otras
personas sin buscarles errores o defectos. El Señor nos revela algo muy
importante: que Él no tiene
favoritismos, sino que nos ama a todos
por igual. El Señor nos invita a llevar su ley y sus preceptos en nuestro
corazón, grabados
como un tatuaje*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
