Musica Para el Alma

domingo, 20 de septiembre de 2026

LAS LECTURAS DEL LUNES 21 DE SEPTIEMBRE 2026


 

Lecturas de San Mateo, apóstol y evangelista

21 Sep 2026

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (4,1-7.11-13):

 

Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 18,2-3.4-5

 

R/. A toda la tierra alcanza su pregón

 

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.

 

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R/.

 

Evangelio de San Mateo, apóstol y evangelista

21 Sep 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,9-13)*

 

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?»
Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

*Sígueme. No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos*  

*Esta palabra tiene el poder de destruir todo aquello que trata de distanciarme de Jesús. Recuerdo esos días en los que he estado sentado en el mostrador de la angustia, pensando mal de otras personas y, muy dentro de mí, haciéndoles un juicio. También me detengo a pensar un poco y a preguntarme qué es lo que estoy haciendo con mi vida. Sé que existen personas a las que no les caigo bien y que no soy de su agrado por mi forma de ser; muchas veces pienso que soy buena persona y que los demás son los malos. Todos saben que estoy enfermo, menos yo; las personas me conocen más que yo mismo. La buena noticia es que, con esta palabra, el Señor está buscando cómo romper en mí esas cadenas que me esclavizan, esas enfermedades que por mí mismo no se curan y esas heridas que, por mi actitud, no cicatrizan. ¡Qué alegría que el Señor esté visitando mis enfermedades y curando esas viejas heridas! Él me llama para que lo siga, dispuesto a usar conmigo todo su amor y toda su misericordia*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.