Musica Para el Alma

sábado, 29 de agosto de 2026

MATEO 1621-27 CICLO A


 

Evangelio del XXII Domingo del Tiempo Ordinario

30 Ago 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,21-27)*

 

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.»
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará). 

*Cuando quiero salvar mi vida por mí mismo, siempre trato de evitar el sufrimiento, alejar a las personas que siento que son distintas, a aquellas que siento que me traen mala suerte o que son menos que yo. Esto significa que la vida que llevaré estará cargada de egoísmo, vanidad y avaricia. En cambio, perder la vida por el Señor no es más que negarme a mí mismo, porque mi alma está diseñada totalmente para dejarse amar y amar. Para mí, perder la vida es reconocer que me equivoco, que me niego a amar desinteresadamente, que actúo por interés y que el otro no me importa. La buena noticia para mí está en las palabras del Señor que dicen: «Si quieres venir conmigo». El Señor no me presiona ni me obliga; puedo sentir amor con estas palabras porque Él no me miente, me dice la verdad y me muestra el camino correcto. Me deja ver muy claro que tengo libertad y, en mi libertad, puedo elegir seguirlo, vivir en la gracia y en la misericordia, y caminar hacia la vida eterna*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.