Musica Para el Alma

jueves, 6 de agosto de 2026

LAS LECTURAS DEL VIERNES 7 DE AGOSTO 2026


 

Lecturas del Viernes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario

07 Ago 2026

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Nehemías (2,1.3;3,1-3.6-7):

 

Mirad sobre los montes los pies del heraldo que pregona la paz, festeja tu fiesta, Judá;
cumple tus votos, porque el criminal no volverá a pasar por ti, pues ha sido aniquilado. Porque el Señor restaura la gloria de Jacob y la gloria de Israel; lo habían desolado los salteadores, habían destruido sus sarmientos. Ay de la ciudad sangrienta, toda ella mentirosa, llena de crueldades, insaciable de despojos. Escuchad: látigos, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros rebotando, jinetes al asalto, llamear de espadas, relampagueo de lanzas, muchos heridos, masas de cadáveres, cadáveres sin fin, se tropieza en cadáveres. Arrojaré basura sobre ti, haré de ti un espectáculo vergonzoso. Quien te vea se apartará de ti, diciendo: «Desolada está Nínive, ¿quién lo sentirá?; ¿dónde encontrar quien te consuele?»

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Dt 32,35cd-36ab.39abcd.41

 

R/. Yo doy la muerte y la vida

 

El día de su perdición se acerca
y su suerte se apresura,
porque el Señor defenderá a su pueblo
y tendrá compasión de sus siervos. R/.

 

Pero ahora mirad: yo soy yo,
y no hay otro fuera de mí;
yo doy la muerte y la vida,
yo desgarro y yo curo. R/.

 

Cuando afile el relámpago de mi espada
y tome en mi mano la justicia,
haré venganza del enemigo
y daré su paga al adversario. R/.

 

Evangelio del Viernes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario

07 Ago 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,24-28)*

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame). 

*Jesús les dice algo a sus discípulos, y también me lo dice a mí. Él no impone nada, sino que nos invita: «El que quiera venirse conmigo...». Jesús lanza la invitación, a mí me toca tomar la decisión. Es muy cierto que soy yo quien necesita de Él; lo único que Jesús quiere de mí son mis pecados para liberarme. Una condición para seguirlo es cargar con mi cruz cada día. Para mí, la cruz es liberación, es negarme a mí mismo y decir sí a la voluntad del Señor. Yo por mí mismo no me puedo salvar; solo voy a encontrar la muerte. Si le entrego mi vida a Jesús, la pierdo; ya no es mía, ya no me pertenece porque se la di. Pero, al mismo tiempo, la estoy salvando, porque Él es la vida. La buena noticia es que el Señor no me presiona, no me obliga. Puedo sentir amor con esta palabra, porque en el Señor no existe la mentira. Él es la verdad y la vida, y me muestra el camino correcto*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.