Lecturas
del Viernes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario
14 Ago 2026
Primera Lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (16,1-15.60.63):
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán,
denuncia a Jerusalén sus abominaciones, diciendo: «Así dice el Señor:
¡Jerusalén! Eres cananea de casta y de cuna: tu padre era amorreo y tu madre
era hitita. Fue así tu alumbramiento: El día en que naciste, no te cortaron el
ombligo, no te bañaron ni frotaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie
se apiadó de ti haciéndote uno de estos menesteres, por compasión, sino que te
arrojaron a campo abierto, asqueados de ti, el día en que naciste. Pasando yo a
tu lado, te vi chapoteando en tu propia sangre, y te dije mientras yacías en tu
sangre: ‘Sigue viviendo y crece como brote campestre.’ Creciste y te hiciste
moza, llegaste a la sazón; tus senos se afirmaron, y el vello te brotó, pero
estabas desnuda y en cueros. Pasando de nuevo a tu lado, te vi en la edad del
amor; extendí sobre ti mi manto para cubrir tu desnudez; te comprometí con
juramento, hice alianza contigo –oráculo del Señor– y fuiste mía. Te bañé, te
limpié la sangre, y te ungí con aceite. Te vestí de bordado, te calcé de
marsopa; te ceñí de lino, te revestí de seda. Te engalané con joyas: te puse
pulseras en los brazos y un collar al cuello. Te puse un anillo en la nariz,
pendientes en las orejas y diadema de lujo en la cabeza. Lucías joyas de oro y
plata, y vestidos de lino, seda y bordado; comías flor de harina, miel y
aceite; estabas guapísima y prosperaste más que una reina. Cundió entre los
pueblos la fama de tu belleza, completa con las galas con que te atavié
–oráculo del Señor–. Te sentiste segura de tu belleza y, amparada en tu fama,
fornicaste y te prostituiste con el primero que pasaba. Pero yo me acordaré de
la alianza que hice contigo cuando eras moza y haré contigo una alianza eterna,
para que te acuerdes y te sonrojes y no vuelvas a abrir la boca de vergüenza,
cuando yo te perdone todo lo que hiciste.»» Oráculo del Señor.
Palabra de Dios
Salmo
Is 12,2-3.4bcd.5-6
R/. Ha cesado tu ira y me has
consolado
Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R/.
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R/.
Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel. » R/.
Evangelio del Viernes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario
14 Ago 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,3-12)*
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos
fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a uno despedir a
su mujer por cualquier motivo?»
Él les respondió: «¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó
hombre y mujer, y dijo: «Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre,
y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne»? De modo que ya no son
dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el
hombre.»
Ellos insistieron: «¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y
divorciarse?»
Él les contestó: «Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de
vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno
se divorcia de su mujer –no hablo de impureza– y se casa con otra, comete
adulterio.»
Los discípulos le replicaron: «Si ésa es la situación del hombre con la mujer,
no trae cuenta casarse.»
Pero él les dijo: «No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a
otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de
los cielos. El que pueda con esto, que lo haga.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Lo
que Dios unió no lo separe el hombre).
*El divorcio es
cuando se llega a un punto de no aceptación de uno de los dos, ya sea el hombre
o la mujer. Las tinieblas existen cuando no hay luz. Cuando me falta la luz, lo
único que puedo ver en mi es oscuridad, y llegan a mi mente pensamientos de que
la otra persona es una montaña de problema. Y eso mayormente sucede cuando
caigo en la tentación de comparar, a una persona con otra persona; y si estoy
comparando es porque mis ojos ya se están fijando en alguien. El Señor, desde
el principio me ha dado el don del discernimiento, para saber distinguir lo
bueno de lo malo. Amar no es un sentimiento, amar no es sentir mariposista en
la barriga, amar es una decisión, amar es hacer el bien, sin esperar nada a
cambio*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
