Musica Para el Alma

lunes, 3 de agosto de 2026

LAS LECTURAS DEL MARTES 4 DE AGOSTO 2026


 

Santo Domingo de Guzmán, memoria obligatoria

Lecturas del Martes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario

04 Ago 2026

Primera Lectura

Lectura de la primera carta a los corintio 2,1-10a:

 

      1 Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,

      2 pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado.

      3 Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.

      4 Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Espíritu y del poder

      5 para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.

      6 Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los príncipes de este mundo, abocados a la ruina;

      7 sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra,

      8 desconocida de todos los príncipes de este mundo - pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria -.

      9 Más bien, como dice la Escritura, anunciamos: = lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios = preparó = para los que le aman. =

      10 Porque a nosotros nos lo reveló Dios por medio del Espíritu; y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 95,1-3.7-8ª.10

 

Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones

  

   1 ¡Cantad a Yahveh un canto nuevo, cantad a Yahveh, toda la tierra,

   2 cantad a Yahveh, su nombre bendecid! Anunciad su salvación día tras día,

  

    R 3 contad su gloria a las naciones, a todos los pueblos sus maravillas.

   4 Que grande es Yahveh, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses.

   5 Pues nada son todos los dioses de los pueblos. Mas Yahveh los cielos hizo;

   6 gloria y majestad están ante él, poder y fulgor en su santuario.

  

 

   R 7 Rendid a Yahveh, familias de los pueblos, rendid a Yahveh gloria y poder,

   8 rendid a Yahveh la gloria de su nombre. Traed ofrendas y en sus atrios entrad,

  

 

   R 10 Decid entre las gentes: «¡Yahveh es rey!» El orbe está seguro, no vacila; él gobierna a los pueblos rectamente.

 

 

Santo Domingo de Guzmán, memoria obligatoria

Evangelio del Martes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario

*Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,57-62)*

 

     57 Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.»

   58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»

   59 A otro dijo: «Sígueme.» El respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre.»

   60 Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»

   61 También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa.»

   62 Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»)

*El Señor me quiere libre, sin ningún tipo de atadura. Él sabe que constantemente estoy mirando hacia atrás; mi corazón desea y anhela seguir las huellas del Señor, pero siempre encuentro una distracción, una situación o algún inconveniente que me impulsa a mirar atrás. El Señor viene para liberarme del miedo, de la inseguridad y de la afectividad desordenada. Por eso quiere abrir mis oídos para poder escucharlo, librarme del fuego de las pasiones y seguirlo para hacer su voluntad

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.