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lunes, 10 de agosto de 2026

LAS LECTURAS DEL MARTES 11 DE AGOSTO 2026


 

Lecturas del Martes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

11 Ago 2026

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (2,8–3,4):

 

Así dice el Señor: «Tú, hijo de Adán, oye lo que te digo: ¡No seas rebelde, como la casa rebelde! Abre la boca y come lo que te doy.»
Vi entonces una mano extendida hacia mí, con un documento enrollado. Lo desenrolló ante mí: estaba escrito en el anverso y en el reverso; tenía escritas elegías, lamentos y ayes.
Y me dijo: «Hijo de Adán, come lo que tienes ahí, cómete este volumen y vete a hablar a la casa de Israel.»
Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome: «Hijo de Adán, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy.» Lo comí, y me supo en la boca dulce como la miel.
Y me dijo: «Hijo de Adán, anda, vete a la casa de Israel y diles mis palabras.»

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 118,14.24.72.103.111.131

 

R/. ¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!

 

Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R/.

 

Tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R/.

 

Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R/.

 

¡Qué dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca! R/.

 

Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón. R/.

 

Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos. R/.

 

Evangelio del Martes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

11 Ago 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,1-5.10.12-14)*

 

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida?)  

*El Señor, de una manera especial, me invita a tener las cualidades de un buen pastor. La primera es saber dónde están los buenos pastos para llevar a las ovejas. Otra cualidad es saber escucharlas, para lo cual se necesita tener el oído siempre atento. Asimismo, un buen pastor debe saber transmitir confianza a sus ovejas para que no se alejen e infundir ánimo en aquellas que sienten que se quedan sin fuerzas frente a las distintas situaciones que se presentan en la vida. Por último, es fundamental saber acompañar a los que desean caminar por el sendero de la palabra del Señor*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.