Evangelio Sábado de la XVII Semana del Tiempo Ordinario
01 Ago 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12)*
En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se
contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: «Ese es Juan Bautista que ha
resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él.»
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel
encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le
decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero
tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de
Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a
Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: «Dame
ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista.»
El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la
dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una
bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus
discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Ella,
instigada por su madre, le dijo: «Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de
Juan Bautista.)
*Esta danza que utilizo, el dueño de la oscuridad con
esta muchacha, también la utiliza con personas cercanas a mí para que no
perdone y mantenga el resentimiento contra otras personas. Si no reconozco mis
errores, si no descubro que me he equivocado, es imposible que pueda perdonar;
y si no perdono, es porque deseo el mal a otros. Con esta danza, el dueño de la
oscuridad me invita a ofrecerle lo que tiene más valor en mi vida. La buena
noticia es que el príncipe de la oscuridad, el dueño de las danzas sensuales y
seductoras, le teme mucho a la palabra del Señor, porque esta tiene el poder de
liberarme de la esclavitud y los vicios que él me ofrece. Además, hay una
palabra que le causa mucho dolor y sufrimiento, y esa palabra es la humildad*
*El que desea y quiere amar, con el
corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
