Musica Para el Alma

lunes, 27 de julio de 2026

MATEO 13,36-43 CICLO A


 

Evangelio del Martes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

28 Jul 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,36-43)*

 

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema: así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su Reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»  

*El mejor signo de una persona cuando quiere aprender es tener una idea clara de lo que está escuchando. Los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo". Jesús, como buen maestro, les comienza a explicar: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre". Si recordamos la pregunta que en una ocasión hizo a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?", esto me ayuda a tener claro que el Hijo del Hombre es Jesús. La buena semilla son los ciudadanos del Reino, los que hemos tomado la hermosa decisión de entregar nuestra alma y vida al Señor. La cizaña son los colaboradores del Maligno, los que están a favor de la murmuración, del juicio, de los chimes, el odio y tienen grabado en su corazón: "No serviré al Dios del cielo, creador de todo lo que existe". La cosecha es el fin del tiempo, cuando terminen mis días en esta tierra, y los segadores son los ángeles. Si cuando tomé la decisión de entregar mi vida al Señor no me reservé nada para mí y mi vida se llenó de sinceridad, me estará esperando esta palabra: "Los justos brillarán como el sol en el Reino de mi Padre". El que tenga oídos, que oiga*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.