Musica Para el Alma

sábado, 13 de junio de 2026

MATEO 9,36-10,8 CICLO A


 

*Lecturas del Domingo 11º del Tiempo Ordinario - Ciclo A*

Domingo, 14 de junio de 2026

Evangelio

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,36–10,8)*

En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judás Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»

*Nosotros tenemos que sentirnos bendecido porque tenemos un Dios, que ve y se compadece de nosotros. Jesús puede ver que en muchas ocasiones estamos muy debilitado, agostado y sin fuerzas interiormente, las personas piensan que estamos bien porque solo nos ven por fuera, pero por dentro solo nosotros sabemos cómo estamos. Jesús sabe que la cosecha es abundante, la cosecha son los frutos que ya están maduro y si se caen al suelo se pueden estropear, ahí se puede notar el gran amor de Jesús, él no quiere que ningún fruto se estropee o se dañe. Jesús es un gran maestro él nos pide que roguemos, pero este rogar al Padre tiene que ver con una entrega y es que podamos entregarnos a Jesús, y las personas al ver nuestra entrega, tendrán el deseo de ser parte del gran equipo. Desde nuestro bautismo tenemos un llamado a ser discípulos, y les piden nuestros padres y padrinos cual es nuestro nombre para inscribirlo en el libro de la vida. El Señor no quiere que vayamos a tierra de gentiles, ni a ciudades de Samaría, sino a las personas que sufren y que están muy cerca de nosotros. El Señor nos ha dado el poder de: Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios, y lo que hemos recibido gratis, que lo demos gratis*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.