Musica Para el Alma
lunes, 6 de febrero de 2023
MARCOS 7,1-13 CICLO A
*Lecturas del Martes de la
5ª semana del Tiempo Ordinario*
Martes, 7
de febrero de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos
(7,1-13)*
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas
venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras,
es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no
comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición
de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se
aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseo y los escribas le preguntaron:
«Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen
el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
“Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos”.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los
hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo:
“Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es
reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los
bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no
le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de
Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas
semejantes».
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Y los
fariseo y los escribas le preguntaron: «Por qué no caminan tus discípulos según
las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».)
*Los
fariseos y escribas se reúnen alrededor de Jesús, con un ojo crítico a las
tradiciones que no son siempre cumplidas por sus discípulos. Sus corazones
están, cerrados y ellos están sordos para el auténtico mensaje dador de vida de
Dios- Es para ellos una comodidad para seguir como estaban; sería menos
desafiante. ¿Dónde somos llamados a abandonar los caminos que no nos
conducen a nuestro crecimiento? ¿Pueden nuestros ojos ver más allá que la
definición popular de la felicidad? Quizás somos llamados a compartir nuestro
amor y perfeccionar nuestras comunidades en formas más creativas*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL MARTES 7
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
*TIEMPO
ORDINARIO LIBRO III. SEMANA 5*
MARTES SEMANA
I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Al Señor, al gran Rey, venid,
adorémosle.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Al Señor, al gran Rey, venid,
adorémosle.
Himno: AL CANTO DE LOS GALLOS.
Al canto de los gallos
viene la aurora;
los temores se alejan
como las sombras.
¡Dios, Padre nuestro,
en tu nombre dormimos
y amanecemos!
Como luz nos visitas,
Rey de los hombres,
como amor que vigila
siempre de noche;
cuando el que duerme
bajo el signo del sueño
prueba la muerte.
Del sueño del pecado
nos resucitas,
y es señal de tu gracia
la luz amiga.
¡Dios que nos velas!,
tú nos sacas por gracia
de las tinieblas.
Gloria al Padre y al Hijo,
gloria al Espíritu,
al que es paz, luz y vida,
al Uno y Trino;
gloria a su nombre
y al misterio divino
que nos lo esconde. Amén.
SALMODIA
Ant 1. El hombre de manos inocentes y puro corazón subirá al monte del
Señor.
Salmo 23 - ENTRADA SOLEMNE DE DIOS EN SU TEMPLO.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
El la fundó sobre los mares,
El la afianzó sobre los ríos.
¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.
Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Este es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
¡Portones!, alzad los dinteles,
levantaos, puertas antiguas:
va a entrar el Rey de la gloria.
¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.
¡Portones!, alzad los dinteles,
levantaos, puertas antiguas:
va a entrar el Rey de la gloria.
¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El hombre de manos inocentes y puro
corazón subirá al monte del Señor.
Ant 2. Ensalzad con vuestras obras al rey
de los siglos.
Cántico: ESPERANZA DE ISRAEL EN BABILONIA Tb 13, 1-10
Bendito sea Dios, que vive eternamente,
y cuyo reino dura por los siglos:
él azota y se compadece,
hunde hasta el abismo y saca de él,
y no hay quien escape de su mano.
Dadle gracias, israelitas, ante los gentiles,
porque él nos dispersó entre ellos.
Proclamad allí su grandeza,
ensalzadlo ante todos los vivientes:
que él es nuestro Dios y Señor,
nuestro Padre por todos los siglos.
Él nos azota por nuestros delitos,
pero se compadecerá de nuevo,
y os congregará de entre todas las naciones
por donde estáis dispersados.
Si volvéis a él de todo corazón
y con toda el alma,
siendo sinceros con él,
él volverá a vosotros
y no os ocultará su rostro.
Veréis lo que hará con vosotros,
le daréis gracias a boca llena,
bendeciréis al Señor de la justicia
y ensalzaréis al rey de los siglos.
Yo le doy gracias en mi cautiverio,
anuncio su grandeza y su poder
a un pueblo pecador.
Convertíos, pecadores,
obrad rectamente en su presencia:
quizá os mostrará benevolencia
y tendrá compasión.
Ensalzaré a mi Dios, al rey del cielo,
y me alegraré de su grandeza.
Anuncien todos los pueblos sus maravillas
y alábenle sus elegidos en Jerusalén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ensalzad con vuestras obras al rey
de los siglos.
Ant 3. El Señor merece la alabanza de los
buenos.
Salmo 32 - HIMNO AL PODER Y A LA PROVIDENCIA DE DIOS
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando vuestra música con aclamaciones:
que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales,
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.
La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos;
encierra en un odre las aguas marinas,
mete en un depósito el océano.
Tema al Señor la tierra entera,
tiemblen ante él los habitantes del orbe:
porque él lo dijo, y existió;
él lo mandó, y surgió.
El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres;
desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones.
No vence el rey por su gran ejército,
no escapa el soldado por su mucha fuerza,
nada valen sus caballos para la victoria,
ni por su gran ejército se salva.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.
Nosotros esperamos en el Señor:
él es nuestro auxilio y escudo,
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor merece la alabanza de los
buenos.
LECTURA BREVE Rm 13, 11b. 12-13a
Ya es hora que despertéis del sueño. La noche va pasando, el día está encima;
desnudémonos, pues, de las obras de las tinieblas y vistámonos de las armas de
la luz. Andemos como en pleno día, con dignidad.
RESPONSORIO BREVE
V. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
R. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
V. Mi alcázar, mi libertador.
R. En que me amparo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
V. El
Señor hace caminar a los humildes con rectitud.
R. Enseña su camino a los humildes.
PRIMERA
LECTURA AÑO (I)
De la primera carta a los Corintios 2, 1-16
EL ESPÍRITU PENETRA HASTA LA PROFUNDIDAD DE DIOS
Cuando vine a vosotros, hermanos, a anunciaros el testimonio de Dios, no lo
hice con sublime elocuencia ni sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié
de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a
vosotros, débil y temeroso; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva
sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que
vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de
Dios.
Sin embargo, hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este
mundo, ni de los príncipes de este siglo, que quedan desvanecidos, sino que
enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios
antes de los siglos para nuestra gloria, que no conoció ninguno de los
príncipes de este siglo; pues si la hubieran conocido, nunca hubieran
crucificado al Señor de la gloria. Pero, según está escrito: «Ni el ojo vio, ni
el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los
que le aman.»
Pero a nosotros nos lo ha revelado por su Espíritu: y el Espíritu todo lo
penetra, hasta la profundidad de Dios. En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo
del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie
conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos
recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para
conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, de las cuales también hablamos,
no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del
Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales.
El hombre naturalmente no capta las cosas del Espíritu de Dios; son necedad
para él. Y no las puede entender, pues sólo el Espíritu puede juzgarlas. En
cambio, el hombre espiritual lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarlo. Porque
¿quién conoció el pensamiento del Señor para instruirle? Pero nosotros poseemos
el pensamiento de Cristo.
RESPONSORIO Dn 2, 22. 28; 1Co 2, 9. 10
R. Dios revela los secretos más profundos y conoce
lo que ocultan las tinieblas. * Hay
un Dios en el cielo que revela los misterios.
V. Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a
la mente del hombre, a nosotros nos lo ha revelado Dios por su Espíritu.
R. Hay un Dios en el cielo que revela los
misterios.
PRIMERA LECTURA AÑO (II)
Del libro del Génesis
41, 56--42, 26
LOS HERMANOS DE JOSÉ
BAJAN A EGIPTO
En aquellos días, cuando el hambre cubrió toda la tierra, José abrió los
graneros y repartió raciones a los egipcios, mientras arreciaba el hambre en
Egipto. Y de todos los países venían a Egipto a comprar grano a José, porque el
hambre arreciaba en toda la tierra. Enterado Jacob de que había grano en Egipto,
dijo a sus hijos:
«¿Qué estáis mirando? He oído decir que hay grano en Egipto; bajad allá y
compradnos grano para que sigamos viviendo y no muramos.»
Bajaron, pues, diez hermanos de José a comprar grano en Egipto. Jacob no dejó
marchar a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos, temiendo que le
sucediera una desgracia. Los hijos de Israel fueron entre otros a comprar
grano, pues había hambre en Canaán.
José mandaba en el país y distribuía las raciones a todo el mundo. Vinieron,
pues, los hermanos de José y se postraron ante él, rostro en tierra. Al ver a
sus hermanos, José los reconoció, pero él no se dio a conocer, sino que les
habló duramente:
«¿De dónde venís?»
Contestaron:
«De tierra de Canaán a comprar provisiones.»
José reconoció a sus hermanos, pero no se les dio a conocer. Se acordó José de
los sueños que había soñado, y les dijo:
«¡Sois espías!; habéis venido a observar las zonas desguarnecidas del país.»
Contestaron:
«No es así, señor; tus siervos han venido a comprar provisiones. Somos todos
hijos de un mismo padre, y gente honrada; tus siervos no son espías.»
Él insistió:
«No es cierto, habéis venido a observar las zonas desguarnecidas del país.»
Respondieron:
«Éramos doce hermanos, hijos de un mismo padre, en tierra de Canaán; el menor
se ha quedado con su padre, y el otro ha desaparecido.»
José les dijo:
«Lo que yo decía, sois espías; pero os pondré a prueba: no saldréis de aquí,
por vida del Faraón, si primero no me traéis a vuestro hermano menor. Despachad
a uno de vosotros por vuestro hermano, mientras los demás quedáis presos; y
probaréis que vuestras palabras son verdaderas; de lo contrario, por vida del
Faraón, que sois espías.»
Y los hizo detener, durante tres días. Al tercer día, les dijo:
«Yo temo a Dios, por eso haréis lo siguiente, y salvaréis la vida: Si sois
gente honrada, uno de vosotros quedará aquí encarcelado, y los demás irán a
llevar víveres a vuestras familias hambrientas; después me traeréis a vuestro
hermano menor; así probaréis que habéis dicho la verdad y no moriréis.»
Ellos aceptaron, y se decían:
«Estamos pagando el delito contra nuestro hermano, cuando lo veíamos
suplicarnos angustiado y no le hicimos caso; por eso nos sucede esta
desgracia.»
Intervino Rubén:
«¿No os lo decía yo: "No pequéis contra el muchacho", y no me
hicisteis caso? Ahora nos piden cuentas de su sangre.»
Ellos no sabían que José los entendía, pues había usado intérprete. Él se
retiró y lloró; después volvió a ellos y escogió a Simeón y lo hizo encadenar
en su presencia.
José mandó que les llenasen los sacos de grano, que metieran el dinero pagado
en cada saco y que les dieran provisiones para el camino. Así se hizo. Cargaron
el grano a los asnos y se marcharon.
RESPONSORIO 1M 2, 53; Hch
7, 10
R. José, en medio del peligro, cumplió
el mandamiento * y llegó a ser señor de Egipto.
V. Dios le dio sabiduría ante el Faraón.
R. Y llegó a ser señor de Egipto.
SEGUNDA LECTURA
De las Homilías de
Orígenes, presbítero, sobre el libro del Génesis
(Homilía 8, 6. 8. 9: PG 12, 206-209)
EL SACRIFICIO DE ABRAHAM
Tomó Abraham la leña del holocausto y la cargó sobre su hijo Isaac, y él
llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. El hecho de que
llevara Isaac la leña de su propio holocausto era figura de Cristo, que cargó
también con la cruz; además, llevar la leña del holocausto es función propia
del sacerdote. Así, pues, Cristo es a la vez víctima y sacerdote. Esto mismo
significan las palabras que vienen a continuación: Los dos caminaban juntos. En
efecto, Abraham, que era el que había de sacrificar, llevaba el fuego y el
cuchillo, pero Isaac no iba detrás de él, sino junto a él, lo que demuestra que
él cumplía también una función sacerdotal.
¿Qué es lo que sigue? Isaac -continúa la Escritura- dijo a su padre Abraham:
«Padre.» Ésta es la voz que el hijo pronuncia en el momento de la prueba. ¡Cuán
fuerte tuvo que ser la conmoción que produjo en el padre esta voz del hijo, a
punto de ser inmolado! Y, aunque su fe lo obligaba a ser inflexible, Abraham,
con todo, le responde con palabras de igual afecto: «¿Qué deseas, hijo mío?» El
muchacho dijo: «Tenemos fuego y leña: pero ¿dónde está el cordero para el
holocausto?» Abraham le contestó: «Dios proveerá el cordero para el sacrificio,
hijo mío.»
Resulta conmovedora la cuidadosa y cauta respuesta de Abraham. Algo debía
prever en espíritu, ya que dice, no en presente, sino en futuro: Dios proveerá
el cordero; al hijo que le pregunta acerca del presente le responde con
palabras que miran al futuro. Es que el Señor debía proveerse de cordero en la
persona de Cristo.
Abraham tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le
gritó desde el cielo: «¡Abraham, Abraham!» Él contestó: «Aquí me tienes.» Dios
le ordenó: «No alargues la mano contra tu hijo, ni le hagas nada. Ya he
comprobado que temes a Dios.» Comparemos estas palabras con aquellas otras del
Apóstol, cuando dice que Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó
a la muerte por todos nosotros. Ved cómo Dios rivaliza con los hombres en
magnanimidad y generosidad. Abraham ofreció a Dios un hijo mortal, sin que de
hecho llegara a morir; Dios entregó a la muerte por todos al Hijo inmortal.
Abraham levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en los
matorrales. Creo que ya hemos dicho antes que Isaac era figura de Cristo, mas
también parece serlo este carnero. Vale la pena saber en qué se parecen a
Cristo uno y otro: Isaac, que no fue degollado, y el carnero, que sí fue
degollado. Cristo es la Palabra de Dios, pero la Palabra se hizo carne.
Cristo padeció, pero en la carne; sufrió la muerte, pero quien la sufrió fue su
carne, de la que era figura este carnero, de acuerdo con lo que decía Juan:
Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. La Palabra
permaneció en la incorrupción, por lo que Isaac es figura de Cristo según el
espíritu. Por esto Cristo es a la vez víctima y pontífice según el espíritu.
Pues el que ofrece el sacrificio al Padre en el altar de la cruz es el mismo
que se ofrece en su propio cuerpo como víctima.
RESPONSORIO Jn 19, 16-17;
Gn 22, 6
R. Tomaron a Jesús y lo sacaron; * y,
cargando su cruz, salió Jesús hacia el lugar llamado Calvario.
V. Tomó Abraham la leña del holocausto y la cargó
sobre su hijo Isaac.
R. Y, cargando su cruz, salió Jesús hacia el
lugar llamado Calvario.
*Lecturas del Martes de la
5ª semana del Tiempo Ordinario*
Martes, 7
de febrero de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos
(7,1-13)*
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas
venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras,
es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no
comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición
de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se
aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseo y los escribas le preguntaron:
«Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen
el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
“Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos”.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los
hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo:
“Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es
reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los
bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no
le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de
Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas
semejantes».
Palabra del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Nos ha suscitado el Señor una fuerza de salvación, según lo había
predicho por boca de sus santos profetas.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Nos ha suscitado el Señor una
fuerza de salvación, según lo había predicho por boca de sus santos profetas.
PRECES
Ya que hemos sido llamados a participar de una vocación celestial,
bendigamos por ello a Jesús, el pontífice de nuestra fe, y supliquémosle
diciendo:
Escúchanos, Señor.
Señor Jesús, que por el bautismo has hecho de nosotros un sacerdocio real,
haz que nuestra vida sea un continuo sacrificio de alabanza.
Ayúdanos, Señor, a guardar tus mandatos
para que por la fuerza del Espíritu Santo nosotros permanezcamos en ti y tú en
nosotros.
Danos tu sabiduría eterna
para que permanezca con nosotros y con nosotros trabaje.
Concédenos ser la alegría de cuantos nos rodean
y fuente de esperanza para los decaídos.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la oración que
Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Escucha, Señor, nuestra oración matutina y con la luz de tu
misericordia alumbra la oscuridad de nuestro corazón: para que, habiendo sido
iluminados por tu claridad, no andemos nunca tras las obras de las tinieblas.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
MARTES SEMANA
I
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: NOS DIJERON DE NOCHE.
Nos dijeron de noche
que estabas muerto,
y la fe estuvo en vela
junto a tu cuerpo;
La noche entera,
la pasamos queriendo
mover la piedra.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.
No supieron contarlo
los centinelas,
nadie supo la hora
ni la manera;
antes del día,
se cubrieron de gloria
tus cinco heridas.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.
Si los cinco sentidos
buscan el sueño,
que la fe tenga el suyo
vivo y despierto;
la fe velando,
para verte de noche
resucitando.
Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. El Señor da la victoria a su Ungido.
Salmo 19 - ORACIÓN POR LA VICTORIA DEL REY.
Que te escuche el Señor el día del peligro,
que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;
que te envíe auxilio desde el santuario,
que te apoye desde el monte Sión;
que se acuerde de todas tus ofrendas,
que le agraden tus sacrificios;
que cumpla el deseo de tu corazón,
que dé éxito a todos tus planes.
Que podamos celebrar tu victoria
y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes;
que el Señor te conceda todo lo que pides.
Ahora reconozco que el Señor
da la victoria a su Ungido,
que lo ha escuchado desde su santo cielo,
con los prodigios de su mano victoriosa.
Unos confían en sus carros,
otros en su caballería;
nosotros invocamos el nombre
del Señor, Dios nuestro.
Ellos cayeron derribados,
nosotros nos mantenemos en pie.
Señor, da la victoria al rey
y escúchanos cuando te invocamos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor da la victoria a su
Ungido.
Ant 2. Al son de instrumentos cantaremos
tu poder.
Salmo 20, 2-8. 14 - ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VICTORIA DEL REY.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.
Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.
Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.
Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Al son de instrumentos cantaremos
tu poder.
Ant 3. Has hecho de nosotros, Señor, un
reino de sacerdotes para nuestro Dios.
Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12
Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un
reino de sacerdotes para nuestro Dios.
LECTURA BREVE 1Jn 3, 1a. 2
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo
somos! Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado
lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él,
porque lo veremos tal cual es.
RESPONSORIO BREVE
V. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
R. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que
el cielo.
V. Tu fidelidad de generación en generación.
R. Más estable que el cielo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que
el cielo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
+Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi
salvador.
PRECES
Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, su pueblo
adquirido, y supliquémosle diciendo:
Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor.
Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que
las gobiernan:
que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la
paz.
Tú que al subir al cielo llevaste contigo una gran multitud de cautivos,
devuelve la libertad de los hijos de Dios a nuestros hermanos que sufren
esclavitud en el cuerpo o en el espíritu.
Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus esperanzas
y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida.
Que los niños imiten tu ejemplo
y crezcan siempre en sabiduría y en gracia.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Acoge a los difuntos en tu reino,
donde también nosotros esperamos reinar un día contigo.
Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre:
Padre nuestro...
ORACION
Te damos gracias, Señor Dios todopoderoso, porque has permitido
que lleguemos a esta noche; te pedimos aceptes con agrado el alzar de nuestras
manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive
y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de
los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL MARTES 7 DE FEBRERO 2023
*Lecturas del Martes de la
5ª semana del Tiempo Ordinario*
Martes, 7 de febrero de 2023
Primera lectura
Lectura del libro del Génesis (1,20–2,4a):
Dijo Dios:
«Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra
frente al firmamento del cielo».
Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que
las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus
especies.
Y vio Dios que era bueno.
Luego los bendijo Dios, diciendo:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se
multipliquen en la tierra».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Dijo Dios:
«Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y
fieras según sus especies».
Y así fue.
E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los
reptiles según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar,
las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los
creó.
Dios los bendijo; y les dijo Dios:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces
del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la
tierra».
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie
de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de
alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la
tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo
ser que respira».
Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.
Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día
séptimo de toda la obra que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la
obra que Dios había hecho cuando creó.
Esta es la historia del cielo y de la tierra cuando fueron creados.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 8,4-5.6-7.8-9
R/. Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
V/. Cuando contemplo el cielo, obra
de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.
V/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
V/. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.
*Lecturas del Martes de la
5ª semana del Tiempo Ordinario*
Martes, 7
de febrero de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos
(7,1-13)*
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas
venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras,
es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no
comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición
de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se
aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseo y los escribas le preguntaron:
«Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen
el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
“Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos”.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los
hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo:
“Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es
reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los
bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no
le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de
Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas
semejantes».
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Y los
fariseo y los escribas le preguntaron: «Por qué no caminan tus discípulos según
las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».)
*Los
fariseos y escribas se reúnen alrededor de Jesús, con un ojo crítico a las
tradiciones que no son siempre cumplidas por sus discípulos. Sus corazones
están, cerrados y ellos están sordos para el auténtico mensaje dador de vida de
Dios- Es para ellos una comodidad para seguir como estaban; sería menos
desafiante. ¿Dónde somos llamados a abandonar los caminos que no nos
conducen a nuestro crecimiento? ¿Pueden nuestros ojos ver más allá que la
definición popular de la felicidad? Quizás somos llamados a compartir nuestro
amor y perfeccionar nuestras comunidades en formas más creativas*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
domingo, 5 de febrero de 2023
MARCOS 6,53-56 CICLO A
*Lecturas del Lunes de la 5ª
semana del Tiempo Ordinario*
Lunes, 6
de febrero de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,53-56)*
En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a
Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a
recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le
llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba
colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos
la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero
a vuestros corazones antes que mis palabras*
(En
los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la
plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que
lo tocaban se curaban)
*El
deseo de la sanación lleva al pueblo a seguir a Jesús. Ellos van a las
ciudades, valles y mercados, esperando poder tocar el borde de su manto. Somos
vulnerables y necesitados de sanación. ¿Hay algo que llevo conmigo y que no es
obvio para nadie más? Quizás puedo reconocer mi necesidad de orar en esta
situación, y más aún, de caminar con los demás en esta jornada de la vida. Sin
importar donde estemos, somos vulnerables y necesitados de sanación. ¿Habrá
algo que llevo conmigo que pueda no ser obvio para los demás? Quizás yo deba
reconocer mi necesidad de orar en esas situaciones, e incluso caminar junto a
los demás*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL LUNES 6
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
*TIEMPO
ORDINARIO LIBRO III. SEMANA 5*
LUNES SEMANA
I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Entremos a la presencia del Señor
dándole gracias.
Himno: DEJADO YA EL DESCANSO DE LA NOCHE
Dejado ya el descanso de la noche,
despierto en la alegría de tu amor,
concédeme tu luz que me ilumine
como ilumina el sol.
No sé lo que será del nuevo día
que entre luces y sombras viviré,
pero sé que, si tú vienes conmigo,
no fallará mi fe.
Tal vez me esperen horas de desierto
amargas y sedientas, mas yo sé
que, si vienes conmigo de camino,
jamás yo tendré sed.
Concédeme vivir esta jornada
en paz con mis hermanos y mi Dios,
al sentarnos los dos para la cena,
párteme el pan, Señor.
Recibe, Padre santo, nuestro ruego,
acoge por tu Hijo la oración
que fluye del Espíritu en el alma
que sabe de tu amor. Amén.
SALMODIA
Ant 1. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz.
Salmo 5, 2-10. 12-13 - ORACIÓN DE LA MAÑANA DE UN JUSTO PERSEGUIDO
Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.
A ti te suplico, Señor;
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.
Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.
En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. A ti te suplico, Señor; por la
mañana escucharás mi voz.
Ant 2. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Cantico: SÓLO A DIOS HONOR Y GLORIA 1Cro 29, 10-13
Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,
tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria,
tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos.
Por eso, Dios nuestro,
nosotros te damos gracias,
alabando tu nombre glorioso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre
glorioso.
Ant 3. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
Salmo 28 - MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria hace oír su trueno,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica,
la voz del Señor descuaja los cedros,
el Señor descuaja los cedros del Líbano.
Hace brincar al Líbano como a un novillo,
al Sarión como a una cría de búfalo.
La voz del Señor lanza llamas de fuego,
la voz del Señor sacude el desierto,
el Señor sacude el desierto de Cadés.
La voz del Señor retuerce los robles,
el Señor descorteza las selvas.
En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
El trono del Señor está encima de la tempestad,
el Señor se sienta como rey eterno.
El Señor da fuerza a su pueblo,
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Postraos ante el Señor en el atrio
sagrado.
LECTURA BREVE 2Ts 3, 10b-13
Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. Porque nos hemos enterado que
hay entre vosotros algunos que viven desconcertados, sin trabajar nada, pero
metiéndose en todo. A éstos les mandamos y les exhortamos en el Señor
Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan. Vosotros, hermanos,
no os canséis de hacer el bien.
RESPONSORIO BREVE
V. Bendito el Señor ahora y por siempre.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Solo él hizo maravillas.
R. Ahora y por siempre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Bendito el Señor ahora y por siempre.
V. Enséñame
a cumplir tu voluntad.
R. Y a guardarla de todo corazón.
V. Enséñame a cumplir tu
voluntad.
R. Y a guardarla de todo corazón.
PRIMERA
LECTURA AÑO (I)
De la primera carta a los Corintios 1, 18-31
LA NECEDAD DE LA CRUZ
Hermanos: El mensaje de la cruz es necedad para los qué están en
vías de perdición; pero para los que están en vías de salvación -para nosotros-
es fuerza de Dios. Dice la Escritura: «Destruiré la sabiduría de los sabios,
frustraré la sagacidad de los sagaces.» ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el
letrado? ¿Dónde está el sofista de nuestros tiempos? ¿No ha convertido Dios en
necedad la sabiduría del mundo?
Y, como en la sabiduría de Dios el mundo no lo conoció por el
camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación,
para salvar a los creyentes. Porque los judíos exigen signos, los griegos
buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para
los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados a Cristo -judíos
o griegos-: fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más
sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.
Fijaos en vuestra asamblea: no hay en ella muchos sabios en lo
humano, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; todo lo contrario: lo necio del
mundo lo ha escogido Dios para confundir a los sabios. Y lo débil del mundo lo
ha escogido Dios para humillar el poder. Aún más: ha escogido la gente baja del
mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta; de modo
que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. Por él vosotros sois en
Cristo Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría,
justicia, santificación y redención. Y así -como dice la Escritura- «el que se
gloría, que se gloríe en el Señor».
RESPONSORIO
1Co 2, 2; 1, 30. 22-23
R. Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a
Jesucristo, y éste crucificado; * al cual Dios ha hecho para nosotros
sabiduría.
V. Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría, pero
nosotros predicamos a Cristo crucificado.
R. Al cual Dios ha hecho para nosotros sabiduría.
PRIMERA LECTURA AÑO (II)
Del libro del Génesis 41, 1-17a. 25-43
LOS SUEÑOS DEL FARAÓN
Pasaron dos años, y el Faraón tuvo un sueño: Estaba en pie junto al Nilo, cuando
vio salir del Nilo siete vacas hermosas y bien cebadas que se pusieron a
pastar. Detrás de ellas, salieron del Nilo otras siete vacas flacas y mal
alimentadas, y se pusieron junto a las otras a la orilla del Nilo; y las vacas
flacas y mal alimentadas se comieron a las siete vacas hermosas y bien cebadas.
El Faraón despertó.
Tuvo un segundo sueño: Siete espigas brotaban de un tallo, hermosas y granadas;
y siete espigas secas y con tizón brotaban detrás de ellas. Las siete espigas
secas devoraban a las siete espigas granadas y llenas. El Faraón despertó;
había sido un sueño.
A la mañana siguiente, agitado, mandó llamar a todos los magos de Egipto y a
sus sabios, y les contó el sueño; pero ninguno sabía interpretárselo al Faraón.
Entonces, el copero mayor dijo al Faraón:
«Tengo que confesar hoy mi pecado. Cuando el Faraón se irritó contra sus
siervos, y me metió en la cárcel en casa del mayordomo, a mí y al panadero
mayor, él y yo tuvimos un sueño la misma noche; cada sueño con su propio
sentido. Había allí con nosotros un joven hebreo, siervo del mayordomo; le
contamos el sueño, y él lo interpretó, a cada uno su interpretación. Y tal como
él lo interpretó así sucedió: a mí me restablecieron en mi cargo, a él lo
colgaron.»
El Faraón mandó llamar a José. Lo sacaron aprisa del calabozo; se afeitó, se
cambió el traje y se presentó al Faraón. El Faraón dijo a José:
«He soñado un sueño, y nadie sabe interpretarlo; he oído decir de ti que oyes
un sueño y lo interpretas.»
Respondió José al Faraón:
«Sin mérito mío, Dios dará al Faraón respuesta propicia.»
El Faraón contó su sueño a José. José dijo al Faraón:
«Se trata de un único sueño: Dios anuncia al Faraón lo que va a hacer. Las
siete vacas gordas son siete años, y las siete espigas hermosas son siete años:
es el mismo sueño. Las siete vacas flacas y desnutridas que salían detrás de
las primeras son siete años, y las siete espigas vacías y con tizón son siete
años de hambre. Es lo que he dicho al Faraón: Dios ha mostrado al Faraón lo que
va a hacer: Van a venir siete años de gran abundancia en todo el país de
Egipto; detrás vendrán siete años de hambre, que harán olvidar la abundancia en
Egipto, pues el hambre acabará con el país. No habrá rastro de abundancia en el
país, a causa del hambre que seguirá, pues será terrible. El haber soñado el
Faraón dos veces indica que Dios confirma su palabra y que se apresura a
cumplirla.
Por tanto, que el Faraón busque un hombre sabio y prudente y lo ponga al frente
de Egipto; establezca inspectores que dividan el país en regiones y administren
durante los siete años de abundancia. Que reúnan toda clase de alimentos
durante los siete años buenos que van a venir, metan trigo en los graneros por
orden del Faraón, y los guarden en las ciudades. Los alimentos servirán de provisiones
para los siete años de hambre que vendrán después en Egipto, y así no perecerá
de hambre el país.»
El Faraón y sus ministros aprobaron la propuesta, y el Faraón dijo a sus
ministros:
«¿Podemos encontrar un hombre como éste, que posee el espíritu de Dios?»
Y el Faraón dijo a José:
«Ya que Dios te ha enseñado todo esto, nadie es sabio y prudente como tú. Tú
estarás al frente de mi casa, y todo el pueblo obedecerá tus órdenes; sólo en
el trono te precederé.»
Y añadió:
«Mira, te pongo al frente de todo el país.»
Y el Faraón se quitó el anillo del sello de la mano y se lo puso a José; le
vistió traje de lino y le puso un collar de oro al cuello. Le hizo sentarse en
la carroza de su lugarteniente, y gritar delante de él: «De rodillas»; así lo
puso al frente de Egipto.
RESPONSORIO Sb 10, 13. 14
R. La sabiduría no abandonó al justo vendido, sino
que lo libró de caer en mano de los pecadores, hasta entregarle el cetro
real * y el poder sobre sus tiranos.
V. Demostró la falsedad de sus calumniadores y le
dio una gloria eterna.
R. Y el poder sobre sus tiranos.
SEGUNDA LECTURA
Del Breviloquio de san Buenaventura, obispo
(Prólogo: Opera omnia 5, 201-202)
DEL CONOCIMIENTO DE JESUCRISTO DIMANA LA COMPRENSIÓN DE TODA LA
SAGRADA ESCRITURA
El origen de la sagrada Escritura no hay que buscarlo en la investigación
humana, sino en la revelación divina, que procede del Creador de los astros, de
quien procede toda familia en los cielos y en la tierra, de quien por su Hijo
Jesucristo se derrama sobre nosotros el Espíritu Santo, y por el Espíritu
Santo, que reparte y distribuye a cada uno sus dones como quiere, se nos da la
fe, y por la fe habita Cristo en nuestros corazones. En esto consiste el
conocimiento de Jesucristo, conocimiento que es la fuente de la que dimana la
firmeza y la comprensión de toda la sagrada Escritura. Por esto es imposible
penetrar en el conocimiento de las Escrituras, si no se tiene previamente
infundida en sí la fe en Cristo, la cual es como la luz, la puerta y el
fundamento de toda la Escritura. En efecto, mientras vivimos en el destierro
lejos del Señor, la fe es el fundamento estable, la luz directora y la puerta
de entrada de toda iluminación sobrenatural; ella ha de ser la medida de la
sabiduría que se nos da de lo alto, para que nadie quiera saber más de lo que
es justo, sino que abriguemos sentimientos de justa moderación, cada uno en la
medida de la fe que Dios le ha dado.
La finalidad o fruto de la sagrada Escritura no es cosa de poca importancia,
pues tiene como objeto la plenitud de la felicidad eterna. Porque la Escritura
contiene palabras de vida eterna, puesto que se ha escrito no sólo para que
creamos, sino también para que alcancemos la vida eterna, aquella vida en la
cual veremos, amaremos y serán saciados todos nuestros deseos; y, una vez éstos
saciados, entonces conoceremos verdaderamente el amor de Cristo, que excede
todo conocimiento, y así quedaremos colmados hasta poseer toda la plenitud de
Dios. En esta plenitud, de que nos habla el apóstol, la sagrada Escritura se esfuerza
por introducirnos. Ésta es la finalidad, ésta es la intención que ha de
guiarnos al estudiar, enseñar y escuchar la sagrada Escritura.
Y, para llegar directamente a este resultado, a través del recto camino de las
Escrituras, hay que empezar por el principio, es decir, debemos acercarnos, sin
otro bagaje que la fe, al Creador de los astros, doblando las rodillas de
nuestro corazón, para que él, por su Hijo, en el Espíritu Santo, nos dé el
verdadero conocimiento de Jesucristo y, con el conocimiento, el amor, para que
así, conociéndolo y amándolo, fundamentados en la fe y arraigados en la
caridad, podamos conocer la anchura y la longitud, la altura y la profundidad
de la sagrada Escritura y, por este conocimiento, llegar al conocimiento pleno
y al amor extático de la santísima Trinidad; a ello tienden los anhelos de los
santos, en ello consiste la plenitud y la perfección de todo lo bueno y
verdadero.
RESPONSORIO Lc 24, 27. 25
R. Jesús, empezando por Moisés y continuando por
todos los profetas, * les
fue explicando todos los pasajes de la Escritura que a él se referían.
V. «¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de
entendimiento para creer todo lo que dijeron los profetas!»
R. Les fue explicando todos los pasajes de la
Escritura que a él se referían.
*Lecturas del Lunes de la 5ª
semana del Tiempo Ordinario*
Lunes, 6
de febrero de 2023
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,53-56)*
En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a
Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a
recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le
llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde
llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar
al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.
Palabra del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro.
PRECES
Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu
Santo, y acudamos a él diciendo:
*Concédenos, Señor, tu Espíritu*.
Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia
para que, al llegar a la noche, podamos alabarte con gozo y limpios de pecado.
Que baje hoy a nosotros tu bondad
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz
para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege.
Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones
y enriquécelos con toda clase de bienes.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Terminemos nuestra oración con la plegaria que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe;
para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti,
como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE.
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz, que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva,
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Haz que mi pie vaya ligero.
Da de tu pan y de tu vaso
al que te sigue, paso a paso,
por lo más duro del sendero.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo.
¡Tantos me dicen que estás muerto!
Y entre la sombra y el desierto
dame tu mano y ven conmigo. Amén
SALMODIA
Ant 1. El Señor se complace en los justos.
Salmo 10 - EL SEÑOR ESPERANZA DEL JUSTO
Al Señor me acojo, ¿por qué me decís:
«escapa como un pájaro al monte,
porque los malvados tensan el arco,
ajustan las saetas a la cuerda,
para disparar en la sombra contra los buenos?
Cuando fallan los cimientos,
¿qué podrá hacer el justo?»
Pero el Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres.
El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo detesta.
Hará llover sobre los malvados ascuas y azufre,
les tocará en suerte un viento huracanado.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor se complace en los justos.
Ant 2. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Salmo 14 - ¿QUIÉN ES JUSTO ANTE EL SEÑOR?
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?
El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,
el que no retracta lo que juró
aún en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Ant 3. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
Cántico: EL PLAN DIVINO DE SALVACIÓN - Ef 1, 3-10
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
El nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos consagrados
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,
las del cielo y las de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dios nos ha destinado en la persona
de Cristo a ser sus hijos.
LECTURA BREVE Col 1, 9b-11
Llegad a la plenitud en el conocimiento de la voluntad de Dios, con toda
sabiduría e inteligencia espiritual. Así caminaréis según el Señor se merece y
le agradaréis enteramente, dando fruto en toda clase de obras buenas y
creciendo en el conocimiento de Dios. Fortalecidos en toda fortaleza, según el
poder de su gloria, podréis resistir y perseverar en todo con alegría.
RESPONSORIO BREVE
V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Porque he pecado contra ti.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Sáname, porque he pecado contra ti.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado mi
humillación.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Proclama mi alma la grandeza del
Señor, porque Dios ha mirado mi humillación.
PRECES
Demos gracias a Dios, nuestro Padre, que recordando siempre su
santa alianza, no cesa de bendecirnos, y digámosle con ánimo confiado:
Favorece a tu pueblo, Señor.
Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice a tu heredad.
Congrega en la unidad a todos los cristianos:
para que el mundo crea en Cristo, tu enviado.
Derrama tu gracia sobre nuestros familiares y amigos:
que encuentren en ti, Señor, su verdadera felicidad.
Muestra tu amor a los agonizantes:
que puedan contemplar tu salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Ten piedad de los que han muerto
y acógelos en el descanso de Cristo.
Terminemos nuestra oración con las palabras que nos enseñó Cristo:
Padre nuestro...
ORACION
Nuestro humilde servicio, Señor, proclame tu grandeza, y ya que
por nuestra salvación te dignaste mirar la humillación de la Virgen María, te
rogamos nos enaltezcas llevándonos a la plenitud de la salvación. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.






