Musica Para el Alma
miércoles, 28 de julio de 2021
EVANGELIO DE JUAN 11,19-27 CICLO B
*Lecturas de Santa Marta*
Jueves, 29 de julio de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Juan (11,19-27)*
En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles
el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a
su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor,
si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo
lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque
haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios,
el que tenía que venir al mundo.»
Palabra del Señor
(Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá).
*Puedo ver la fuerza que existe
dentro de las personas que son amigas del Señor. El Señor me invita a reconocer
que él hace mucho tiempo desea tener una gran amistad conmigo, él quiere ser mi
amigo para contarme todas las cosas importante que debo saber, él quiere ser mi
amigo, porque él sabe muy bien cuantas preguntas, cuantas inquietudes tengo en
la vida que no les encuentro las respuesta, el conoce mis pensamientos es por
eso que el viene a mi encuentro porque él sabe cuánto necesito un encuentro
real y verdadero, en el cual él tome el control de mí*.
*El
que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL JUEVES 29. SANTA MARTA
*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre,
Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los
pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi
sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y
merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro
Señor. Amén
*Santa Marta*
JUEVES SEMANA I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
Himno: CRECE LA LUZ BAJO TU HERMOSA MANO.
Crece la luz bajo tu hermosa mano,
Padre celeste, y suben
los hombres matutinos al encuentro
de Cristo Primogénito.
El hizo amanecer ante tus ojos
y enalteció la aurora,
cuando aún no estaba el hombre sobre el mundo
para poder cantarla.
El es principio y fin del universo,
y el tiempo, en su caída,
se acoge al que es la fuerza de las cosas
y en él rejuvenece.
Él es quien nos reanima y fortalece,
y hace posible el himno
que, ante las maravillas de tus manos,
cantamos jubilosos.
He aquí la nueva luz que asciende y busca
su cuerpo misterioso;
he aquí, en la claridad de la mañana,
el signo de tu rostro.
Envía, Padre eterno, sobre el mundo
el soplo de tu Hijo,
potencia de tu diestra y primogénito
de todos los que mueren. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora.
Salmo 56 - ORACIÓN MATUTINA DE UN AFLIGIDO.
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
mientras pasa la calamidad.
Invoco al Dios Altísimo,
al Dios que hace tanto por mí:
desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad.
Estoy echado entre leones
devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas,
su lengua es una espada afilada.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Han tendido una red a mis pasos
para que sucumbiera;
me han cavado delante una fosa,
pero han caído en ella.
Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.
Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora.
Ant 2. «Mi pueblo se saciará de mis bienes», dice el Señor.
Cántico: FELICIDAD DEL PUEBLO REDIMIDO Jr 31, 10-14
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño;
porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.»
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor:
hacia el trigo y el vino y el aceite,
y los rebaños de ovejas y de vacas;
su alma será como un huerto regado,
y no volverán a desfallecer.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas;
alimentaré a los sacerdotes con manjares sustanciosos,
y mi pueblo se saciará de mis bienes.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. «Mi pueblo se saciará de mis bienes», dice el Señor.
Ant 3. Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro
Dios.
Salmo 47 - HIMNO A LA GLORIA DE JERUSALÉN
Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra:
el monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey;
entre sus palacios,
Dios descuella como un alcázar.
Mirad: los reyes se aliaron
para atacarla juntos;
pero, al verla, quedaron aterrados
y huyeron despavoridos;
allí los agarró un temblor
y dolores como de parto;
como un viento del desierto,
que destroza las naves de Tarsis.
Lo que habíamos oído lo hemos visto
en la ciudad del Señor de los ejércitos,
en la ciudad de nuestro Dios:
que Dios la ha fundado para siempre.
¡Oh Dios!, meditamos tu misericordia
en medio de tu templo:
como tu renombre, ¡oh Dios!, tu alabanza
llega al confín de la tierra;
tu diestra está llena de justicia:
el monte Sión se alegra,
las ciudades de Judá se gozan
con tus sentencias.
Dad la vuelta en torno a Sión,
contando sus torreones;
fijaos en sus baluartes,
observad sus palacios,
para poder decirle a la próxima generación:
«Este es el Señor, nuestro Dios.»
Él nos guiará por siempre jamás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro
Dios.
LECTURA BREVE Is 66,1-2
Así dice el Señor: «El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies:
¿Qué templo podréis construirme?; ¿o qué lugar para mi descanso? Todo esto lo
hicieron mis manos, todo es mío —oráculo del Señor—. En ése pondré mis ojos: en
el humilde y el abatido que se estremece ante mis palabras.»
RESPONSORIO BREVE
V. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
V. Guardaré tus leyes.
R. Respóndeme, Señor.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
Primera Lectura
Del primer libro de los Reyes 12, 20-33
CISMA POLÍTICO Y RELIGIOSO
En aquellos días, cuando Israel oyó que Jeroboam había vuelto,
mandaron a llamarlo para que fuera a la asamblea, y lo proclamaron rey de Israel.
Con la casa de David quedó únicamente la tribu de Judá. Cuando Roboam llegó a
Jerusalén, movilizó ciento ochenta mil soldados de Judá y de la tribu de
Benjamín, para luchar contra Israel y recuperar el reino para Roboam, hijo de
Salomón. Pero Dios dirigió la palabra al profeta Samayas: «Di a Roboam, hijo de
Salomón, rey de Judá, a todo Judá y Benjamín y al resto del pueblo: "Así
dice el Señor: No vayáis a luchar contra vuestros hermanos, los israelitas; que
cada cual se vuelva a su casa, porque esto ha sucedido por voluntad mía."»
Obedecieron a la palabra del Señor y desistieron de la empresa, como Dios lo
ordenaba.
Jeroboam fortificó Siquem, en la serranía de Efraím, y residió allí. Luego,
salió de Siquem para fortificar Penuel. Y pensó para sus adentros: «Todavía
puede volver el reino a la casa de David. Si la gente sigue yendo a Jerusalén, para
hacer sacrificios en el templo del Señor, terminarán poniéndose de parte de su
señor, Roboam, rey de Judá. Me matarán y volverán a unirse a Roboam, rey de
Judá.»
Después de aconsejarse, el rey hizo dos becerros de oro y dijo a la gente: «¡Ya
está bien de subir a Jerusalén! ¡Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de
Egipto!»
Luego, colocó un becerro en Betel y el otro en Dan. Esto incitó a pecar a
Israel, porque unos iban a Betel y otros a Dan. También edificó ermitas en los
altozanos; puso de sacerdotes a gente de la plebe, que no pertenecía a la tribu
de Leví. Instituyó también una fiesta el día quince del mes octavo, como la
fiesta que se celebraba en Jerusalén, y subió al altar que había levantado en
Betel, a ofrecer sacrificios al becerro que había hecho. En Betel estableció a
los sacerdotes de las ermitas que había construido en los altozanos.
Subió al altar que había hecho en Betel, el día quince del mes octavo (el mes
que a él le pareció). Instituyó una fiesta para los israelitas y subió al altar
a ofrecer incienso.
Responsorio Cf. Ex 32, 31; 1 R 12,
28
R. Moisés dijo al Señor: «Este pueblo ha cometido un pecado
gravísimo haciéndose dioses de oro. * Perdona a tu pueblo
este pecado.»
V. Jeroboam hizo dos becerros de oro y dijo a la gente: «¡Éste
es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto!»
R. Perdona a tu pueblo este pecado.
Segunda Lectura
De las catequesis de san Cirilo de Jerusalén, obispo
(Catequesis 18, 26-29: PG 33,1047-1050)
LA IGLESIA ES LA ESPOSA DE CRISTO
"Católica": éste es el nombre propio de esta Iglesia santa
y madre de todos nosotros; ella es en verdad esposa de nuestro Señor
Jesucristo, Hijo unigénito de Dios (porque está escrito: Como Cristo amó a su
Iglesia y se entregó a si mismo por ella, y lo que sigue), y es figura y
anticipo de la Jerusalén de arriba, que es libre y es nuestra madre la cual, antes
estéril, es ahora madre de una prole numerosa.
En efecto, habiendo sido repudiada la primera, en la segunda Iglesia, esto es,
la católica, Dios -como dice Pablo-estableció en el primer puesto los
apóstoles, en el segundo los profetas, en el tercero los maestros, después
vienen los milagros, luego el don de curar, la beneficencia, el gobierno, la
diversidad de lenguas, y toda clase de virtudes: la sabiduría y la
inteligencia, la templanza y la justicia, la misericordia y el amor a los
hombres, y una paciencia insuperable en las persecuciones.
Ella fue la que antes, en tiempo de persecución y de angustia, con armas
ofensivas y defensivas, con honra y deshonra, redimió a los santos mártires con
coronas de paciencia entretejidas de diversas y variadas flores; pero ahora, en
este tiempo de paz, recibe, por gracia de Dios los honores debidos, de parte de
los reyes, de los hombres constituidos en dignidad y de toda clase de hombres.
Y la potestad de los reyes sobre sus súbditos está limitada por unas fronteras
territoriales; la santa Iglesia católica, en cambio, es la única que goza de
una potestad ilimitada en toda la tierra. Tal como está escrito, Dios ha puesto
paz en sus fronteras.
En esta santa Iglesia católica, instruidos con esclarecidos preceptos y
enseñanzas, alcanzaremos el reino de los cielos y heredaremos la vida eterna,
por la cual todo lo toleramos, para que podamos alcanzarla del Señor. Porque la
meta que se nos ha señalado no consiste en algo de poca monta, sino que nos
esforzamos por la posesión de la vida eterna. Por esto, en la profesión de fe,
se nos enseña que, después de aquel artículo: La resurrección de los muertos,
de la que ya hemos disertado, creamos en la vida del mundo futuro, por la cual
luchamos los cristianos.
Por tanto, la vida verdadera y auténtica es el Padre, la fuente de la que, por
mediación del Hijo, en el Espíritu Santo, manan sus dones para todos, y, por su
benignidad, también a nosotros los hombres se nos han prometido verídicamente
los bienes de la vida eterna.
Responsorio Flp 1, 3. 6. 9
R. Siempre que me acuerdo de vosotros doy gracias a mi
Dios. * Tengo plena confianza de que aquel que inició en vosotros
tan excelente obra la irá llevando a feliz término hasta el día del
advenimiento de Cristo Jesús.
V. Ésta es mi oración: Que vuestro amor vaya creciendo cada vez
más en el verdadero conocimiento y en delicadeza espiritual.
R. Tengo plena confianza de que aquel que inició en vosotros
tan excelente obra la irá llevando a feliz término hasta el día del
advenimiento de Cristo Jesús.
*Lecturas de Santa Marta*
Jueves, 29 de julio de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Juan (11,19-27)*
En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles
el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a
su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor,
si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo
lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque
haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios,
el que tenía que venir al mundo.»
Palabra del Señor
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de
nuestros enemigos.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de
nuestros enemigos.
PRECES
Demos gracias a Cristo que nos ha dado la luz del día y
supliquémosle diciendo:
Bendícenos y santifícanos, Señor.
Tú que te entregaste como víctima por nuestros pecados,
acepta los deseos y las acciones de este día.
Tú que nos alegras con la claridad del nuevo día,
sé tú mismo el lucero brillante de nuestros corazones.
Haz que seamos bondadosos y comprensivos con los que nos rodean
para que logremos así ser imágenes de tu bondad.
En la mañana haznos escuchar tu gracia
y que tu gozo sea hoy nuestra fortaleza.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Fieles a la recomendación del salvador, digamos llenos de confianza filial:
Padre nuestro...
ORACION
Dios todopoderoso y eterno, humildemente acudimos a ti, al empezar
el día, a media jornada y al atardecer, para pedirte que, alejando de nosotros
las tinieblas del pecado, nos hagas alcanzar la luz verdadera que es Cristo.
Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los
siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
*Santa Marta*
Marta significa: "señora;
jefe de hogar".
En Betania, un pueblecito cercano
a Jerusalén, vivía una familia de la cual dice el Evangelio un elogio
hermosísimo: "Jesús amaba a Marta, a María y a su hermano Lázaro".
Difícil encontrar un detalle más simpático acerca de alguna familia: eran muy
amados por Jesús.
Los dos primeros años de su
apostolado, Jesús estuvo la mayor parte del tiempo en la provincia de Galilea,
al norte de su país. Pero en el tercer año se trasladó a Judea, en el sur, y
con él sus discípulos. En Jerusalén era bastante peligroso el quedarse por las
noches porque los enemigos le habían jurado guerra a muerte y buscaban
cualquier ocasión propicia para matar al Redentor. Pero allí, a cuatro
kilómetros de Jerusalén, había un pueblecito tranquilo y amable y en él un
hogar donde Jesús se sentía bien. Era el hogar de Marta, María y Lázaro. En
esta casa siempre había una habitación lista y bien arreglada para recibir al
Divino Maestro, cualquier día a la hora en que llegara. Y tres corazones
verdaderamente amigos de Jesús, le esperaban con afecto fraternal. Allí Jesús
se sentía como en su casa. (S. Marta es la patrona de los hoteleros, porque
sabía atender muy bien). Con razón dice el Evangelio que Jesús amaba a Marta, a
María y a Lázaro. Qué bueno fuera que de cada uno de nuestros hogares se
pudiera decir lo que la Biblia afirma del hogar de estas tres afortunadas
personas.
Famosa se ha hecho la escena que
sucedió un día en que Jesús llegó a Betania con sus 12 apóstoles y las santas
mujeres (mamás de algunos apóstoles, etc). Marta corría de allá para acá
preparando los alimentos, arreglando las habitaciones, llevando refrescos para
los sedientos viajeros. Jesús como siempre, aprovechando aquellos instantes de
descanso, se dedicó a dar sabias instrucciones a sus discípulos. Oír a Cristo
es lo más hermoso que pueda existir. Él estaba sentado en un sillón y los
demás, atentísimos, sentados en el suelo escuchando. Y allí, en medio de todos
ellos, sentada también en el suelo estaba María, la hermana de Marta,
extasiada, oyendo tan formidables enseñanzas.
De pronto Marta se detiene un
poco en sus faenas y acercándose a Jesús le dice con toda confianza:
"Señor, ¿cómo te parece que mi hermana me haya dejado a mí sola con todo
el oficio de la casa? Por qué no le dices que me ayude un poco en esta
tarea?".
Y Jesús con una suave sonrisa y
tono bondadoso le responde: "Marta, Marta, te afanas y te preocupas por
muchas cosas. Sólo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, la
que no le será quitada". Marta entendió la lección y arremangándose el
delantal, se sentó también allí en el suelo para escuchar las divinas
instrucciones del Salvador. Ahora sabía que todos los afanes materiales no
valen tanto como escuchar las enseñanzas que vienen del cielo y aprender a
conseguir la eterna salvación.
Narra San Juan en el capítulo 11
"Sucedió que un día Lázaro se enfermó, se agravó y empezó a dar señales
muy graves de que se iba a morir. Y Jesús estaba lejos. Las dos hermanas le
enviaron un empleado con este sencillo mensaje: Señor aquel que tú amas, está
enfermo. Que bello modo de comunicarle la noticia. Sabemos que lo amas, y si lo
amas lo vas a ayudar.
Pero Jesús (que estaba al otro
lado del Jordán) no se movió de donde estaba. Un nuevo mensajero y Jesús no
viene. A los apóstoles les dice: "Esta enfermedad será para gloria de
Dios". Y luego les añade: "Lázaro nuestro amigo ha muerto. Y me
alegro de que esto haya sucedido sin que yo hubiera estado allí, porque ahora
vais a creer".
A los cuatro días de muerto
Lázaro, dispuso Jesús dirigirse hacia Betania, la casa estaba llena de amigos y
conocidos que habían llegado a dar el pésame a las dos hermanas. Tan pronto
Marta supo que Jesús venía, salió a su encuentro y le dijo: Oh Señor, si
hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano; pero aún ahora yo sé que
cuánto pidas a Dios te lo concederá.
Jesús le dice: "Tu hermano
resucitará".
Marta le contesta: Ya sé que
resucitará el último día en la resurrección de los muertos.
Jesús añadió: Yo soy la
resurrección y la vida. Todo el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá
¿Crees esto?
Marta respondió: Sí Señor; yo
creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Maravillosa profesión de fe hecha
por esta santa mujer. Dichosa Marta que hizo decir a Jesús verdades tan
formidables.
Jesús dijo: "¿Dónde lo han
colocado?" Y viendo llorar a Marta y a sus acompañantes, Jesús también
empezó a llorar. Y las gentes comentaban: "Mirad cómo lo amaba".
Y fue al sepulcro que era una
cueva con una piedra en la entrada. Dijo Jesús: "Quiten la piedra".
Le responde Marta: "Señor ya huele mal porque hace cuatro días que está
enterrado". Le dice Jesús "¿No te he dicho que si crees verás la
gloria de Dios?". Quitaron la piedra y Jesús dijo en voz alta:
"Lázaro ven afuera". Y el muerto salió, llevando el sudario y las
vendas de sus manos.
JUEVES SEMANA I
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: VENGO, SEÑOR, CANSADO.
Vengo, Señor, cansado;
¡cuánta fatiga
van cargando mis hombros
al fin del día!
Dame tu fuerza
y una caricia tuya
para mis penas.
Salí por la mañana
Entre los hombres,
¡y encontré tantos ricos
que estaban pobres!
La tierra llora,
porque sin ti la vida
es poca cosa.
¡Tantos hombres maltrechos,
sin ilusiones!;
en ti buscan asilo
sus manos torpes.
Tu amor amigo,
todo tu santo fuego,
para su frío.
Yo roturé la tierra
y puse trigo;
tú diste el crecimiento
para tus hijos.
Así, en la tarde,
con el cansancio a cuestas,
te alabo, Padre.
Quiero todos los días
salir contigo,
y volver a la tarde
siendo tu amigo.
Volver a casa
y extenderte las manos,
dándote gracias. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste; te daré gracias por
siempre.
Salmo 29 - ACCIÓN DE GRACIAS POR LA CURACIÓN DE UN ENFERMO EN
PELIGRO DE MUERTE
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, Dios mío, a ti grité,
y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.
Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto,
por la mañana, el júbilo.
Yo pensaba muy seguro:
«No vacilaré jamás.»
Tu bondad, Señor, me aseguraba
el honor y la fuerza;
pero escondiste tu rostro,
y quedé desconcertado.
A ti, Señor, llamé,
supliqué a mi Dios:
«¿Qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la fosa?
¿Te va a dar gracias el polvo,
o va a proclamar tu lealtad?
Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.»
Cambiaste mi luto en danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin callarse.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste; te daré gracias por
siempre.
Ant 2. Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
Salmo 31 - ACCIÓN DE GRACIAS DE UN PECADOR PERDONADO
Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito.
Mientras callé se consumían mis huesos,
rugiendo todo el día,
porque día y noche tu mano
pesaba sobre mí;
mi savia se me había vuelto
un fruto seco.
Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará.
Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación.
Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir,
fijaré en ti mis ojos.
No seáis irracionales como caballos y mulos,
cuyo brío hay que domar con freno y brida;
si no, no puedes acercarte.
Los malvados sufren muchas penas;
al que confía en el Señor,
la misericordia lo rodea.
Alegraos, justos, y gozad con el Señor,
aclamadlo, los de corazón sincero.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos
le servirán.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12, 10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos
le servirán.
LECTURA BREVE 1Pe 1, 6-9
Saltad de júbilo, aunque de momento tengáis que sufrir un poco en diversas
pruebas. Así la pureza de vuestra fe resultará más preciosa que el oro (que,
aun después de acrisolado por el fuego, perece) y será para vuestra alabanza y
gloria y honor en el día de la manifestación de Jesucristo. A él no lo habéis
visto, y lo amáis; en él creéis ahora, aunque no lo veis; y os regocijaréis con
un gozo inefable y radiante, al recibir el fruto de vuestra fe, la salud de
vuestras almas.
RESPONSORIO BREVE
V. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
R. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
V. Nos sació con miel silvestre.
R. Con flor de harina.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
+Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes.
PRECES
Invoquemos a Dios, nuestro refugio y nuestra fortaleza, y
digámosle:
Escucha, Señor, nuestra oración.
Dios de amor que has hecho alianza con tu pueblo,
haz que recordemos siempre tus maravillas.
Que los sacerdotes, Señor, crezcan en la caridad
y que los fieles vivan en la unidad del Espíritu y en el vínculo de la paz.
Que el mundo prospere y avance según tus designios
y que los que lo construyen no trabajen en vano.
Envía, Señor, operarios a tu mies
para que tu nombre sea conocido en el mundo.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
A nuestros familiares y bienhechores difuntos dales un lugar entre los santos
y haz que nosotros un día nos encontremos con ellos en tu reino.
Ya que por Jesucristo hemos llegado a ser hijos de Dios, nos atrevemos a decir:
Padre nuestro...
ORACION
Tú, Señor, que iluminas la noche y haces que después de las
tinieblas amanezca nuevamente la luz, haz que, durante la noche que ahora
comienza, nos veamos exentos de toda culpa y que, al clarear el nuevo día,
podamos reunirnos otra vez en tu presencia para darte gracias nuevamente. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES 29 DE JULIO 2021
*Lecturas de Santa Marta*
Jueves, 29 de julio de 2021
Primera
lectura
Lectura de
la primera carta del apóstol san Juan (4,7-16):
Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el
que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios,
porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que
Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto
consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos
amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.
Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos
a otros. A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. En esto
conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su
Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su
Hijo para ser Salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios,
Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios
nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor
permanece en Dios, y Dios en él.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 33
R/. Bendigo al Señor en todo momento
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.
Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R/.
El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.
Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que le temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R/.
*Lecturas de Santa Marta*
Jueves, 29 de julio de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Juan (11,19-27)*
En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles
el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a
su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor,
si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo
lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque
haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios,
el que tenía que venir al mundo.»
Palabra del Señor
(Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá).
*Puedo ver la fuerza que existe
dentro de las personas que son amigas del Señor. El Señor me invita a reconocer
que él hace mucho tiempo desea tener una gran amistad conmigo, él quiere ser mi
amigo para contarme todas las cosas importante que debo saber, él quiere ser mi
amigo, porque él sabe muy bien cuantas preguntas, cuantas inquietudes tengo en
la vida que no les encuentro las respuesta, el conoce mis pensamientos es por
eso que el viene a mi encuentro porque él sabe cuánto necesito un encuentro
real y verdadero, en el cual él tome el control de mí*.
*El
que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
martes, 27 de julio de 2021
EVANGELIO DE MATEO 13,44-46 CICLO B
*Lecturas del Miércoles de la 17ª semana del Tiempo Ordinario*
Miércoles, 28 de julio de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Mateo (13,44-46)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un
tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno
de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los
cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una
de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»
Palabra del Señor
(Vende todo lo que
tiene y compra el campo).
*Es un buen tiempo, el que el Señor me regala, para
que pueda descubrir dentro de mi vida que es lo verdadero, que es lo que tiene
valor, que es lo que le da sentido a mi vida. La buena noticia para mi es
descubrir en mi corazón donde se encuentra toda es fuerza del amor que el Señor,
de una manera especial a depositado dentro de mí, que tiene la gracia de
hacerme entrar en la verdadera alegría y una alegría tal alta, tan sublime, tan
desbordante, tan grande, que tiene todo el poder de saciar: mis angustias, mis
tristezas, mis preocupaciones, y me muestra el camino de la liberta y quedar
saciado con este tesoro, con esta perla*.
*El que desea y
quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VÍSPERAS DEL MIÉRCOLES 28. SANTA ALFONSA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre,
Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los
pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi
sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y
merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro
Señor. Amén
*San Alfonsa de la Inmaculada Concepción*
MIERCOLES SEMANA I
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Adoremos a Dios, porque él nos ha creado.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Adoremos a Dios, porque él nos ha creado.
Himno: SENTENCIA DE DIOS AL HOMBRE
Sentencia de Dios al hombre
antes que el día comience:
«Que el pan no venga a tu mesa
sin el sudor de tu frente.
Ni el sol se te da de balde,
ni el aire por ser quien eres:
las cosas son herramientas
y buscan quien las maneje.
El mar les pone corazas
de sal amarga a los peces;
el hondo sol campesino
madura a fuego las mieses.
La piedra, con ser la piedra,
guarda una chispa caliente;
y en el rumor de la nube
combaten el rayo y la nieve.
A ti te inventé las manos
y un corazón que no duerme;
puse en tu boca palabras
y pensamiento en tu frente.
No basta con dar las gracias
sin dar lo que las merece:
a fuerza de gratitudes
se vuelve la tierra estéril.» Amén.
SALMODIA
Ant 1. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.
Salmo 35 - DEPRAVACIÓN DEL MALVADO Y BONDAD DE DIOS
El malvado escucha en su interior
un oráculo del pecado:
«No tengo miedo a Dios,
ni en su presencia.»
Porque se hace la ilusión de que su culpa
no será descubierta ni aborrecida.
Las palabras de su boca son maldad y traición,
renuncia a ser sensato y a obrar bien;
acostado medita el crimen,
se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.
Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes,
tu justicia hasta las altas cordilleras;
tus sentencias son como el océano inmenso.
Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!;
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.
Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.
Ant 2. Señor, tú eres grande, tu fuerza es invencible.
Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR DEL MUNDO Y PROTECTOR DE SU PUEBLO Jdt
16, 2-3. 15-19
¡Alabad a mi Dios con tambores,
elevad cantos al Señor con cítaras,
ofrecedle los acordes de un salmo de alabanza,
ensalzad e invocad su nombre!
porque el Señor es un Dios quebrantador de guerras,
su nombre es el Señor.
Cantaré a mi Dios un cántico nuevo:
Señor, tú eres grande y glorioso,
admirable en tu fuerza, invencible.
Que te sirva toda la creación,
porque tú lo mandaste y existió;
enviaste tu aliento y la construiste,
nada puede resistir a tu voz.
Sacudirán las olas los cimientos de los montes,
las peñas en tu presencia se derretirán como cera,
pero tú serás propicio a tus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Señor, tú eres grande, tu fuerza es invencible.
Ant 3. Aclamad a Dios con gritos de júbilo.
Salmo 46 - ENTRONIZACIÓN DEL DIOS DE ISRAEL
Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra.
El nos somete los pueblos
y nos sojuzga las naciones;
El nos escogió por heredad suya:
gloria de Jacob, su amado.
Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad,
tocad para nuestro Rey, tocad.
Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado.
Los príncipes de los gentiles se reúnen
con el pueblo del Dios de Abraham;
porque de Dios son los grandes de la tierra,
y él es excelso.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Aclamad a Dios con gritos de júbilo.
LECTURA BREVE Tb 4, 16-17. 19-20
No hagas a nadie lo que no quieras que te hagan. Da de tu pan al hambriento y
da tus vestidos al desnudo. Busca el consejo de los prudentes. Bendice al Señor
en toda circunstancia, pídele que sean rectos todos tus caminos y que lleguen a
buen fin todas tus sendas y proyectos.
RESPONSORIO BREVE
V. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
V. Dame vida con tu palabra.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
Primera Lectura
Del primer libro de los Reyes 12, 1-19
DIVISIÓN DEL REINO, EN TIEMPO DE ROBOAM, HIJO DE SALOMÓN
En aquellos días, Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había
acudido allí para proclamarlo rey. Cuando se enteró Jeroboam, hijo de Nabal
—estaba todavía en Egipto, adonde había ido, huyendo del rey Salomón—, volvió
de Egipto, porque habían mandado a llamarlo. Jeroboam y toda la asamblea
israelita hablaron a Roboam: «Tu padre nos impuso un yugo pesado. Aligera tú
ahora la dura servidumbre a que nos sujetó tu padre y el pesado yugo que nos
echó encima, y te serviremos.» Él les dijo: «Marchaos, y al cabo de tres días
volved.» Ellos se fueron, y el rey Roboam consultó a los ancianos que habían
estado al servicio de su padre Salomón mientras vivía: «¿Qué me aconsejáis que responda
a esa gente?» Le dijeron: «Si condesciendes hoy con este pueblo, poniéndote a su
servicio, y les respondes con buenas palabras, serán siervos tuyos de por
vida.» Pero él desechó el consejo de los ancianos y consultó a los jóvenes que
se habían educado con él y estaban a su servicio; les preguntó: «Esta gente
pide que les aligere el yugo que les echó encima mi padre. ¿Qué me aconsejáis
que les responda?» Los jóvenes que se habían educado con él le respondieron: «O
sea que esa gente te ha dicho: "Tu padre nos impuso un yugo pesado;
aligera tú ahora nuestro yugo." Pues diles tú esto: "Mi dedo meñique
es más grueso que la cintura de mi padre. Si mi padre os cargó un yugo pesado,
yo os aumentaré la carga; si mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré
con latigazos."» Al tercer día, la fecha señalada por el rey, Jeroboam y
todo el pueblo fueron a ver aRoboam. Éste les respondió ásperamente; desechó el
consejo de los ancianos y les habló siguiendo el consejo de los jóvenes: «Si mi
padre os impuso un yugo pesado, yo os aumentaré la carga; si mi padre os castigó
con azotes, yo os castigaré con latigazos.» De manera que el rey no hizo caso
al pueblo, porque era una ocasión buscada por el Señor, para que se cumpliese
la palabra que Ajías, el de Silo, comunicó a Jeroboam, hijo de Nabat. Viendo
los israelitas que el rey no les hacía caso, le replicaron: «¿Qué nos
repartimos nosotros con David? ¡No heredamos juntos con el hijo de Jesé! ¡A tus
tiendas, Israel! ¡Ahora, David, a cuidar de tu casa!»
Los de Israel se marcharon a casa; aunque los israelitas que vivían en las
poblaciones de Judá siguieron sometidos a Roboam.
El rey Roboam envió entonces a Adoram, encargado de las brigadas de
trabajadores; pero los israelitas la emprendieron a pedradas con él hasta matarlo,
mientras el rey montaba aprisa en su carroza para huir a Jerusalén. Así fue
corno se independizó Israel de la casa de David hasta hoy.
Responsorio 2 R 17, 21. 22. 23; cf.
Ez 37, 22. 25
R. Jeroboam desvió a Israel del culto al Señor, y los israelitas
imitaron a la letra el pecado de Jeroboam, hasta que el Señor los arrojó de su
presencia, * como había dicho por sus siervos los profetas.
V. No volverán a ser dos naciones ni a estar divididos en dos
reinos; habitarán en su tierra para siempre.
R. Como había dicho por sus siervos los profetas.
Segunda Lectura
De las catequesis de san Cirilo de Jerusalén, obispo
(Catequesis 18, 23-25: PG 33,1043-1047)
LA IGLESIA O CONVOCACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS
La Iglesia se llama católica o universal porque está esparcida por
todo el orbe de la tierra, del uno al otro confín, y porque de un modo universal
y sin defecto enseña todas las verdades de fe que los hombres deben conocer, ya
se trate de las cosas visibles o invisibles, de las celestiales o las terrenas;
también porque induce al verdadero culto a toda clase de hombres, a los
gobernantes y a los simples ciudadanos, a los instruidos y a los ignorantes; y,
finalmente, porque cura y sana toda clase de pecados sin excepción, tanto los
internos como los externos; ella posee todo género de virtudes, cualquiera que sea
su nombre, en hechos y palabras y en cualquier clase de dones espirituales.
Con toda propiedad se la llama Iglesia o convocación, ya que convoca y reúne a
todos, como dice el Señor en el libro del Levítico: Convoca a toda la asamblea
a la entrada de la tienda del encuentro. Y es de notar que la primera vez que
la Escritura usa esta palabra "convoca" es precisamente en este
lugar, cuando el Señor constituye a Aarón como sumo sacerdote. Y en el Deuteronomio
Dios dice a Moisés: Reúneme al pueblo, y les haré oír mis palabras, para que
aprendan a temerme. También vuelve a mencionar el nombre de Iglesia cuando
dice, refiriéndose a las tablas de la ley: Y en ellas estaban escritas todas
las palabras que el Señor os había dicho en la montaña, desde el fuego, el día
de la iglesia o convocación; es como si dijera más claramente: "El día en
que, llamados por el Señor, os congregasteis". También el salmista dice:
Te daré gracias, Señor, en medio de la gran iglesia, te alabaré entre la
multitud del pueblo.
Anteriormente había cantado el salmista: En la iglesia bendecid a Dios, al
Señor, estirpe de Israel. Pero nuestro Salvador edificó una segunda Iglesia,
formada por los gentiles, nuestra santa Iglesia de los cristianos, acerca de la
cual dijo a Pedro: Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del
infierno no la derrotará.
En efecto, una vez relegada aquella única iglesia que estaba en Judea, en
adelante se van multiplicando por toda la tierra las Iglesias de Cristo, de las
cuales se dice en los salmos: Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su
alabanza en la iglesia de los fieles.
Concuerda con esto lo que dijo el profeta a los judíos: Vosotros no me agradáis
-dice el Señor de los ejércitos-, añadiendo a continuación: Del oriente al
poniente es grande entre las naciones mi nombre.
Acerca de esta misma santa Iglesia católica, escribe Pablo a Timoteo: Quiero
que sepas cómo hay que conducirse en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia
del Dios vivo, columna y base de la verdad.
Responsorio 1 Pe 5, 5; Mt 11,29
R. Sed humildes unos con otros, * porque
Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes.
V. Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y
hallaréis descanso para vuestras almas.
R. Porque Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los
humildes.
*Lecturas del Miércoles de la 17ª semana del Tiempo Ordinario*
Miércoles, 28 de julio de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Mateo (13,44-46)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un
tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno
de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los
cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una
de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»
Palabra del Señor
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Realiza, Señor, con nosotros la misericordia y recuerda tu santa
alianza.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
+Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Realiza, Señor, con nosotros la misericordia y recuerda tu santa
alianza.
PRECES
Demos gracias a Cristo y alabémoslo porque ha querido
santificarnos y llamarnos hermanos suyos; digámosle, pues, confiados:
Santifica, Señor, a tus hermanos.
Concédenos, Señor, consagrar el principio de este día en honor de tu
resurrección
y haz que todos los trabajos que realicemos durante esta jornada te sean
agradables.
Haz que sepamos descubrirte a ti en todos nuestros hermanos,
sobre todo en los tristes, en los más pobres y en los que son menos útiles a
los ojos del mundo.
Tú que para aumentar nuestra alegría y afianzar nuestra salvación nos das el
nuevo día, signo de tu amor,
renuévanos hoy y siempre para gloria de tu nombre.
Haz que durante este día estemos en paz con todo el mundo
y que a nadie devolvamos mal por mal.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Tal como Cristo nos enseñó, terminemos nuestra oración diciendo:
Padre nuestro...
ORACION
Señor Dios, salvador nuestro, danos tu ayuda para que siempre
deseemos las obras de la luz y realicemos la verdad: así, los que de ti hemos
nacido en el bautismo, seremos tus testigos ante los hombres. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
*San Alfonsa de la Inmaculada Concepción*
San Alfonsa de la Inmaculada
Concepción nació en Kudamalur, de la región de Arpookara, en la diócesis de
Changanacherry, India, el 19 de agosto de 1910, de la antigua y noble familia
de los Muttathupadathu.
Desde su nacimiento, la vida de
la Santa estuvo marcada por la cruz, que se le revelará progresivamente como el
único camino para conformarse con Cristo. La mamá, María Puthukari, la dio a
luz prematuramente al octavo mes de embarazo, después del susto provocado por
una serpiente que se le enrolló a la cintura, mientras dormía. Ocho días
después, el 28 de agosto, la pequeña venía bautizada según el rito siro malabar
por el párroco Padre José Chakalayil recibía el nombre de Annakutty, diminutivo
de Ana. Era la última de cinco hijos.
Transcurridos apenas tres meses,
murió la madre. Annakutty pasó sus primeros años en casa de los abuelos en
Elumparambil. Allí vivió un tiempo particularmente feliz para su formación
humana y cristiana, durante el cual aparecieron en ella los primeros gérmenes
de vocación. La abuela, mujer piadosa y caritativa, le comunicó la alegría de
la fe, el amor a la oración, el impulso de la caridad para con los pobres. A
los cinco años la niña sabía ya guiar, con entusiasmo infantil, la oración
vespertina de la familia reunida, según el uso siro malabar, en la «sala de
oración».
El 11 de noviembre de 1917,
Annakutty recibió por primera vez el pan eucarístico. Decía a sus amigas «¿Saben por qué hoy estoy
particularmente contenta? ¡Porque tengo a Jesús en mi corazón!».
Y en una carta a su padre
espiritual, del 30 de noviembre de 1943, le había confiado: «Desde la edad de siete años no soy
más mía. Me he dedicado toda a mi Esposo divino. Lo sabe bien Su Reverencia».
El mismo año de 1917 comenzó a
frecuentar la escuela elemental de Thonnankuzhy, donde estableció una sincera
amistad también con los niños hinduistas. Acabado el primer ciclo de
instrucción, en 1920, viene el tiempo de trasladarse a Muttuchira, a casa de la
tía Anna Murickal, a la que la mamá la había encomendado antes de morir, como
madre adoptiva.
La tía era una mujer severa y
exigente, con tratos despóticos y violentos exigía de Annakutty la obediencia a
sus más mínimas disposiciones o deseos. Asidua en las prácticas religiosas,
acompañaba a la sobrina, pero no compartía la amistad de la joven con las
Carmelitas del monasterio vecino, ni sus largas jornadas de oración al pie del
altar. Sin embargo estaba bien determinada a procurar un ventajoso matrimonio a
Annakutty, obstaculizando los claros signos de su vocación religiosa.
La virtud de la Beata se
manifestó en aceptar esta severa y rígida educación como una senda de humildad
y paciencia por amor a Cristo, resistiendo tenazmente los reiterados intentos
de noviazgo a los que buscaba obligarla la tía. Para sustraerse al compromiso
de matrimonio, Annakutty llegó al punto de provocarse voluntariamente una
gravísima quemadura, poniendo el pie en brasas ardientes. «Mi noviazgo estuvo determinado cuando
tenía trece años cumplidos. ¿Qué podía hacer para evitarlo? Oré toda la
noche... entonces me vino una idea. ¡Si mi cuerpo hubiese estado un poco
desfigurado, ninguno me habría querido!... ¡Cuánto he sufrido! Y todo lo ofrecí
por mi gran intención».
El propósito de disimular su
singular belleza no valió del todo para librarla de las atenciones de los
pretendientes. También en los años siguientes la Beata debió defender la propia
vocación, incluso durante el año de prueba, cuando se intentó darla en
matrimonio con la complicidad de la misma maestra de formación. «¡Oh, vocación que he recibido! ¡Don
de mi buen Dios!... Dios vio el dolor de mi ánimo aquel día. Dios alejó las
dificultades y me afianzó en este estado religioso».
Fue el P. Giacomo Muricken, su
confesor, quien la orientó hacia la espiritualidad franciscana y para hacerla
conocer la Congregación de las Franciscanas Clarisas. El 24 de mayo de 1927
Annakutty ingresaba en su colegio de Bharananganam en el actual territorio de
la diócesis de Palai, para asistir como interna a la séptima clase. El año
siguiente, el 2 de agosto de 1928, Annakutty iniciaba el Postulantado, tomando
el nombre de Alfonsa de la Inmaculada Concepción, en honor de S. Alfonso de
Ligorio, celebrado aquel día. El 19 de mayo de 1930 fue la vestición religiosa
durante la primera visita pastoral a Bharananganam del Obispo Mar Giacomo
Kalacherry.
El período de 1930-1935 estuvo
marcado por graves enfermedades y sufrimientos morales. Pudo enseñar a los
niños en la escuela de Vakakkad sólo el año escolar de 1932-33. Después, a
causa de su debilidad, desempeña la tarea de auxiliar enseñante y de catequista
en la parroquia. Estuvo encargada también como secretaria, sobre todo para
escribir cartas oficiales, por su hermosa letra.
En 1934 fue introducido en la
Congregación de las Franciscanas Clarisas el noviciado canónico. Deseando
comenzarlo de inmediato, la Beata, a consecuencia de su inestable salud, fue
admitida hasta el 12 de agosto de 1935. Casi una semana después de comenzado el
Noviciado se presentaron hemorragias de la nariz y de los ojos, un profundo
agotamiento orgánico y llagas purulentas en las piernas. La enfermedad se
agravó a tal punto que se temió lo peor. El cielo vino en ayuda de la santa
novicia. Durante una novena al Siervo de Dios Padre Kuriakose Elía Chavara
—Carmelitano, hoy Beato— fue milagrosa e instantáneamente curada. Reiniciado el
noviciado escribía en su diario espiritual sus santos propósitos: «No quiero actuar o hablar según mi
inclinación. Cada vez que falte haré una penitencia... quiero estar atenta y no
contradecir jamás a ninguno. A los demás diré sólo palabras amables.
Quiero controlar mis ojos con rigor. Por cada pequeña falta pediré perdón al
Señor y la expiaré con una penitencia. De cualquier tipo que sean mis
sufrimientos no me lamentaré jamás y cuando deba afrontar cualquier humillación
buscaré refugio en el Sagrado Corazón de Jesús».
El 12 de agosto de 1936, fiesta
de Santa Clara, día de su Profesión perpetua, fue de inexpresable alegría espiritual.
Se realizaba el deseo largamente guardado en su corazón y confiado a su hermana
Isabel cuando apenas tenía doce años: «Jesús
es mi único Esposo, y ningún otro».
Pero Jesús quería conducir a su
esposa a la perfección por el camino del sufrimiento. «Hice mi profesión perpetua el 12 de
agosto de 1936 y vine aquí a Bharanganam el día 14 siguiente. Desde aquel
tiempo parece que me ha sido confiada una parte de la Cruz de Cristo. Ocasiones
de sufrir me vienen en abundancia... Tengo un gran deseo de sufrir con alegría.
Parece que mi Esposo quiere cumplir este deseo».
Hubo una serie de enfermedades
dolorosas: una fiebre tifoidea, una pulmonía doble y, lo más grave, un shock
nervioso por el susto al ver un ladrón, la noche del 18 de octubre de 1940. El estado
de postración física se prolongó cerca de un año durante el cual no estuvo en
grado de leer ni de escribir.
En toda situación Sor Alfonsa
mantuvo una gran reserva y una actitud caritativa hacia las Hermanas,
soportando en silencio sus sufrimientos. En 1945 sus enfermedades tuvieron un
ataque violento.
Un tumor difundido en todo el
organismo transformó su último año de vida en una continua agonía. Una
gastroenteritis con complicación al hígado le provocaba violentas convulsiones
con vómitos, hasta cuarenta veces al día. « Siento que el Señor me ha destinado a ser una oblación,
un sacrificio de sufrimiento... Considero el día en que no he sufrido como un
día perdido por mí».
En esta actitud de víctima por
amor al Señor, contenta hasta el último momento y con la sonrisa de la
inocencia siempre impresa en sus labios, Sor Alfonsa terminó serenamente y con
alegría su camino terreno en el convento de las Franciscanas Clarisas en
Bharananganam a las 12:30 horas del 28 de julio de 1946, dejando el recuerdo de
una Hermana llena de amor y santa.
El 8 de febrero de 1986 Alfonsa
de la Inmaculada Concepción Muttathupadathu fue proclamada Beata por el Papa
Juan Pablo II en Kottayam, India.
MIERCOLES SEMANA I
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: HORA DE LA TARDE.
Hora de la tarde,
fin de las labores.
Amo de las viñas,
paga los trabajos
de tus viñadores.
Al romper el día
nos apalabraste.
Cuidamos tu viña
del alba a la tarde.
Ahora que nos pagas,
nos lo das de balde,
que a jornal de gloria
no hay trabajo grande.
Das al de la tarde
lo que al mañanero.
Son tuyas las horas
y tuyo el viñedo.
A lo que sembramos
dale crecimiento.
Tú que eres la viña,
cuida los sarmientos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
Salmo 26 I - CONFIANZA ANTE EL PELIGRO
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.
Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.
Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca;
y así levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca;
en su tienda sacrificaré
sacrificios de aclamación:
cantaré y tocaré para el Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?
Ant 2. Tu rostro buscaré Señor, no me escondas tu rostro.
Salmo 26 II
Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro.»
Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me deseches, no me abandones,
Dios de mi salvación.
Si mi padre y mi madre me abandonan,
el Señor me recogerá.
Señor, enséñame tu camino,
guíame por la senda llana,
porque tengo enemigos.
No me entregues a la saña de mi adversario,
porque se levantan contra mí testigos falsos,
que respiran violencia.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tu rostro buscaré Señor, no me escondas tu rostro.
Ant 3. Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.
Cántico: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CREATURA Y PRIMER
RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. Cf. Col 1, 12-20
Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.
LECTURA BREVE St 1, 22. 25
Llevad a la práctica la palabra y no os limitéis a escucharla, engañándoos a
vosotros mismos. El que se concentra en el estudio de la ley perfecta (la que
hace libre) y es constante no como oyente olvidadizo, sino para ponerla por
obra, éste encontrará la felicidad en practicarla.
RESPONSORIO BREVE
V. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
R. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
V. No arrebates mi alma con los pecadores.
R. Ten misericordia de mí.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
+Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.
PRECES
Oremos, hermanos, a Dios Padre, que en su amor nos mira como
hijos, y digámosle:
Muéstranos, Señor, la abundancia de tu amor.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia: guárdala de todo mal
y haz que crezca en tu amor.
Que todos los pueblos, Señor, te reconozcan como al único Dios verdadero,
y a Jesucristo como al Salvador que tú has enviado.
A nuestros parientes y bienhechores concédeles tus bienes
y que tu bondad les dé la vida eterna.
Te pedimos, Señor, por los trabajadores que sufren: alivia sus dificultades
y haz que todos los hombres reconozcan su dignidad.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
En tu misericordia acoge a los que hoy han muerto
y dales posesión de tu reino.
Unidos fraternalmente como hermanos de una misma familia, invoquemos a nuestro
Padre común:
Padre nuestro...
ORACION
Escucha, Señor, nuestras súplicas y protégenos durante el día y
durante la noche: tú que eres siempre inmutable, da firmeza a los que vivimos
sujetos a la sucesión de los tiempos y de las horas. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.






