Musica Para el Alma

martes, 27 de febrero de 2018

ORACION DE LA TARDE

MIÉRCOLES DE LA SEMANA II
Del Propio. Salmodia Complementaria.

28 de febrero
HORA NONA

INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: CADA TARDE SE NOS VAN LOS DÍAS
Cada tarde se nos van los días,
y cada tarde el tiempo pasa;
se acaba nuestra vida cada tarde
y miramos la muerte más cercana.

Déjame todavía gozar el milagro
de tu luz, de tu sol, de tus albas;
déjame gozar el milagro de sentirme vivo
y de nacer para ti cada mañana.

Déjame, Señor, gozar de tu milagro
al llegar una vez más la tarde mansa,
porque tú eres el Dios de nuestras horas,
el Dios oculto de nuestra esperanza. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Acreditémonos ante Dios por nuestra constancia en las tribulaciones, por nuestra sed de ser justos.

Salmo 125 - DIOS, ALEGRÍA Y ESPERANZA NUESTRA.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares.

Al ir, iban llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelven cantando,
trayendo sus gavillas.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 126 - EL ESFUERZO HUMANO ES INÚTIL SIN DIOS.

Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.

Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
los que coméis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

La herencia que da el Señor son los hijos;
una recompensa es el fruto de las entrañas:
son saetas en mano de un guerrero
los hijos de la juventud.

Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
no quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 127 - PAZ DOMÉSTICA EN EL HOGAR DEL JUSTO

¡Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos!

Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien;
tu mujer, como una vid fecunda,
en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa:
ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida;
que veas a los hijos de tus hijos.
¡Paz a Israel!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Acreditémonos ante Dios por nuestra constancia en las tribulaciones, por nuestra sed de ser justos.

LECTURA BREVE   Dn 4, 24b
Rompe tus pecados con obras de justicia y tus iniquidades con misericordia para con los pobres, para que tu ventura sea larga.

V. Mi sacrificio es un espíritu contrito.
R. Un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias.


ORACIÓN

OREMOS,
Señor, haz que tu pueblo persevere siempre en el camino del bien que tú le has enseñado; protégelo en sus necesidades temporales, para que, sin angustia, pueda tender a los bienes eternos. Por Cristo nuestro Señor.

Amén.

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

EL ROSARIO

EL SANTO ROSARIO
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Misterios Gloriosos (MIERCOLES Y DOMINGOS)
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Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos…
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.1º La Resurrección del Señor (MATEO  28,1-10)
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.2º La Ascensión de Nuestro Señor a los cielos (HECHOS 1,3-11)
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3º La Venida del Espíritu Santo (HECHOS  2,1-13)
.
4º La Asunción de Nuestra Señora (De la Constitución Apostólica Deus del papa Pío XXII )
.
5º La Coronación de Nuestra Señora, como Reina de cielo y tierra. (Constitución Dogmática Sobre la Iglesia. Lumen Gentium 59)
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Oremos:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
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《 *El que DESEA y QUIERE amar, con el corazón según EL SEÑOR: llegará a ser,  SANTO* 》

MATEO 20, 17-28 LO QUE ME DICE EL EVANGELIO

Lo que me dice: El Santo Evangelio:
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Miércoles, 28 de febrero de 2018  (Mateo 20, 17-28). («No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».)   *El Señor me explica cómo es su reinado, él no es ningún iluso, vive en la realidad de los acontecimientos, me explica su palabra y de todo por lo que tengo que pasar si lo quiero seguir, me ofrece en su reinado el premio de la cruz. Y yo pensando que ser cristiano es tener, todos los problemas solucionados, que ser cristiano es ser bendecido para bendecir, estar en victoria, en bonanza económica, que la gente me aplauda, ser querido por todos, como una moneda de oro, tener una vida sin sufrimiento, donde toda hay que dármelo porque soy cristiano. Y el Señor me apea de esa nube y me dice que no sé lo que estoy pidiendo y me pregunta ¿que si soy capaz de beber el cáliz que él bebió? Puedo ver que es una realidad que no sé lo que estoy pidiendo, porque el Señor vino para servir, no para ser servido y a mí hasta el agua hay que traérmela a donde estoy sentado. El Señor me viene a sacudir con esta lectura, y me hace ver que ser cristiano es trabajar duro. Reconociéndome quien soy, para que doy, que estoy buscando, cuáles son mis defecto que todos lo saben menos yo, porque no se atreven a decírmelo por miedo. Señor ayúdame a reconocer, todo lo que me hace falta para ser un auténtico cristiano. Lo primero Señor ábreme el oídos para que yo pueda aprender escuchar tus palabras mañana tras mañana, quítame el miedo que me impide reconocer mis faltas, mis errores y mis defectos*.   
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《 *El que DESEA y QUIERE amar, con el corazón según EL SEÑOR: llegará a ser, SANTO* 》

EVANGELIO

Miércoles, 28 de febrero de 2018
Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (20,17-28):

En aquel tiempo, subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará».
Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
«¿Qué deseas?».
Ella contestó:
«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».
Contestaron:
«Podemos».
Él les dijo:
«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor

SALMO

Miércoles, 28 de febrero de 2018
Salmo
Sal 30,5-6.14.15-16

R/.
 Sálvame, Señor, por tu misericordia

V/. Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R/.

V/. Oigo el cuchicheo de la gente,
y todo me da miedo;
se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida. R/.

V/. Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.


Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. 

PRIMERA LECTURA

Miércoles, 28 de febrero de 2018
Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías (18,18-20):

ELLOS dijeron:
«Venga, tramemos un plan contra Jeremías porque no faltará la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta. Venga, vamos a hablar mal de él y no hagamos caso de sus oráculos».
Hazme caso, Señor,
escucha lo que dicen mis oponentes.
¿Se paga el bien con el mal?,
¡pues me han cavado una fosa!
Recuerda que estuve ante ti,
pidiendo clemencia por ellos,
para apartar tu cólera.

Palabra de Dios

LECTURAS LARGAS

PRIMERA LECTURA
Del libro del Éxodo 17, 1-16
BROTA AGUA DE LA ROCA. BATALLA CONTRA AMALEC
En aquellos días, la comunidad de Israel se marchó del desierto de Sin por etapas, según las órdenes del Señor, y acamparon en Refidim, donde el pueblo no encontró agua de beber. El pueblo riñó con Moisés, diciendo:

«Danos agua de beber.» Él les respondió:

«¿Por qué me reñís a mí y tentáis al Señor?» Pero el pueblo, sediento, murmuró de Moisés, diciendo:

«¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y al ganado?» Moisés clamó al Señor:

«¿Qué hago con este pueblo? Por poco me apedrean.»

El Señor respondió a Moisés:

«Preséntate al pueblo, acompañado de los ancianos de Israel, y empuñando el cayado con el que golpeaste el Nilo; ve, que yo estaré frente a ti junto a la roca de Horeb. Golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo.»

Así lo hizo Moisés ante los ancianos de Israel. Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá, por haber reñido allí el pueblo y tentado al Señor, preguntando: «¿Está el Señor entre nosotros o no?»

Después de esto sucedió que vinieron los amalecitas y atacaron a los hijos de Israel en Refidim. Moisés dijo a Josué:

«Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré de pie en la cima del monte con el cayado maravilloso de Dios en la mano.»

Hizo Josué lo que le decía Moisés y atacó a Amalec, mientras Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte. Y aconteció que mientras Moisés tenía en alto las manos vencía Israel, pero cuando las bajaba vencía Amalec. Y, como se le cansaban las manos, tomaron una piedra e hicieron que se sentase en ella, mientras que Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así pudo Moisés sostener en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su tropa a filo de espada. El Señor dijo a Moisés:

«Escribe esto en un libro de memorias y haz saber a Josué que yo borraré la memoria de Amalec bajo el cielo,» Moisés levantó un altar y lo llamó Yahvéh Nissí, que significa: «El Señor es mi estandarte», pues dijo:

«El estandarte del Señor en la mano, el Señor está en guerra con Amalec de generación en generación.»
RESPONSORIO    Is 12, 3-4a; cf. Jn 4, 14
R. Sacaréis agua con gozo de las fuentes de la salvación, * y aquel día diréis: «Dad gracias al Señor, invocad su nombre.»
V. El agua que yo os daré se convertirá en vosotros en manantial, cuyas aguas brotan para comunicar vida eterna.
R. Y aquel día diréis: «Dad gracias al Señor, invocad su nombre.»
SEGUNDA LECTURA
Del Tratado de san Ireneo, obispo, Contra las herejías
(Libro 4, 14, 2-3; 15, 1: SC 100, 542. 548)
A TRAVÉS DE FIGURAS, ISRAEL APRENDÍA A TEMER AL SEÑOR Y A PERSEVERAR EN SU SERVICIO
En el principio, Dios modeló al hombre, movido por su munificencia; a los patriarcas los eligió con miras a su salvación; iba formando a su pueblo, enseñándole a seguir a Dios, a pesar de su rebeldía; preparaba a los profetas, haciendo que el hombre se fuera acostumbrando, aquí en la tierra, a ser portador de su Espíritu y a gozar de la comunión con Dios; él, que de nadie necesita, hacía entrar en su comunión a los que de él necesitan. Y, a la manera de un arquitecto, iba esbozando, en favor de los que lo complacían, el edificio de la salvación: él mismo se constituyó en guía de los que en Egipto no veían, dio una ley perfectamente ajustada a los que en el desierto estaban inquietos, otorgó en herencia la tierra prometida a los que llegaron a entrar en ella, mata el novillo cebado para los que vuelven al Padre y los viste con la túnica más rica. Haciendo así que el género humano, de diversas maneras, vaya sintonizando con la salvación futura.

Por esto Juan, en el Apocalipsis, dice: Su voz era como el estruendo de muchas aguas. Realmente, son muchas las aguas del Espíritu de Dios, ya que es mucha la riqueza y grandeza del Padre. Y, con su acción sobre todos los hombres, el Verbo comunicaba con liberalidad sus favores a los que se le sometían, dictando una ley apta y adecuada a cualquier condición.

Mediante esta ley, ordenaba al pueblo la construcción del tabernáculo, la edificación del templo, la designación de los levitas, los sacrificios y oblaciones, las abluciones y todo el servicio cultual.

Él, ciertamente, no tenía necesidad de ninguna de estas cosas, ya que goza de la plenitud de todo bien y, aun antes de que Moisés existiera, contenía en sí mismo todo olor de suavidad y toda exhalación de agradable aroma; pero todo aquello era una constante llamada al pueblo, inclinado siempre a la idolatría, para exhortarlo a la perseverancia y al servicio de Dios; por las cosas secundarias lo llamaba a las cosas principales, es decir: por las cosas figuradas lo conducía a las verdaderas, por las cosas temporales lo conducía a las eternas, por las cosas carnales lo conducía a las espirituales, por las cosas terrenales lo conducía a las celestiales; como le fue dicho a Moisés: Te ajustarás al modelo que te fue mostrado en la montaña.

Durante cuarenta días, en efecto, aprendió a retener las palabras de Dios, los caracteres celestiales, las imágenes espirituales y las figuras proféticas del futuro, como dice el apóstol san Pablo: Bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Y añade también, refiriéndose a las antedichas prescripciones de la ley: Todas estas cosas les acontecían en figura y fueron escritas para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en la última de las edades.

Así, pues, a través de estas figuras, aprendían a temer a Dios y a perseverar en su servicio. De este modo, la ley era para ellos norma de vida y, al mismo tiempo, profecía de las cosas venideras.
RESPONSORIO    Ga 3, 24-25. 23
R. La ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de ser justificados por la fe. * Pero, una vez llegada la era de la fe, no estamos más bajo la potestad del ayo.
V. Antes de venir la economía de la fe, estábamos encerrados bajo la custodia de la ley, en espera de la fe que había de revelarse.
R. Pero, una vez llegada la era de la fe, no estamos más bajo la potestad del ayo.

ORACIÓN.
OREMOS,
Señor, haz que tu pueblo persevere siempre en el camino del bien que tú le has enseñado; protégelo en sus necesidades temporales, para que, sin angustia, pueda tender a los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén
CONCLUSIÓN
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.