*Lecturas del Santísimo
Cuerpo y Sangre de Cristo - Ciclo A*
Jueves, 4 de
junio de 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Juan (6,51-58)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo
soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para
siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del
hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne
y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne
y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo
vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan
que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y
murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
Palabra del Señor
*Que la Paz
del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
*(El que come mi carne y bebe mi sangre habita en
mí y yo en él)*
*Tenemos que tener mucho
cuidado con algunas predicaciones, no es que tengan malas intenciones, pero nos
hacen ver y nos hacen sentir que somos malas personas y otras nos hacen sentir
que somos súper buenas personas. El mismo Jesús el maestro nos ha dicho que:
Ustedes siendo malos saben dar cosas buenas. Es importante reconocer a quien le
servimos y de quien nos alimentamos, para la fe. Ningún albor bueno da frutos
malos, si nosotros nos alimentamos del mismo Jesús, comemos su carne y bebemos
de su sangre, es imposible que nuestros frutos sean malos, si nuestros frutos
son malos es porque no estamos comiendo del cuerpo y sangre del Señor. Jesús el
buen pastor, poco a poco nos va guiando hacia la fuente tranquila, y el mismo
nos va conduciendo con su vara y su callado; con su vara nos defiende de los
lobos que nos quieren destruir, aunque muchas veces esos lobos están en
nuestros pensamientos, lobos que hemos dejado entrar en nuestra mente y que nos
van interpretando nuestra historia, nos han dicho y nos dicen que somos malas
personas y que no vamos a cambiar, y eso es una gran mentira porque quien nos
va guiado y alimentando es Jesús. Sigamos avanzando con Jesús y confiemos en
él, y cada día nos iremos parecido a Jesús y él mismo ha dicho que aremos cosas
grandes. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
