Musica Para el Alma
miércoles, 6 de octubre de 2021
EVANGELIO DE LUCAS 11,5-13 CICLO B
*Lecturas del Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario*
Jueves, 7 de octubre de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Lucas (11,5-13)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos: «Si alguno de vosotros tiene un
amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres
panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que
ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la
puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para
dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y
se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le
dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y
hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla,
y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide
pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le
pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis
dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el
Espíritu Santo a los que se lo piden?»
Palabra del Señor
(«Pedid y se os
dará»).
*El Señor se me presenta como mi amigo inoportuno, y
a media noche en medio del silencio, de la oscuridad y me pide tres panes para
otro amigo de él. El Señor usa de una pedagogía especial con migo él sabe que
hay tres cosas que me hacen serrar las puerta. (1) (no me gusta que molesten) y
eso es cerrar las puertas de mi corazón. (2) (siempre estoy lleno de excusas) mis
escusas no sirven, ni tan poco ayudan a nadie. (3) Hay momentos que no quiero (y
lo pienso mucho para servir y para hacer un bien). La buena noticia para mí es
que el Señor se convierte en mi amigo inoportuno para que aprenda: Abrir mi
corazón, Levantarme y ponerme en movimiento. El Señor me hace saber, que él
siempre está dispuesto para mí, que no importa el tiempo, ni el lugar, ni la
hora, que pida “El Espíritu Santo”*.
*El que desea y
quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL JUEVES 7. NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre,
Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los
pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi
sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y
merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro
Señor. Amén
*Nuestra Señora del Rosario (Memoria)*
7 de octubre de 2021
TIEMPO
ORDINARIO
JUEVES
DE LA SEMANA III
De la Feria. Salterio III
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
Himno: SEÑOR, CUANDO FLORECE UN NUEVO DÍA.
Señor, cuando florece un nuevo día
en el jardín del tiempo,
no dejes que la espina del pecado
vierta en él su veneno.
El trabajo del hombre rompe el surco
en el campo moreno;
en frutos de bondad y de justicia
convierte sus deseos.
Alivia sus dolores con la hartura
de tu propio alimento;
y que vuelvan al fuego de tu casa
cansados y contentos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Salmo 86 - HIMNO A JERUSALÉN, MADRE DE TODOS LOS PUEBLOS.
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
han nacido allí.»
Se dirá de Sión: «Uno por uno
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado.»
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí.»
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Ant 2. El Señor llega con poder, y su recompensa lo precede.
Cántico: EL BUEN PASTOR ES EL DIOS ALTISIMO Y SAPIENTÍSIMO - Is 40,
10-17
Mirad, el Señor Dios llega con poder,
y su brazo manda.
Mirad, viene con él su salario
y su recompensa lo precede.
Como un pastor que apacienta el rebaño,
su brazo lo reúne,
toma en brazos los corderos
y hace recostar a las madres.
¿Quién ha medido a puñados el mar
o mensurado a palmos el cielo,
o a cuartillos el polvo de la tierra?
¿Quién ha pesado en la balanza los montes
y en la báscula las colinas?
¿Quién ha medido el aliento del Señor?
¿Quién le ha sugerido su proyecto?
¿Con quién se aconsejó para entenderlo,
para que le enseñara el camino exacto,
para que le enseñara el saber
y le sugiriese el método inteligente?
Mirad, las naciones son gotas de un cubo
y valen lo que el polvillo de balanza.
Mirad, las islas pesan lo que un grano,
el Líbano no basta para leña,
sus fieras no bastan para el holocausto.
En su presencia, las naciones todas,
como si no existieran,
son ante él como nada y vacío.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor llega con poder, y su recompensa lo precede.
Ant 3. Ensalzad al Señor, Dios nuestro, postraos ante el estrado de sus
pies.
Salmo 98 - SANTO ES EL SEÑOR, NUESTRO DIOS.
El Señor reina, tiemblen las naciones;
sentado sobre querubines, vacile la tierra.
El Señor es grande en Sión,
encumbrado sobre todos los pueblos.
Reconozcan tu nombre, grande y terrible:
Él es santo.
Reinas con poder y amas la justicia,
tú has establecido la rectitud;
tú administras la justicia y el derecho,
tú actúas en Jacob.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante el estrado de sus pies:
Él es santo.
Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor, y él respondía.
Dios les hablaba desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos y la ley que les dio.
Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
tú eras para ellos un Dios de perdón
y un Dios vengador de sus maldades.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ensalzad al Señor, Dios nuestro, postraos ante el estrado de sus
pies.
LECTURA BREVE 1Pe 4, 10-11
Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás,
como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. El que toma la
palabra que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio que lo haga en
virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por
medio de Jesucristo, Señor nuestro, cuya es la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO BREVE
V. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
V. Guardaré tus leyes.
R. Respóndeme, Señor.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta
Isaías 37, 21-35
VATICINIOS CONTRA EL REY
DE LOS ASIRIOS
En aquellos días, Isaías, hijo de Amós, mandó decir a Ezequías:
«Así dice el Señor, Dios de Israel: He oído lo que me pides acerca de
Senaquerib, rey de Asiria: Ésta es la palabra que el Señor pronuncia contra él:
"Te desprecia y hace burla de ti la virgen hija de Sión: menea la cabeza a
tu espalda la ciudad de Jerusalén. ¿A quién has ultrajado e insultado, contra
quién has alzado la voz y levantado tus ojos altaneros? ¡Contra el Santo de
Israel! Por medio de tus criados has ultrajado al Señor, y dices: 'Con mis
numerosos carros yo he subido a las cimas de los montes, a las cumbres del
Líbano; he talado sus cedros altísimos y sus mejores cipreses; llegué hasta la
última cumbre y entré hasta lo más dentro de su bosque. Yo alumbré y bebí aguas
extranjeras; sequé bajo la planta de mis pies todos los canales de Egipto.'
¿No lo has oído? Desde antiguo lo tengo planeado, en tiempos remotos lo
preparé, y ahora lo realizo: por eso tú reduces las plazas fuertes a montones
de escombros. Sus habitantes, faltos de fuerza, con la vergüenza de la derrota,
fueron como plantas del campo, como hierba verde de los prados, como grama de
las azoteas, como pasto quemado antes de crecer. Conozco cuando te sientas y te
levantas, cuando entras y sales. Por haberte envalentonado contra mí, pues tu
arrogancia ha subido a mis oídos, voy a ponerte mi argolla en tu nariz y mi
freno en tu boca; y te haré volver por el camino por dónde has venido."
Esto servirá de señal: Este año comeréis el grano abandonado; el año que viene,
lo que brote sin sembrar; el año tercero sembraréis y segaréis, plantaréis
viñas y comeréis frutos. De nuevo el resto de la casa de Judá que sobreviva
echará raíces en tierra y dará fruto en sus ramas: pues de Jerusalén saldrá un
resto, y un grupo de supervivientes, del monte Sión: el celo del Señor de los
ejércitos lo cumplirá.
Por eso, así dice el Señor acerca del rey de Asiria: "No entrará en esta
ciudad, no disparará contra ella sus flechas, no se acercará con escudo ni levantará
contra ella empalizada: por el camino por donde vino se volverá, no entrará en
esta ciudad -oráculo del Señor-. Yo escudaré a esta ciudad para salvarla, por
mi honor y el de David, mi siervo."»
RESPONSORIO
Is 52, 9-10
R. El Señor consuela a su pueblo,
rescata a Jerusalén; * y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro
Dios.
V. El Señor desnuda su santo brazo a
la vista de todas las naciones.
R. Y verán los confines de la tierra
la victoria de nuestro Dios.
SEGUNDA LECTURA
De la carta de san
Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Filadelfios
(Cap. 1, 1--2, 1; 3, 2--5: Funk 1, 226-229)
UN SOLO OBISPO CON LOS
PRESBITEROS Y DIÁCONOS
Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a la Iglesia de
Dios Padre y del Señor Jesucristo que habita en Filadelfia del Asia, que ha
alcanzado la misericordia y está firmemente asentada en aquella concordia que
proviene de Dios, y tiene su gozo en la pasión de nuestro Señor y la plena
certidumbre de la misericordia que Dios ha manifestado en la resurrección de
Jesucristo: mi saludo en la sangre del Señor Jesús.
Tú, Iglesia de Filadelfia, eres mi gozo permanente y durable, sobre todo cuando
te contemplo unida a tu obispo con los presbíteros y diáconos, designados según
la palabra de Cristo, y confirmados establemente por su Santo Espíritu,
conforme a la propia voluntad del Señor.
Sé muy bien que vuestro obispo no ha recibido el ministerio de servir a la
comunidad ni por propia arrogancia ni de parte de los hombres ni por vana ambición,
sino por el amor de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Su modestia me ha
maravillado en gran manera: este hombre es más eficaz con su silencio que otros
muchos con vanos discursos. Y su vida está tan en consonancia con los preceptos
divinos como lo puedan estar las cuerdas con la lira; por eso me atrevo a decir
que su alma es santa y su espíritu feliz; conozco bien sus virtudes y su gran
santidad: sus modales, su paz y su mansedumbre son como un reflejo de la misma
bondad del Dios vivo.
Vosotros, que sois hijos de la luz y de la verdad, huid de toda división y de
toda doctrina perversa; adónde va el pastor allí deben seguirlo las ovejas.
Todos los que son de Dios y de Jesucristo viven unidos al obispo; y los que,
arrepentidos, vuelven a la unidad de la Iglesia también serán porción de Dios y
vivirán según Jesucristo. No os engañéis, hermanos míos. Si alguno de vosotros
sigue a alguien que fomenta los cismas no poseerá el reino de Dios; el que
camina con un sentir distinto al de la Iglesia no tiene parte en la pasión del
Señor.
Procurad, pues, participar de la única eucaristía, porque una sola es la carne
de nuestro Señor Jesucristo y uno solo el cáliz que nos une a su sangre; uno
solo el altar y uno solo el obispo con el presbiterio y los diáconos, consiervos
míos; mirad, pues, de hacerlo todo según Dios. Hermanos míos, desbordo de amor
por vosotros y, lleno de alegría, intento fortaleceros; pero no soy yo quien os
fortifica, sino Jesucristo, por cuya gracia estoy encadenado, pero cada vez
temo más porque todavía no soy perfecto; sin embargo, confío que vuestra
oración me ayudará a perfeccionarme y así podré obtener aquella herencia que
Dios me tiene preparada en su misericordia; a mí, que me he refugiado en el
Evangelio, como si en él estuviera corporalmente presente el mismo Cristo, y me
he fundamentado en los apóstoles, como si se tratara del presbiterio de la
Iglesia.
RESPONSORIO
Ef 2, 20. 22. 21
R. Estáis edificados sobre el cimiento
de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular; *
por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada
de Dios por el Espíritu.
V. Por Cristo todo el edificio queda
ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor.
R. Por él también vosotros os vais
integrando en la construcción, para ser morada de Dios por el Espíritu
*Lecturas del
Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario*
Jueves, 7 de octubre de 2021
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,5-13)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos: «Si alguno de vosotros tiene un
amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres
panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que
ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la
puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para
dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y
se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le
dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y
hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla,
y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide
pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le
pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis
dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el
Espíritu Santo a los que se lo piden?»
Palabra del Señor
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de
nuestros enemigos.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de
nuestros enemigos.
PRECES
Demos gracias al Señor, que guía y alimenta con amor a su pueblo,
y digámosle:
Te glorificamos por siempre, Señor.
Señor, rey del universo, te alabamos por el amor que nos tienes,
porque de manera admirable nos creaste y más admirablemente aún nos redimiste.
Al comenzar este nuevo día, pon en nuestros corazones el anhelo de servirte,
para que te glorifiquemos en todos nuestros pensamientos y acciones.
Purifica nuestros corazones de todo mal deseo,
y haz que estemos siempre atentos a tu voluntad.
Danos un corazón abierto a las necesidades de nuestros hermanos,
para que a nadie falte la ayuda de nuestro amor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Acudamos ahora a nuestro Padre celestial, diciendo:
Padre nuestro...
ORACION
Dios todopoderoso y eterno: a los pueblos que viven en tiniebla y
en sombra de muerte, ilumínalos con tu luz, ya que con ella nos ha visitado el
sol que nace de lo alto, Jesucristo, nuestro Señor. Él, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los
siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
*Nuestra Señora del Rosario (Memoria)*
La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Sto. Domingo a rezar el
rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara
como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.
Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de
Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la
herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del
mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como
consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es
material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente,
Jesús no es Dios.
También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la
Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias
normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la
fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También habían factores
políticos envueltos.
Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por
medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos
pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos,
los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa
para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille,
junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en
donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba
logrando casi nada.
La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un
rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el
mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían
abundantes gracias.
Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano.
Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito porque muchos albingenses volvieron
a la fe católica.
Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba
además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra.
Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de
Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con
gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort
consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del
rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a
Nuestra Señora del Rosario.
Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de
Domingo y, con la aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de
Predicadores (más conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban,
enseñaban y los frutos de conversión crecían. A medida que la orden crecía, se
extendieron a diferentes países como misioneros para la gloria de Dios y de la
Virgen.
El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos
siglos. Cuando la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de
la Rupe y le dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que
se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados
por medio del rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al
rosario.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: ENFRÍA, SEÑOR, MI BOCA
Enfría, Señor, mi boca;
Señor, reduce mi brasa;
dame, como te lo pido,
concordia de cuerpo y alma.
Frente al perverso oleaje,
ponme costado de gracia;
dame, como te demando,
concordia de cuerpo y alma.
Señor, mitiga mi angustia;
remite, Señor, mi ansia;
dame, como te la clamo,
concordia de cuerpo y alma.
No dejes que los sentidos
me rindan en la batalla;
Señor, Señor, no me niegues
concordia de cuerpo y alma. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Que tus fieles, Señor, te aclamen al entrar en tu morada.
Salmo 131 I - PROMESAS A LA CASA DE DAVID.
Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob:
«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob.»
Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.
Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles te aclamen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Que tus fieles, Señor, te aclamen al entrar en tu morada.
Ant 2. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Salmo 131 II.
El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono.
Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono.»
Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.
Bendeciré sus provisiones,
a sus pobres los saciaré de pan;
vestiré a sus sacerdotes de gala,
y sus fieles aclamarán con vítores.
Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos
le servirán.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12, 10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos
le servirán.
LECTURA BREVE 1Pe 3, 8-9
Procurad todos tener un mismo pensar y un mismo sentir: con afecto fraternal,
con ternura, con humildad. No devolváis mal por mal o insulto por insulto; al
contrario, responded con una bendición, porque vuestra vocación mira a esto: a
heredar una bendición.
RESPONSORIO BREVE
V. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
R. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
V. Nos sació con miel silvestre.
R. Con flor de harina.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Nos alimentó el Señor con flor de harina.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes.
PRECES
Invoquemos a Cristo, pastor, protector y ayuda de su pueblo,
diciendo:
Señor, refugio nuestro, escúchanos.
Bendito seas, Señor, que nos has llamado a tu santa Iglesia;
haz que seamos fieles a esta dignación de tu amor.
Tú que has encomendado al Papa Francisco la preocupación por todas las
Iglesias,
concédele una fe inquebrantable, una esperanza viva y una caridad solícita.
Da a los pecadores la conversión, a los que caen, fortaleza,
y concede a todos la penitencia y la salvación.
Tú que quisiste habitar en un país extranjero,
acuérdate de los que viven lejos de su familia y de su patria.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
A todos los difuntos que esperaron en ti,
concédeles el descanso eterno.
Ya que por Jesucristo somos hijos de Dios, oremos con plena confianza a Dios
nuestro Padre:
Padre nuestro...
ORACION
Dios todopoderoso, te damos gracias por el día que termina e
imploramos tu clemencia para que nos perdones benignamente todas las faltas
que, por la fragilidad de la condición humana, en él hayamos cometido. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES 7 DE OCTUBRE 2021
*Lecturas del Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario*
Jueves, 7 de octubre de 2021
Primera
lectura
Lectura de
la profecía de Malaquías (3,13-20a):
«Vuestros discursos son arrogantes contra mí –oráculo del Señor–. Vosotros
objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?" Porque decís:
"No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus
mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los
ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va
bien; tientan a Dios, y quedan impunes." Entonces los hombres religiosos
hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó." Ante él se
escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su
nombre. Me pertenecen –dice el Señor de los ejércitos– como bien propio, el día
que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo
que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los
que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día,
ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día
que ha de venir –dice el Señor de los ejércitos–, y no quedará de ellos ni rama
ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que
lleva la salud en las alas.»
Palabra de Dios
Salmo
Sal 1
R/. Dichoso el hombre
que ha puesto su confianza en el Señor
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.
Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.R/.
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.
*Lecturas del Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario*
Jueves, 7 de octubre de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Lucas (11,5-13)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos: «Si alguno de vosotros tiene un
amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres
panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que
ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la
puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para
dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y
se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le
dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y
hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla,
y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide
pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le
pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis
dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el
Espíritu Santo a los que se lo piden?»
Palabra del Señor
(«Pedid y se os
dará»).
*El Señor se me presenta como mi amigo inoportuno, y
a media noche en medio del silencio, de la oscuridad y me pide tres panes para
otro amigo de él. El Señor usa de una pedagogía especial con migo él sabe que
hay tres cosas que me hacen serrar las puerta. (1) (no me gusta que molesten) y
eso es cerrar las puertas de mi corazón. (2) (siempre estoy lleno de excusas) mis
escusas no sirven, ni tan poco ayudan a nadie. (3) Hay momentos que no quiero (y
lo pienso mucho para servir y para hacer un bien). La buena noticia para mí es
que el Señor se convierte en mi amigo inoportuno para que aprenda: Abrir mi
corazón, Levantarme y ponerme en movimiento. El Señor me hace saber, que él
siempre está dispuesto para mí, que no importa el tiempo, ni el lugar, ni la
hora, que pida “El Espíritu Santo”*.
*El que desea y
quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
martes, 5 de octubre de 2021
EVANGELIO DE LUCAS 11,1-4 CICLO B
*Lecturas del Miércoles de la 27ª semana del Tiempo Ordinario*
Miércoles, 6 de octubre de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Lucas (11,1-4)*
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus
discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus
discípulos.»
Él les dijo: «Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga
tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes
caer en la tentación."»
Palabra del Señor
(Señor, enséñanos a
orar).
*La primera palabra que sale de la boca de Jesús
para mi es, que aprenda a decir Padre, y es para que pueda aprender, que el
Señor está cerca de mí; como un buen Padre siempre está cerca y pendiente de su
hijo. Esta oración tiene un sabor dulce, dulce porque siento que me perdona. La
buena noticia para mi es que el Señor, me quiere evitar que siga cayendo en las
tentaciones del pecado, me quiere quitar el sabor amargo del odio, que muchas
veces me dejo invadir, todavía en ocasiones me cuesta amar al que no es de mi
agrado. Es por eso que el Señor, quiere que reconozca y les entregue mis
pecados para él, usar conmigo de su misericordia*.
*El
que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El Señor
nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAS LAUDES Y LAS VISPERAS DEL MIÉRCOLES 6. SAN BRUNO
*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre,
Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los
pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi
sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y
merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro
Señor. Amén
*San Bruno, Fundador de
la Orden de los Cartujos*
6 de Octubre
TIEMPO
ORDINARIO
MIÉRCOLES
DE LA SEMANA III
De la Feria. Salterio III
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVITATORIO
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Ant. Adoremos a Dios, porque él nos ha creado.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Adoremos a Dios, porque él nos ha creado.
Himno: DETENTE, AURORA DE ESTE NUEVO DÍA.
¡Detente, aurora de este nuevo día,
refleja en mis pupilas tu paisaje!
Mensajera de amor, es tu equipaje
la hermosura hecha luz y profecía.
¡Detente, aurora, dulce epifanía,
rostro de Dios, qué bello es tu mensaje!
Queme tu amor mi amor que va de viaje
en lucha, y en trabajo y alegría.
Avanzamos, corremos fatigados,
mañana tras mañana enfebrecidos
por la carga de todos los pecados.
Arrópanos, Señor, con la esperanza;
endereza, Señor, los pies perdidos,
y recibe esta aurora de alabanza. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Alegra el alma de tu siervo, pues levanto mi alma hacia ti, Señor.
Salmo 85 - ORACIÓN DE UN POBRE ANTE LAS DIFICULTADES.
Inclina tu oído, Señor; escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti;
porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
En el día del peligro te llamo,
y tú me escuchas.
No tienes igual entre los dioses, Señor,
ni hay obras como las tuyas.
Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.»
Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.
Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu grande piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.
Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,
una banda de insolentes atenta contra mi vida,
sin tenerte en cuenta a ti.
Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí.
Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alegra el alma de tu siervo, pues levanto mi alma hacia ti, Señor.
Ant 2. Dichoso el hombre que procede con justicia y habla con rectitud.
Cántico: DIOS JUZGARÁ CON JUSTICIA Is 33, 13-16
Los lejanos, escuchad lo que he hecho;
los cercanos, reconoced mi fuerza.
Temen en Sión los pecadores,
y un temblor se apodera de los perversos:
«¿Quién de nosotros habitará un fuego devorador,
quién de nosotros habitará una hoguera perpetua?».
El que procede con justicia y habla con rectitud
y rehúsa el lucro de la opresión;
el que sacude la mano rechazando el soborno
y tapa su oído a propuestas sanguinarias,
el que cierra los ojos para no ver la maldad:
ése habitará en lo alto,
tendrá su alcázar en un picacho rocoso,
con abasto de pan y provisión de agua.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Dichoso el hombre que procede con justicia y habla con rectitud.
Ant 3. Aclamad al Rey y Señor.
Salmo 97 - EL SEÑOR, JUEZ VENCEDOR
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.
El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad:
tocad la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas
aclamad al Rey y Señor.
Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos, aclamen los montes
al Señor, que llega para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Aclamad al Rey y Señor.
LECTURA BREVE Jb 1, 21; 2, 10b
Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré a él. El Señor me lo
dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor. Si aceptamos de
Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males?
RESPONSORIO BREVE
V. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
V. Dame vida con tu palabra.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos.
PRIMERA LECTURA
Del segundo libro de
los Reyes 18, 37--19, 19. 35-37
ORACIÓN DE EZEQUÍAS.
PALABRAS DE CONSUELO DE ISAÍAS. SALVACIÓN DE JERUSALÉN
En aquellos días, Eliacim, hijo de Helcías, mayordomo de palacio, Sobna, el
secretario, y el heraldo Yoaj, hijo de Asaf, se presentaron al rey con las
vestiduras rasgadas, y le comunicaron las palabras del copero mayor. Cuando el
rey Ezequías lo oyó, se rasgó las vestiduras, se vistió un sayal y fue al
templo; y despachó a Eliacim, mayordomo de palacio, a Sobna, el secretario, y a
los sacerdotes más ancianos, vestidos de sayal, para que fueran a decirle al
profeta Isaías, hijo de Amós:
«Así dice Ezequías: Hoy es un día de angustia, de castigo y de vergüenza; los
hijos llegan al parto y no hay fuerza para darlos a luz. Ojalá oiga el Señor,
tu Dios, las palabras del copero mayor, a quien su señor, el rey de Asiria, ha
enviado para ultrajar al Dios vivo, y castigue las palabras que el Señor, tu
Dios, ha oído. ¡Reza por el resto que todavía subsiste!»
Los ministros del rey Ezequías se presentaron a Isaías, y éste les dijo:
«Decid a vuestro señor: "Así dice el Señor: No te asustes por esas
palabras que has oído, por las blasfemias de los criados del rey de Asiria. Yo
mismo pondré en él un espíritu y, cuando oiga cierta noticia, se volverá a su
país, y allí lo haré morir a espada."»
El copero mayor regresó y encontró al rey de Asiria combatiendo contra Alba,
pues había oído que se había retirado de Laquis al recibir la noticia de que
Tarjaca, rey de Etiopía, había salido para luchar contra él. Senaquerib envió
de nuevo mensajeros a Ezequías a decirle:
«Decid a Ezequías, rey de Judá: "Que no te engañe tu dios en quien
confías, pensando que Jerusalén no caerá en manos del rey de Asiria. Tú mismo
has oído cómo han tratado los reyes de Asiria a todos los países, exterminándolos,
¿y tú te vas a librar? ¿Los salvaron a ellos los dioses de los pueblos que
destruyeron mis predecesores: Gozán, Jarán, Resef, y los adanitas de Telasar?
¿Dónde está el rey de Jamat, el rey de Arpad, el rey de Sefarvaím, de Hena y de
Avá?"»
Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó; después subió al
templo, la desplegó ante el Señor y oró:
«Señor, Dios de Israel, sentado sobre querubines: Tú solo eres el Dios de todos
los reinos del mundo. Tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina tu oído, Señor,
y escucha; abre tus ojos, Señor, y mira. Escucha el mensaje que ha enviado
Senaquerib para ultrajar al Dios vivo. Es verdad, Señor: los reyes de Asiria
han asolado todos los países y su territorio, han quemado todos sus dioses -porque
no son dioses, sino hechura de manos humanas, leño y piedra-y los han
destruido. Ahora, Señor, Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que sepan
todos los reinos del mundo que tú solo, Señor, eres Dios.»
Aquella misma noche, salió el ángel del Señor e hirió en el campamento asirio a
ciento ochenta y cinco mil hombres. Por la mañana, al despertar, los
encontraron ya cadáveres. Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento, se
volvió a Nínive y se quedó allí. Y un día, mientra estaba postrado en el templo
de su dios Nisroc, Adramélec y Saréser lo asesinaron, y escaparon al territorio
de Ararat. Su hijo Asaradón le sucedió en el trono.
RESPONSORIO
Cf. Sir 48, 22. 23
R. Invocaron al Dios altísimo
extendiendo los brazos hacia él; Dios se olvidó de sus culpas * y los salvó por
medio del santo profeta Isaías.
V. Escuchó al momento sus voces, y no
los entregó en manos de sus enemigos.
R. Y los salvó por medio del santo
profeta Isaías.
SEGUNDA LECTURA
De la carta de san
Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, a los Tralianos
(Cap. 8, 1-9, 2; 11, 1-13, 3: Funk 1, 209-211)
CONVERTÍOS EN CREATURAS
NUEVAS POR MEDIO DE LA FE, QUE ES COMO LA CARNE DEL SEÑOR, Y POR MEDIO DE LA
CARIDAD, QUE ES COMO SU SANGRE
Revestíos de mansedumbre y convertíos en creaturas nuevas por medio de la fe,
que es como la carne del Señor, y por medio de la caridad, que es como su
sangre. Que ninguno de vosotros tenga nada contra su hermano. No deis pretexto
con ello a los paganos, no sea que, ante la conducta insensata de algunos de
vosotros, los gentiles blasfemen de la comunidad que ha sido congregada por el
mismo Dios, porque ¡ay de aquel por cuya ligereza ultrajan mi nombre!
Tapaos, pues, los oídos cuando oigáis hablar de cualquier cosa que no tenga
como fundamento a Cristo Jesús, descendiente del linaje de David, hijo de
María, que nació verdaderamente, que comió y bebió como hombre, que fue
perseguido verdaderamente bajo Poncio Pilato y verdaderamente también fue
crucificado y murió, en presencia de los moradores del cielo, de la tierra y
del abismo y que resucitó verdaderamente de entre los muertos por el poder del
Padre. Este mismo Dios Padre nos resucitará también a nosotros, que amamos a
Jesucristo, a semejanza del mismo Jesucristo, sin el cual no tenemos la vida
verdadera.
Huid de los malos retoños: llevan un fruto mortífero y si alguien gusta de él
muere al momento. Estos retoños no son plantación del Padre. Si lo fueran
aparecerían como ramas de la cruz y su fruto sería incorruptible; por esta cruz
Cristo os invita, como miembros suyos que sois, a participar en su pasión. La
cabeza, en efecto, no puede nacer separada de los miembros, y Dios, que es la
unidad, promete darnos parte en su misma unidad.
Os saludo desde Esmirna, juntamente con las Iglesias de Asia, que están aquí
conmigo y que me han confortado, tanto en la carne como en el espíritu. Mis
cadenas, que llevo por doquier a causa de Cristo mientras no ceso de orar para
ser digno de Dios, ellas mismas os exhortan: perseverad en la concordia y en la
oración de unos por otros. Conviene que cada uno de vosotros, y en particular
los presbíteros, reconfortéis al obispo, honrando así a Dios Padre, a
Jesucristo y a los apóstoles.
Deseo que escuchéis con amor mis palabras, no sea que esta carta se convierta
en testimonio contra vosotros. No dejéis de orar por mí, pues necesito de
vuestro amor ante la misericordia de Dios para ser digno de alcanzar aquella
herencia a la que ya me acerco, no sea caso que me consideren indigno de ella.
Os saluda la caridad de los esmirniotas y de los efesios. Acordaos en vuestras
oraciones de la Iglesia de Siria, de la que no soy digno de llamarme miembro,
porque soy el último de toda la comunidad. Os doy mi adiós en Jesucristo a
todos vosotros, los que estáis sumisos a vuestro obispo, según el querer de
Dios; someteos también, de manera semejante, al colegio de los presbíteros. Y
amaos todos, unos a otros, con un corazón unánime.
Mi espíritu se ofrece como víctima por todos vosotros, y no sólo ahora, sino
que se ofrecerá también cuando llegue a la presencia de Dios. Aún estoy
expuesto al peligro, pero el Padre es fiel y cumplirá, en Cristo Jesús, mi
deseo y el vuestro. Deseo que también vosotros seáis hallados en él sin defecto
ni pecado.
RESPONSORIO
2Ts 2, 14-15; Sir 15, 13
R. Dios os convocó por medio del
Evangelio para daros la posesión de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. *
Así pues, manteneos firmes y guardad las enseñanzas que aprendisteis.
V. El Señor odia toda abominación, y
también es ésta odiosa para los que lo temen a él.
R. Así pues, manteneos firmes y
guardad las enseñanzas que aprendisteis.
*Lecturas del Miércoles de la 27ª semana del
Tiempo Ordinario*
Miércoles, 6 de octubre de 2021
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,1-4)*
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus
discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus
discípulos.»
Él les dijo: «Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga
tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes
caer en la tentación."»
Palabra del Señor
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Realiza, Señor, con nosotros la misericordia y recuerda tu santa
alianza.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Realiza, Señor, con nosotros la misericordia y recuerda tu santa
alianza.
PRECES
Invoquemos a Cristo, que se entregó a sí mismo por la Iglesia, y
le da alimento y calor, diciendo:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia.
Bendito seas, Señor, Pastor de la Iglesia, que nos vuelves a dar hoy la luz y
la vida;
haz que sepamos agradecerte este magnífico don.
Mira con amor a tu grey, que has congregado en tu nombre;
haz que no se pierda ni uno solo de los que el Padre te ha dado.
Guía a tu Iglesia por el camino de tus mandatos,
y haz que el Espíritu Santo la conserve en la fidelidad.
Que tus fieles, Señor, cobren nueva vida participando en la mesa de tu pan y de
tu palabra,
para que, con la fuerza de este alimento, te sigan con alegría.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Concluyamos nuestra oración diciendo juntos las palabras de Jesús, nuestro
Maestro:
Padre nuestro...
ORACION
Señor Dios, que nos has creado con tu sabiduría y nos gobiernas
con tu providencia, infunde en nuestras almas la claridad de tu luz, y haz que
nuestra vida y nuestras acciones estén del todo consagradas a ti. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
*San Bruno, Fundador de la Orden de los
Cartujos*
El sabio y devoto cardenal Bona, hablando de los monjes Cartujos,
cuya orden fue fundada por San Bruno, y cuyo instituto religioso está por
encima de todos los demás, los llama "el gran milagro del mundo: viven en
el mundo como si estuviesen fuera de él; son ángeles en la tierra, como Juan
Bautista en el desierto".
San Bruno fue profesor de filosofía y teología en la escuela de
Reims, donde mantuvo durante 18 años, un alto nivel en los estudios. Después
fue nombrado canciller en la diócesis por el arzobispo Manasés, quien era un
personaje indigno de llevar ese alto cargo.
La Iglesia considera la vida de los Cartujos como el modelo
perfecto del estado de contemplación y penitencia. Sin embargo, cuando se
estableció en Chartreuse, no tenía la menor intención de fundar una orden
religiosa. Si sus monjes se extendieron, seis años más tarde por el Delfinado,
ello se debió, después de la voluntad de Dios, a una invitación que se les formuló.
El conde Rogelio, hermano de Roberto Guiscardo, regaló al santo el fértil valle
de La Torre, en la diócesis de Squillace. Ahí se estableció San Bruno con
algunos discípulos.
El santo expiró el domingo 6 de octubre de 1101. Luego, los monjes
de La Torre enviaron un relato de su muerte a las principales iglesias y
monasterios de Italia, Francia, Alemania, Inglaterra e Irlanda, pues era
entonces costumbre pedir oraciones por las almas de los que habían fallecido.
Ese documento junto con los "elogia" escritos por los 178 que
recibieron el relato de su muerte, es uno de los más completos y valiosos que
existen.
San Bruno no ha sido canonizado formalmente, pues los Cartujos
rehuyen todas las manifestaciones públicas. Sin embargo, en 1514 obtuvieron del
Papa León X el permiso de celebrar la fiesta de su fundador, y Clemente X la
extendió a toda la Iglesia de occidente en 1674. El santo es particularmente
popular en Calabria, y el culto que se le tributa refleja en cierto modo el
doble aspecto activo y contemplativo de su vida.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: SEÑOR, TÚ ERES MI PAZ Y MI CONSUELO.
Señor, tú eres mi paz y mi consuelo
al acabar el día su jornada,
y, libres ya mis manos del trabajo,
a hacerte ofrenda del trabajo vengo.
Señor, tú eres mi paz y mi consuelo
cuando las luces de este día acaban,
y, ante las sombras de la noche oscura,
mirarte a ti, mi luz, mirarte puedo.
Señor, tú eres mi paz y mi consuelo,
y aunque me abruma el peso del pecado,
movido por tu amor y por tu gracia,
mi salvación ponerla en ti yo quiero.
Señor, tú eres mi paz y mi consuelo,
muy dentro de mi alma tu esperanza
sostenga mi vivir de cada día,
mi lucha por el bien que tanto espero.
Señor, tú eres mi paz y mi consuelo;
por el amor de tu Hijo, tan amado,
por el Espíritu de ambos espirado,
conduce nuestra senda hacia tu encuentro. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.
Salmo 125 - DIOS, ALEGRÍA Y ESPERANZA NUESTRA.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.
Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.
Que el Señor cambie nuestra suerte
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares.
Al ir, iban llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelven cantando,
trayendo sus gavillas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.
Ant 2. Que el Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.
Salmo 126 - EL ESFUERZO HUMANO ES INÚTIL SIN DIOS.
Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
los que coméis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;
una recompensa es el fruto de las entrañas:
son saetas en mano de un guerrero
los hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
no quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Que el Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.
Ant 3. Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.
Cántico: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CREATURA Y PRIMER
RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. Cf. Col 1, 12-20
Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.
LECTURA BREVE Ef 3, 20-21
A aquel que tiene sumo poder para hacer muchísimo más de lo que pedimos o
pensamos, con la energía que obra en nosotros, a él la gloria en la Iglesia y
en Cristo Jesús, en todas las generaciones por los siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO BREVE
V. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
R. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
V. No arrebates mi alma con los pecadores.
R. Ten misericordia de mí.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo.
PRECES
Invoquemos a Dios, que envió a su Hijo como salvador y modelo
supremo de su pueblo, diciendo:
Que tu pueblo, Señor, te alabe.
Te damos gracias, Señor, porque nos has escogido como primicias para la
salvación;
haz que sepamos corresponder y así logremos la gloria de nuestro Señor
Jesucristo.
Haz que todos los que confiesan tu santo nombre sean concordes en la verdad
y vivan unidos por la caridad.
Creador del universo, cuyo Hijo, al venir a este mundo, quiso trabajar con sus
propias manos:
acuérdate de los trabajadores que ganan el pan con el sudor de su rostro.
Acuérdate también de todos los que viven entregados al servicio de los demás;
que no se dejen vencer por el desaliento ante la incomprensión de los hombres.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Ten piedad de nuestros hermanos difuntos
y líbralos del poder del Maligno.
Llenos de fe invoquemos juntos al Padre común, repitiendo la oración que Jesús
nos enseñó:
Padre nuestro...
ORACION
Llegue a tus oídos, Señor, la voz suplicante de tu Iglesia a fin
de que, conseguido el perdón de nuestros pecados, con tu ayuda podamos dedicarnos
a tu servicio y vivamos confiados en tu protección. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.






