Evangelio del Martes de la XIV Semana del Tiempo Ordinario
07 Jul 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,32-38)*
En aquel tiempo, presentaron a Jesús un
endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada:
«Nunca se ha visto en Israel cosa igual.»
En cambio, los fariseos decían: «Éste echa los demonios con el poder del jefe
de los demonios.»
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas,
anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las
dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban
extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores
son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Jesús
recorría todas las ciudades y curando todas las enfermedades y todas las
dolencias)
*El Señor, siempre tiene una mirada llena de amor y
de consuelo, para el necesitado, para el abatido, para los enfermos, para el
que se siente triste y abandonado, también para los que no le encuentran
sentido a la vida y sus corazones les gime en su interior día y noche. El
Señor, me quiere sanar, porque él sabe cuánto me cuesta amar, cuanto me cuesta
perdonar de corazón, y soy muy tímido para hacer bien el bien, es por eso que
el Señor, me habla, me corrige, me educa y me enseña. Pero tengo que entender que
el Señor, no me puede sanar si mí consentimiento, y el necesita saber si puede
contar conmigo*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
