Lecturas
del Viernes de la XV Semana del Tiempo Ordinario
17 Jul 2026
Primera Lectura
Lectura del libro de Isaías (38,1-6.21-22.7-8):
En aquellos días, Ezequías cayó enfermo de
muerte, y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: «Así
dice el Señor: «Haz testamento, porque vas a morir sin remedio y no vivirás.»»
Entonces, Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: «Señor, acuérdate
que he procedido de acuerdo contigo, con corazón sincero e íntegro, y que he
hecho lo que te agrada.» Y Ezequías lloró con largo llanto.
Y vino la palabra del Señor a Isaías: «Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor,
Dios de David, tu padre: «He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas. Mira,
añado a tus días otros quince años. Te libraré de las manos del rey de Asiria,
a ti y a esta ciudad, y la protegeré.»»
Isaías dijo: «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para
que se cure.»
Ezequías dijo: «¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor?»
Isaías respondió: «Ésta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la
palabra dada: «En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez
grados que ha bajado.»» Y retrocedió el sol en el reloj los diez grados que
había avanzado.
Palabra de Dios
Salmo
Is 38
R/. Señor, detuviste mi alma ante
la tumba vacía
Yo pensé: «En medio de mis días
tengo que marchar hacia las puertas del abismo;
me privan del resto de mis años.» R/.
Yo pensé: «Ya no veré más al Señor
en la tierra de los vivos,
ya no miraré a los hombres
entre los habitantes del mundo.» R/.
«Levantan y enrollan mi vida
como una tienda de pastores.
Como un tejedor, devanaba yo mi vida,
y me cortan la trama.» R/.
Los que Dios protege viven,
y entre ellos vivirá mi espíritu;
me has curado, me has hecho revivir. R/.
Evangelio del Viernes de la XV Semana del Tiempo Ordinario
17 Jul 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,1-8)*
Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un
sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a
comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: «Mira, tus discípulos están
haciendo una cosa que no está permitida en sábado.»
Les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres
sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados,
cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los
sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el
sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es
más que el templo. Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no
sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del
hombre es señor del sábado.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
"quiero
misericordia y no sacrificio"
*Esto me lleva a hacerte esta pregunta: ¿Qué es la
misericordia? Y, ¿qué es el sacrificio? Para mí, la misericordia es dejar una
puerta abierta en mi corazón para que puedan entrar las personas con sus
dificultades, sus limitaciones y sus necesidades. La misericordia es dejar que
los demás sacudan un poco mi falsa paciencia y logren hacerme cambiar mis
planes; es sacar tiempo para escuchar. Sacrificio es darle paso a esta
misericordia, esforzándome para que esa puerta permanezca abierta. El Señor
viene en mi ayuda y me recuerda lo que Él quiere y desea que salga de mí para
los demás: "Misericordia y no sacrificio"*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
