*San Benito,
abad*
*Lecturas del Sábado de la 14ª semana del Tiempo
Ordinario*
Sábado, 11 de julio de 2026
Primera
lectura
Lectura
del libro de Isaías (6,1-8):
El
año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y
excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a
él, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos alas se
cubrían el cuerpo, con dos alas se cernían. Y se gritaban uno a otro, diciendo:
«¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su
gloria!» Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el
templo estaba lleno de humo. Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de
labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto
con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.» Y voló hacia mí uno de los
serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas
tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: «Mira: esto ha tocado tus labios, ha
desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.» Entonces escuché la voz del
Señor, que decía: «¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?» Contesté: «Aquí estoy,
mándame.»
Palabra
de Dios
Salmo
Sal
92
R/. El
Señor reina, vestido de majestad
El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.
Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.
Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.
*Lecturas del Sábado de la 14ª semana del Tiempo
Ordinario*
Sábado, 11 de julio de 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,24-33)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Un discípulo no es más que su
maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su
maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado
Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay
cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a
saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al
oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo,
pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma
y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo,
ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta
los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay
comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los
hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me
niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.»
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que
mis palabras*
(Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que
escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea).
*Jesús les hace saber a sus apóstoles que: Un discípulo no es más
que su maestro, ni un esclavo más que su amo. Pero no le quita el deseo de ser
como su maestro o de ser como su amo. Jesús deja abierta la puerta del deseo de
la superación. Yo siento que tengo todos los días la misión de parecerme más y
más a Jesús, y al mismo tiempo reconocerle como mi amo y Señor. Parecerme a
Jesús implica que me dirán y dirán cosas muy feas de mí. Si al dueño de la casa
lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a mí un simple criado! Pero de los labios
de Jesús salen estas palabras para fortalecerme: No les tengáis miedo, porque
nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue
a saberse. Lo más importante es que no niegue nunca mi relación que Jesús, mi
amo y Señor. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré
de su parte ante mi Padre del cielo*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
