Musica Para el Alma

viernes, 26 de junio de 2026

MATEO 8,5-17 CICLO A


 

Evangelio del Sábado de la XII Semana del Tiempo Ordinario

27 Jun 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (8,5-17)*

 

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.»
Jesús le contestó: «Voy yo a curarlo.»
Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy quién para que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: «Ve», y va; al otro: «Ven», y viene; a mi criado: «Haz esto», y lo hace.»
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los ciudadanos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.»
Y al centurión le dijo: «Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.» Y en aquel momento se puso bueno el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles. Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

("Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano")

*Este hombre no se creía digno, y recibió los elogios más bellos del Señor, que hasta lo hicieron merecedor de aparecer en las escrituras. Hoy estoy invitado a tener; Seguridad, Entendimiento y Obediencia. La Seguridad me quita el miedo y me hace ser consciente de que el Señor tiene todo poder en el cielo y en la tierra. El Entendimiento, me hace ver que el poder del Señor está por encima de mis pecados, que él es mi médico y al mismo tiempo él es mi medicamento que cura mis enfermedades y mis dolencias. La Obediencia y la paciencia van agarrada de manos, tengo mi muy claro que, si obedezco al Señor, aunque camine por cañadas oscura su bastón y su callado me sostienen. El Señor me está enseñando que la obediencia y la paciencia son las cosas santas que me ayudaran a caminar en su voluntad*.

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.