Evangelio del Martes de la IX Semana del Tiempo Ordinario
02 Jun 2026
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,13-17)*
En aquel tiempo, enviaron a Jesús unos fariseos
y partidarios de Herodes, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le
dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie;
porque no te fijas en lo que la gente sea, sino que enseñas el camino de Dios
sinceramente. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?»
Jesús, viendo su hipocresía, les replicó: «¿Por qué intentáis cogerme? Traedme
un denario, que lo vea.»
Se lo trajeron. Y él les preguntó: «¿De quién es esta cara y esta inscripción?»
Le contestaron: «Del César.»
Les replicó: «Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios.»
Se quedaron admirados.
Palabra de Dios
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
Les replicó: «Lo que es del César
pagádselo al César, y lo que es de Dios a Dios.»
*Una
de las cosas que más Jesús tenía que enfrentar era: La hipocresía ¿qué es una
persona hipócrita? Es una persona que finge, es una persona falsa, es una
persona incoherente, es una persona que habla detrás de una máscara. Y pensar
que todavía en este tiempo Jesús sigue luchando por lo mismo. Constantemente
nos encontramos a un Jesús que nos invita a la sinceridad. Jesús es tan sincero
y tan desprendido que nos invita a tomar la decisión de con quien queremos
estar con el Cesar o con Dios, porque hemos tomado la decisión de seguir al
Cesar, nuestra vida se llena de traumas, de sufrimientos, y resulta que hemos
terminado enfermo. Qué bueno es Dios, porque después de estar pagando unos
impuestos muy elevados al Cesar, este Cesar que nos ha llenado la cabeza de cosas
oscura, tan oscura que en muchas ocasiones les hemos perdido el sentido a la
vida; sale a nuestro encuentro un maestro lleno de sinceridad que nos invita a
una vida nueva, un maestro que para él lo más importante es que tengamos vida, y
no cualquier vida, sino vida eterna*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
