Musica Para el Alma

jueves, 4 de junio de 2026

LAS LECTURAS DEL VIERNES 5 DE JUNIO 2026


 

Lecturas del Viernes de la IX Semana del Tiempo Ordinario

05 Jun 2026

Primera Lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (3,10-17):

 

Tú seguiste paso a paso mi doctrina y mi conducta, mis planes, fe y paciencia, mi amor fraterno y mi aguante en las persecuciones y sufrimientos, como aquellos que me ocurrieron en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Qué persecuciones padecí! Pero de todas me libró el Señor. Por otra parte, todo el que se proponga vivir piadosamente en Cristo Jesús será perseguido. En cambio, esos perversos embaucadores irán de mal en peor, extraviando a los demás y extraviándose ellos mismos. Pero tú permanece en lo que has aprendido y se te ha confiado, sabiendo de quién lo aprendiste y que desde niño conoces la sagrada Escritura; ella puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación. Toda Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar, para reprender, para corregir, para educar en la virtud; así el hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 118

 

R/. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

 

Muchos son los enemigos que me persiguen,
pero yo no me aparto de tus preceptos. R/.

 

El compendio de tu palabra es la verdad,
y tus justos juicios son eternos. R/.

 

Los nobles me perseguían sin motivo,
pero mi corazón respetaba tus palabras. R/.

 

Mucha paz tienen los que aman tus leyes,
y nada los hace tropezar. R/.

 

Aguardo tu salvación, Señor,
y cumplo tus mandatos. R/.

 

Guardo tus decretos,
y tú tienes presentes mis caminos. R/.

 

Evangelio del Viernes de la IX Semana del Tiempo Ordinario

05 Jun 2026

*Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,35-37)*

 

En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: «¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, dice: «Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies.» Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?»
La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo.

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies)

*El Señor me invita a sentarme a su derecha que no es más que dar oportunidad al Señor de que sea él, quien tome el control de todo, porque si alguien sabe bien lo que realmente necesito es el Señor que conoce todos los tiempos desde que uno nacer hasta que uno muere. El más beneficiado de sentarse a la derecha y dejar que sea el Señor sea quien actúe soy yo, el Señor está hablando de poner a mis enemigo bajo mis pies, que grandioso es que yo pueda pisar mi orgullo, pisar mi soberbia, pisar todos mis miedos y todos mis temores, porque esas son cosas que me producen mucho sufrimiento y también enfermedades interiores y enfermedades en el cuerpo. Con esta palabra: (Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies) el Señor me está ofreciendo sanación interior y sanación física, también me está ofreciendo romper las cadenas que me esclavizan y romper todas las ataduras que me impiden hablar bien y pensar bien de los demás*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.