Musica Para el Alma

domingo, 7 de junio de 2026

LAS LECTURAS DEL LUNES 8 DE JUNIO 2026


 

Lecturas del Lunes de la X Semana del Tiempo Ordinario

08 Jun 2026

Primera Lectura

Lectura del primer libro de los Reyes (17,1-6):

 

En aquellos días, Elías, el tesbita, de Tisbé de Galaad, dijo a Ajab: «¡Vive el Señor, Dios de Israel, a quien sirvo! En estos años no caerá rocío ni lluvia si yo no lo mando.»
Luego el Señor le dirigió la palabra: «Vete de aquí hacia el oriente y escóndete junto al torrente Carit, que queda cerca del Jordán. Bebe del torrente y yo mandaré a los cuervos que te lleven allí la comida.»
Elías hizo lo que le mandó el Señor, y fue a vivir junto al torrente Carit, que queda cerca del Jordán. Los cuervos le llevaban pan por la mañana y carne por la tarde, y bebía del torrente.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 120

 

R/. Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra

 

Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

 

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel. R/.

 

El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche. R/.

 

El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre. R/.

 

Evangelio del Lunes de la X Semana del Tiempo Ordinario

08 Jun 2026

*Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12)*

 

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos)

*Lo que el mundo ve como tragedia y vacío, Jesús ve una bendición. Somos bienaventurados y bendecidos porque Dios, ha puesto en nosotros: Humildad, dulzura, tranquilidad, paz, amor y otras virtudes que están dentro de nuestro corazón. Jesús vivió bajo estas cualidades y nos da la gracia de que cada día también nosotros nos parezcamos más a él, podemos verlo en sus palabras y acciones durante su vida con nosotros en la tierra. Él podía alentarnos a vivir en el espíritu de las bienaventuranzas porque él mismo las vivía y sabía que una vida integra y honeste es de hecho una vida bendecida. Mientras vivimos en esta tierra con dificultades, busquemos escuchar a Jesús y él nos hablará de las bienaventuranzas mientras nos vamos encontrando con él*

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.