Musica Para el Alma

sábado, 30 de mayo de 2026

JUAN 3,16-18 CICLO A


 

*Lecturas de La Santísima Trinidad*

31 May 2026 - Ciclo A

Evangelio

*Lectura del santo evangelio según San Juan (3,16-18)*

 

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(«Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.»).

*El amor siempre ha sido y será la representación de nuestro Dios, Dios creo el mundo y lo bendijo y se sentó a contemplar que todo estaba bien. Con el paso del tiempo nuestros corazones se han alejado del creado y hemos hecho de lo creado nuestro gran amigo, una amista tan fuerte que nos ha distanciado del creado. Dios, que mantiene su palabra por eternidad de eternidades, quiere que esa bendición que hemos recibido desde el principio en el Genesis este con él a su lado. Dios mirando desde lo más alto y desde lo más profundo, ha podido contemplar todo el sufrimiento que llevamos por estar lejos de él, y por amor, a su mismo amor, decidió entregar lo más valioso que tenía, su Hijo el Amado, para que nos mostrara el camino, la verdad y la vida. El amor es Dios, miremos la observación que Dios, da a su Hijo, no lo juzgue, tu misión es que ellos se salven por creer en ti, y todos los que se hagan creyentes recibirán mi amor, que eres tu Hijo mío, y todo los que no te reciben están rechazando mi amor, y los que no reciban mi amor, su corazón estará inquieto y enfermo hasta que descanse en mí. Lo mejor que nos puede pasar es dejarnos llevar y ser arrastrado por el amor que viene de Dios, Jesucristo su Hijo, el amado* 

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.