Evangelio del Miércoles de la V
Semana de Pascua
06 May 2026
*Lectura del santo evangelio según san Juan (15,1-8)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da
fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más
fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí,
y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese
da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en
mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan
al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que
deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis
discípulos míos».
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Todo sarmiento que en mí no da
fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto)
*Hay cosas que el Señor tiene que arrancar de mí,
porque no me permiten producir ningún fruto: En que me ayuda la tristeza, la
amargura, el resentimiento, el odio, la impaciencia y el miedo, esas son cosas
que no ayudan en nada. En un jardín las matas de rosas, cada cierto tiempo las
podan, para que las rosa crezcan más bella y hermosa. Lo mismo el
Señor, tiene que podarme en muchas cosas, que me roban la paz, la gracia y
los dóndes que he recibido, para mi bien y el bien de los demás, son cosas
malas que me hacen daño a mí personalmente y también le hago daño a otros. El
Señor me hace un llamado para que ponga mi vida en sus manos, para que sea él,
quien me cuide y me cultive y así aprenderé a vivir en el amor, en la
sinceridad, en la gracia de saber esperar en el tiempo de Dios y de esa manera
pueda vivir en la libertad de los hijos de Dios, y al mismo tiempo pueda ser
alimento de amor para los demás*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
