Musica Para el Alma

domingo, 15 de marzo de 2026

LAS LECTURAS DEL LUNES 17 DE MARZO 2026


 

Lecturas del Lunes de la IV Semana de Cuaresma

16 Mar 2026

Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (65,17-21):

 

Esto dice el Señor:
«Mirad: voy a crear un nuevo cielo
y una nueva tierra:
de las cosas pasadas
ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento.
Regocijaos, alegraos por siempre
por lo que voy a crear:
yo creo a Jerusalén “alegría”,
y a su pueblo, “júbilo”.
Me alegraré por Jerusalén
y me regocijaré con mi pueblo,
ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
ya no habrá allí niño
que dure pocos días,
ni adulto que no colme sus años,
pues será joven quien muera a los cien años,
y quien no los alcance se tendrá por maldito.
Construirán casas y las habitarán,
plantarán viñas y comerán los frutos».

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 29,2.4.5-6.11-12a.13b

 

R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

 

V/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/.

 

V/. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo. R/.

 

V/. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R/.

 

Evangelio del Lunes de la IV Semana de Cuaresma

16 Mar 2026

*Lectura del santo evangelio según san Juan (4,43-54)*

 

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado:
«Un profeta no es estimado en su propia patria».
Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino)

*Este funcionario real tiene una necesidad; su hijo enfermo a punto de morir, eso le obliga a salir y a buscar ayuda; pareciese como que él no necesita ayuda, sino su hijo, y es ahí donde el Señor, le muestra a través de sus palabras que él también necesita ayuda, él en la desesperación su fe estaba en niveles muy bajo lo que le convertía en incrédulo cuando le dice Jesús: Si no ves signos y prodigios no crees. Es impresionante saber que a mí también la necesidad me lleva a un encuentro con el Señor. Cuando busco algo es porque lo necesito. El Señor, me invita a que busque dentro de mí, la parte de mi vida que se resiste a creer en el amor y en la misericordia, para él, ayudarme. Esto me hace sentir alegría porque cuando el Señor, manda hasta las enfermedades obedece*. 

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.