Las
lecturas del sábado 10 de enero 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según San Lucas (4,14-22a)*
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la
fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las
sinagogas, y todos lo alababan. Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en
la sinagoga como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la
lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró
el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él
me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para
anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar
libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.» Y,
enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga
tenía los ojos fijos en él.
Y él se puso a decirles: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.» Y
todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que
salían de sus labios.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Jesús volvió a Galilea con la
fuerza del Espíritu)
*Hay
algo que siempre acompaña a Jesús y también nos acompaña a nosotros: La Fuerza
del Espíritu Santo. La vida de Jesús es una enseñanza para nosotros. Jesús tenía
una costumbre que quiere que nosotros también la podamos tener y es la costumbre
de ir a los lugares donde se habla de la palabra de Dios. En Jesús maestro, podemos
encontrar muchas claves de vida; una de esa clave está en permitir que nuestra
vida pueda imitar a Jesús, otra clave es estar en contacto con la palabra, y
que esto se vuelva en nosotros una costumbre y un estilo de vida. Jesús lee al profeta
Isaías, para que podamos estar abierto a recibir y dar vida: «El Espíritu del
Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el
Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los
ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de
gracia del Señor.» Estoy alegre porque tenemos el llamado y tenemos el Espíritu
Santo para la misión, de nosotros depende ir o no*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
