Musica Para el Alma

domingo, 4 de enero de 2026

JUAN 1,43-51 CICLO A


 

Las lecturas del lunes 5 de enero 2026

Evangelio

*Lectura del santo evangelio según san Juan (1,43-51)*

 

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: «Sígueme.»
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño)  

*Estas palabras que utilizo el Señor sobre Natanael “Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño” a mí me derrite, como el fuego al hielo, y me dan una Santa Envidia de Natanael. Porque a mí en lo personal, me gustaría, enredarme y apegarme como la hiedra a la pared y me gustaría enamorarme de una manera tan profundamente de la Palabra de Dios, y llegar a un punto tal que el Señor, diga eso mismo de mí, y que yo también pueda decir, con entera seguridad las tres palabras que le regalaron una promesa del Señor, a Natanael que “Tendría el poder de ver el Cielo abierto y ver los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre” estas palabras fueron: (Rabí) (Tú eres el Hijo Dios) (Tú eres el Rey de Israel), Cuanto me gustaría llegar a reconocer al Señor, como mi gran maestro (Rabí). Que yo pueda tener mis ojos y mis oídos bien despiertos y tener una seguridad absoluta de poder decir (Tu ere el Hijo de Dios)*.  

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.