Lecturas
del V Domingo del Tiempo Ordinario
08 Feb 2026
Primera lectura del libro de Isaías
(58,7-10):
Esto dice el Señor:
«Parte tu pan con el hambriento,
hospeda a los pobres sin techo,
cubre a quien ves desnudo
y no te desentiendas de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor y te responderá;
pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”.
Cuando alejes de ti la opresión,
el dedo acusador y la calumnia,
cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida,
brillará tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad como el mediodía».
Palabra de Dios
Salmo
Sal 111,4-5.6-7.8a.9
R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz
V/. En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos. R/.
V/. Porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo.
No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor. R/.
V/. Su corazón está seguro, sin temor.
Reparte limosna a los pobres;
su caridad dura por siempre
y alzará la frente con dignidad. R/.
Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
(2,1-5):
Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio
de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre
vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi
predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y
el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los
hombres, sino en el poder de Dios.
Palabra de Dios
Evangelio del V Domingo del Tiempo Ordinario
08 Feb 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-16)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la
salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo
alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para
ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y
den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Vosotros sois la luz del mundo)
*Esta afirmación que
el Señor hace sobre mí, diciéndome que soy sal y luz de este mundo, me pone en
contra vía porque me coloca en un punto donde las cosas se hacen innegociables,
donde mis afectos, mis sentimientos y mis amistades no pueden estar por encima
de la Palabra de Dios. Si el Señor me llama a la fidelidad, no puedo andar con
amigos, que están siendo infieles a sus mujeres, si estoy a favor de la vida,
no puedo usar ni recomendar, o métodos que van en contra de la vida, si mi
trabajo es educar, formar y enseñar no puedo estar a favor del odio y del
rechazo. Si el Señor me dice que soy sal y luz, no puedo hacer, ni escuchar,
cuentos donde se ofenda la virginidad de una muchacha, donde se ofenda la
dignidad del pastor, de una monja o de un sacerdote. De mi depende si quiero
ser luz del Señor. Cuando se enciende una luz en una cueva donde hay
murciélago, ellos cuando ven la luz salen volando desesperados. El Señor me
llama a tener esa misma luz delante de todos el que le gusta y se sienta bien
en la oscuridad. Y tengo que reconocer que yo soy el primero que tiene que ser
tocado por la luz de la palabra de Dios, porque dentro tengo hipocresía, falta
de sinceridad*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
