Lecturas
del Martes de la II Semana del Tiempo Ordinario
20 Ene 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,23-28)*
Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado;
mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.
Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está
permitido?»
Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus
hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del
sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer
los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.»
Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así
que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»
Palabra del Señor
*Que la Paz del Señor llegue primero a
vuestros corazones antes que mis palabras*
(Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un
sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas).
*Cuando el Señor se decide pasar por una vida,
él no tiene que pedirle permiso a nadie, ni a él tampoco le importa el día. Él
es el camino y como él es el camino, tiene que atravesar por todos los lugares,
es por eso que él siempre busca la manera y el lugar de como atravesar por la
vida de las personas, a Jesús le gusta que cuando él está de misión sus amigos los
acompañen. Es por eso que quiere atravesar por nuestra vida, para que los
acompañemos en la misión. Sabemos que los amigos del Señor tienen que pasar
algunas necesidades por el camino. Cuando Jesús atraviesa por nuestra vida, hay
algunas cosas sembradas que no son muy buena, la cuales él tiene que pisar y
aplastar y sus amigos y compañeros también tienen que ir arrancando y dándole
una probadita para saber si los frutos están buenos. Es normal que hay personas
que te conocen y ven como el Señor está llevando tu vida por el buen camino,
esas personas se sienten mal, esperamos que también el Señor, un día pueda
atravesar por sus vidas*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
