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sábado, 29 de noviembre de 2025

MATEO 24,37-44 CICLO A


 

*Lecturas del Domingo 1º de Adviento - Ciclo A*

Domingo, 30 de noviembre de 2025

Evangelio

*Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24,37-44*

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

 

Palabra del Señor

 

*Que la Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*

 

(Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor)

*Nuestro Dios, que creo el cielo y la tierra y todo lo que contiene, a través de las palabras de su hijo amado Jesucristo, nos invita a estar en vela y estar en vela, es estar en continua oración pidiendo a Dios, que nos conceda la serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar y que nos de la fuerza, el valor y el amor necesario, para cambiar las cosas que, si podemos cambiar, en nuestra vida y nuestro corazón. Para mantenernos en vela necesitamos la sabiduría, la gracia y la santidad. Jesús nuestro maestro, luz y guía, hoy quiere depositar en nosotros la esperanza, para que sepamos esperar con paciencia, sencillez y humildad, su llegada a nuestra vida y así poder hacer la voluntad del Padre. Jesús el buen pastor, nos invita a que dejemos que la paz y la esperanza tengan el control de nuestra vida y podamos vivir este día como si fuera el último día de nuestra vida, y si hoy es nuestro último día en esta tierra, que el Dios padre y Señor, nos conceda una muerte santa*. 

 

*El que desea y quiere amar, con el corazón según el Señor: llegará a ser, Santo*

 

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.


R. Amén.