*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre,
Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de todos los
pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y enciende mi
sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar este Oficio, y
merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por Cristo nuestro
Señor. Amén
*Virgen de Fátima*
*Laudes - LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE
FÁTIMA 2021*
En el año 1917 Nuestra
Señora del Rosario se apareció a tres pastorcitos: Jacinta, Francisco y Lucía,
en Cova de Iría, municipio de Fátima (Portugal), para pedir el sacrificio y la
oración perseverante por la conversión de los pecadores.
LA
BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE FÁTIMA el día, jueves, 13 de mayo de 2021.
Invitatorio
V. Señor,
ábreme los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antifona: Venid,
adoremos a Cristo, Hijo de María Virgen.
Salmo 94
Invitación a la alabanza divina
Animaos
los unos a los otros, día tras día, mientras dure este «hoy». (Hb 3,13)
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
(Se repite la antífona)
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
(Se repite la antífona)
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
(Se repite la antífona)
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.
(Se repite la antífona)
Durante cuarenta años
aquella generación me asqueó, y dije:
“Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso.”»
(Se repite la antífona)
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Se repite la antífona)
Laudes
Himno
El mundo brilla de alegría.
Se renueva la faz de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Esta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.
Esta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia
en medio de las plazas
y levanta testigos en el pueblo,
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.
Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.
Salmodia
Antífona
1: Dichosa eres, María, porque de ti vino la salvación del mundo; tú
que ahora vives ya en la gloria del Señor, intercede por nosotros ante tu Hijo.
Salmo 62, 2-9
El alma sedienta de Dios
Madruga
por Dios todo el que rechaza las obras de las tinieblas.
Oh Dios,
tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Antífona
2: Tú eres la gloria de Jerusalén; tú, la alegría de Israel; tú, el
orgullo de nuestra raza.
Dn 3,57-88.56
Toda la creación alabe al Señor
Alabad al
Señor, sus siervos todos. (Ap 19,5)
Criaturas
todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor;
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Antífona
3: ¡Alégrate, Virgen María! Tú llevaste en el seno a Cristo, el
Salvador.
Salmo 149
Alegría de los santos
Los hijos
de la Iglesia, nuevo pueblo de Dios, se alegran por su Rey, Cristo, el Señor.
(Hesiquio)
Cantad al
Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Lectura Breve
Is 61, 10
Desbordo
de gozo en el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de
gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como a una novia que se adorna
con sus joyas.
Responsorio Breve
V. El
Señor la eligió y la predestinó.
R. El Señor la eligió y la predestinó.
V. La hizo morar en su templo santo.
R. Y la predestinó.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. El Señor la eligió y la predestinó.
V. Dichosos
los que escuchan la palabra de Dios.
R. Y la cumplen.
Lecturas
Primera Lectura
Del primer
libro de las Crónicas 17, 1-15
ORÁCULO DEL
PROFETA NATÁN
En
aquellos días, morando ya David en su casa, dijo a Natán, profeta: «Mira, yo
habito en una casa de cedro, mientras el arca de la alianza del Señor está bajo
pieles.»
Respondió Natán a David:
«Haz todo cuanto tienes en tu corazón, porque Dios está contigo.»
Pero aquella misma noche vino la palabra de Dios a Natán en estos términos:
«Vete y di a mi siervo David: Así dice el Señor: No serás tú quien me edifique
Casa para que habite yo en ella. Pues no he habitado en casa alguna desde el
día en que hice subir a los israelitas hasta el día de hoy; sino que he andado de
tienda en tienda y de morada en morada. En todo el tiempo que he ido de un lado
para otro con todo Israel, ¿he dicho acaso a alguno de los Jueces de Israel, a
los que mandé me apacentaran a mi pueblo: Por qué no me edificáis una Casa de
cedro?
Di, pues, ahora esto a mi siervo David:
Así habla el Señor de los ejércitos: Yo te he tomado del pastizal, de detrás
del rebaño, para que seas caudillo de mi pueblo Israel. He estado contigo donde
quiera que has ido, he eliminado a todos tus enemigos de delante de ti y voy a
hacerte un nombre grande como el nombre de los grandes de la tierra. Fijaré un
lugar a mi pueblo Israel, y lo plantaré allí para que more en él; no será ya
perturbado, y los malhechores no seguirán oprimiéndole como al principio, y
como en los días en que instituí Jueces sobre mi pueblo Israel. Someteré a
todos tus enemigos. El Señor te anuncia que te edificará una casa.
Cuando se cumplan tus días para ir con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia
que saldrá de tus entrañas y consolidaré su reino. Él me edificará una casa y yo
afirmaré su trono para siempre. Yo seré para él un padre, y él será para mí un
hijo, y no apartaré de él mi amor, como le aparté de aquel que fue antes de ti.
Yo le estableceré en mi casa y en mi reino para siempre, y su trono estará
firme eternamente.» Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta
visión, habló Natán a David.
Responsorio Breve
R. Bienaventurada
eres, Virgen María, por haber llevado al Señor, creador del mundo. * Engendraste
al que te hizo, y permaneces virgen para siempre.
V. Alégrate, María, llena de gracia; el Señor está contigo.
R. Engendraste al que te hizo, y permaneces virgen para
siempre.
Segunda Lectura
De los sermones
de san Efrén, diácono
(Sermón 3 de diversis: Opera omnia, III syr. et lat., Roma 1743, 607)
MARÍA SOLA
ABRAZA AL QUE TODO EL UNIVERSO NO ABARCA
María fue
hecha cielo en favor nuestro al llevar la divinidad que Cristo, sin dejar la gloria
del Padre, encerró en los angostos límites de un seno para conducir a los
hombres a una dignidad mayor. Eligió a ella sola entre toda la asamblea de las
vírgenes para que fuese instrumento de nuestra salvación.
En ella encontraron su culmen los vaticinios de todos los justos y profetas. De
ella nació aquella brillantísima estrella bajo cuya guía vio una gran luz el
pueblo, que caminaba en tinieblas.
María puede ser denominada de forma adecuada con diversos títulos. Ella es el
templo del Hijo de Dios, que salió de ella de manera muy distinta a como había
entrado, porque, aunque había entrado en su seno sin cuerpo, salió revestido de
un cuerpo.
Ella es el nuevo cielo místico, en el que el Rey de reyes habitó como en su
morada. De él bajó a la tierra mostrando ostensiblemente una forma y semejanza
terrena.
Ella es la vid que da como fruto un suave olor. Su fruto, como difería
absolutamentepor la naturaleza del árbol, necesariamente cambiaba su semejanza
por causa del árbol.
Ella es la fuente que brota de la casa del Señor, de la que fluyeron para los
sedientos aguas vivas que, si alguien las gusta aunque sea con la punta de los
labios, jamás sentirá sed. Amadísimos, se equivoca quien piensa que el día de la
renovación de María puede ser comparado con otro día de la creación. En el
inicio fue creada la tierra; por medio de ella es renovada. En el inicio fue
maldita en su actividad por el pecado de Adán, por medio de
ella le es devuelta la paz y la seguridad.
En el inicio, la muerte se extendió a todos los hombres por el pecado de los
primeros padres, pero ahora hemos sido trasladados de la muerte a la vida. En
el inicio, la serpiente se adueñó de los oídos de Eva, y el veneno se extendió
a todo el cuerpo; ahora María acoge en sus oídos al defensor de la perpetua felicidad.
Lo que fue instrumento de muerte, ahora se alza como instrumento de vida.
El que se sienta sobre los Querubines es sostenido ahora por los brazos de una
mujer; Aquel al que todo el orbe no puede abarcar, María sola lo abraza; Aquel
al que temen los Tronos y las Dominaciones, una joven lo protege; Aquel cuya
morada es eterna, se sienta en las rodillas de una virgen; Aquel que tiene la
tierra por escabel de sus pies, la pisa con pies de niño.
Responsorio Breve
R. Saltó
el corazón de la Virgen: ante el anuncio del ángel concibió el misterio divino;
entonces acogió en su virginal seno al más bello entre los hijos de los
hombres * y la bendita por siempre nos dio a Dios hecho hombre.
V. La morada de su seno puro se convirtió inmediatamente en
templo de Dios: por el poder de la palabra, la Virgen intacta concibió al Hijo.
R. Y la bendita por siempre nos dio a Dios hecho hombre.
*Lecturas
de la 6ª Semana del Tiempo Pascua Ciclo B*
Jueves, 13 de mayo de 2021
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Juan (16,16-20)*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro
poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y
dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros
lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis
tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».
Palabra del Señor
Canto Evangélico
Antifona: Por
Eva se cerraron a los hombres las puertas del paraíso, y por María Virgen han
sido abiertas de nuevo.
Benedictus
Lc 1, 68-79
El Mesías y
su precursor
+ Bendito
sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Preces
Elevemos
nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:
*Que tu santa Madre, Señor,
interceda por nosotros*.
Sol de justicia, a quien María Virgen precedía cual aurora luciente,
— haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
Palabra eterna del Padre, tú que elegiste a María como arca de tu morada, —
líbranos de toda ocasión de pecado.
Salvador del mundo, que quisiste que tu Madre estuviera junto a tu cruz, — por
su intercesión concédenos compartir con alegría tus padecimientos.
Señor Jesús, que colgado en la cruz entregaste María a Juan como madre, — haz
que nosotros vivamos también como hijos suyos.
Aquí se pueden añadir algunas intenciones libres.
Según el mandato del Señor, digamos confiadamente: Padre nuestro.
Padre Nuestro
Padre
nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Oremos:
Señor
Dios todopoderoso, haz que, por la intercesión de santa María, la Virgen,
nosotros, tus hijos, gocemos de plena salud de alma y cuerpo, vivamos alegres
en medio de las dificultades del mundo y alcancemos la felicidad de tu reino
eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
*Virgen de Fátima*
Dos de los tres secretos revelados por la hermana Lucía en 1942
son:
1) "Ustedes han visto el infierno donde van las almas de los
pobres pecadores. Para salvarles, Dios desea establecer en el mundo devoción a
mi Inmaculado Corazón."
2) "La Primera Guerra mundial terminara pronto. Sin embargo,
si la humanidad no deja de ofender a Dios, otra guerra peor surgirá en el Reino
del Papa Pío XI. Cuando ustedes vean una noche iluminada por una luz
desconocida, sepan que éste es el gran signo que Dios les da, porque el va a
castigar el mundo por sus crímenes a través de las guerras, el hambre, la
persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir esto, Yo vendré a
pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión de
reparación de los Primeros Sábados.
Si mi petición es acatada, Rusia se convertirá, y habrá paz. Si
no, Rusia transmitirá sus errores a través del mundo, promoviendo guerras y la persecución
de la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir
mucho, varias naciones serán aniquiladas; en el final mi Inmaculado Corazón
triunfará. El santo Padre consagrara Rusia a mi la cual se convertirá, y algún
tiempo de paz se le dará al mundo."
*Tercera parte del secreto de
Fátima, revelado el 13 de julio de 1917* a los tres pastorcillos en la Cueva de
Iria-Fátima y transcrito por Sor Lucía el 3 de enero de 1944. Fue hecho público
por el Secretario de Estado, Cardenal AngeloSodano, el 13
de mayo del 2000.
"Escribo en obediencia a
Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el
Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.
"Después de las dos partes
que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más
en lo alto a un Angel con una espada de fuego en la mano izquierda;
centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se
apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano
derecha dirigida hacia él; el Angel señalando la tierra con su mano derecha,
dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una
inmensa luz qué es Dios: 'algo semejante a como se ven las personas en un
espejo cuando pasan ante él' a un Obispo vestido de Blanco 'hemos tenido el
presentimiento de que fuera el Santo Padre'. También a otros Obispos,
sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre
había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la
corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio
en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena,
rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a
la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto
por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y
flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes,
religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de
diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Angeles
cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían
la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a
Dios".
Comentario Teológico del Card.
Joseph Ratzinger
1)
"El término 'revelación pública'
designa la acción reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha
encontrado su expresión literaria en las dos partes de la Biblia: el Antiguo y
el Nuevo Testamento. Se llama 'revelación' porque en
ella Dios se ha dado a conocer progresivamente a los hombres, hasta el punto de
hacerse él mismo hombre, para atraer a sí y para reunir en sí a todo el mundo
por medio del Hijoencarnado, Jesucristo.
En Cristo Dios ha dicho todo, es
decir, se ha manifestado a sí mismo y, por lo tanto, la revelación ha concluido
con la realización del misterio de Cristo que ha encontrado su expresión en el
Nuevo Testamento".
2)La "revelación
privada", en cambio, "se refiere a todas las visiones y revelaciones
que tienen lugar una vez terminado el Nuevo Testamento; es ésta la categoría
dentro de la cual debemos colocar el mensaje de Fátima.
La autoridad de las revelaciones
privadas -prosigue el cardenal Ratzinger- es esencialmente diversa de la única
revelación pública: ésta exige nuestra fe". La revelación privada, en
cambio, "es una ayuda para la fe, y se manifiesta como creíble
precisamente porque remite a la única revelación pública".
Citando al teólogo flamenco E.
Dhanis, el prefecto para la Fe afirma que "la aprobación eclesiástica de una
revelación privada contiene tres elementos: el mensaje en cuestión no contiene
nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres; es lícito hacerlo público,
y los fieles están autorizados a darle en forma prudente su adhesión".
"Un mensaje así puede ser una ayuda válida para comprender y vivir mejor
el Evangelio en el momento presente; por esto no se debe descartar. Es una
ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma".
El cardenal Ratzinger subraya
también que "la profecía en el sentido de la Biblia no quiere decir
predecir el futuro, sino explicar la voluntad de Dios para el presente, lo cual
muestra el recto camino hacia el futuro".
La parte más importante del
Comentario Teológico está dedicada a "un intento de interpretación del
secreto de Fátima". Del mismo modo que la palabra clave de la primera y de
la segunda parte del "secreto" es la de "salvar almas",
"la palabra clave de este 'secreto' es el triple grito: '¡Penitencia,
Penitencia, Penitencia!'. Viene a la mente el comienzo del Evangelio:
'paenitemini et credite evangelio' (Mc 1,15). Comprender los signos de los
tiempos significa comprender la urgencia de la penitencia, de la conversión y
de la fe. Esta es la respuesta adecuada al momento histórico, que se
caracteriza por grandes peligros y que serán descritos en las imágenes
sucesivas. Me permito insertar aquí un recuerdo personal: en una conversación
conmigo, Sor Lucia me dijo que le resultaba cada vez más claro que el objetivo
de todas las apariciones era el de hacer crecer siempre más en la fe, en la
esperanza y en la caridad. Todo el resto era sólo para conducir a esto".
3) Después, el prefecto de la
Congregación para la Fe pasa revista a las "imágenes" del secreto.
"El ángel con la espada de fuego a la derecha de la Madre de Dios recuerda
imágenes análogas en el Apocalipsis. Representa la amenaza del juicio que
incumbe sobre el mundo. La perspectiva de que el mundo podría ser reducido a
cenizas en un mar de llamas, hoy no es considerada absolutamente pura fantasía:
el hombre mismo ha preparado con sus inventos la espada de fuego".
"La visión muestra después
la fuerza que se opone al poder de destrucción: el esplendor de la Madre de
Dios, y proveniente siempre de él, la llamada a la penitencia. De este modo se
subraya la importancia de la libertad del hombre: el futuro no está determinado
de un modo inmutable, y la imagen que vieron los niños no es una película
anticipada del futuro, de la cual nada podría cambiarse. En realidad, toda la
visión tiene lugar sólo para llamar la atención sobre la libertad y para
dirigirla en una dirección positiva. (...) Su sentido es el de movilizar las
fuerzas del cambio hacia el bien. Por eso están totalmente fuera de lugar las
explicaciones fatalísticas del 'secreto' que dicen que el atentador del 13 de
mayo de 1981 habría sido en definitiva un instrumento de la Providencia. (...)
La visión habla más bien de los peligros y del camino para salvarse de los
mismos".
Pasando a las siguientes
imágenes, "el lugar de la acción -explica el cardenal Ratzinger- aparece
descrito con tres símbolos: una montaña escarpada, una gran ciudad medio en
ruinas, y finalmente una gran cruz de troncos rústicos. Montaña y ciudad
simbolizan el lugar de la historia humana: la historia como costosa subida
hacia lo alto, la historia como lugar de la humana creatividad y de la
convivencia, pero al mismo tiempo como lugar de las destrucciones, en las que
el hombre destruye la obra de su proprio trabajo (...) Sobre la montaña está la
cruz, meta y punto de orientación de la historia. En la cruz la destrucción se
transforma en salvación; se levanta como signo de la miseria de la historia y
como promesa para la misma".
"Aparecen después aquí
personas humanas: el Obispo vestido de blanco ('hemos tenido el presentimiento
de que fuera el Santo Padre'), otros Obispos, sacerdotes, religiosos y
religiosas y, finalmente, hombres y mujeres de todas las clases y estratos
sociales. El Papa parece que precede a los otros, temblando y sufriendo por
todos los horrores que lo rodean. No sólo las casas de la ciudad están medio en
ruinas, sino que su camino pasaen medio de los cuerpos de los muertes. El
camino de la Iglesia se describe así como un viacrucis, como camino en un
tiempo de violencia, de destrucciones y de persecuciones. En esta imagen, se
puede ver representada la historia de todo un siglo. Del mismo modo que los
lugares de la tierra están sintéticamente representados en las dos imágenes de
la montaña y de la ciudad, y están orientados hacia la cruz, también los
tiempos son representados de forma compacta".
"En la visión podemos
reconocer el siglo pasado como siglo de los mártires, como siglo de los
sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las
guerras mundiales y de muchas guerras locales que han llenado toda su segunda
mitad y han hecho experimentar nuevas formas de crueldad. En el 'espejo' de
esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios".
El prefecto de la Congrenación de
la Doctrina de la Fe afirma también que en el viacrucis de este siglo "la
figura del Papa tiene un papel especial. En su fatigoso subir a la montaña
podemos encontrar indicados con seguridad juntos diversos Papa, que empezando
por Pío X hasta el Papa actual han compartido los sufrimientos de este siglo y
se han esforzado por avanzar entre ellos por el camino que lleva a la cruz. En
la visión también el Papa es matado en el camino de los mártires )No podía el
Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar
el texto de la tercera parte del 'secreto', reconocer en él su propio destino?
Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el
haberse salvado con las siguientes palabras: 'fue una mano materna la que guió
la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la
muerte' (13 de mayo de 1994). Que 'una mano materna' haya desviado la bala
mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y
la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la
oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las
divisiones".
La conclusión del secreto,
prosigue el cardenal Ratzinger, "recuerda imágenes que Lucía puede haber
visto en libros piadosos, y cuyo contenido deriva de antiguas intuiciones de
fe. Es una visión consoladora, que quiere hacer maleable por el poder salvador
de Dios una historia de sangre y lágrimas. Los ángeles recogen bajo los brazos
de la cruz la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan
a Dios. La sangre de Cristo y la sangre de los mártires están aquí consideradas
juntas: la sangre de los mártires fluye de los brazos de la cruz. Su martirio
se lleva a cabo de manera solidaria con la pasión de Cristo y se convierte en
una sola cosa con ella".
"La visión de la tercera
parte del secreto tan angustiosa en su comienzo, se concluye pues con una
imagen de esperanza: ningún sufrimiento es vano y, precisamente una Iglesia
sufriente, una Iglesia de mártires, se convierte en señal orientadora para la
búsqueda de Dios por parte del hombre (...) del sufrimiento de los testigos
deriva una fuerza de purificación y de renovación, porque es actualización del
sufrimiento mismo de Cristo y transmite en el presente su eficacia
salvífica".
¿Qué significa en su conjunto (en
sus tres partes), el "secreto" de Fátima?, se pregunta por último el
cardenal Ratzinger. "Ante todo debemos afirmar con el cardenal Sodano: 'los acontecimientos a los que se refiere la tercera
parte del 'secreto' de Fátima parecen pertenecer ya al pasado'. En la medida en
que se refiere a acontecimientos concretos ya pertenecen al pasado. Quien había
esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o
sobre el curso futuro de la historia se desilusionará. Fátima no nos ofrece
este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad, lo mismo que la fe cristiana
no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad. Lo que queda
de válido lo hemos visto de inmediato al inicio de nuestras reflexiones sobre
el texto del 'secreto': la exhortación a la oración como camino para la
'salvación de las almas' y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a
la conversión".
"Quisiera al final volver
aún sobre otra palabra clave del 'secreto', que con razón se ha hecho famosa:
'mi Corazón Inmaculado triunfará'.¿Qué quiere decir esto? Que el corazón
abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los
fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón,
ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al
Salvador, porque gracias a este 'sí' Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo
y así permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo
vemos y lo experimentamos continuamente; él tiene poder porque nuestra libertad
se deja alejar continuamente de Dios".
"Pero desde que Dios mismo
tiene corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el
bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde
aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: 'padeceréis
tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he venido al mundo' (Jn
16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa".
*Vísperas - LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA
DE FÁTIMA 2021*
En el año 1917 Nuestra
Señora del Rosario se apareció a tres pastorcitos: Jacinta, Francisco y Lucía,
en Cova de Iría, municipio de Fátima (Portugal), para pedir el sacrificio y la
oración perseverante por la conversión de los pecadores.
LA
BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE FÁTIMA el día, jueves, 13 de mayo de 2021.
Invitatorio
Vísperas
Invocación
V. Dios
mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
Salmodia
Antífona
1: Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
Salmo 121
LA CIUDAD SANTA DE JERUSALÉN
¡Qué
alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén:
"Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios".
Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: "La paz contigo".
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.
Antífona
2: Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.
Salmo 126
EL ESFUERZO HUMANO ES INÚTIL SIN DIOS
Si el
Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
que comáis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;
su salario, el fruto del vientre:
son saetas en manos de un guerrero
los hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
No quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza.
Antífona
3: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
Ef 1, 3-10
EL PLAN DIVINO DE LA SALVACIÓN
Bendito
sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,
las del cielo y las de la tierra.
Lectura Breve
Ga 4, 4-5
Cuando se
cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la
ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos el ser
hijos por adopción.
Responsorio Breve
V. Alégrate,
María, llena de gracia, el Señor está contigo.
R. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
V. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu
vientre.
R. El Señor está contigo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
Canto Evangélico
Antifona: Dichosa
tú, María, que has creído; porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
MagnificatLc
1, 46-55
Alegría del
alma en el Señor
Proclama
mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Preces
Mira a la
llena de gracia y escúchanos.
Señor, Dios nuestro, admirable siempre en tus obras, que has querido que la
inmaculada
Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo,
— haz que todos tus hijos deseen y caminen hacia esta misma gloria.
Tú que nos diste a María por madre, concede por su mediación salud a los
enfermos,
consuelo a los tristes, perdón a los pecadores,
— y a todos abundancia de salud y de paz.
Tú que hiciste de María la llena de gracia,
— concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres.
Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor,
— y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre
de Jesús.
Se pueden añadir algunas
intenciones libres
Tú que coronaste a María como reina del cielo, — haz que los difuntos puedan
alcanzar con todos los santos la felicidad de tu reino.
Confiando en el Señor, que hizo obras grandes en María, pidamos al Padre que
colme también de bienes al mundo hambriento: Padre nuestro.
Padre Nuestro
Padre
nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
Oración
Señor
Dios todopoderoso, haz que, por la intercesión de santa María, la Virgen,
nosotros, tus hijos, gocemos de plena salud de alma y cuerpo, vivamos alegres
en medio de las dificultades del mundo y alcancemos la felicidad de tu reino
eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.