DANDO Y RECIBIENDO
El Ángel anunció a María...
Musica Para el Alma
miércoles, 7 de enero de 2026
MARCOS 6,34-44 CICLO A
Las
lecturas del jueves 8 de enero 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,34-44)*
En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio
lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles
con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en
despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de
alrededor y se compren de comer.»
Él les replicó: «Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para
darles de comer?»
Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos.
Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco
panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió
los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió
entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las
sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Él
les replicó: «Dadles vosotros de comer)
*Es impresionante la sabiduría y el poder del Señor,
como tiene esa facilidad de mirar en lo escondido. Los discípulos les dicen a Jesús
despídelo y Jesús les dice a ellos, acójanlos. Jesús les mostró, les enseñó,
como atender al necesitado, al que le busca, al que desea escuchar su Palabra.
Esto es una gran lección para mí, porque eso poco que tengo, tengo que ponerlo
y utilizarlo, para cuidar y servir a los demás. Solo tengo un corazón, pero de
ese corazón es que el Señor quiere valerse para que de mí, salga la gracia que
he recibido el poder amar y servir. Y eso lo puedo ver en esta lectura, eran
doce discípulos y sobraron doce cestos llenos de pan, cada discípulo toco un
cesto de pan, pero no es para ellos saciarse, es para que ellos siempre estén
bien dispuestos y tengan lo necesario para ayudar al necesitado, a tener un encuentro
personal con el Señor*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL JUEVES 8
*LAS LAUDES Y
LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO DE NAVIDAD
JUEVES
DE LA SEMANA II
Del Propio - Salterio II
8 de enero
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. A Cristo, que se nos ha manifestado, venid, adorémosle.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: ESTRELLA NUNCA VISTA SE APARECE
Estrella nunca vista se aparece
a los remotos magos orientales,
y, al juzgar de los fuegos celestiales,
otra lumbre mayor los esclarece.
Nacido sacro Rey se les ofrece,
con nuevas maravillas y señales,
para que reverentes y leales
la obediencia le den como merece.
Parten llevados de la luz y el fuego,
del fuego de su amor; luz que los guía
con claridad ardiente y soberana.
Subió al trono de Dios el pío ruego,
y, llenos de firmísima alegría,
vieron la luz de Dios por nube humana.
Gloria y loores por la eternidad
tribútense a la Santa Trinidad. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Despierta tu poder, Señor, y ven a salvarnos.
Salmo 79 - VEN A VISITAR TU VIÑA
Pastor de Israel, escucha,
tú que guías a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efraím, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
¡Oh Dios!, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
Le diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las disputas de nuestros vecinos,
nuestros enemigos se burlan de nosotros.
Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Sacaste una vid de Egipto,
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste;
le preparaste el terreno y echó raíces
hasta llenar el país;
su sombra cubría las montañas,
y sus pámpanos, los cedros altísimos;
extendió sus sarmientos hasta el mar,
y sus brotes hasta el Gran Río.
¿Por qué has derribado su cerca
para que la saqueen los viandantes,
la pisoteen los jabalíes
y se la coman las alimañas?
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa.
La han talado y le han prendido fuego:
con un bramido hazlos perecer.
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
Señor Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Despierta tu poder, Señor, y ven a
salvarnos.
Ant 2. Anunciad a toda la tierra que el
señor hizo proezas.
Cántico: ACCION DE GRACIAS DEL PUEBLO SALVADO - Is 12, 1-6
Te doy gracias, Señor,
porque estabas airado contra mí,
pero ha cesado tu ira
y me has consolado.
Él es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.
Aquel día, diréis:
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso.
Tañed para el Señor, que hizo proezas;
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«¡Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel!».
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Anunciad a toda la tierra que el
señor hizo proezas.
Ant 3. Aclamad a Dios, nuestra fuerza.
Salmo 80 - SOLEMNE RENOVACIÓN DE LA ALIANZA
Aclamad a Dios, nuestra fuerza;
dad vítores al Dios de Jacob:
acompañad, tocad los panderos,
las cítaras templadas y las arpas;
tocad la trompeta por la luna nueva,
por la luna llena, que es nuestra fiesta;
porque es una ley de Israel,
un precepto del Dios de Jacob,
una norma establecida para José
al salir de Egipto.
Oigo un lenguaje desconocido:
«Retiré sus hombros de la carga,
y sus manos dejaron la espuerta.
Clamaste en la aflicción, y te libré,
te respondí oculto entre los truenos,
te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti;
¡ojalá me escuchases, Israel!
No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto;
abre tu boca y yo la saciaré.
Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!:
en un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios;
los que aborrecen al Señor te adularían,
y su suerte quedaría fijada;
te alimentaría con flor de harina,
te saciaría con miel silvestre.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Aclamad a Dios, nuestra fuerza.
LECTURA BREVE Is 4, 2-3
Aquel día, el vástago del Señor será joya y gloria, fruto del país, honor y
ornamento para los supervivientes de Israel. A los que queden en Sión, a los
restantes en Jerusalén, los llamarán santos: serán inscritos para vivir en
Jerusalén.
RESPONSORIO BREVE
V. Se postrarán ante él todos los reyes.
R. Se postrarán ante él todos los reyes.
V. Todos los pueblos le servirán.
R. Y todos los reyes.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Se postrarán ante él todos los reyes.
V. Glorifica
al Señor, Jerusalén.
R. Él envía su mensaje a la tierra.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías 55, 1-13
LA ALIANZA PERPETUA SE OFRECE A TODOS EN LA PALABRA DEL SEÑOR
Esto dice el Señor:
«Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero:
venid, comprad trigo, comed sin pagar: vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis
dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme
atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído,
venid a mí: escuchadme y viviréis.
Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David: a él lo
hice mi testigo para los pueblos, caudillo y soberano de naciones; tú llamarás
a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conocía correrá hacia ti: por el
Señor, tu Dios, por el Santo de Israel que te honra.»
Buscad al Señor mientras se le puede encontrar, invocadlo mientras está cerca;
que el malvado abandone su camino y el criminal sus planes; que regrese al
Señor y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón.
«Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos
—oráculo del Señor—. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son
más altos que los vuestros; mis planes, que vuestros planes. Como bajan la
lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sino después de empapar la
tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y
pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí
vacía; sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»
Saldréis con alegría, os llevarán seguros: montes y colinas romperán a cantar
ante vosotros, y aplaudirán los árboles del campo. En vez de espinos, crecerá
el ciprés; en vez de ortigas, el arrayán: serán el renombre del Señor, y
monumento perpetuo imperecedero.
RESPONSORIO Is 55, 4-5; Tb 13, 13
R. A él lo hice mi testigo para los pueblos,
caudillo y soberano de naciones; * tú
llamarás a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conocía correrá hacia ti.
V. Pueblos numeroso vendrán de lejos al nombre del
Señor, nuestro Dios, trayendo ofrendas en sus manos, ofrendas para el rey del
cielo.
R. Tú llamarás a un pueblo desconocido, un pueblo
que no te conocía correrá hacia ti.
SEGUNDA LECTURA
Del Sermón en la santa Teofanía, atribuido a san Hipólito,
presbítero
(Núms. 2. 6-8. 10: PG 10, 854. 858-859. 862)
EL AGUA Y EL ESPÍRITU
Jesús acude a Juan y es bautizado por él. ¡Cosa admirable! El río infinito que
alegra la ciudad de Dios es lavado con un poco de agua. La fuente
inconmensurable e inextinguible, origen de vida para todos los hombres, es
sumergida en unas aguas exiguas y pasajeras.
Aquel que está presente siempre y en todo lugar, incomprensible para los
ángeles e inaccesible a toda mirada humana, llega al bautismo por voluntad
propia. Se le abrieron los cielos y se oyó una voz que venía del cielo que
decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien tengo mis complacencias.»
El amado engendra amor, y la luz inmaterial una luz inaccesible. Éste es el que
es tenido por hijo de José, y es mi Unigénito según la esencia divina.
Éste es mi Hijo amado: el que pasa hambre y alimenta a muchedumbres
innumerables, el que se fatiga y rehace las fuerzas de los fatigados, el que no
tiene dónde reclinar su cabeza y lo gobierna todo con su mano, el que sufre y
remedia todos los sufrimientos, el que es abofeteado y da la libertad al mundo,
el que es traspasado en su costado y arregla el costado de Adán.
Mas prestadme mucha atención, porque quiero recurrir a la fuente de la vida y
contemplar la fuente de la que brota el remedio.
El Padre de la inmortalidad envió al mundo a su Verbo e Hijo inmortal, el cual
vino a los hombres para purificarlos por el agua y el Espíritu: y, queriendo
hacerlos renacer a la incorrupción del alma y del cuerpo, inspiró en nosotros
un hálito de vida y nos revistió de una armadura incorruptible.
Por tanto, si el hombre ha sido hecho inmortal será también divinizado, y, si
es divinizado por el baño de regeneración del agua y del Espíritu Santo,
tenemos por seguro que, después de la resurrección de entre los muertos, será
coheredero de Cristo.
Por esto proclamo a la manera de un heraldo: Acudid, pueblos todos, al bautismo
que nos da la inmortalidad. En él se halla el agua unida al Espíritu, el agua
que riega el paraíso, que da fertilidad a la tierra, crecimiento a las plantas,
fecundidad a los seres vivientes; en resumen, el agua por la cual el hombre es
regenerado y alcanza nueva vida, el agua con la cual Cristo fue bautizado,
sobre la cual descendió el Espíritu Santo en forma de paloma.
El que se sumerge con fe en este baño de regeneración renuncia al diablo y se
adhiere a Cristo, niega al enemigo del género humano y profesa su fe en la
divinidad de Cristo, se despoja de su condición de siervo y se reviste de la de
hijo adoptivo, sale del bautismo resplandeciente como el sol, emitiendo rayos
de justicia, y, lo que es más importante, vuelve de allí convertido en hijo de
Dios y coheredero de Cristo.
A él sea la gloria y el poder, junto con su Espíritu santísimo, bueno y dador
de vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
RESPONSORIO Jn 1, 32. 34. 33
R. Vi al Espíritu Santo bajar del cielo como una
paloma y posarse sobre él; * y,
después que lo he visto, testifico que es el Hijo de Dios.
V. El que me envió a bautizar con agua me dijo:
«Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que
bautiza con el Espíritu Santo.»
R. Y, después que lo he visto, testifico que es el
Hijo de Dios.
Las lecturas del jueves 8 de
enero 2026 del día 8 de Enero
Evangelio
*Lectura
del santo evangelio según san Marcos (6,34-44)*
En
aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban
como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en
despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de
alrededor y se compren de comer.»
Él les replicó: «Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para
darles de comer?»
Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos.
Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco
panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió
los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió
entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las
sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Tres son los regalos que ofrecieron los magos al Señor, al Hijo de
Dios, al gran Rey: oro, incienso y mirra. Aleluya.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Tres son los regalos que ofrecieron
los magos al Señor, al Hijo de Dios, al gran Rey: oro, incienso y mirra.
Aleluya.
PRECES
Celebremos la misericordia de Cristo, que ha venido al mundo para
que la creación se viera liberada de la esclavitud de la corrupción y pudiera
entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios; seguros, pues, de este
amor que Dios nos tiene, digamos:
Por tu nacimiento, líbranos, Señor, de todo mal.
Tú, Señor, que existiendo desde siempre has querido asumir una vida nueva al
hacerte hombre,
renuévanos a nosotros por el misterio de tu nacimiento.
Tú que, sin dejar de ser Dios como el Padre, quisiste hacerte hombre como
nosotros,
haz que nuestra vida alcance su plenitud por la participación en tu vida
divina.
Tú que al venir al mundo has querido ser luz de los paganos y maestro de todos
los hombres,
haz que tu palabra sea antorcha para nuestros pasos.
Palabra de Dios, que te hiciste carne en el seno de María Virgen y viniste al
mundo,
dígnate habitar siempre por la fe en nuestros corazones.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Con el deseo de que la luz de Cristo ilumine a todos los hombres y que su amor
se extienda por toda la tierra, pidamos al Padre que su reino venga a nosotros:
Padre nuestro...
ORACION
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo tomara nuestra misma carne
mortal para manifestarse a los hombres, haz que al contemplarte exteriormente
igual a nosotros, nos vayamos transformando interiormente a imagen de él. Él,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los
siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: REYES QUE VENÍS POR ELLAS
Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Mirando sus luces bellas,
no sigáis la vuestra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Aquí parad, que aquí está
quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
y si habéis hallado puerto
no busquéis estrellas ya.
No busquéis la estrella ahora:
que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.
Ya no hallaréis luz en ellas,
el Niño os alumbra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto
como cuando el sol se enciende.
Aquellas lágrimas bellas
la estrella oscurecen ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas. Amén.
SALMODIA
Ant 1. Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta el
fin de la tierra.
Salmo 71 I - PODER REAL DEL MESÍAS
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.
Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre
y quebrante al explotador.
Que dure tanto como el sol,
como la luna, de edad en edad;
que baje como lluvia sobre el césped,
como llovizna que empapa la tierra.
Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna.
Que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.
Que en su presencia se inclinen sus rivales;
que sus enemigos muerdan el polvo;
que los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.
Que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Te hago luz de las naciones, para
que seas mi salvación hasta el fin de la tierra.
Ant 2. Socorrerá el Señor a los hijos del
pobre; rescatará sus vidas de la violencia.
Salmo 71 II
Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres;
él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.
Que viva y que le traigan el oro de Saba;
él intercederá por el pobre
y lo bendecirá.
Que haya trigo abundante en los campos,
y ondee en lo alto de los montes,
den fruto como el Líbano,
y broten las espigas como hierba del campo.
Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso,
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén!
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Socorrerá el Señor a los hijos del
pobre; rescatará sus vidas de la violencia.
Ant 3. Ahora se estableció la salud y el
reinado de nuestro Dios.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12, 10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ahora se estableció la salud y el
reinado de nuestro Dios.
LECTURA BREVE Ef 2, 3b-5
Eramos por nuestro natural hijos de cólera, como los demás. Pero Dios, que es
rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos
muertos por nuestros pecados, nos vivificó con Cristo —por pura gracia habéis
sido salvados—.
RESPONSORIO BREVE
V. Será la bendición de todos los pueblos.
R. Será la bendición de todos los pueblos.
V. Lo proclamarán dichoso todas las razas de la
tierra.
R. Todos los pueblos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Será la bendición de todos los pueblos.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Oh Cristo, luz de luz, tú te manifestaste a los magos y ellos te
presentaron sus dones. Aleluya.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Oh Cristo, luz de luz, tú te
manifestaste a los magos y ellos te presentaron sus dones. Aleluya.
PRECES
Unidos a los cristianos del mundo entero, oremos y glorifiquemos
al Señor, diciendo:
Escucha, Padre santo, la oración de tus hijos.
Manifiéstate, Señor, a los hombres que te buscan, como a Dios escondido, en las
diversas religiones, ideologías o en los vestigios que de ti encuentran en la
creación;
haz que todos ellos lleguen al conocimiento de Cristo y sean iluminados por su
Evangelio.
Contempla con amor a los que te adoran como a su único Dios verdadero y te
esperan como al juez universal del último día;
que siempre vean en ti a su amigo y protector.
Acuérdate de todos aquellos a quienes constantemente das la vida, la luz y
todos los bienes;
que nunca, Señor, se vean alejados de ti.
Manda a tus ángeles para que velen sobre los que están de viaje
y líbralos de la muerte imprevista y repentina.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Tú que manifestaste tu verdad en esta vida a nuestros hermanos difuntos,
concédeles llegar a tu reino a contemplar tu inefable belleza.
Como Jesucristo, también nosotros somos hijos de Dios; por eso con él nos
atrevemos a decir:
Padre nuestro...
ORACION
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo tomara nuestra misma carne
mortal para manifestarse a los hombres, haz que al contemplarte exteriormente
igual a nosotros, nos vayamos transformando interiormente a imagen de él. Él,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los
siglos de los siglos. Amén
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES 8 DE ENERO 2026
Las
lecturas del jueves 8 de enero 2026
Primera Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (4,7-10):
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de
Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha
conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos
tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio
de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino
en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación para
nuestros pecados.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 71,1-2.3-4ab.7-8
R/. Que todos los pueblos de la
tierra
se postren ante ti, Señor
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.
Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.
Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.
Las
lecturas del jueves 8 de enero 2026
Evangelio
*Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,34-44)*
En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio
lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles
con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en
despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de
alrededor y se compren de comer.»
Él les replicó: «Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para
darles de comer?»
Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos.
Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco
panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió
los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió
entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las
sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Él
les replicó: «Dadles vosotros de comer)
*Es impresionante la sabiduría y el poder del Señor,
como tiene esa facilidad de mirar en lo escondido. Los discípulos les dicen a Jesús
despídelo y Jesús les dice a ellos, acójanlos. Jesús les mostró, les enseñó,
como atender al necesitado, al que le busca, al que desea escuchar su Palabra.
Esto es una gran lección para mí, porque eso poco que tengo, tengo que ponerlo
y utilizarlo, para cuidar y servir a los demás. Solo tengo un corazón, pero de
ese corazón es que el Señor quiere valerse para que de mí, salga la gracia que
he recibido el poder amar y servir. Y eso lo puedo ver en esta lectura, eran
doce discípulos y sobraron doce cestos llenos de pan, cada discípulo toco un
cesto de pan, pero no es para ellos saciarse, es para que ellos siempre estén
bien dispuestos y tengan lo necesario para ayudar al necesitado, a tener un encuentro
personal con el Señor*.
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.






