DANDO Y RECIBIENDO
El Ángel anunció a María...
Musica Para el Alma
miércoles, 15 de julio de 2026
MATEO 11,28-30 CICLO A
Evangelio del Jueves de la XV Semana del Tiempo Ordinario
16 Jul 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30)*
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo
os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde
de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi
carga ligera.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Venid
a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso)
*El Señor me ofrece un descanso que incluye sanación
interior. El Señor, me quiere ayudar, él sabe que estoy fatigado de: vivir como
un burro, queriendo cargar con los problemas y las dificultades que pertenecen
a otras personas. El Señor mirando y conociendo todo lo que hay dentro de mí,
me quiere regalar una vida distinta, una vida en la cual pueda sentir, como sus
brazos me abrasan, como sus palabras me acarician y sentir como me regala su
amor, para encontrar en él, el verdadero descanso*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
LAUDES Y VISPERAS DEL JUEVES
*LAS LAUDES Y LAS VISPERAS*
Abre, Señor, mi boca para bendecir tu santo nombre; limpia mi corazón de
todos los pensamientos vanos, perversos y ajenos; ilumina mi entendimiento y
enciende mi sentimiento para que, digna, atenta y devotamente pueda recitar
este Oficio, y merezca ser escuchado en la presencia de tu divina majestad. Por
Cristo nuestro Señor. Amén
TIEMPO ORDINARIO
JUEVES DE LA SEMANA XV
Del Común de la Santísima Virgen María. Salterio III
16 de julio
*NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. (MEMORIA)*
Las sagradas Escrituras celebran la belleza del Carmelo, donde el profeta Elías
defendió la pureza de la fe de Israel en el Dios vivo. En el siglo XII, algunos
eremitas se retiraron a aquel monte, constituyendo más tarde una Orden dedicada
a la vida contemplativa, bajo el patrocinio de la Virgen María.
LAUDES
(Oración de la mañana)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
INVITATORIO
Ant. Venid, adoremos a Cristo, Hijo de María Virgen.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: ERES TÚ LA MUJER LLENA DE GLORIA
Eres tú la mujer llena de gloria,
alzada por encima de los astros;
con tu sagrado pecho das la leche
al que en su providencia te ha creado.
Lo que Eva nos perdió tan tristemente,
tú lo devuelves por tu fruto santo;
para que al cielo ingresen los que lloran,
eres tú la ventana del costado.
Tú eres la puerta altísima del Rey
y la entrada fulgente de la luz;
la vida que esta Virgen nos devuelve
aplauda el pueblo que alcanzó salud.
Sea la gloria a ti, Señor Jesús,
que de María Virgen has nacido,
gloria contigo al Padre y al Paráclito,
por sempiternos y gozosos siglos. Amén.
SALMODIA
Ant 1. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Salmo 86 - HIMNO A JERUSALÉN, MADRE DE TODOS LOS
PUEBLOS.
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
han nacido allí.»
Se dirá de Sión: «Uno por uno
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado.»
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí.»
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. ¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
Ant 2. El Señor llega con poder, y su
recompensa lo precede.
Cántico: EL BUEN PASTOR ES EL DIOS ALTISIMO Y
SAPIENTÍSIMO - Is 40, 10-17
Mirad, el Señor Dios llega con poder,
y su brazo manda.
Mirad, viene con él su salario
y su recompensa lo precede.
Como un pastor que apacienta el rebaño,
su brazo lo reúne,
toma en brazos los corderos
y hace recostar a las madres.
¿Quién ha medido a puñados el mar
o mensurado a palmos el cielo,
o a cuartillos el polvo de la tierra?
¿Quién ha pesado en la balanza los montes
y en la báscula las colinas?
¿Quién ha medido el aliento del Señor?
¿Quién le ha sugerido su proyecto?
¿Con quién se aconsejó para entenderlo,
para que le enseñara el camino exacto,
para que le enseñara el saber
y le sugiriese el método inteligente?
Mirad, las naciones son gotas de un cubo
y valen lo que el polvillo de balanza.
Mirad, las islas pesan lo que un grano,
el Líbano no basta para leña,
sus fieras no bastan para el holocausto.
En su presencia, las naciones todas,
como si no existieran,
son ante él como nada y vacío.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor llega con poder, y su
recompensa lo precede.
Ant 3. Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies.
Salmo 98 - SANTO ES EL SEÑOR, NUESTRO DIOS.
El Señor reina, tiemblen las naciones;
sentado sobre querubines, vacile la tierra.
El Señor es grande en Sión,
encumbrado sobre todos los pueblos.
Reconozcan tu nombre, grande y terrible:
Él es santo.
Reinas con poder y amas la justicia,
tú has establecido la rectitud;
tú administras la justicia y el derecho,
tú actúas en Jacob.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante el estrado de sus pies:
Él es santo.
Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor, y él respondía.
Dios les hablaba desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos y la ley que les dio.
Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
tú eras para ellos un Dios de perdón
y un Dios vengador de sus maldades.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies.
LECTURA BREVE Is 61, 10
Desbordo de gozo en el Señor, y me alegro con mi
Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de
triunfo, como a una novia que se adorna con sus joyas.
RESPONSORIO BREVE
V. El Señor la eligió y la predestinó.
R. El Señor la eligió y la predestinó.
V. La hizo morar en su templo santo.
R. Y la predestinó.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. El Señor la eligió y la predestinó.
V. En
ti, Señor, está la fuente viva.
R. Y tu luz nos hace ver la luz.
PRIMERA LECTURA
Del libro de Job 5, 1-27
NO RECHACES EL ESCARMIENTO DEL SEÑOR
Elifaz continuó diciendo:
«Grita, a ver si alguien te responde; ¿a qué ángel te volverás? Porque el
despecho mata al insensato, y la envidia da muerte al inexperto. Yo vi a un
insensato echar raíces, y al momento vi maldita su morada, a sus hijos sin
poder salvarse, atropellados sin defensa ante los jueces; sus cosechas las
devoró el hambriento, robándolas a través de los espinos, y el sediento se
sorbió su hacienda. No nace del barro la miseria, la fatiga no germina de la
tierra: es el hombre quien engendra la fatiga, como las chispas alzan el vuelo.
Yo que tú, acudiría a Dios para poner mi causa en sus manos. Él hace prodigios
insondables, maravillas sin cuento: da lluvia a la tierra, riega los campos,
levanta a los humildes, da refugio seguro a los abatidos, malogra los planes
del astuto para que fracasen sus manejos, enreda en sus mañas al artero y hace
abortar las intrigas del taimado; así, en pleno día, van a dar en las
tinieblas; a plena luz, van a tientas como de noche. Así Dios salva al pobre de
la lengua afilada, de la mano violenta; da esperanza al desvalido y tapa la
boca a los malvados.
Dichoso el hombre a quien corrige Dios: no rechaces el escarmiento del
Todopoderoso, porque él hiere y venda la herida, golpea y cura con su mano; de
seis peligros te salva, y al séptimo no sufrirás ningún mal; en tiempo de
hambre, te librará de la muerte y, en la batalla, de la espada; te esconderá
del látigo de la lengua y, aunque llegue el desastre, no temerás, te reirás de
hambres y desastres, no temerás a las fieras, harás pacto con los espíritus del
campo y tendrás paz con las fieras, disfrutarás de la paz de tu tienda y, al
recorrer tu dehesa, nada echarás de menos; verás una descendencia numerosa, y a
tus retoños como hierba del campo; bajarás a la tumba sin achaques, como una
gavilla en sazón.
Todo esto lo hemos indagado y es cierto: escúchalo y aplícatelo.»
RESPONSORIO Jb 5, 17-18; Hb 12,
5
R. Dichoso el
hombre a quien corrige Dios: no rechaces el escarmiento del Todopoderoso, * porque
él hiere y venda la herida, golpea y cura con su mano.
V. No mires con desdén la corrección con que el
Señor te educa y no te desalientes cuando seas por él amonestado.
R. Porque él hiere y venda la herida, golpea y
cura con su mano.
SEGUNDA LECTURA
De los Sermones de san león Magno, papa
(Sermón 1, En la Natividad del Señor, 2. 3: PL 54, 191-192)
MARÍA, ANTES DE CONCEBIR CORPORALMENTE, CONCIBIÓ
EN SU ESPÍRITU
Dios elige a una virgen de la descendencia real de
David; y esta virgen, destinada a llevar en su seno el fruto de una sagrada
fecundación, antes de concebir corporalmente a su prole, divina y humana a la
vez, la concibió en su espíritu. Y, para que no se espantara, ignorando los
designios divinos, al observar en su cuerpo unos cambios inesperados, conoce,
por la conversación con el ángel, lo que el Espíritu Santo ha de operar en
ella. Y la que ha de ser Madre de Dios confía en que su virginidad ha de permanecer
sin detrimento. ¿Por qué había de dudar de este nuevo género de concepción, si
se le promete que el Altísimo pondrá en juego su poder? Su fe y su confianza
quedan, además, confirmadas cuando el ángel le da una prueba de la eficacia
maravillosa de este poder divino, haciéndole saber que Isabel ha obtenido
también una inesperada fecundidad: el que es capaz de hacer concebir a una
mujer estéril puede hacer lo mismo con una mujer virgen.
Así, pues, el Verbo de Dios, que es Dios, el Hijo de Dios, que ya al comienzo
estaba con Dios, por quien empezaron a existir todas las cosas, y ninguna de
las que existen empezó a ser sino por él, se hace hombre para librar al hombre
de la muerte eterna; se abaja hasta asumir nuestra pequeñez, sin menguar por
ello su majestad, de tal modo que, permaneciendo lo que era y asumiendo lo que
no era, une la auténtica condición de esclavo a su condición divina, por la que
es igual al Padre; la unión que establece entre ambas naturalezas es tan
admirable, que ni la gloria de la divinidad absorbe la humanidad, ni la
humanidad disminuye en nada la divinidad.
Quedando, pues, a salvo el carácter propio de cada una de las naturalezas, y
unidas ambas en una sola persona, la majestad asume la humildad, el poder la
debilidad, la eternidad la mortalidad; y, para saldar la deuda contraída por
nuestra condición pecadora, la naturaleza invulnerable se une a la naturaleza
pasible, Dios verdadero y hombre verdadero se conjugan armoniosamente en la
única persona del Señor; de este modo, tal como convenía para nuestro remedio,
el único y mismo mediador entre Dios y los hombres pudo a la vez morir y
resucitar, por la conjunción en él de esta doble condición. Con razón, pues,
este nacimiento salvador había de dejar intacta la virginidad de la madre, ya
que fue a la vez salvaguarda del pudor y alumbramiento de la verdad.
Tal era, amadísimos, la clase de nacimiento que convenía a Cristo, fuerza y
sabiduría de Dios; con él se mostró igual a nosotros por su humanidad, superior
a nosotros por su divinidad. Si no hubiera sido Dios verdadero, no hubiera
podido remediar nuestra situación; si no hubiera sido hombre verdadero, no
hubiera podido darnos ejemplo.
Por eso, al nacer el Señor, los ángeles cantan llenos de gozo: Gloria a Dios en
el cielo, y proclaman: y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Ellos
ven, en efecto, que la Jerusalén celestial se va edificando por medio de todas
las naciones del orbe. ¿Cómo, pues, no habría de alegrarse la pequeñez humana
ante esta obra inenarrable de la misericordia divina, cuando incluso los coros
sublimes de los ángeles encontraban en ella un gozo tan intenso?
RESPONSORIO
R. Celebremos
la festividad de la gloriosa Virgen María, en cuya humildad puso el Señor sus
ojos; * ella concibió al Salvador del mundo, como el ángel lo
anunció.
V. Cantemos alabanzas a Cristo en este día, al
celebrar las glorias de la admirable Madre de Dios.
R. Ella concibió al Salvador del mundo, como el
ángel lo anunció.
Evangelio del Jueves de la XV
Semana del Tiempo Ordinario
16
Jul 2026
*Lectura
del santo evangelio según san Mateo (11,28-30)*
En
aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que
estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro
descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
Palabra
del Señor
CÁNTICO
EVANGÉLICO
Ant. Deseé la sabiduría con toda el alma, la pedí en la oración y
creció en mí como racimo que madura.
Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Lc 1, 68-79
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Deseé la sabiduría con toda el
alma, la pedí en la oración y creció en mí como racimo que madura.
PRECES
Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María
Virgen, y digámosle:
Que tu santa Madre, Señor, interceda por nosotros.
Sol de justicia, a quien María Virgen precedía cual aurora luciente,
haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
Palabra eterna del Padre, tú que elegiste a María como arca de tu morada,
líbranos de toda ocasión de pecado.
Salvador del mundo, que quisiste que tu Madre estuviera junto a tu cruz,
por su intercesión concédenos compartir con alegría tus padecimientos.
Señor Jesús, que colgado en la cruz entregaste María a Juan como madre,
haz que nosotros vivamos también como hijos suyos.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Según el mandato del Señor, digamos confiadamente:
Padre nuestro...
ORACION
Haz venir, Señor, sobre nosotros la poderosa intercesión de la
gloriosa Virgen María, para que, protegidos con su auxilio, podamos llegar a tu
monte santo, que es Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
VÍSPERAS
(Oración de la tarde)
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Himno: SALVE, DEL MAR ESTRELLA
Salve, del mar Estrella,
salve, Madre sagrada
de Dios y siempre virgen,
puerta del cielo santa.
Tomando de Gabriel
el «Ave», Virgen alma,
mudando el nombre de Eva,
paces divinas trata.
La vista restituye
las cadenas desata,
todos los males quita,
todos los bienes causa.
Muéstrate madre, y llegue
por ti nuestra esperanza
a quien, por darnos vida,
nació de tus entrañas.
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
libres de culpa, infunde
virtud humilde y casta.
Vida nos presta pura,
camino firme allana,
que quien a Jesús llega
eterno gozo alcanza.
Al Padre, al Hijo, al Santo
Espíritu alabanzas;
una a los tres le demos,
y siempre eternas gracias. Amén
SALMODIA
Ant 1. Que tus fieles, Señor, te aclamen al entrar en tu morada.
Salmo 131 I - PROMESAS A LA CASA DE DAVID.
Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob:
«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob.»
Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.
Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles te aclamen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Que tus fieles, Señor, te aclamen
al entrar en tu morada.
Ant 2. El Señor ha elegido a Sión, ha
deseado vivir en ella.
Salmo 131 II.
El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono.
Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono.»
Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.
Bendeciré sus provisiones,
a sus pobres los saciaré de pan;
vestiré a sus sacerdotes de gala,
y sus fieles aclamarán con vítores.
Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema.»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor ha elegido a Sión, ha
deseado vivir en ella.
Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor
y el reino, y todos los pueblos le servirán.
Cántico: EL JUICIO DE DIOS Ap 11, 17-18; 12,
10b-12a
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. El Señor le dio el poder, el honor
y el reino, y todos los pueblos le servirán.
LECTURA BREVE Ga 4, 4-5
Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo,
nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo
la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.
RESPONSORIO BREVE
V. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
R. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está
contigo.
V. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto
de tu vientre.
R. El Señor está contigo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
R. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está
contigo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. María escuchaba la palabra de Dios y la cumplía, meditándola en su
corazón.
Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. María escuchaba la palabra de Dios
y la cumplía, meditándola en su corazón.
PRECES
Proclamemos las grandezas de Dios Padre todopoderoso, que quiso
que todas las generaciones felicitaran a María, la madre de su Hijo, y
supliquémosle diciendo:
Que la llena de gracia interceda por nosotros.
Señor, Dios nuestro, admirable siempre en tus obras, que has querido que la
inmaculada Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de
Jesucristo,
haz que todos tus hijos deseen y caminen hacia esta misma gloria.
Tú que nos diste a María por madre, concede por su mediación salud a los
enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores
y a todos abundancia de salud y de paz.
Tú que hiciste de María la llena de gracia,
concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres.
Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor,
y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre de
Jesús.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Tú que coronaste a María como reina del cielo,
haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de tu
reino.
Confiando en el Señor, que hizo obras grandes en María, pidamos al Padre que
colme también de bienes al mundo hambriento:
Padre nuestro...
ORACION
Haz venir, Señor, sobre nosotros la poderosa intercesión de la
gloriosa Virgen María, para que, protegidos con su auxilio, podamos llegar a tu
monte santo, que es Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida
eterna.
R. Amén.
LAS LECTURAS DEL JUEVES DE JULIO
Lecturas
del Jueves de la XV Semana del Tiempo Ordinario
16 Jul 2026
Primera Lectura
Lectura del libro de Isaías (26,7-9.12.16-19):
La senda del justo es recta. Tú allanas el
sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu
nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior
madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden justicia
los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras
empresas nos las realizas tú. Señor, en el peligro acudíamos a ti, cuando
apretaba la fuerza de tu escarmiento. Como la preñada cuando le llega el parto
se retuerce y grita angustiada, así éramos en tu presencia, Señor: concebimos,
nos retorcimos, dimos a luz… viento; no trajimos salvación al país, no le
nacieron habitantes al mundo. ¡Vivirán tus muertos, tus cadáveres se alzarán,
despertarán jubilosos los que habitan el polvo! Porque tu rocío es rocío de
luz, y la tierra de las sombras parirá.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 101
R/. El Señor desde el cielo se ha
fijado en la tierra
Tú permaneces para siempre,
y tu nombre de generación en generación.
Levántate y ten misericordia de Sión,
que ya es hora y tiempo de misericordia.
Tus siervos aman sus piedras,
se compadecen de sus ruinas. R/.
Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R/.
Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R/.
Evangelio del Jueves de la XV Semana del Tiempo Ordinario
16 Jul 2026
*Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30)*
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo
os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde
de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi
carga ligera.»
Palabra del Señor
*Que la
Paz del Señor llegue primero a vuestros corazones antes que mis palabras*
(Venid
a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso)
*El Señor me ofrece un descanso que incluye sanación
interior. El Señor, me quiere ayudar, él sabe que estoy fatigado de: vivir como
un burro, queriendo cargar con los problemas y las dificultades que pertenecen
a otras personas. El Señor mirando y conociendo todo lo que hay dentro de mí,
me quiere regalar una vida distinta, una vida en la cual pueda sentir, como sus
brazos me abrasan, como sus palabras me acarician y sentir como me regala su
amor, para encontrar en él, el verdadero descanso*
*El que desea y quiere amar, con el corazón
según el Señor: llegará a ser, Santo*
V. El
Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.






